jueves, 3 de mayo de 2012


Catástrofe nucleoléctrica
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 3 de Mayo de 2012
Escasos días después de la catástrofe ocurrida en el complejo nucleoeléctrico Fukushima Daiichi, Japón, por el terremoto de 9 grados Richter del 11 de marzo de 2011, seguido por un devastador tsunami, se informó que en Europa se repartían tabletas de yodo. Los temores se dirigían a plantas instaladas, por ejemplo en Bélgica, que usan, como es el caso también de Estados Unidos, el mismo modelo y fabricante que en Fukushima.
El gobernador de Lieja explicó que esas pastillas se repartirían por millonesporque ayudan a reducir notablemente el riesgo de cáncer. En ese momento advertimos desde estas páginas que los compromisos políticos de Obama con el cabildo nucleoeléctrico, la manipulación informativa de la operadora Tokyo Electric Power (Tepco) y el gobierno japonés, no permitían calibrar la dimensión del accidente (La Jornada24/3/11). En pocos días fuentes científicas lo equipararon al ocurrido en Three Mile Island, Estados Unidos, 1979, de nivel cinco en la escala de incidentes nucleares, y un mes después se elevó a nivel siete, semejante al de Chernobil porque, según las autoridades, las sustancias radiactivas liberadasalcanzaban alrededor de 10 por ciento de las emitidas por la planta de Chernobil, en Ucrania, en 1986.
Esa fue una subestimación abismal. Ya entonces Robert Alvarez, ex consejero del secretario y asistente del Departamento de Energía (DE) para Asuntos de Seguridad Nacional y del Medio Ambiente del gobierno de Clinton, advirtió que un solo depósito de barras en Fukushima contiene quizá entre tres y nueve veces la cantidad de Cesio-137 lanzada en Chernobil y compartimos su temor de una diseminación radiactiva oceánica y atmosférica mundial, por las condiciones precarias y riesgos estructurales de los reactores y de los depósitos de refrigeración donde se alojan las barras de combustible usado, altamente radiactivo, cuyos niveles de agua bajaban, mientras se dificultaban los intentos por evitar su sobrecalentamiento.
Un año después el peligro aumentó y además de inminente es, en efecto, de dimensión global y no sólo local. Así advirtió Mitsuhei Murata, ex embajador de Japón en Suiza, al secretario general de la ONU y al primer ministro de Japón Yoshihiko Noda, en carta del 25 de marzo 2012, en la que solicita una urgente evaluación del reactor número 4 que contiene un depósito de enfriamiento con mil 535 barras, porque podría estar fatalmente dañado por las réplicas y temblores. Más aún, a 50 metros hay un depósito común para seis reactores que contiene ¡6 mil 375 barras!.
Consciente de las consecuencias para las presentes y futuras generaciones –y la biota global–, Murata consignó queno es exagerado afirmar que el destino de Japón y de todo el mundo dependen del reactor número 4. Esto lo confirman los más confiables expertos como el doctor Arnie Gundersen o el doctor Fumiaki Koide.
La carta de Murata, a disposición pública en el sitio electrónico del eminente diplomático japonés Akio Matsumara, (www.akiomatsumara.com) acompaña una entrevista de Matsumara a Alvarez, donde se revela que, según el DE, el total de barras usadas altamente radiactivas de ese complejo nucleoeléctrico asciende a 11 mil 421. Entre otros datos relevantes Álvarez indica que el depósito del reactor número 4 está a 100 pies del suelo y contiene unos 37 millones de curies de radioactividad de largo plazo y que, además, presenta daños estructurales y está a cielo abierto, por una explosión de hidrógeno ocurrida luego del accidente que hizo trizas la cubierta. De ocurrir un terremoto o cualquier otra eventualidad que secara el depósito, advierte Alvarez, podría producirse un fuego radiológico catastrófico que lanzaría diez veces la cantidad de Cesio-137 que se registró en el accidente de Chernobil. Pero como Fukushima contiene 11 mil 421 barras, la radiactividad por Cs-137 sería cerca de 85 veces la cantidad de Cs-137 lanzada en Chernobil, según cálculo del Consejo Nacional de Protección a la Radiación de Estados Unidos.
El orden de magnitud es inmenso: sería el equivalente a todo el Cs-137 lanzado por todas las pruebas atmosféricas de armas nucleares, más Chernobil y todas las plantas de reprocesamiento del mundo (ibid). Esta aclaración es vital para comprender que la prevención de la catástrofe no estaría tanto en la distribución de tabletas de yodo ¡a 7 mil millones! de seres humanos, sino en la concientización y movilización ciudadana de cara al cabildo nucleoeléctrico de Estados Unidos, Japón, México y el mundo.
Luego del desastre en Fukushima, Alemania (y no Estados Unidos), marca la pauta: en 2020 su mezcla energética excluye la nucleoelectricidad: 43 por ciento será de gas y carbón y 57 por ciento provendrá de fuentes renovables como viento, sol, biomasa, etc. El asunto no es menor. Como dice Matsumura, ahora “podemos captar qué quiere decir ‘85 veces mayor al Cs-137 lanzado por Chernobil’: significa la destrucción del medio ambiente mundial y de nuestra civilización”.

jueves, 19 de abril de 2012

Cartagena: los límites del poder
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 19 de Abril de 2012.
A

unque la crisis estructural que abate al capitalismo genera un cúmulo de factores que debilitan la sustancia de la hegemonía de Estados Unidos en el mundo y en el hemisferio, enraizada en la arquitectura de Bretton Woods (BW), existen tres elementos que aumentan, de manera quizá irreversible, los costos y contradicciones que afectan su considerable poder: 1) la abismal discrepancia entre el contexto de indisputada primacía global resultado de la Segunda Guerra Mundial, sustento de esa arquitectura y la actual constelación histórica de declinación hegemónica luego de siete décadas de intensa multipolarización económico-industrial y estratégico-militar; 2) el agotamiento de recursos naturales estratégicos, en primer término petróleo y gas, minerales, metales, agua, etcétera, así como la presencia de límites atmosféricos ante las emisiones de gases con efecto invernadero; y 3) el sometimiento de la cúpula republicana y/o demócrata a los intereses financiero-especulativos y cortoplacistas de grandes bancos y firmas de inversión, petroleras, bélico-industriales, mineras, agropecuarias... y sus cabildos, restando flexibilidad ante cambios exigidos por los límites del poder y del planeta.

Esta constelación histórica y material estuvo presente en Cartagena y poco después en Buenos Aires, cuando la presidenta Cristina Fernández presentó al Congreso medidas para recuperar el manejo soberano de YPF, principal ente petrolero argentino, entre los principales platillos en el festín de las privatizaciones bajo diseño y auspicio del Banco Mundial, servido a la depredación oligárquico-imperial. Un bochorno histórico protagonizado por Menem en Argentina, Cardoso en Brasil y Salinas-Zedillo-Fox-Calderón en México, acto que hubiera sido inadmisible, so pena de desafuero, en España y Estados Unidos: fue rotundo el rechazo hispano al intento de una firma alemana por adquirir empresas eléctricas en España, porque dejar la energía en manos extranjeras es asunto de colonias, o el veto de legisladores republicanos de Estados Unidos, a una oferta de CNOOC Ltd de China para comprar UNOCAL y sus vastas reservas de gas natural en Norteamérica y Asia, por razones geopolíticas y de seguridad nacional.

Pero la intención del hegemón sigue siendo reestructurar América Latina bajo la noción de que las empresas de EU sólo pueden operar en un mundo, como apuntan Gabriel y Joyce Kolko enThe Limits of Power (Harper & Row, 1972) acompañados por regímenes capitalistas políticamente confiables y estables y con libre acceso a los recursos naturales. BW, recuérdese, privilegió lo privado sobre el interés público. Ese fue y es el eje del FMI-BM y luego del BID, parte y parcela de la política exterior, económica y de seguridad de Estados Unidos, presente en el foro empresarial, paralelo a lacumbre, bajo auspicio del BID, con Obama como principal orador, a pesar de que Estados Unidos sufre gran desempleo crónico y era imperativo dar un espacio equivalente a los trabajadores de las Américas.

Al formalizar Estados Unidos en Cartagena su neutralidad ante el despliegue militar de Londres en las Malvinas, amenazando la soberanía de Argentina y con ella la de la región y al vetar la presencia de Cuba, Obama actuó bajo la geopolítica y geoeconomía de clase señalada por Henry Morgenthau, secretario del Tesoro presente en BW, de que la política exterior y económica sea manejada por empresarios y con espíritu empresarial(p.16). Obama actuó como en 1944-1947, bajo un orden que combate los regímenes revolucionarios o de centro-izquierda, que operan en defensa de las soberanías, algo indispensable para sobrevivir en el siglo XXI ante la escasez de recursos naturales estratégicos como los combustibles fósiles.

Solos, Canadá y Estados Unidos atestiguaron el rechazo unánime de la región al veto y al bloqueo. Y al avalar Estados Unidos los despliegues militares de una potencia extra-continental en Las Malvinas, hizo trizas la retórica delinteramericanismo y la supuestadefensa continental bajo la que se escudan los operativos de losComandos Norte y Sur, la proliferación de bases y el despliegue de la Cuarta Flota sobre las líneas de comunicación marítima, vitales al comercio de América Latina y el Caribe con Asia, África y Europa. El hemisferioverticalmente integrado, con Estados Unidos como principal polo mundial, industrial, bancario, agrícola y militar ya no existe, pero su restauración ha sido nostálgica obsesión de la Casa Blanca en especial con los dos Bush, Clinton y ahora con Obama.

En Cartagena se abordaron temas antes vedados: ¿por qué el enfoque exclusivo en la oferta y no en la demanda de drogas prohibidas?; ¿por qué no se pone coto al flujo de ilegalidad de norte a sur en materia de consumo, lavado de dinero y flujo de armas?; ¿por qué, contra todo protocolo, Estados Unidos impulsa y financia la militarización de esa “guerra al narco”? ¿Por qué mantener el prohibicionismo, sustento de un gran negocio casi monopolizado por Estados Unidos?

jueves, 5 de abril de 2012

OEA: tinglado colonial
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 5 de Abril de 2012.
E

n medio de las transformaciones, retos y graves riesgos que enfrenta la humanidad y la población aglutinada en torno a la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (Celac), que nació el pasado diciembre, la Cumbre de las Américas, convocada por la OEA en Cartagena, Colombia, expresa tiempos idos, síntoma de un anacronismo colonial. La OEA se diseñó como un colmillo del tiburón, que coacciona y depreda a cada sardina por separado, en función del interés privado nacional de Estados Unidos y de oligarquías propensas a vender todo por una coparticipación en la apropiación del excedente.

Su misión es frenar y revertir la avalancha del cambio histórico que vive la región desde 1959 cuando, por su existencia misma, la revolución cubana notificó al continente y al mundo que sí se puede.

Estos 53 años enseñan la necesidad diaria de la defensa, palmo a palmo, de lo avanzado por gobiernos sudamericanos y del Caribe que, con amplio apoyo popular, fomentan la equidad y la soberanía en lo doméstico y en lo regional (Alba, Petrocaribe, Unasur, Celac), frente a la mandíbula del capital monopólico, la presidencia imperial (PI), propensa a lidiar con el colapso económico y hegemónico en curso, con atroces guerras y operativosdiplo-militares.

Su veto a la presencia de Cuba en Cartagena, rechazado por el presidente ecuatoriano Rafael Correa, da fe de mezquina doblez, que se persigna con una democracia donde impera el dólar sobre el voto, una charada plutocrática que se devela aún más ante la propensión crónica de la PI a usurpar funciones legislativas y judiciales, haciendo trizas la Constitución y la Carta de Derechos.

Obama profundizó la militarización, elestado de excepción policial/militar instaurado bajo el 11/S y criminalizó la protesta social, pero no frenó ni la codicia bancaria ni la corrupción: según el Senador B. Sanders, en la década de 2001-11, cientos de firmas militares y de seguridad defraudaron al fisco en más de un billón (trillion) de dólares, inclidostodos los principales contratistas del Pentágono, en medio de una deuda nacional calculada en 15 billones, acentuándose las contradicciones del poder en un mundo multipolar.

Mientras, el dólar ingresa en una zona de turbulencia, en parte por la resistencia de los BRICS al abuso del hegemonismo monetario/financiero usado por Estados Unidos para aliviar su presupuesto del costo enorme del derroche energético, del guerrerismo, sus misiones de espectro completo y la proliferación de bases militares en América Latina y el mundo.

Es desde el Plan Colombia donde impera un feroz terrorismo de Estado, como en el México en que Calderón lanzó más de 60 mil ciudadanos y ciudadanas a las fosas de la Iniciativa Mérida, que el tiburón intenta devorar recursos y mercados con esos diseños de intervención/ocupación policial/militar/penal y de seguridad. Por la centralidad de las materias primas y la escasez de recursos naturales vitales, de fácil acceso, alta calidad y baratos, su explotación y las ganancias no se dejan al arbitrio de la mano invisible o para beneficio de los pueblos.

En Colombia, México y Honduras, la PI endosa los intereses oligárquico-imperiales bajo la cubierta de la guerra al narco o al crimen aunque, como ilustra J. Gato: la CIA y otras instancias del gobierno han sido sorprendidas al enviar droga a Estados Unidos; la DEA fue sorprendida lavando dinero para los cárteles de Colombia a México (ICH, primero de abril pasado) a lo que se agrega que agentes de la ATF denunciaron que ese ente y la Casa Blanca bajo Bush y Obama han enviado enorme cantidad de armamento de alto calibre a los cárteles mexicanos.

Se sabe que los más altos cargos aprobaron operativos tipo rápido y furioso a sabiendas que incrementarían la violencia en México, en especial en los estados norteños, donde se han hecho grandes hallazgos de gas de esquisto y se realizan robos y trasiego de crudo y gasolina de los ductos de Pemex hacia firmas de Estados Unidos.

Huérfano de legitimidad (¿cuál es el sustento legal de las ejecuciones extrajudiciales en Irak, Afganistán, Yemen, etcétera?), Obama no llega solo a la cumbre. Se acompaña delbilateralismo intensivo del FMI, Banco Mundial y BID y se respalda enoperativos clandestinos y en los Comandos Norte (para México) y Sur (para el resto de la región).

Además da gran apoyo al amplio despliegue de fuerzas especiales y mercenarias que operan como firmas de seguridad. Según atestiguó un ex contratista militar en una Corte Federal de Virginia, en Irak a los soldados y mercenarios (textual): se les estimula y se les premia por la destrucción de vida iraquí, es decir, la vida de los dueños de una de las mayores reservas de crudo convencional del mundo.

Es hora de poner fin a foros donde el tiburón dialoga cosechando los frutos del bilateralismo intensivo. Es imperativo negociar con EU con una sola voz y desde instrumentos y contextos multilaterales equilibrados y no degradados.

jueves, 22 de marzo de 2012

Goldman: especulación e impunidad
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 22 de Marzo de 2012.
“H

oy es mi último día en la firma. Después de casi 12 años –en Goldman Sachs (GS)–... digo con honestidad que su ambiente es hoy muy tóxico y destructivo... en síntesis, el problema es que en sus operaciones se abandonó el interés de los clientes... la empresa se desvió tanto... que siendo honesto no puedo identificarme con sus objetivos”. La renuncia de Gregg Smith, director ejecutivo de GS y principal encargado de los mayores y magnos portafolios de derivados en Europa, Medio Oriente, África y Asia, fue destacada por el New York Times del 14 de marzo. Ahí se desnuda, una vez más el desenfreno usurero, el engaño y la impunidad que, dada la magnitud de los negocios de esta firma de inversión, afectan patrimonio, empleo y vida de millones dentro y fuera de Estados Unidos, mostrando de paso la complicidad y simbiosis de la presidencia imperial Bush/Obama, el Congreso y las cortes con este modus operandi.

Prevalece un contexto institucional de corrosiva usura y codicia en instituciones ícono de la alta finanza, bancos y firmas de inversión tipo CitiGroup, Wells Fargo, Bank of America, Morgan Stanley, Goldman Sachs, etcétera, alimentado en 2008 por desmedidos rescates y subsidios de entre 13 y 14 billones (trillions) de dólares. Son negocios y corruptelas que incluyen operaciones de lavado y que hacen aparecer al Fobaproa o al desastre de Mexicana de Aviación como astutas operaciones de roba-gallinas, con el Consejo Coordinador Empresarial tras el botín mayor: lanzar a Pemex-CFE al piso de remates donde operan y apuestan tiburones como GS, parte de la oferta electoral de los Peña Nieto y Vázquez Mota de siempre. Piden el voto para despojar al electorado de un patrimonio legado al pueblo, cada día más valioso por el techo del petróleo y cuando la ecuación energética mundial favorece el control público de recursos vitales. Ofrecen llevar la riqueza nacional ahí donde, gracias a la Commodity Futures Modernization Act –una ley firmada por Bill Clinton en 2000–, se esquilma aclientes y naciones enteras. Según el economista Chris Hedges (TruthDig 4/11/2011) el índice de commodities de GS es el más cotizado en los mercados del mundo. Gracias a Clinton la empresa acapara y especula con el hambre popular: arroz, trigo, maíz, azúcar, carne, incluyéndose minerales, metales y combustibles fósiles.

La renuncia de Smith es reveladora: “En el curso de mi carrera he tenido el privilegio de manejar dos de los mayoreshedge funds del planeta, cinco de las mayores administradoras de activos en Estados Unidos y tres de los más prominentes fondos soberanos de Europa, Medio Oriente y de Asia. Los activos de mis clientes han llegado a totalizar un valor base de más de un billón (trillion) de dólares. Me enorgullezco de haberlos aconsejado en lo que más les convenía, aunque ello significara menos ganancia para la firma. Esta perspectiva es más y más rara en GS. Otro indicio de que era el momento de renunciar”. (Ibid)

Aunque el papel de operadores como Robert Rubin, cercano a innombrables presidentes de turno, dejó una huella indeleble en la crisis y posterior saqueo del erario (y del crudo) mexicano durante la magna operación de especulación/rescate que puso de rodillas al país luego de la debacle de diciembre de 1994, para Smith la actuación de Lloyd C. Blankfein y de Gary D. Cohn, director ejecutivo y presidente de Goldman Sachs, también representan la más seria amenaza a la sobrevivencia de esa firma, aunque Blankfein proclamara aThe Times de Londres, que GSrealizaba el trabajo de Dios, posiblemente porque de ahí salió y se impulsó la idea de securitizar cientos de miles de hipotecas tóxicas que luego GS, como los otros bancos y firmas, vendió a su clientela mientras apostaba contra ellas.

La bonanza de GS no fue por la gracia de Dios sino por los dineros que recibió de subsidios y rescates del Departamento del Tesoro y de la Fed, que procedió a imprimir dinero como pocas veces desde que Tiberio, en el año 33, decidió rescatar las finanzas del Imperio Romano. La Fed funge comobanco central, tiene el monopolio para la emisión de moneda, por tanto regula el precio del crédito –las tasas de interés– y determina la cantidad de dinero que fluye en la economía.

Quienes en el Congreso mexicano aprobaron, sin pena y responsabilidad, un inusitado aumento de la cuota al FMI, recuerden dónde van los fondos: bajo Blankfeim, a pocos meses del colapso que dejó en la calle a millones, los altos cargos de Goldman Sachs se recetaron la mayor compensación registrada en su historia de 143 años: 18 mil millones de dólares (mmdd) en 2009; 16 mmdd en 2010 y 10 mmdd en 2011, según cifras oficiales dadas a conocer por Hedges en el parque Zuccotti ante cientos deocupas. Luego fue arrestado por la policía neoyorquina frente a las oficinas centrales de Goldman Sachs.

A Smith le da vergüenza y renuncia.

jueves, 8 de marzo de 2012

Chávez y la cloaca máxima
John Saxe-Fernández, La Joranada, Jueves 8 de Marzo de 2012.
C

analizar la riqueza petrolera hacia las necesidades de la población (salud, educación, vivienda, etc.) y del interés público nacional venezolano, sea como detonador de desarrollo o proyectándolo en una política exterior soberana, vital para la seguridad nacional y la solidaridad bolivariana, explica en parte la popularidad de Chávez. Luego de 13 años como presidente, es apoyado por seis de cada 10 votantes. Ello pese a que, como indica Ángel Guerra (La Jornada, 23/2/12, p. 31) en la última década ningún otro líder político mundial ha sido tan satanizado por los pulpos mediáticos. Basta ver Newsweek, NYT, Washington Post, Televisa, CNN, etc., para comprobar que el vilipendio es magno, sistemático y abusivo: tratándose de Chávez, abandonan todo recato profesional y adoptan el guión del cabildo petrolero y del aparato de seguridad de Estados Unidos.

Como se ilustra en Goebbels vs. Hugo Chávez, de Guillermo Zamora (Colmanares y Vargas Editor, 2011), la cruzada anti Chávez arrecia. La hostilidad imperial reflejada en los vericuetos psico-político-ideológicos de guionistas o plumas en subasta, es por el rechazo de Chávez a la política petrolera de máxima extracción que Estados Unidos impulsó en América Latina cuando su reserva llegó al techo de producción en los años 70, y por frenar la entrega de la renta petrolera en curso cuando asumió la presidencia.

Dada la dimensión de la reserva probada, su desacato al diktat imperial esasunto de seguridad. Según certificación de la OPEP, registrada por el Oil and Gas Journal, al contabilizarse el petróleo pesado del Orinoco, la reserva probada pasó de 98 mil millones de barriles (mmb) a 211 mmb al comienzo de 2010 y ahora PDVSA-OPEP la certifican en 297 mmb, la mayor del mundo. A nadie extrañe entonces que a la menor excusa CNN dedique horas a denostar a Chávez o que Newsweek lo nomine paranoico del año por haber mostrado sorpresa y natural sospecha de que tantos líderes de centro-izquierda padezcan, como él, algún tipo de cáncer: Lula, Dilma Roussef, Fernando Lugo y se le diagnosticó, al punto de ser operada, a Cristina Fernández.

Aunque más de un especialista enmortalidad actuarial debe estar igual de intrigado, Estados Unidos calificó la sospecha de infamia. La masa documental desclasificada habría aconsejado la austeridad verbal para no destapar lo que Saint-Simon (Duc Louis de Rouvroi) calificaría ahora de cloaca máxima (a la que el lector, si tiene el estómago, puede asomarse desde Google bajo: Interim Report on Alleged Assassination Plots Against Foreign Leaders, nov. 1975, del Senado estadunidense), o Informe Church. Ahí se develan fétidos esquemas para asesinar o desactivar a Patrice Lumumba (Congo), Fidel Castro (Cuba), Rafael Trujillo (República Dominicana), Ngo Dinh Diem (Vietnam) y René Schneider (Chile). La escatología imperial abunda. Se indica, por ejemplo, que (E)n el verano de 1960 Richard Bissell, un subdirector de la CIA, le pidió al jefe de la división África explorar la posibilidad de asesinar a Lumumba y ordenó a un científico/criminal de la CIA “hacer preparativos para asesinar o incapacitar a un ‘líder africano”’, agregando que contaba con la más alta autorización y que los materiales biológicos tóxicos debían entregarse al jefe de la CIA en Leopolville.

A 200 días de haber asumido como primer ministro, Lumumba fue acribillado. Luchó por la liberación de su pueblo y su soberanía sobre el oro, cobre, cobalto, los diamantes y el tantalio, tan codiciado por la industria aeroespacial. Por las revelaciones del Comité Church, Gerald Ford emitió la Orden Ejecutiva 12333, que prohíbe el asesinato en las operaciones de Estados Unidos. Tapó la cloaca sin frenar la criminalidad de Estado: atentados, fraudes, drogas, armas, lavado.

Guillermo Zamora, entonces corresponsal de guerra de Proceso, recuerda que bajo las atrocidades de Reagan contra los sandinistas, además del escándalo Irán-contras, se realizaron 80 ataques al liderato y un complot fallido en 1983 (con veneno talio en un Bénédictine) contra Don Miguel D’Escoto, canciller de Nicaragua.

A sólo 14 días del 11/S (ver http//patriotsquestion911.com), los ataques se usaron, como dijo Golo Mann en 1933 tras la quema del Reichstag,para la manufactura de poder: la Oficina del Consejero Legal de Bush/Cheney emitió un memorando que se mantuvo secreto por tres años, estipulando que los poderes del presidente incluyen poderes inherentes al Ejecutivo no enumerados en la Constitución, entre ellos, como documenta Charlie Savage (Takeover, Little & Brown, 2008), el de usar la fuerza contra países o personas, aunque no tuviesen relación con los ataques del 11/S. En contravención a los juicios de Nuremberg, la autocracia imperial practica la guerra de autodefensa anticipatoria (Irak, Afganistán) y lasejecuciones extrajudiciales. ¿Paranoia, infamia o cloaca máxima?

jueves, 23 de febrero de 2012

Grecia/Europa: ¿incendio en etapas?
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 23 de Febrero de 2012.
E

l programa de ajuste estructural (PAE) impuesto a Grecia por el FMI y el BCE, con torpe endoso alemán, es una agresión políticamente insostenible a su pueblo, su patrimonio nacional y su soberanía, con profundas repercusiones que trascienden el ámbito nacional y regional. Le sigue algo más que el contagio hacia España, Portugal, Italia y Francia: el alto capital mundializa así la brutal guerra de clase que desató sobre América Latina desde los años 1980.

Fue Joseph Stiglitz, en calidad de ex economista en jefe del Banco Mundial (BM), quien reveló en 2001, en una memorable entrevista con Gregg Palast, aspectos cruciales de la ofensiva. Lo central de su interlocución con ese agudo periodista/analista merece especial atención cuando se somete a la población griega a un orden colonial con un recetario de saqueo, pro-cíclico y de alta explosividad social.

Stiglitz indica que los PAE del FMI-BM y sus country managers (que fungen como presidentes, secretarios de Estado, ministros o regentes) constan de cuatro etapas. Se empieza con la privatización de los bienes nacionales, facilitada por la corrupción a gran escala.

La venta de empresas públicas a precio vil (electricidad, petróleo, ferrocarriles etcétera) se agiliza con empréstitos que contemplan comisionesdepositadas en cuentas bancarias que se pueden revisar en enero de cada año, bajo la discreción que ofrece Davos. Stiglitz dijo a Palast: podías ver cómo sus ojos se dilataban ante la posibilidad de las comisiones por rebajar unos cuantos miles de millones de dólares del precio de venta. Y el gobierno de EU lo sabía. Fue así como, bajo los PAE, en México nos quedamos sin banca, ferrocarriles y la entrega del petróleo, la electricidad, el frijol, el maíz, y la organización territorial, está en curso.

Sigue la liberalización del mercado de capitales, para que los especuladores hagan lo suyo bajo el libre mercadocon tranquilidad, porque siempre estápapi-Estado listo con algún rescate. Es el ciclo del capital caliente, cuando la inversión entra y sale con fluidez, pero a la menor provocación los nerviosos especuladores sacan todo a la velocidad de la luz y, como dice Stiglitz, en pocos días se agotan las reservas nacionales. Y cuando esto ocurre, para seducir a los especuladores para que le devuelvan a una nación sus propios fondos de capital, el FMI demanda que se eleven las tasas de interés a 30, 50 y 80 por ciento. El resultado (es) predecible: las altas tasas de interés destruyen el valor de la propiedad, desmantelan la producción industrial y agotan la reserva nacional.

En este punto el FMI arrastra a la nación asfixiada a la tercera etapa: alinear los precios según las fuerzas del mercado. Traducción: precipitar la guerra de clase aumentando los precios de alimentos, gasolinas etcétera, en medio de la flexibilización de salarios, contratos colectivos, pensiones. Esto conduce, paso a paso, al estadio tres-y-medio que Stiglitz llama la etapa de los estallidos sociales del FMI: cuando ya la nación está de rodillas, el FMI aprieta y aprieta más hasta sacar la última gota de sangre. Aumentan la presión hasta que todo explota.

Así ocurrió en Venezuela, Brasil, Argentina, Indonesia, sin olvidar las huelgas bolivianas por los precios del agua (en 2000) o en febrero de 2001, las huelgas en Ecuador por el aumento, en los precios del gas para cocinar, impuesto por el BM.

Los estallidos estaban fríamente calculados. Palast, por su parte, lo comprobó ya que Newsnight consiguió documentos del BM como la Interim Country Assistance Strategy for Ecuador, 2000, donde se esperaba que los PAE generarían malestar social. El documento secreto, dice Palast, anota que el plan para dolarizar Ecuador lanzó a 51 por ciento de la población por debajo de la línea de pobreza. Agrega que las protestas pacíficas fueron dispersadas a punta de bala, tanques y gases lacrimógenos causando nuevas fugas de capital y bancarrota oficial. “Este incendio económico tiene su lado brillante –para extranjeros–, ya que pueden comprar activos públicos a precios de ganga... los grandes ganadores serían los bancos occidentales y el (Departamento del) Tesoro de Estados Unidos.”

Se llega así a la cuarta etapa: el libre comercio pero bajo las reglas de la OMC y el BM. Se derrumban barreras arancelarias al tiempo que colocan barricadas para proteger sus propios mercados de la agricultura del Tercer Mundo.

Coda: en tiempos de los ocupa, a nadie escapa que a los aprendices de brujo del FMI-BM-BID y sus country managers esas recetas les estallaron en la cara. Así ocurrió en Venezuela, Brasil, Ecuador, Argentina y Bolivia, cuando sus pueblos decidieron ser naciones y no colonias.

jueves, 9 de febrero de 2012

Razones del doble veto
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 9 de Febrero de 2012.
A

nte el veto de Rusia y China en el Consejo de Seguridad de la ONU a sanciones al gobierno sirio de Bashar Assad, planteadas por la coalición que encabezó Estados Unidos en la guerra de agresión contra Libia, más la Liga Árabe, las reacciones del Potomac no se hicieron esperar. Fueron airadas, pero no inesperadas. La magnitud del evento se evidenció cuando el rechazo al veto por la embajadora de Estados Unidos en la ONU (algo vergonzoso, dijo) se acompañó con declaraciones de la secretaria de Estado Hillary Clinton y del presidente Barack Obama. La primera exclamó que era una farsa mientras Obama evidenció la intención de regime change, de lo que a todas luces es un operativo diplo-militar de largo alcance y de larga data, con la mira en Irán, ya que Siria es parte del crucial abanico de alianzas en el Cáucaso y Asia Central de Teherán. Al tiempo que exige la renuncia de Assad y cierra su embajada en Damasco –seguido por su acólito que despacha en Downing Street– Obama congeló los activos del banco central iraní en Estados Unidos.

La secretaria de Estado, en peligroso desapego a la sustancia y las formas de la convivencia internacional, golpeteó la exigua credibilidad de la ONU al decir que ante la neutralización del Consejo de Seguridad, hemos de redoblar nuestros esfuerzos fuera de la ONU, junto con los aliados y socios que apoyan el derecho del pueblo sirio a tener un futuro mejor. Este exhorto al abandono del derecho internacional y de instituciones necesarias para una salida no-bélica en Siria –y en el mundo– ocurre cuando la posición de Ban Ki-Moon para mediar en el conflicto sirio está por los suelos, ya que al exigir a Assad poner fin a la violencia y dejar de matar a sus compatriotas (La Jornada, 16/I/2012) sin investigar y determinar los orígenes y actores internos y externos involucrados en la escalada de violencia, que reporta 5 mil bajas, se adhiere de manera torpe a las presiones que impulsan el regime change, lesionando la capacidad de la ONU para conciliar las partes en conflicto, más aún cuando fuentes que han asesorado a la Secretaría General establecen como necesaria –y factible– una identificación de los impulsores, no sólo del creciente flujo clandestino de armas, que alimenta una violencia tipo guerra civil (¿como en México con Rápido y Furioso?), sino también del financiamiento y de la acción de agentes de inteligencia y de provocación, que actúan entre los grupos opositores, lo que recuerda un largo rosario de episodios de regime change, que desembocaron, en el caso de Irán, en el derrocamiento de Mossadeg en 1953. Fue un momento clave en el ascenso hegemónico de Estados Unidos, registrado en el imprescindible estudio de Stephen Kinzer, All the Sha’s Men(New York, Wiley & Sons, 2003), que permite visualizar el contexto más amplio de los traumáticos eventos en Siria, ahora en momentos de declive del hegemón y también con Irán, su petróleo y su postura geopolítica, en la mira.

Los misteriosos esfuerzos fuera de la ONU mencionados por Clinton, se aclaran al recordar que en una entrevista con Amy Goodman (marzo de 2007) el general Wesley Clark, ex comandante de la OTAN, reveló que sólo una semana después de los ataques del 11/S ya circulaban en el Pentágono los planes de guerra contra Irak, y que en octubre de 2001, cuando Estados Unidos bombardeaba Afganistán, se le informó que además de Irak y Afganistán, los planes incluían acciones bélicas, entre otros países, contra Libia, Siria e Irán, este último pieza clave de la estrategia estadunidense para la restauración hegemónica en Eurasia, un delirio neoconservador en curso, que puede desembocar en un desastre mundial.

La intención de fondo del operativo en Siria e Irán –y del despliegue antibalístico de Estados Unidos– es acosar y frenar el ascenso de Rusia y China en una ecuación geopolítica euroasiática en la que los múltiples vínculos de Teherán con Moscú y Beijing se presentan como obstáculo mayor al control de los campos petroleros gigantes y supergigantes del Golfo Pérsico y África, y de vastos recursos energéticos y posiciones estratégicas en el Cáucaso o los corredores de acceso a la cuenca del Caspio.

Como bien plantea Mahdi Darius Nazemroaya (Strategic Culture Foundation) Irán es un pivote geoestratégico. Toda la ecuación geopolítica de Eurasia cambiaría sobre la base de la órbita política de Irán, y advierte que si por un regime change, Teherán se aliara con Estados Unidos y fuera hostil a Beijing y Moscú, podría generar serios daños a Rusia y China, creando gran disturbio en esas naciones. Esto ocurriría por sus lazos étnico-culturales, linguísticos, económicos, religiosos y geopolíticos con el Cáucaso y Asia Central.