jueves, 3 de agosto de 2017

México y las sanciones a Venezuela y Rusia
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 3 de Agosto de 2017.
¿E
stos son los que van a negociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)? Eso es lo que viene a mente cuando nos enteran y luego lo confirma el director de la CIA, que el gobierno de Enrique Peña Nieto y el de Colombia se adhieren a la narrativa diplomilitar de las sanciones esgrimidas por Estados Unidos contra Venezuela, parte de una vasta ofensiva golpista, lo que también aplica a la negociación del bloque energético anunciado hace dos semanas por Rick Perry, el secretario de Energía estadunidense. Avalar operativos clandestinos al margen de la normatividad internacional vigente, es inadmisible y riesgoso, máxime cuando el general John Kelly, ex jefe del Comando Sur (CS), quien hasta hace poco estuvo a cargo de la cartera de Homeland Security, acaba de ser nombrado Chief of Staff de la Casa Blanca. Kelly coordinó desde el CS la primera etapa de la operación clandestina Venezuela Freedom, seguida por Venezuela Freedom 2(disponible en redvoltaire.com) tratándose de un regime change multidimensional (económico, de violencia callejera encapuchada y criminal), repudiado en las urnas.
Un asentimiento explícito o implícito a la unilateralidad y extraterritorialidad de Estados Unidos es de alto riesgo. Es un desacierto avalar operativos de criminalidad de Estado, olvidando las guerras de agresión estadunidense por recursos naturales y posiciones estratégicas. Ya devastó Afganistán, Irak, Libia, Siria y realiza ataques parciales a Paquistán sin olvidar apoyos a la agresión contra Yemen o su complicidad golpista en Honduras y Paraguay. Si van a negociar el TLCAN, que no lo hagan bajo la premisa de que la oligarquía de Estados Unidos se guía por el mercado y su mano invisible. Se rigen con el puño visible del Pentágono y sus monopolios. ¿Por qué van por más bases al sur del Bravo? y ¿por qué ahora el aparato diplomilitarencabezado por Tillerson, ex gerente de Exxon, y el general Kelly, revela urgencia por el manejo directo de la vasta reserva fósil de Venezuela, si la narrativa oficial dice que gracias alfracking el vecinos del norte tiene gas y petróleo shale para 100 años?
Las sanciones a Rusia se relacionan directamente con intereses tanto en torno a los combustibles fósiles, que hoy calientan el planeta, como a metas geoestratégicas y a la codicia por el mercado europeo del gas natural, cuyo componente principal, el metano, está acelerando la carrera al abismo climático. Trump, el magnate promotor de la exportación de gas natural, ofreció a los polacos el acceso a fuentes alternativas de energía, para que ese país y sus vecinos nunca más sean rehenes de una sola alternativa. Desde entonces se tensó más la relación Estados Unidos-Unión Europea. Las sanciones afectan proyectos energéticos entre países, bancos y firmas europeas y Rusia, como el gasoducto North Stream, de mil 200 kilómetros, del Báltico ruso hasta Alemania con una capacidad de 55 mil millones de metros cúbicos anuales de gas natural y un agregado que la duplicaría. Esto contrasta con las poco más de 9 mil millas marítimas a la Unión Europea desde, supongamos, una eventual planta exportadora de gas natural liquido (GNL) en Galveston, Texas.
Por lo que Jean Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, dijo que las sanciones contra Rusiasocavan la instauración de proyectos clave para la seguridad energética de la UE y para el mantenimiento y mejora de los gasoductos en Rusia que abastecen el sistema de transporte de gas ucraniano y los proyectos clave para la diversificación de las fuentes de energía, entre los que resalta el North Stream y una terminal rusa GNL de exportación. El titular de exteriores alemán y el canciller austriaco advirtieron no poder aceptar la amenaza de imponer sanciones ilegales extraterritoriales a compañías europeas que participan en los esfuerzos para expandir el suministro energético.
Las operaciones diplomilitares y de guerra no convencional se acompañan de vasta propaganda contra Caracas y Moscú desde los principales medios. Sobre Venezuela, dice Claudio Katz sólo transmiten en cadena denuncias macabras del gobierno. Han instalado la imagen de un dictador en conflicto con los demócratas de la oposición. Muestra, dato en mano, que es un discurso sin sustento. La gran mayoría de bajas fue por saqueos o confusas balaceras en el interior de las movilizaciones opositoras o de agresiones de francotiradores ligados a la oposición. Datos más recientes indican que el grueso de las víctimas perdió la vida por vandalismo o ajustes de cuentas (Ibid).
Mientras los medios se centran en Venezuela, nada sobre asesinatos en Colombia: 46 líderes sociales y 120 más en 14 meses. Entre 2002 y 2016 los paramilitares mataron 558 dirigentes. En dos décadas van ¡2 mil 500! Ni pío sobre México donde la violencia se disparó con la puesta en marcha en 2008 de la militarizada Iniciativa Mérida. Santiago Roel desde el Semáforo Ciudadanos ofrece reveladores datos con un robusto planteo por la paz en México.
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jueves, 20 de julio de 2017


Bloque energético y el trauma nacional
John Saxe-Fernández, La jornada a jueves 20 de Julio de 2017.
L
a catástrofe humanitaria que padece la nación se lanzó sobre México como parte del añoso diseño de intervención, privatización y desarticulación del país y su sector energético desde 2006 bajo laIniciativa Mérida. Es un arreglo de facto Bush/Calderón cuya desestabilización se dinamiza en la desregulación e inusitado incremento del magno torrente de armas de asalto de Estados Unidos hacia cárteles/crimen de México (Bush/2004) y de enormes flujos de dólares a la banca de Estados Unidos. Asentado en corrupción y violencia que el derecho penal internacional tipifica de “crímenes de lesa humanidad, el esquema que opera sea como guerra alnarco, el crimen o el terrorismo, es conocido en el Pentágono comoguerra irregular e inició con fondos sacados de partidas destinadas a la brutal masacre y destrozos por el crudo en Irak, otro gran crimen de lesa humanidad repleto de jugosos contratos.
Cabe recordar que desde el 11/S, éstas y otras operaciones son parte de un terrorismo de Estadotransformativo plasmado en elProject for a New American Centurypuesto en acción por quienes el escritor Gore Vidal calificó de junta petrolera. Así se configura un régimen de guerras de agresión por los recursos, minerales, gas y petróleo, agua y en leyes de excepciónantagónicas al Estatuto de Roma, régimen de calaña neonazi que viene de la Secretaría de Energía de Trump a cargo de Rick Perry, un ex negociador del rubro agrícola del TLC, que con los Luis Tello de acá asestó –y asesta– miseria, despojo de tierra y agresión policial/militar a indígenas, campesinos, ejidatarios y normalistas rurales.
El también ex gobernador del Texas de los Bush anunció desde Los Pinos, con aval de Peña y Coldwell, la instauración de un bloque energéticoentre el tiburón y las dos sardinas del TLC, para la mayor seguridad y riqueza petrolera del sagaz 1% de acá y allá, que se cocina con grave ahogo a la soberanía, riesgo a lo que queda del país y una mayor aceleración trumpista hacia el abismo climático.
Perry está muy optimista, seguro de lograr un documento sólido sobre el intercambio de energía, con peso sobre el TLCAN que convertirá a “North
America, en una fuente energética para el mundo”. Esta proyección se realizaría bajo traza bélica y geoestratégica de Estados Unidos e intereses del big oil, centrada en los combustibles fósiles y la magna insensatez climática de Trump.
La aceleración al abismo climático se hace en interés de la fracción fósil de un alto capital suicida, acostumbrado a apostar en Wall Street desde grandes fondos mutuos que ya se asientan sobre los recursos energéticos, convencionales y no convencionales de México. Al respecto se nos informa que EPN y Rick Perry impulsarán los trabajos del Consejo de Negocios de Energía México- Estados Unidos.
El gran interés de Estados Unidos en los fósiles de las Américas, de polo a polo, procede de los límites geológicos y financieros y graves efectos tóxicos, ambientales y atmosféricos del fracking, eje de surevolución energética. Perry dice que el gas natural (shale) es limpio. La evidencia científica dice lo opuesto: genera altos índices de fugas de metano, componente central del gas natural, con efecto invernadero muchas veces mayor al del CO2. Sus impactos sobre la salud humana, animal y vegetal son devastadores.
El asunto central, lo que quiero destacar, es el contexto de terror en que se desarrolla el gran despojo. Es un gran trauma humano. La gran agresión del fracking se añade a la tragedia en decenas de miles de hogares. Son más de 250 mil muert@s, más de 30 mil desaparecid@s, decenas de miles de torturad@s y encarcelad@s que padecen la corrupción y violencia que ya se desborda en crímenes de lesa humanidad, si es que la Corte Penal Internacional, ante la abrumadora evidencia, hace vigente, también enlas Américas una normatividad derivada de los Juicios de Nuremberg. (Bush excluyó a Estados Unidos ¿por la incompatibilidad de su régimen de guerra de agresión con el Estatuto de Roma? ).
La sensación de desolación, de pérdida de país y al mismo tiempo de rechazo a la violencia, corrupción y entreguismo se siente por todos lados. A los grupos organizados de la sociedad civil se suman estudiantes de licenciatura y posgrado y los miles de rechazados, los creadores artísticos y los llamados en favor de la identidad de nuestra ciencia, humanidades, artes plásticas y de la música, danza, cine y teatro.
Coda. En la recepción de los Arieles en Bellas Artes, le escuché a Adrián Ladrón (La 4a Compañía) una sólida reflexión sobre la corrupción y violencia generalizada, en especial cuando advirtió: “este país está desapareciendo… faltó muy poco para que esta ceremonia desapareciera”. Dos días después le oí algo semejante a la actriz Beatriz Martínez en relación con el horror que vivimos. Se lo dije luego de su participación en el homenaje a los 60 años de actuación estelar de Adriana Roel, actriz en goce pleno de su profesión.
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viernes, 7 de julio de 2017

TLC, trabajadores e imperialismo
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 6 de Junio de 2017.
C
uando se supo que Robert Lighthizer, el representante comercial de Trump aceptó la propuesta de legisladores demócratas de incluir la temática laboral relacionada conestándares cumplibles dentro de la renegociación del TLCAN (Proceso, 22/6/17) fue pronto y fulminante el rechazo de la patronal y su neoliberal gobierno mexicano. Ello porque lo que está en juego sería la fuente principal de la vasta riqueza acumulada por el 1% de acá y allá por medio de la super-explotación de los y las trabajador@s mexican@s, una condición de flexibilización laboral, pactada y formalizada por las trasnacionales y ambas oligarquías. El TLC también facilita la apropiación de los recursos naturales y de las principales empresas y funciones públicas del país, incluyendo las de energía, seguridad y defensanacional. ¿Acaso no fue J.D. Negroponte quien dijo que el TLC es la piedra angular para alinear la política exterior y de seguridad de México con los principios de la política exterior de Estados Unidos?
El diputado demócrata Sander M. Levin se encargó de recordar el meollo del asunto al notar que los trabajadores mexicanos en las armadoras de la automotriz ganan en promedio un miserable 19 por ciento de los salarios que perciben sus contrapartes en Estados Unidos por puestos semejantes. Y eso que a 23 años del TLC, ese es uno de los rubros menos asimétricos. A mediados de los años 70 los salarios promedio en México eran 31 por ciento de los de Estados Unidos. Eso fue poco antes de la gran ofensiva del alto capital (Wall Street, Fed y el Tesoro desde el FMI-BM-BID) ante la crisis de acumulación capitalista que desde entonces se intensifica, una real guerra de clase bajo la rúbrica de la globalización y el neo-liberalismo, siendo la super-explotación del trabajo parte esencial de la imperialización de la periferia y México en calidad de tenazmodelo saqueado sin descanso desde 1982 cuando, según estudio de 2016 del Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM (CAM), se podían comprar 50 kilos 910 gramos de tortillas con el salario mínimo. En 2016 ya eran sólo ¡5 kilos 820 gramos!
La homologación a la baja de los salarios mexicanos, en el contexto del TLC, fue avalada por la disoluta cúpula gubernamental y sindical que bajo Salinas dejó sin voz al trabajo en la negociación del tratado, condición que prevalece hasta hoy. Luis Videgaray, secretario de Relaciones Exteriores, aspira a prolongar la catástrofe seis años más repitiendo con dejos nostálgicos a oídos del norte que, como en aquellos tiempos idos, gobierno e IP integran un solo equipo negociador sustentado en laglobalización. Es una estratagema de super-explotación de la fuerza de trabajo que combina los topes salariales que dicte la IP de dentro y fuera, con productividad al alza pero en un contexto para América del Norte de persistente homologación/estancamiento salarial a la baja con alto riesgo electoral para republicanos y Trump. No extraña que en una reciente entrevista Lighthizer se preguntara: ¿Que si creo que las leyes laborales mexicanas han tenido un efecto negativo sobre Estados Unidos? Sí, creo eso, que sí.
De inmediato agregó que la posición del gobierno de Donal Trump y la de los demócratas en materia de estándares laborales, no están muy alejadas. Es claro que el representante comercial se refiere a la precarización y la brutal ruina salarial de acá y no a las muy avanzadas leyes laborales en el papel, hechas triza a diario por las cúpulas gobernantes, empresariales y del charrismo sindical. Eso también está en el centro del interés no sólo de banqueros e inversionistas en el TLCAN. También de los políticos de Estados Unidos. Desde que se empezó a contemplar un TLC con México el liderato demócrata consideró la ausencia de instrumentos de clase que permitan incrementar las percepciones de los trabajadores mexicanos, como el principal escollo al TLCAN. Ahora para Trump la desigualdad extrema es delicada, aunque no parece enterado y si lo estuviese, la seguirá explotando mientras desata a Wall Street.
Según estudio de Thomas Piketty, Emmanuel Saez y Gabriel Zucman y datos del Global Wealth/Credit Suisse, entre 2015 y 2016 el 1% más rico de Estados Unidos canalizó a su favor la riqueza del 90% de los hogares de Estados Unidos equivalente a US$4 billones (trillion) de dólares, en promedio 3 millones por hogar. El 10% más rico capturó una riqueza de 1.3 millones hogar/promedio.
Cerca de la mitad de lo extraído por el 1% vino de la clase media y de la clase baja. Los autores estiman que la plutocracia tomó del 90% de la población 17 mil dólares hogar/promedio. La pérdida de riqueza de la clase media ascendió a 35 mil dólares hogar/promedio. Se trata de 50 millones de hogares agredidos que perdieron riqueza estimada en un billón 760 mil millones ¡y para el 50% más pobre el ingreso se varó por 40 años!
Bernie Sanders lo dice bien: No podemos seguir operando bajo un sistema que sustrae más riqueza hacia los más ricos, a costa de todos los demás.
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jueves, 22 de junio de 2017

Venezuela, Exxon/petróleo y OEA
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 22 de Junio de 2017.

Más por vergüenza que por falta de votos, el Departamento de Estado anunció que la gran farsa de la OEA en las cada vez más calurosas playas de Cancún, procedería sin la presencia del secretario Rex Tillerson (RT), el ex gerente de ExxonMobil. Lo caricaturezco de la escena no esconde su magnitud: Exxon perdió en cortes internacionales un juicio ante el gobierno de Chávez, por el cual Tillerson se sintió humillado y se beneficiaría del golpe de Estado contra Maduro. Aún más, Exxon protagoniza, con el big oil, el mayor escándalo del Siglo XXI por impulsar el negacionismo inhibidor de la urgente regulación en emisiones de gases con efecto invernadero (GEI), a sabiendas ¡por décadas!, de la certeza científica del calentamiento global.
En la Operación Venezuela Freedom 2 (voltairenet.com) se constata que en 2015 el general John Kelly, entonces jefe del Comando Sur del Pentágono (DoD), hoy Secretario del Department of Homeland Security (departamento de Seguridad del Suelo Patrio), acordó con Luis Almagro, secretario general de la OEA, aplicar la Carta Democrática contra Venezuela. La gran pregunta es: ¿Por qué la urgencia de Trump, RT/Exxon, Chevron et al, por el crudo venezolano y en general por los combustibles fósiles-convencionales y no convencionales del Ártico, de Alberta, de la Cuenca de Burgos, las aguas profundas mexicanas, hasta Vaca Muerta, en Neuquén, Argentina, pasando por el gas y petróleo de Brasil, Colombia, Perú y Ecuador si ya, como dice su narrativa oficial, EU goza de una revolución energética y es de nuevo gran potencia petrolera, una SaudiAmérica como difundió conocida revista e incluso el Citibank nos asegura que América del Norte es el Nuevo Oriente Medio?
Esto fue acompañado de una extensa promoción mediática de que gracias a la fractura hidráulica (fracking) en cuencas de gas y petróleo en lutitas (shale) EU se transformó en potencia fósil, a lo que se agregaría la explotación shale en la periferia, posible gracias a la colonialidad neoliberal que en nuestro caso sintetizó un ex gerente de Dupont elevado por Fox a director de Pemex, para quien el gran reto es cómo esta riqueza petrolera debe orientarse hacia el fortalecimiento de la seguridad energética nacional de nuestros principales socios comerciales¡sic! Desde la constitucionalización de esta gran involución histórica, un colapso de la soberanía nacional mexicana, se nutre la embestida de EU por el crudo venezolano, para que siga el festín de los combustibles fósiles, derrochando los otros recursos naturales que van quedando sobre la corteza, todo en medio de una ruptura climática riesgosa a las naciones del Caribe y el mundo. (El gobernador de Florida prohibió el término cambio climático por lo vulnerable que es ese estado ante niveles marítimos al alza, lo que hace al boom inmobiliario de Miami un insostenible mega-fraude).
A propósito de timos, ¿cuál es el fundamento geológico –y financiero”– de la “revolución shale” y lo del “gas natural shale para cien años” que proclamó Obama en 2012 ante el Congreso? Desde entonces, bajo una supuesta abundancia por décadas de gas, las gaseras y petroleras han invertido en EU miles de millones de dólares en infraestructura para exportar gas natural licuado a Europa y América Latina. En 2013 un alto funcionario de la Administración de Información de Energía del Departamento de Energía de EU (EIA, en inglés) aseguró que “en relación al gas natural, la EIA no duda que toda la producción puede continuar a lo largo del tiempo (all the way) hasta 2040”. Pero como se documenta desde el semanario de información científica Nature, estudios con un diseño cuyos supuestos resultan más exactos y constantes que los usados por la EIA, muestran que ésta divide la superficie de las plataformas o cuencas shale en condados y algunos pueden ser hasta de mil kilómetros cuadrados (km2). Los estudios realizados por equipos de varias universidades dividen las cuencas en áreas de 2.6 km2. Logran mayor precisión con resultados menos llamativos y más realistas, mostrando que los vaticinios de la EIA son: demasiado optimistas.
Tanto David Hughes, geocientífico del PostCarbon Institute de California como esas investigaciones universitarias coinciden en que ese alto optimismo se origina en falta de rigor conceptual o en un método que agranda la incidencia estadística de sweet spots (lugares abundantes en el recurso) en las cuencas shale de EU, lo que infla las expectativas del gas y petróleo shale de firmas e inversores incautos o el arrebato de Goldman Sachs/Exxon y de cúpulas en la periferia, listas a co-participar en la apropiación del excedente con mecanismos para canalizar riqueza pública al 1% vía asociaciones público-privadas del Banco Mundial.
Desde un estudio a fondo de los vaticinios shale de la EIA se advirtió que los resultados son mala noticia…estamos ante un gran fiasco. ¿Por eso la ofensiva contra Venezuela?

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jueves, 8 de junio de 2017


Oligarquía versus mundo: El diktat fósil (II)
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 8 de Junio de 2017
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e impactó la noticia de que Trump, articulador del diktat fósil desde la presidencia imperial, sacara a Estados Unidos de un compromiso voluntario, pero de intención valiosa como el Acuerdo de París, que los (¿nerviosos?) poderes fósiles consideraron peligroso a pesar de que fue negociado bajo amenaza de veto republicano si alcanzaba el estatus vinculante necesario y urgente de tratado internacional. Las calles de París también quedaron bajo el veto de terroristas que mataron, hirieron y aterrorizaron salvajemente a la población de París que quedó, junto a cientos de miles que se desplazaron a la COP-21, sometida a un estado de excepción sui generis, sin vigencia para las multitudes que van al futbol o a actos similares.
¿Traía dedicatoria ese estado de excepción para la protesta contra los grandes intereses de los combustibles fósiles, de la máquina de combustión interna y de la electricidad al carbón, beneficiarios de la posposición de cualquier regulación de un negociazo que emite gases de efecto invernadero (GEI)? La fuerza social dirigida a ocupar las calles de París fue pensada por más de 500 mil almas preocupadas por la ausencia de justicia climática mundial y por ver a las jóvenes generaciones y las por venir, en camino a un planeta bajo una ruptura climática catastrófica e irreversible. Tal es la ruta si permitimos vigencia al diktat fósil.
Cabe recordar ahora la notable nota informativa de Oxfam (2/12/15) que divulgó que la mitad más pobre de la población mundial tan sólo genera alrededor de 10 por ciento de las emisiones a nivel mundial y sin embargo vive mayoritariamente en los países más vulnerables ante el cambio climático mientras el 10 por ciento más rico de la población es responsable de alrededor de 50 por ciento de las emisiones mundiales. También se indicó que en sólo seis años, entre las cumbres sobre el clima de Copenhague y París, el número de milmillonarios con intereses en el sector de los combustibles fósiles pasó de 54 en 2010 a 88 en 2015. El conjunto de sus fortunas personales se incrementó en aproximadamente 50 por ciento, pasando de más de 200 mil millones de dólares a más de 300 mil (ibid).
Con Trump articulando el diktat fósil y al volante de Estados Unidos, cuya economía ocupa el primer lugar mundial en la acumulación de GEI en la atmósfera –entre 1751 y 2015–, con 25.7 por ciento (seguida por China con 11.2 por ciento) se acelera la carrera lejos de la justicia climática, hacia al abismo climático. Las advertencias son contundentes: En la introducción de un sólido estudio de James Hansen et al, sobre “derretimiento del hielo planetario, el aumento en el nivel marítimo y las supertormentas, basado en evidencia paleoclimática, en modelos del clima y en observaciones modernas de que un calentamiento de 2º C es de muy alto peligro (highly dangerous)”, se advierte sobre la rápida extracción y uso de combustibles fósiles sin un entendimiento cabal de las consecuencias, entre ellas, el aumento de olas de calor extremo, de sequías, lluvias copiosas, inundaciones y mares invasores.
A pesar de estas advertencias, “las emisiones globales de CO2 aumentan ya que los combustibles fósiles siguen como fuente primaria de energía. Se argumenta que es económica y moralmente responsable (sic) el uso de los combustibles fósiles en pro de mejoras en las condiciones de vida y con la expectativa de que la humanidad puede adaptarse al cambio climático y encontrar formas de minimizar sus efectos por medio de tecnologías avanzadas… esta opinión no aprecia la naturaleza de la amenaza de la inestabilidad de las plataformas de hielo y del aumento en el nivel de los mares. Si el océano sigue acumulando calor y aumenta el derretimiento de las plataformas de hielo de Antártida y Groenlandia, llegará un punto en que será imposible evitar su desintegración a gran escala y un aumento del nivel oceánico de al menos varios metros. El costo económico y social de perder la funcionalidad de todas las ciudades costeras (del mundo) es incalculable. Sugerimos que una estrategia que se basa en la adaptación a tales consecuencias es inaceptable a la mayoría de la humanidad. Importa entender y tratar esto lo antes posible”.
En un juicio realizado en la Corte de Oregón (Estados Unidos) a favor de jóvenes que reclaman al gobierno federal de ese país no tomar medidas que eviten un deterioro climático catastrófico para ellos y sus descendientes, Hansen advirtió que es probable que si los GEI no son reducidos rápido, la pérdida de hielo en la Antártida continuará aumentando exponencialmente, lo que exige urgente acción nacional e internacional para abatirlos. La desintegración completa del glaciar Totten en la Antártida del este podría aumentar los niveles oceánicos entre seis y siete metros; el del hielo del glaciar Cook agregaría entre tres y cuatro metros y el hielo en la Antártida occidental en los glaciares del Mar Amundsen tienen el potencial de aumentar el nivel del mar entre tres y cuatro metros.
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jueves, 25 de mayo de 2017

EU: oligarquía versusmundo (I)
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 25 de Mayo de 2017.
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anto en asuntos de guerra y paz, como de calentamiento climático antropogénico (CCA), la fracción dominante de la cúpula política de Estados Unidos actúa día a día contra el mundo, incluidos su población y territorio. Esta autodestructividad la captó Noam Chomsky cuando calificó a Estados Unidos de la nación más peligrosa del mundo, y agregó que el resultado de las elecciones presidenciales “colocó el control total del gobierno –el ejecutivo, el Congreso, Suprema Corte– en manos del Partido Republicano”, y de Trump, quien además acelera la ruta al abismo climático. Esta tendencia se intensificó desde que la Corte Suprema con mayoría republicana aprobó la Ley Citizens United (2010), que abrió el financiamiento sin límite de las campañas presidenciales a los grandes monopolios y al 0.1%.
Así se instauró lo que Jimmy Carter calificó de una oligarquía con capacidad ilimitada para el soborno político en la nominación y elección de presidente, que luego, en 2014, se amplió a las campañas de senadores, diputados y jueces. Esto ocurre nueve años después del 11/S, cuando se formalizó un estado de excepción(Ley Patriota, Ley Marcial, Leyes de Comisiones Militares), disimulado. Desde entonces se acentúa una pulsión hacia el abismo climático y/o nuclear que emana de un capitalismo senil así calificado por Jorge Beinstein, de la Universidad de Buenos Aires, en una de cuyas hipótesis percibe a esa formación social en un recorrido descendiente donde el sistema se va apagando, desarticulando, caotizando, perdiendo vitalidad, racionalidad. Es un capitalismo parasítico, que va a la explotación hasta la extinción de naturaleza y recursos planetarios, incluidos bienes comunes esenciales a la existencia de la biota global, la humanidad y su civilización incluidas: océanos, forestas y atmósfera.
En Alertas rojas: señales de implosión en la economía global, el capitalismo global a la deriva(beinstein.lahaine.org) que algunos atribuyen a los desequilibrios financieros de China, a la recesión en Brasil o a las turbulencias europeas, dejan a un lado lo que para Beinstein es una señal de alarma desde la economía de Estados Unidos: la hiperconcentración financiera agravada cuando constatamos que dicha masa financiera se está desinflando de manera irresistible. Por ejemplo, en diciembre de 2013,los derivados globales llegaban a unos 710 billones de dólares y dos años después el Banco de Basilea registraba 490 billones de dólares,en sólo 24 meses se evaporaron 220 billones de dólares, cifra equivalente a unas 2.8 veces el producto bruto global de 2015. (Ibid)
La de Estados Unidos es una oligarquía con rendimientos de fabulosas apuestas para la guerra (sea la tercera o las masacres en Irak, Libia, Yemen o entre los sauditas e Irán, con la reciente venta de armas a Riad cerrada en 110 mil millones de dólares (mmd) ahora y 350 mmd más hasta 2027.
En medio de negocios/masacre hay síntomas de implosión de la economía global. Se profundiza el desequilibrio entre la economía real y la especulación financiera desatada desdefirmas bancarias y de inversión too big to fail receptoras entre 2007 y 2010 de un magno rescate estimado por la Auditoría Gubernamental de Estados Unidos en 16 billones de dólares, orden de magnitud mayor al PNB de Estados Unidos entonces. Es cuando se visibiliza más que la pérdida de sensatez dio un salto cualitativo con Trump hacia el CCA. Irracionalidad concretada en la institucionalización de la posposición de toda medida regulatoria sobre las emisiones de gases con efecto invernadero (GEI) un tema sociológico analizado en revistas de alto calibre (R. Brulle Climatic Science 2013) y a una profundización del negacionismo climático que hoy prevalece como nunca antes en la cúpula política que dirige los destinos imperiales, con efectos planetarios de inusitada gravedad, dado el peso económico y militar de Estados Unidos en el mundo.
Esto se detecta en un valioso texto,Silencing science (2014) de CommonCause.org, que contrasta la centralidad que gozaba el CCA en el debate nacional de 2006 y en la primera campaña de Obama (2008), cuando a diario en todo periódico o programa noticioso de tv se destacaban el reto y los riesgos climáticos y ambos candidatos debatían el asunto. Era cuando Al Gore discutía el documental Unaverdad inconveniente y del bipartidismo salían fílmes de los daños del CCA. Todo acabó de un plumazo al entrar en vigor la Citizens United. Se abrieron las compuertas a cientos de millones de dólares, a más de los 900 mil millones anuales que la industria fósil, vía indirecta, usa para mantener el vigor de la base social delnegacionismo climático y sus redes, desde un entramado conservador dedicado a la institucionalización de la posposición de todo intento por regular los GEI. Ante el magno flujo de dinero diputados, senadores, radio y tv callaron. Entre Romney y Obama ni pío sobre el clima. Nada. En Estados Unidos el cambio climático sale de pantalla cuanto más se deja sentir en el mundo.
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Javier Valdez in memoriam

jueves, 11 de mayo de 2017


Trump y militares: México y Venezuela
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 11 de Mayo de 2017.
¿E
s Trump presidente sólo para consumo público o son las fuerzas en la sombra –los militares, la CIA, la elite corporativa/bancaria y las Exxon del mundo– los poderes detrás del trono que, como dice Finian Cunningham (ICH 6/V/17), dejan un rastro de beligerancia y militarismo?Después del 11/S, Bush hijo optó por un estado de excepción sin apego constitucional ni al derecho internacional y desde 2010 la Suprema Corte aprobó la Ley Citizens United, que permite al 1 por ciento y a las corporaciones contribuir sin límite a las campañas electorales, instaurándose lo que para el ex presidente Carter es una oligarquía con capacidad ilimitada para el soborno político como algo básico para ser nominado y electo presidente. ¿Cómo actúa al sur del Bravo, en particular en Venezuela y México, la proyección externa de una oligarquía en estado de excepción?
Igual que siempre en contubernio con la oligarquía local, pero peor. Desde el 11/S Estados Unidos practica la unilateralidad militar bajo coartadas varias: la guerra antiterrorista o la guerra al narco. Rechaza las Convenciones de Ginebra, ataca Afganistán y miente al mundo sobre las armas de destrucción masiva luego bombardea e invade Irak. Bush ocultó la activa participación de Arabia Saudita en el 11/S y él y su sucesor se fueron sobre Libia, Siria, Yemen, Sudán, Paraguay, Honduras. Por su riqueza fósil y cercanía la mira está en México, Canadá y Venezuela, sometida a una brutal intervención golpista de Estados Unidos, en pos del control y usufructo de su vasta reserva mientras los otros van a renegociar el TLCAN.
Al lado del tratado hay acuerdos de facto que acoplan a México a los principios de la política exterior y de seguridad de Estados Unidos. ¿Qué principios? 1) avalar la doctrina deautodefensa anticipatoria o guerra preventiva, en desacato al derecho internacional y 2) aceptar la doctrina straussiana contra la función de defensa nacional, desviando a las fuerzas armadas hacia funciones policiales. Recuérdese que el estado de excepción interno se estableció en Estados Unidos bajo la Ley Patriota y luego la Ley Marcial John Warner Defense Authorization Act de 2007, que permiten al Ejecutivo usar los militares en tareas propias del Ministerio Público. Con una partida de 3 mil millones de dólares y un Felipe Calderón en Los Pinos, se puso en marcha la Iniciativa Mérida, arreglo de facto fuera del derecho internacional y de la jurisdicción y vigilancia legislativa mexicana. Hoy la Ley de Seguridad Interior de PRI y PAN nos homologaría con las leyes del Department of Homeland Security (DHS) en el contexto de operativos del Comando Norte y del DHS ¡paraproteger la vasta infraestructura Pemex/CFE, en traspaso a los huachicoleros del big oil!
El nombramiento de Rex Tillerson (Exxon) a la Secretaría de Estado y del general John F. Kelly, ex jefe del Comando Sur, al DHS, es parte del asalto oligárquico-imperial contra el manejo nacional del petróleo venezolano y de lo que los astutos de acá van dejando del sector. Por eso Kelly va en contra de la izquierda mexicana.
Se puede seguir paso a paso el guión golpista de Kelly contra Maduro en la Operación Venezuela Freedom 2. Ahí un gran lector de partituras como Dudamel, verá que Luis Almagro, de la OEA (un cachivache imperial) pactó con Kelly en 2015 aplicar la Carta Democrática contra Venezuela y que la oligarquía y su MUD siguen el libreto imperial: generan crisis alimentaria, de medicinas, agua, electricidad y otros bienes esenciales, como en el golpismo Nixon/Kissinger contra Allende. En ese guión Kelly incluyó el uso de la MUD para hacer chillar las calles con violencia encapuchada, culpando a Maduro desde las pro-golpistas CNN y DW de Berlín, de cuanto herido, muerto, escasez, desperfecto o desabasto ocurra.
Tanto en lo interno de Venezuela como en lo regional, los hechos y narrativa en medios se aproximan de manera cínica a la partitura de esa operación que desnudó cómo se fragua el gran saqueo contra Venezuela. Los sucesos diarios hacen patente una diplomacia de fuerza parte y parcela del acelerado desplome hegemónico de una potencia ante los riesgos existenciales de hoy, sin sustento moral y científico en los altos puestos de mando. Si la Operación Venezuela 2 deja ver el complot Kelly-Almagro-MUD al servicio del big oil, no nos limitemos a explicar al belicismo de Estados Unidos o a Trump, como resultado de una aberración fascistoide.
Es peor que eso. Es el desplome hegemónico del capitalismo monopólico-financiero lanzado a la explotación de los recursos que van quedando sobre la corteza, incapaz de frenar el arrastre de los poderes fósiles al abismo. El golpismo de Kelly/Exxon por el crudo venezolano, va al lado del negacionismo de Trump. La demolición controlada de las Torres Gemelas, las carnicerías de Estados Unidos y el ascenso de los generales, aceleran el desplome. En un mundo multipolar y calentándose sin control, la ruta es otra.

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