jueves, 16 de mayo de 2013


Fracturas excepcionales
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 16 de Mayo de 2013.
D
bien capitalizado calificó el secretario de Hacienda a un sistema bancario dominado por sucursales extranjeras lideradas por Bancomer BBVA, Banamex (Citigroup), Santander, HSBC y el nacional Banorte. El informe Conclusiones de la séptima visita anual de Citigroup a los bancos de México en 2012 dice que cinco de los siete bancos más grandes de México tienen compañías matrices extranjeras, característica que diferencia al sistema bancario mexicano frente al de otros mercados emergentes o en desarrollo(La Jornada, 4/4/12 p.22). Esa proeza anti-nacional que secó de crédito al aparato productivo, devastando el empleo, se gestó a lo largo de 30 años de cómplice sumisión de la cúpula político-empresarial a los programas de ajuste estructural (PAE) con su disciplina y reforma fiscal, recortes y canalización de la gestión –e inversión– pública a favor de lo privado.
Agréguese al recetario la liberalización de las tasas de interés, competitividad de los tipos de cambio, liberalización y apertura comercial, a la inversión extranjera directa (IED) y a los flujos de capital, desregulación, seguridad y apapache jurídico a bancos e inversionistas y se entenderá por qué, bajo impulso de la diplomacia económica y de seguridad de Estados Unidos, el diseño es algo más que el ilimitado acceso extranjero a la base agrícola, industrial, bancaria y de recursos y servicios estratégicos de México: petróleo, gas, electricidad, telecomunicaciones, etcétera. Se trata de la desestructuración y desnacionalización sistemática de los pivotes económicos y de seguridad de un Estado nacional ¿hacia una condición colonial y de Estado colchón migratorio?
Los PAE, manejados por el Tesoro (y sus entes subrogados: FMI-BM-BID) y la Iniciativa Mérida (IM) bajo el Comando Norte, son pócima fatal al pacto social formalizado en la Constitución. Los primeros, al promover la informalidad económica, alientan el despertar estructural del México bronco: desintegran encadenamientos productivos y la generación de empleo, frenan el papel del Estado en decisiones económicas y de política exterior mientras bajo la IM se binacionaliza el aparato de seguridad. En el Distrito Federal y Monterrey están instaladas, e incautando la toma de decisiones en materia de seguridad, las Oficinas Binacionales de Inteligencia: centros de espionaje al mando de Estados Unidos donde operan la CIA, DEA, FBI, DIA, Oficina Nacional de Reconocimiento, Agencia de Seguridad Nacional, Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, Inteligencia de la Guardia Costera, Oficina de Cumplimiento Aduanal y Migratorio y la Oficina de Inteligencia sobre Terrorismo y Asuntos Financieros (Proceso, 5/5/13 p.30). Elmando e influencia se perciben en la semejanza del modus operandi del FBI para criminalizar y reprimir el movimientoOcupa-WS en Estados Unidos y la actuación policial acá el primero de diciembre.
En contraste Estados Unidos, promotor de la IED, cuida su soberanía y practica un intenso nacionalismo económico. Sus voceros se ufanan que la IED aumenta (en 2011 fue de 234 mil millones de dólares) pero callan sobre las estrictas regulaciones en sectores o servicios estratégicos. Según el Servicio de Información Legislativo (CRS)Estados Unidos ya prohíbe la IED en industrias como la marítima, aviación, banca, recursos naturales y sector energético (RS22197). A la enmienda Exon-Florio de 1988 que otorgó al presidente poderes amplios para anular cualquier inversión o actividad extranjeraque amenace o afecte la seguridad nacional se agrega la Ley de Inversión Extranjera y Seguridad NacionalFINSA, puesta en operación por Bush con la Ordenanza Ejecutiva 13456 (2008) según la cual “el presidente dará la información requerida por ley –sobre si autoriza o no una inversión u operación extranjera– siempre y cuando sea ‘consistente’ con: 1) la autoridad presidencial de conducir la política exterior de Estados Unidos, 2) la autoridad de restringir información que afecte la política exterior, la seguridad nacional, las deliberaciones internas en el desahogo de los deberes constitucionales del ejecutivo; o 3) la capacidad de supervisar a la presidencia unitaria” (ibid).
Ya el ajuste dejó a México sin banca y saqueado por el Fobaproa, pero dicen que somos excepcionales: en medio de la carnicería no hay estallido social. Tampoco asomo de crisis. Para el Banco de México no existe evidenciaque el colosal ingreso de capitales golondrinos sea pernicioso en México y Hacienda afirma que la banca está bien capitalizada. Pero las matrices de las sucursales no están bien capitalizadas. Lejos de ello. Datos y esclarecedores análisis ofrecidos por A. Admati y M. Hellwig en The Bankers New Clothes (Princeton, 2013) indican que el panorama bancario signado por subsidios y rescates, anida más crisis.
Los riesgos para el futuro de un México soberano son graves. Es que, como sintetizó un analista: nunca tan pocos prestaron tanto tan irresponsablemente a tantos, evadiendo los costos, cargándolos a todos los demás.

jueves, 2 de mayo de 2013


México-EU: conjuros neoliberales
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 2 de Mayo de 2013.
P
romover y justificar leyes para abrir oportunidades a fin de que pocos hagan negocio apoderándose de la riqueza humana y natural del país, o de sus empresas públicas (y no para vencer, con una nación en paz, los graves retos que enfrenta México ante una crisis multidimensional, económico-ecológica, alimentaria, energética) es el meollo de los programas de ajuste estructural(PAE) del FMI-BM-BID operados desde Hacienda.
Los voceros de los PAE –entre ellos la cúpula multipartidista del pacto– recurren a conjuros neoliberales que a la menor provocación son recitados en cada entrevista radiofónica y televisiva. Desde hace 30 años invocan unaglobalidad, modernidad, libre mercado y bienestar que sólo llega a los de la listaForbes.
Al roído discurso del globalismo pop, ahogado en creciente pobreza, hambre y la malnutrición inducida por grandes emporios de alimentos ultra-procesados, se agregan los eslogans de los PAE para educación, finanzas, energía, seguridad e infraestructura y de un electorerocombate a la pobreza y al hambre, entre otros: reformas estructurales,emprendedoresciudades globales,más competitividadPublic/Private Partnerships (PPP).
Frágiles hojas de parra que ocultan la entusiasta sujeción de la cúpula política al núcleo de los PAE, que es impulsar los intereses vitales y la prosperidad de la clase dominante de Estados Unidos, sus monopolios y socios locales de cara a un Siglo XXI que, como reconoció el jefe del espionaje de Estados Unidos ante el Senado, se caracteriza por retos mayores para acceder a recursos naturales estratégicos –gas, petróleo, minerales, agua, biodiversidad– y tomar medidas ante “eventos ocasionados por un clima extremo: inundaciones –por copiosas lluvias o elevación de niveles oceánicos– sequías, olas de calor, que afectarán el flujo de alimentos y los mercados de la energía, exacerbando flaquezas estatales, forzando la migración y provocando huelgas, desobediencia civil y vandalismo” (Worldwide Assessment 18/IV/2013) pero por los estrechos lazos entre Pentágono y big oil, ni pío sobre gases con efecto invernadero.
La agenda empresarial de los PAE y del Acuerdo Trans-Pacífico (TPP) avalado por Peña, arrasa la soberanía, los derechos laborales, ambientales y del consumidor, involucrándonos en el temerario belicismo de Estados Unidos en Asia. Los PAE y la adhesión al TPP fueron pactados en lo oscurito, haciendo de San Lázaro otro adorno del Ejecutivo. Así enajenaron las funciones de crédito y depósito, vitales a desarrollo, empleo y estabilidad. En 1994, antes de su entrega a la banca foránea, documenta Carlos Fernández-Vega (La Jornada 25/4/13 p.31) el crédito otorgado por la banca nacional al sector productivo superaba 40 por ciento del PIB. Casi dos décadas después, a duras penas significa 7.6 por ciento.
Los costos han sido tan inmensos y trágicos como descomunal el saqueo a favor de matrices extranjeras: pulverización de encadenamientos productivos, primarización, desempleo, desnutrición, violencia criminal y migración forzada, reprimida por los que diseñan los PAE. Analistas del Legislativo indican que si el crédito al sector productivo se hubiese mantenido como ocurre en otros países de la OCDE, en los últimos seis años México hubiera crecido más del doble de lo que lo hizo: 1.8 contra 4.4 por ciento(Ibid).
Los conjuros sirven para dominar, no convencer. Dan autoestima a los operadores del pillaje de cientos de empresas públicas, ferrocarriles, teléfonos, reserva mineral y lo que sea para hacer lana, incluida la venta de litorales para que extranjeros compren propiedades en unas playas ahora sometidas a vaivenes climáticos extremos. (Los promotores del negociazo olvidan que detrás de los baby boomers está la Cuarta Flota repleta de naves para el control de litorales).
¿Qué tienen las PPP del Banco Mundial (BM) que atraen tanto a los políticos? A pocos escapa el alto costo electoral de los gasolinazos –de los que Mancera nada dice cuando aumentaron los precios del transporte– o de los diarios recordatorios que recibe Ebrad por la PPP de la Supervía. Por lo que se refiere al esquema alimentario/electorero del BM articulado por Peña desde Sedeso, a diferencia de Brasil, utiliza las PPP ignorando graves advertencias vertidas en estudios de primer nivel científico. Moodie, Stuckler, Monteiro et al (The Lancet vol 381, No 9867, Feb 2013) señalan el gran riesgo que acarrean para la salud de la población los paquetes de nutrición basados en laautorregulación y las PPP con trasnacionales promotoras de alimentos ultra procesados (¿Nestle, Pepsi?).
Coda: por la crisis constitucional, crímenes e impunidad internacional de Estadod Unidos, mejor seguir una cautela que evite el ahogo bilateral y el intervencionismo, retomando el control de la política económica y de seguridad. Los PAE, calificados “empréstitos desobornización” por Joseph Stiglitz, ex alto cargo del BM, socavan el interés público nacional de México.

jueves, 18 de abril de 2013


Arrebato y bonanzashale
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 18 de Abril de 2013.
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a vertiginosa tasa de declive de la producción de gas y petróleo en lutitas o gas shale detectada en estudios de Arthur Berman y Lynn Pittinger (La Jornada, 7/3/12 p.31) y por el geólogo J. David Hughes en los registros de producción diaria de 65 mil pozos en 31 cuencas de Estados Unidos, contrasta con el optimista arrebato de gobiernos, partidos políticos y legisladores del Bravo al Cabo de Hornos, propensos más al negocio fácil (por decirlo de manera generosa) que al análisis riguroso. Encabezados por Obama, el cabildo fósil y Wall Street, los promotores dicen que con gas y petróleoshale vendrá una revolucionaria bonanza energética centenaria, se auspiciará bienestar y empleo, la independencia energética de Estados Unidos y según firmas bancarias y de inversión tipo Citigroup dueño de Banamex ¡América del Norte será el nuevo  Medio Oriente! Pero el dato duro indica que al sur del Bravo, como advirtió Berman a Peniley Ramírez (Reporte Índigo 10/4/13) el shale es una aventura peligrosa.
La coincidencia del desplome del precio del gas en Estados Unidos y el furor por ampliar el mercado de capitalesshale, que ya arrasó con los ahorros de miles de pequeños, medianos y grandes inversionistas, llamó la atención de Deborah Rogers, analista financiera cuyo estudio Shale and Wall Street, (Energy Policy Forum, 2013) detecta que las grandes firmas bancarias y de inversión de Wall Street se beneficiaron de ese colapso: en 2012 ganaron más de 45 mil millones de dólares –mmd– por servicios, honorarios y otros rubros vinculados a procesos de fusión y compra (merger & acquisition). Por lo que en más de un sentido son cruciales las mencionadas investigaciones geopetroleras para determinar si el shale puede gestar o no una era de bonanza energética.
El reto es magno: desde los años 70 hasta hoy, recuerda Hughes, el consumo mundial de energía se duplicó y más de 80 por ciento vino de los combustibles fósiles (CF). Además, en paralelo al descenso de los CF convencionales,en los próximos 25 años el consumo aumentará otro 44 por ciento con 80 por ciento proveniente de los CF (Ibid).
Según datos oficiales, el petróleo convencional y no-convencional de Estados Unidos llegaría al máximo de producción de 7.5 millones de barriles diarios (mbd) en seis años (muy abajo del máximo de 9.6 mbd del petróleo convencional en 1970) mientras el inusitado aumento del 40 por ciento de la producción de gas shale en Estados Unidos llegó a una meseta a finales de 2011: el 80 por ciento del gas shaleviene de cinco cuencas, varias de ellas en declive”(Ibid). Por las altas tasas de declinación que muestran los registros diarios de los pozos, se perforaron más de 7 mil pozos con una inversión de 42 mmd en 2012, sólo para mantener el nivel de una producción valorada ese año ¡en 32 mmd!
El estudio de Hughes indica que la producción del tight oil también creció mucho representando cerca de 20 por ciento de la producción total, revirtiendo años de descenso. Más de 80 por ciento viene de dos cuencas: Bakken en Dakota del Norte y Montana e Eagle Ford al sur de Texas. Otras fuentes representan menos de 20 por ciento. Por su alta tasa de descenso se perforan más de 6 mil pozos con un costo de 35 mmd anuales para mantener la producción. El autor estima que el techo llegará en 2017 a los 2.3 mbd declinando a 0.7 mbd en 2025. Entonces, ¿en base a qué cálculos, firmas y gobiernos siguen promoviendo el negocio shale?
Hughes dice que es porque centran la atención en la cantidad estimada de recursos in situ asumiendo una fracción recuperable y procediendo luego a dividir esas reservas técnicamente recuperables por la tasa de consumo, resultando en décadas si no es que siglos de consumo futuro. Así se infla la burbuja shale dejando a un lado dos rubros esenciales para determinar la viabilidad de cualquier fuente energética: 1) la tasa de suministro de energía; es decir, aquella en que el recurso puede producirse. “Una gran cantidad de recurso in situ no dice nada si no puede producirse de manera consistente y en las grandes cantidades necesarias, características que”, dice Hughes, son afectadas por factores geológicos, geotérmicos y geográficos (que luego se expresan en costos económicos) y 2) la tasa de producción neta (TPN) de energía, que es la diferencia entre la cantidad de energía usada en la producción del recurso y la energía contenida en el producto final. Así, para Hughes no es tanto un problema de recursos sino de tasas de suministro. La TPN de los fósiles no-convencionales es muy menor a la de los CF convencionales, su declinación es exponencial y su explotación (fractura hidráulica) se asocia a enormes costos en salud humana, animal e impactos ambientales por lo devastador y tóxico de esa técnica sobre gente, agua y atmósfera.
En más de un sentido el gas shale estóxicobig oil y Wall Street inflan la burbuja: ocultan pérdidas y –dice Berman–, usan artilugios financierospara mantener “la ilusión del gas shalecomo el futuro...energético mientras esperan tiempos mejores”.

jueves, 4 de abril de 2013


Chávez y el petróleo
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 4 de Abril del 2013.
N
osotros venimos a decir a ustedes que vamos a reivindicar el legado de Hugo Chávez. Nosotros no tenemos precio, no somos burgueses. Venimos a trabajar y hacer socialismo. Con estas palabras Nicolás Maduro, candidato del Partido Unificado Socialista de Venezuela, cerraba un mitin ante miles de militantes de los partidos políticos que apoyan su candidatura luego de ser recibido por la gente de Ciudad Maturín, estado de Monagás, parte de una agitada campaña de cara a las elecciones presidenciales convocadas para el 14 de Abril, tras la muerte del presidente Chávez el 5 de marzo.(La Jornada, 30/3/13, p 32). Nueve meses antes Chávez había planteado, al discutir el programa de gobierno para 2013-2019, que a la tesis reaccionaria del imperio y de la burguesía contra la patria, nosotros y nosotras oponemos la tesis combativa, creativa y liberadora de la independencia y el socialismo como proyecto abierto y dialéctica construcción.
El programa ofrece cimientos humanos y materiales, socio-políticos, científicos, técnicos y militares, para profundizar la construcción social alternativa que por 14 años proyectó el gobierno de Chávez, desde lo local y nacional a lo regional y mundial. Sin duda, dada la dimensión de su reserva petrolera certificada como la mayor a nivel internacional, junto a la de Arabia Saudita, conviene revisar algunas de las modificaciones y logros en este crucial ramo en el que los retos son tan inmensos y multifacéticos como conciso es el proyecto de transformación del petróleo a través de un ambicioso programa de construcción de refinerías y de una revolución petroquímica esbozada para 2013-2019 y más allá. Pasar del neo-extractivismo a una sistemática política para agregar valor al crudo sería un cambio histórico que tiene como fundamento la recuperación de la renta petrolera, dilapidada y entregada al big oil (Exxon-Mobil, Chevron-Texaco, Conoco-Phillips, British Petroleum, Shell, etcétera) bajo un diseño oligárquico-imperial en que estas firmas se apoderaban de 84 por ciento de la renta petrolera y pagaban regalías por uno por ciento.
Ese arreglo en el que una elite entregaba un bien estratégico no renovable por una limosnera y corrupta co-participación en la apropiación del excedente empezó a modificarse tan pronto Chávez, por mandato electoral abrumador ocupó Miraflores en 1999 y en 2001 Bush y Cheney, ex gerente de Halliburton, sin mandato electoral, arrebataron la Casa Blanca a Albert Gore por un voto amigo en la Suprema Corte.
Tan pronto el Congreso venezolano aprobó en 2001 la nueva Ley de Hidrocarburos acotando el saqueo delbig oil al 70 por ciento de los ingresos por las ventas y un pago de regalías que pasó del primero apenas a 16.6 por ciento, se acentuaron los ataques a Chávez en radio, tv y prensa, en una vasta y multimillonaria campaña de vilipendio desplegada en Caracas y el mundo por los poderosos círculos que a lo largo del Siglo XX hilvanaron en América Latina y el Oriente Medio, los intereses del big oil con los de laseguridad nacional de Estados Unidos. Chávez fue demonizado. Dado el papel central del petróleo en el ascenso hegemónico de Estados Unidos no es novedad la hostilidad imperial a la menor manifestación de independencia petrolera y de nacionalismo económico que no sea el propio.
Así ocurrió en los años 30 ante la nacionalización petrolera de Bolivia y contra Lázaro Cárdenas, quien fue denunciado por la prensa de Estados Unidos en 1937 por tratar de instaurar una dictadura petrolera en México.
Acabada la Segunda Guerra Mundial la primera gran operación petrolera de la CIA en 1953 durante el gobierno de Eisenhower fue para derrocar al primer ministro Mohammad Mossadegh, nacionalizador del petróleo iraní. La CIA y sus pares británicos desataron una desestabilización económica y político-militar captada con excelencia por S. Kinzer (All the Sha’s Men, Wiley & Sons, 2003) resaltándose la facilidad con que, por unos dólares, se alquilaban cuadros para realizar operativos, unos matando al azar a gente de los barrios de Teherán, otros con multitudinaria violencia callejera, a favor o contra Mossadegh, pero siempre para debilitar sus apoyos y legitimidad, eso sí, difundidos pronto por las agencias noticiosas para mostrar su comunismoo incapacidad para controlar la violencia interna. Kinzer ofrece un relato importante para el análisis comparativo entre la ofensiva clandestina contra Irán entonces y ahora y la intensa hostilidad imperial a la construcción colectiva de un proyecto bolivariano y nuestroamericano.
El rechazo de Chávez al principio deextracción máxima impulsado por Estados Unidos, el gran consumidor per capita de crudo para abatir los precios, concitó más encono de Bush-Cheney al mando de una diplomacia de fuerza con la mira en la Organización de Países Exportadores de Petróleo, empezando con un golpe de Estado (fallido) contra Chávez en abril de 2002 seguido por una brutal y genocida guerra de agresión a Irak y luego una guerra relámpago sobre Libia.

jueves, 21 de marzo de 2013


Pemex: ¿Al rescate del big oil?
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 21 de Marzo de 2013.
E
n el foro Mitos y Realidades de Petrobrás realizado en el Senado la semana pasada, Fernando Siqueira, de la Asociación de Ingenieros de la petrolera brasileña, advirtió que a la menor rendija que se abra en la regulación petrolera se pierde rápido el control. Recordó cómo las grandes firmas del ramo (big oilse apoderaron del ciento por ciento del petróleo que explotaban; sólo pagaban 10 por ciento de impuestos y tampoco desarrollaron nuevas tecnologías, por lo que Lula tuvo que frenarlas (Andrea Becerril, La Jornada –LJ–, 16/3/13 p.9).
Javier Jiménez Espriú, del consejo consultivo del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), por su parte, alertósobre la decisión de Peña Nieto de profundizar la reforma de 2008, cuando con una trampa jurídica de interpretación (contratos incentivados)se abrió la participación privada en el sector. Asentó, además, que ahora se paga 75 por ciento de los costos del trabajo que realizan las empresas extranjeras y que se les entregan, 4, 5, 6 o 9 dólares por cada barril extraído.
Ante este pillaje fue que se reafirmó el endoso del aparato de seguridad de Estados Unidos a la consumación de la entrega de la renta petrolera, una agresión técnico-administrativa de cortequintacolumnista perpetrada en Pemex paso a paso bajo guía de consultoras estadunidenses. Con el Calderonato, que llenó de horror al país al adoptar el esquema de guerra irregular del Pentágono –bajo fachada de guerra alnarco– se colocó en grave riesgo a la población y a los grandes complejos económico-territoriales involucrados en el manejo diario de Pemex/CFE. La Iniciativa Mérida es manifestación concreta de la intención imperial de establecer jurisdicción interviniendo en el proceso de toma de decisiones en materia de seguridad, de paso financiando entrelazamientosclientelares con Estados Unidos en esa sensible área. El interés en acelerar el despojo de la renta petrolera se hizo patente durante una cumbre de negocios realizada en Toluca, en octubre 2010, cuando John D. Negroponte (JDN), embajador de Estados Unidos en México durante la negociación del TLCAN, quien luego encabezó al aparato de espionaje de Estados Unidos (LJ 13/I/2011 p. 31), dejó en claro la interrelación entre la política energética y la sucesión presidencial.
En Toluca JDN consideró oportuno revelar que en las negociaciones del TLCAN, Salinas “propuso incluir el sector energético, sin embargo después manifestó que no era tiempo –de hacerlo–” (El Financiero, 27/10/10 p. 20) queriendo sugerir que el ex mandatario negoció y no sólo cedió y también que luego de décadas de socavar Pemex, al mercado interno y al aparato productivo, ya habrían condiciones para un TLC plusenergético, algo equiparable al despojo de 1848.
En dicho foro Francisco Garaiocochea, presidente de la Asociación de Ingenieros Constitución 1917, dijo que la privatización de Pemex hará que se generen empleos en EU, no aquí, porque nos van a vender equipos, herramientas y el servicio, además de llevarse el petróleo. Apunta a un asunto nodal por la crónica desaceleración económica y el desplome del precio del gas shale en Estados Unidos.
Según analistas financieros, si el big oil logra que en los contratos incentivados les paguen con petróleo, técnicamente podrían agregar a sus activos el recurso del o los yacimientos en cuestión. Por su parte, Halliburton (HA) y Schlumberger (SLB), grandes proveedores de equipo y de servicios para la fractura hidráulica o fracking, registraron pérdidas por mil millones de dólares (mmd) en el cuarto semestre de 2012, al hundirse las ganancias de la perforación fracking, según informó David Wethe, de Bloomberg (5/10/12) y la firma PacWest, de Houston, calculó una caída en los precios del fracking de 14 por ciento en 2012 y de 8 por ciento en 2013. En materia de equipo HA formalizó pedidos por 10 mmd, excediendo 30 por ciento la demanda. Hizo pedidos por 15.6 millones de caballos de fuerza (HP) y la demanda fue de 12 millones. De aquí que aumente más el interés en la apertura que se les ofrece. Una situación en que firmas tipo Exxon-Móbil recurren a la persuación de sus cabildos para agilizar la toma de decisiones a su favor.
Nuestros altos cargos cabalgan al rescate del big oil ¿para incluir más millonarios en la lista Forbes, mientras el continuismo de la macroeconomía procíclica dictada durante 30 años por el FMI hunde al mercado interno y elajuste estructural del Banco Mundial agrede al trabajo? A lo que es necesario añadir el enorme costo de oportunidad, en generación de empleo y encadenamientos productivos gestado por la desleal veda durante cinco sexenios en la construcción de refinerías y el sistemático ataque contra la petroquímica estatal.
Desestabilizar más, entregando la renta petrolera y condenando a millones a las categorías de desempleo, subempleo, pobres patrimoniales y muertos de hambre, no es transformar sino demoler el país. Con big oildentro y la CIA y el Pentágono metidos hasta la cocina, será difícil lograr su regreso a casa.

jueves, 7 de marzo de 2013

Pemex: Patriótica cautela
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 7 de Marzo de 2013.
Hoy todos estamos perdiendo hasta la camisa. No ganamos dinero. Las cuentas, en rojo, dijo Rex Tillerson, gerente de Exxon-Mobil (XOM), al Council on Foreign Relations al reconocer los pésimos resultados de las cuantiosas inversiones hechas en la explotación de gas de esquisto (shale) (Wall Street Journal (27/VI/12). Aquello fue un balde de agua fría para la exuberante retórica por fósiles no-convencionales de las grandes firmas encabezadas por XOM, principal productora de gas natural de Estados Unidos, tras comprar la gasera XTO en 2010 (ibid). Tillerson mencionó la seguridad energética de Estados Unidos y mostró esperanza por una reforma (léase desnacionalización energética) en México. Poco después y en línea con XOM, los diputados del PRI avisaron que se les instruyó “dar prioridad a la privatización del gas shale”, hoy parte de la Estrategia Nacional de Energía (La Jornada, 1/III/13, p.18). El desplome del precio del gas natural (en abril se espera sea de 3.46 dólares por mmbtu –millón de unidades térmicas británicas–) motivó los dichos de Tillerson que se agregan a delicados hallazgos del escrutinio de registros de producción diaria de pozos localizados en las formaciones geológicas de esquisto (cuencas) con mayor historial. Además, el New York Times publicó reveladores documentos, correos y opiniones de altos cargos y técnicos del sector público y privado que cuestionan las bases geológicas y económicas esgrimidas para alentar la industria shale.
Los analistas Arthur E. Berman y Lynn F. Pittinger han demostrado que a pesar del gran aumento de la producción de gas de esquisto en Estados Unidos, todavía no está claro que (las cuencas estudiadas) tengan valor comercial a los precios actuales, por los altos costos de capital requeridos para la compra de tierras y para realizar el ciclo completo de perforaciones, y porque las reservas y factores económicos cruciales dependen de cálculos sobre la recuperación última de modelos que asumen (y predicen) que las curvas de declinación se mantendrán en niveles adecuados por décadas, lo cual contrasta con los registros de la producción diaria (US Shale Gas: Less Abundance, Higher Cost, The Oil Drum, August 5, 2011).
En efecto, la producción de gas de esquisto en Estados Unidos pasó de menos de mil millones de pies cúbicos (mmpc) en 2003, a 20 mmdpc en 2008, cuando la producción y uso de la devastadora fractura hidráulica estaban en la cima. Berman y Pittinger piden cautela debido a que la historia de producción de estas cuencas es de pocos años y a que el modelo usado no muestra ser correcto y puede ser demasiado optimista.
El análisis detallado de los perfiles de declinación de pozos individuales y en grupos en las cuencas Barnett, Fayetteville y Haynessvilee, que aportan el mayor historial de producción disponible en Estados Unidos, y ofrecen más confianza en la determinación de las tendencias reales que otras formaciones más recientes, indican (textual): que la industria infló las reservas al menos 100 por ciento.
Los autores reconocen que toda cuenca es única, pero hasta que no se disponga de registros con historiales más amplios, la cautela aconseja asumir que las cuencas con registros de producción más recientes seguirán una pauta similar a las que cuentan con más antecedentes en los registros de producción. Los registros de Barnett y Fayetevill ofrecen más que suficiente información para afirmar que la metodología usada hasta ahora sobreestima considerablemente las reservas recuperables.
De los registros de Haynesville resultó que la producción efectiva no alcanza los niveles proclamados por la industria. Para los autores, es difícil entender cómo las firmas justifican el despliegue de 125 estructuras de perforación (en Haynessville) que no demuestra hasta ahora viabilidad comercial según las proyecciones presentes, hasta que los precios del gas excedan los 8.68 dólares por mmbtu.
En documentos, entrevistas y emails recabados por Ian Urbina del New York Times (25/VI/2011) se muestra que lo que más interesa y atrae a los inversionistas es el aumento en las reservas. En este sentido va el interés de Tillerson en el gas y aceite de México y su anuncio de que (pérdidas aparte) XOM seguirá perforando en Estados Unidos. Es por las exigencias legales: para incorporar reservas a los activos de cualquier empresa que cotice en bolsa, los pozos deben estar activos y mostrar viabilidad comercial.
Como los diseños shale de Pemex ¿en alianza estratégica con XOM, Halliburton y Schlumberger? usan mapas y cálculos de la AIE, hechos por contratistas vinculados al “big oil”, vale recordar con Ian Urbina (New York Times 27/VI/11, Drilling Down Series) que abundan documentos y correos de altos cargos y técnicos de AIE “escépticos sobre la industria shale”.
Les huele a Enron y a fraude Ponzi, por decir lo menos. No así a nuestros patrióticos altos cargos en Palacio y San Lázaro.
Hugo Chávez, in memoriam

jueves, 21 de febrero de 2013

Ecuador: transformación y enroque
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 21 de Diciembre de 2012.
La reforma estructural del poderoso sector financiero (SF) que en sentido estricto del término realizó el gobierno de Rafael Correa desde el inicio de su gestión en enero de 2007, amerita especial atención tanto por el papel que ha jugado ese enfoque en el afianzamiento de las bases sociales del régimen, en medio de la mayor crisis económico-financiera registrada desde los 1930, como porque la restructuración del SF mostró a la región y al mundo que hay alternativa –y enroque– ante el recetario macroeconómico, procíclico, desregulador y vulnerabilizante articulado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos desde sus entes subrogados: FMI-Banco Mundial-BID.
Antes de las recientes elecciones una encuesta Gallup informó de la elevada popularidad de Correa por sus logros sociales y económicos. Una gran avalancha de 56% del voto confirmó y rebasó a Gallup.
¿Qué hizo el gobierno de Correa para abatir los efectos de un desplome económico global equiparable a la Gran Depresión y que J. Bellamy Foster y Fred Magdoff llaman La gran crisis financiera (FCE, 2009), fomentar el bienestar, reducir la pobreza y el desempleo en la forma más efectiva registrada en la región? Más aún, ¿cómo enfrentó un país que no cuenta con moneda propia, el gran shock sufrido por la caída en 2008 de 79 por ciento del precio del petróleo que representaba 62 por ciento de las exportaciones y 34 por ciento de los ingresos fiscales?
Agréguese que eso ocurrió en medio del desplome de las remesas, vitales a la balanza de cuenta corriente, por el colapso económico y del empleo en EU –y España–, principales destinos migratorios de los ecuatorianos. Respuestas concisas a estos interrogantes son ofrecidos en un sustancioso estudio de M. Weisbrot, J. Johnston y S. Lefebre, del Center for Economic Policy Research, Washington DC (www.cepr.net).
Considerando además que la dolarización, anunciada en enero de 2000 por el entonces presidente Jamil Mahuad, conlleva limitaciones en el uso de instrumentos para ajustar la masa monetaria e incidir sobre la recesión y el no contar con una política cambiaria propia, Weisbrot et al aciertan al afirmar que de haber aplicado Correa el recetario fondomonetarista –como lo hicieron los torpes hacendistas de Calderón– Ecuador se habría hundido en el estancamiento y deterioro más profundos. Parte del legado de los hacendistas neoliberales, de los Gurría/Carstens –y Calderones– de este mundo es que a diario 30 mexicanos mueren de hambre.
La historia económica está repleta de ejemplos sobre lo crucial de la banca central en la concatenación de eventos que se registran en tiempos de fragilidad económica, de euforias y colapsos bursátiles, como los de hoy. Así lo puede constatar quien lea el magistral Lords of Finance de L. Ahamed (Penguin, 2009) sobre el papel de banqueros y especuladores –como él–, en el torrente de eventos entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial.
En ese contexto vale revisar el papel de Greenspan y sucesores en la Reserva Federal así como el de los encargados del Tesoro, de Robert Rubin al recién nombrado Jack Lew, ambos vinculados a actividades especulativas que desplegaron, con gran beneficio personal, desde Goldman Sachs y Citigroup. Los hedge funders proliferan en medio de la desregulación y eso lo sabe Carstens en calidad de gobernador del Banco de México (BdeM). Pero mientras acá se mantienen los lineamientos del Tesoro y Calderón procedió a desmantelar todo vestigio de independencia del BdeM sustituyendo a un incómodo Ortiz Mena por un fiable Carstens, en Ecuador se tomaron medidas para incorporar la banca central al ejecutivo, pero enfatizando su transparencia, rendición de cuentas y desde esa base, regular las tasas de interés. Se colocó la banca central al servicio del interés público nacional y no de la oligarquía.
Carstens, en medio de la vulnerabilidad desreguladora y del programa procíclico que apoya, está nervioso por los riesgos especulativos. Dijo que por ahora descarta que se esté formando una burbuja que en su momento pueda presentar una vulnerabilidad importante (La Jornada 14/2/13 p.31). Ese por ahora es de lo más significativo: se pronuncia en medio de gran flujo golondrino. En Singapur reconoció que la entrada masiva de capitales a los mercados financieros de la periferia comenzaba a formar una tormenta perfecta, y luego agregó que en México no estamos en esa circunstancia. ¡Menos mal!
Luego del patético catarrito importa mucho revisar la reforma estructural del SF ecuatoriano y tomar medidas: allá se fortaleció el mercado interno, los de mayor ingreso pagan más al fisco, se regulan los flujos de capital al exterior con impuestos, se instituye un fondo de contingencia bancaria sufragado por la misma banca (evitando Fobaproas) y un coeficiente de liquidez doméstica que exige a la banca mantener 60 por ciento de sus activos líquidos en el país.
Ante la tormenta que se avecina, es hora de enrocar.