jueves, 19 de enero de 2017


Gasolinazo: síntomas mórbidos (II)
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 19 de Enero de 2017.
¿A
qué ominosos designios obedece que, en medio de la protesta e indignación popular que se observa en todo México por elgasolinazo, los encargados de la seguridad interna del país politicen y criminalicen a una oposición que, caso de AMLO y Morena, se guía por la resistencia civil pacífica? ¿Por qué cerrar salidas no-violentas al desastre humanitario y antinacional en curso? ¿Provocación vía gasolinazo para reprimir y frenar el colapso político-electoral de la cúpula prianista ychucha del pacto que nos recetó elgasolinazo vía la reforma energéticaparte de las metas atadas a los créditos del programa de ajuste estructural(PAE) impuesto por el Banco Mundial (BM) y el BID, con aval del FMI y del Tesoro de Estados Unidos, acentuando más desarticulación, al lucrar con activos, fuerza de trabajo y recursos naturales de México?
¿Por qué activar ahora la explosividad social que trajo consigo elneoliberalismo, principal problema de seguridad del país, que en realidad es una brutal ofensiva de clase del alto capital ante una crisis estructural que se intensifica? Con una campaña difamatoria los aprendices de brujo tratan de mantener vivo o incrementar el incendio como el medio ambientepara gestar consenso en torno a una inconstitucional Ley de Seguridad Interior, tan impresentable como laHomeland Security Act de Estados Unidos, de la que es calca. Pero lejos de detener, se acentuaría todavía más el abismal desplome político electoral delPRIAN, reflejado ya en 9 por ciento de aprobación que registra la gestión de EPN. Tal parece que los country managers del FMI-BM-BID, que actúan desde los altos cargos se someten gustosos al PAE, cuya intención real fue develada en toda su colonialidad por Joseph Stiglitz, ex economista en jefe del Banco Mundial.
Stiglitz, reveló, en valiosa entrevista con Greg Palast, premiado periodista de The Observer y la BBC, que los PAE son empréstitos de sobornización de la cúpula local e inicio de cuatro pasos al infierno en el que el economista ironiza sobre la narrativa usada por líderes ¿nacionales? para “en lugar de oponerse a la venta de industrias estatales… liquidar alegremente sus empresas”. En nuestro caso un proceso de décadas para llevar al sector energético a un punto de venta. Ese es el botín mayor, con gran proyección territorial, valorado en billones de dólares. Sobre la codicia en estos manejos Stiglitz dijo a Palast:podías ver cómo se les abrían los ojos ante la posibilidad de una comisión de 10 por ciento, pagada en cuentas suizas, por rebajar unos cuantos miles de millones del precio de venta de los bienes nacionales (Ibid), ferrocarriles, petróleo, gas, agua.
En La compraventa de México(disponible en jsaxef.blogspot.com y enceiich.unam.mx/) reseñé la venta de Ferrocarriles Nacionales y la privatización en curso desde 1982 de Pemex y CFE en medio de miles de bienes y funciones públicas privatizadas. ¿Resultado?, además del desastre fiscal por la entrega de la renta petrolera a monopolios privados y el golpe a la seguridad nacional por la vulnerabilidad reflejada en actos tipogasolinazo, un escándalo mundial: el 10 por ciento más rico del país concentra 64.4 por ciento del total de la riqueza nacional. Ver Gerardo Esquivel (oxfam.orgDesigualdad extrema en México.
El segundo paso es la liberalización del mercado de capitales cuyos impactos están a vista en la prensa actual. Ya sufrimos los capitales golondrinos. Nos quedamos sin banca nacional. Las cosas pueden llegar a saqueos buitre y corralitos. Los sacadólares no cesan. Recuerda Stiglitz: “en Indonesia y Brasil, el dinero salió y salió. Es el ciclo del dinero caliente, dinero en efectivo entra especulando con bienes raíces y moneda local y se escapa ante los primeros problemas… Las reservas de una nación pueden ser vaciadas en cuestión de días u horas. Y cuando esto pasa el FMI insiste que estas naciones suban sus tasas de interés… para seducir a especuladores”. Sobre Asia y América Latina: el resultado era predecible. Las altas tasas de interés destruyeron el valor de la propiedad, despedazaron la producción industrial y vaciaron las arcas del tesoro nacional(Ibid).
Esto importa: un magnate inmobiliario asumirá mañana la presidencia de Estados Unidos. Hasta ahora Donald Trump rechaza prácticas de sus antecesores para deslindar de manera efectiva su rol como presidente de sus negocios desparramados por el orbe. Es pública su saña con México. Por un mal negocio en Baja Californiatuiteó: no hagan negocios con México” (Forbes-México 24/2/). En relación con México se comporta como matón de barrio y no como vecino.
Presidirá una nación, recuerdo con Carlos Fuentes, de hondo nacionalismo y proteccionismo que condena en otros países. Parte de este imperialismo es la expansión territorial y la especulación con tierras ajenas que en nuestro caso se consumó y formalizó en 1848 bajo el lema de a los mexicanos como a los apaches. (Continuará)
Facebook: JohnSaxeF

jueves, 5 de enero de 2017


Guerra y lucro: síntomas mórbidos (I)
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 5 de Enero de 2017.
“L
a OTAN coloca en estado de ‘alta alerta’ a 300 mil elementos por aumento en las tensiones con Rusia”. Así se leyó la noticia en The Independent del lunes 7 de noviembre de 2016 y demás prensa inglesa y europea. Eso se difundió un día antes de los comicios presideciales en Estados Unidos, cuando todo mundo (excepto gente como el cineasta Michael Moore) asumía, junto a los principales rotativos, medios académicos, electrónicos y encuestadoras, que Hillary Clinton sería electa. Se aclaró que la OTAN no informó sobre la cantidad de efectivos a ser enviados a la frontera rusa, pero que, según el saliente representante del Reino Unido en esaalianza(financiada por Estados Unidos), sería un despliegue en dos meses, y no en los 180 días para una maniobra de guerra generalizada, de entre 200 y 300 mil elementos.
Dos meses claves en que Clinton asumiría riesgos de Tercera Guerra Mundial (TGM) declarando una zona de veda aérea en Siria, como dijoentre nos a Goldman Sachs e inversionistas de Wall Street. ProntoWikileaks y altos cargos del Pentágono (DoD) mostraron una operación repleta de múltiples y costosos operativos, bajas civiles a granel y prometedoras ganancias para bancos y contratistas militares, aunque con choques directos, e intensificación bélica de alto riesgo nuclear, entre Estados Unidos y una Rusia en acción antiterrorista solicitada por el gobierno sirio.
El triunfo de Trump, quien mostró no tener noción sobre los efectos multidimencionales de las armas nucleares, pero que declaró su intención de normalizar la relación de Estados Unidos con Rusia y su presidente Vladimir Putin, cimbró a la opinión pública y también puso nerviosos a los principales contratistas militares que endosaron en su mayoría a Clinton, aunque Trump ofreciera asignaciones bélicas en demasía. William Hartung observó en un Centro de Política Internacional que opera como cabildo bélico-industrial, que desde que en tiempos de Bill Clinton la OTAN quebrantó un acuerdo de Bush I con Gorbachov de que a cambio de desactivar el Pacto de Varsovia, la organización no se movería una pulgada al este, se dio un vuelco a favor de grandes negocios y ventas de armamento, tanto dentro como fuera de Estados Unidos. Fue una oleada de negocios que luego Bush II acrecentó hacia el vedado sector antibalístico, con la abrogación del Tratado ABM bajo el halo del 11-S y de negocios billonarios: desde que empezó la expansión de la OTAN al este, dijo Hartung, las firmas de Estados Unidos han estado cerrando contratos y vendiendo todo tipo de armas, de aviones caza a sistemas antibalísticos de defensa, por lo que, usar a Rusia para asustar acarrea beneficios adicionales para la industria de armamentos porque se ha transformado en la narrativa favorita para promover mayores presupuestos al DoD, aún si ya el DoD tiene suficiente dinero para enfrentar cualquier amenaza a Estados Unidos. (Ver Lee Fang, The Intercept, 19/8/16).
La expansión de los negocios como eje de la dinámica sociopolítica hacia la TGM procede en todas las áreas incluidas las relacionadas con la aviación, la marina de aguas profundas y de litorales, la industria aeroespacial, la guerra química y biológica, la guerra electrónica y de las comunicaciones. En un programa de pláticas de gerentes con inversionistas de una de las principales contratistas de las comunicaciones, un alto vocero recordó las penurias causadas por el déficit de enemigo que sufrió el complejo bélico-industrial de Estados Unidos a raíz del colapso soviético y luego celebró la recuperación de contratos y negocios gracias a la narrativa rusofóbica y de demonización de Putin en curso: según la reconstrucción de su ponencia ofrecida por Intercept (Ibid), “recordó a sus accionistas que desde diciembre de 2015 la industria tiene ante sí una oportunidad histórica. Después del fin de la guerra fría”, dijo, estalló la paz en prácticamente todo el mundo, con Rusia en declinación y las naciones de la OTAN celebrando. Fue cuando cayó el muro (Berlín) y tras eso todos los presupuestos militares se fueron a pique (and all defense budgets went south). Pero ahora Rusia resurge en todo el mundo presionando a los aliados de Estados Unidos. Sabemos que se presentan oportunidades y vamos por ellas.
El lucro con la TGM impulsa el renacer de la guerra fría luego del golpe de estado de febrero 2014 contra el gobierno legítimo del pro ruso Víktor Yanukóvich con aporte (como en Venezuela) de la Office of Transition Iniciatives de la USAID, del National Endowment for Democracy (NED) idea de la CIA, y legado de Reagan y de unidades para-militares de corte nazi (amenazaron de muerte a Yanukóvich y familia) y conjuras varias entre la subsecretaria de Estado Victoria Nuland y el embajador Pyatt de Estados Unidos en Kiev.
Ese golpe trasladó el epicentro de laguerra fría de Berlín a Kiev. Para Stephen Cohen, notable analista de la relación EU-Rusia, esta guerra fría es más riesgosa a la paz mundial que la iniciada en 1946 por su amplia intrusión en la civilización rusa.
Facebook: John SaxeF

viernes, 23 de diciembre de 2016


Ley de seguridad interior:sería un golpe de Estado
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 22 de Diciembre de 2016.
E
s cierto que, como advierten altos cargos de las Fuerzas Armadas de México, al ser utilizadas en tareas policiales propias del Ministerior Público, se degrada la vital función de Defensa Nacional. Esto se da en un contexto doméstico e internacional complejo y riesgoso como se sintomatiza en el enfoque negacionista (Exxon) del calentamiento global antropogénico que lleva Donald Trump a la Casa Blanca y las graves contingencias de seguridad que de ahí se anidan para México, tanto en materia agrícola como energética por la dependencia en estos rubros gestada por programas promovidos por Estados Unidos para alentar importaciones mexicanas de alimentos y gasolinas. Ese desvío de la función de Defensa Nacional se realiza al margen de la Constitucion y de la Convención de Palermo y ha sido eje de la guerra al narcotráfico declarada en 2006 durante el atroz sexenio de Felipe Calderón (FC), cuando se abrió, a través de la Iniciativa Mérida (IM) un capítulo en la relación bilateral con Estados Unidos signado por un desplome de la soberanía nacional, gestándose un cataclismo humanitario.
Los neoliberales son insensibles al hecho de que somos una población conmocionada por la violencia que emerge de los efectos acumulados de una política económica que por más de 30 años debilita la base del aparato productivo nacional, impulsa pobreza, desigualdad extrema y descomposición del tejido social centrada como está en la explotación y exportación vía maquilas de fuerza de trabajo barata y precarizada. Aún más, el neoliberalismo es una agresión de clase de alta explosividad, incapaz de generar empleo y bienestar, que acicatea los precipitantes de un Estado fallido aplicando reformas estructurales desde préstamos de diseño FMI-BM-BID, que profundizan la extracción de riqueza de lo público a favor del uno por ciento en materia de educación, transporte, agricultura, salud, infraestructura, reserva minera, forestal, de biodiversidad etcétera, incluido el temerario reingreso del big oil (Exxon, Chevron, Gulf, etcétera) al estratégico sector energético luego de su desarticulación/privatización y desindustrialización (veda a más refinerías, que empezamos a padecer) en cuyo funcionamiento están incluidos vastos complejos económico-territoriales.
A la gran tragedia humana que legó FC y sigue sufriendo la nación con EPN, se agrega que vivimos en una jurisdicción territorial fragilizada por la vulnerabilidad ante Estados Unidos gestada por la IM. Porque no es un tratado, ni se rige por el Derecho Internacional. Tampoco es un acuerdo (agreement), sino que, como dijo al Congreso Espinoza Villarreal, es “un arreglo de facto” entre poderes ejecutivos, con dineros de Estados Unidos, que no pasa por el Congreso mexicano, por lo que, como dice Alba León Hernández (Amsterdam Law Forum, Vol 3 n. 4), se rige por medio de leyes del Congreso de Estados Unidos que asignan recursos a las agencias mexicanas, vía Ejecutivo, en línea con instancias varias como el Departamento de Estado, de Defensa o el Department of Homeland Security(DHS), creado en 2002, con un título evocativo: Departamento de Seguridad del Suelo Patrio. Quizá por ese tono nazi y territorial la traducción oficial es Departamento de Seguridad Interior. Esto no es asunto menor. Por estos días se baraja en México una controvertida Ley de Seguridad Interior (LSI), calca de la Homeland Security Act (http://911research.wtc7.net/) que rige con leyes paralelas al DHS, limitando derechos y libertades civiles e institucionalizando el estado de excepción, afectando allá y acá los equilibrios civiles-militares.
Fue una salvajada antinacional endosar la IM cuando ya Bush había dicho que en su diseño de seguridad priorizaría la doctrina de autodefensa anticipatoria (preemption), que encubre brutales guerras de agresión (Irak, Libia, Siria) y el golpismo (regime change) –Honduras, Venezuela, Brasil–. Ahora Gil Zuarth, ex secretario personal de FC, va por legalizar entreguismo y represión con la LSI, cuya aprobación, advierte el senador Manuel Bartlett, sería un golpe de Estado (El Universal,15/12/16). Los riesgos de esa ley se captan porque Bush/Obama aplican el regime changeen la periferia bajo la noción, con sesgo de intervención/ocupación territorial funcional al imperialismo extractivista, de que EU está menos amenazado por estados agresivos que por estados fallidos.
Para León Hernández, en lugar de soberanía lo que hay en la IM esaquiescencia tácita del gobierno mexicano de que es incapaz de enfrentar (al crimen organizado), por lo que requiere recursos de EU. En 2012 Alan Bersin, subsecretario delDepartamento de Seguridad del Suelo Patrio celebró la fusión energética con Estados Unidos y agregó ante la Cámara de Comercio de Washington DC que ahora (textual): la frontera sur de EU está, en efecto, en la frontera de México con Guatemala.
Por eso les urge frenar a AMLO, perpetuar el estado de excepción y proseguir con la masacre entre mexicanos, sin función de la Defensa Nacional.


Fidel Castro: la gran travesía humana al futuro
(Segunda Parte) 

John Saxe-Fernández En este artículo: Cuba, Fidel Castro Ruz



Cuba Debate 17 noviembre 2010


Me refiero a ataques aéreos no-tripulados para realizar un vasto programa de ejecuciones extra-judiciales con decenas y centenas de víctimas civiles a la semana. Un programa iniciado por el republicano Bush II y que persiste y se intensificó con la Casa Blanca bajo la presidencia del demócrata Obama.
Como lo he sañalado en otra oportunidad17, siguiendo planteamientos de varios estrategas como el Mariscal Sokolovskii, la guerra y sobre todo la guerra nuclear no es una agrupaciòn de factores independientes, sino un componente de un sistema complejo en el cual los factores económicos, políticos, diplomáticos, ideológicos, culturales, institucionales y psicosociales, entre otros, resultan ser interdependientes, relacionándose recíprocamente en lo causal y no causal.
El colapso de la URSS mostró lo falaz que resulta suponer que la distensión signifique una modificación sustancial en el locus de la guerra, al pasar de la confrontación -Este Oeste a la confrontación (por el dominio de los recursos naturales no renovables) entre naciones capitalistas industrializadas y el Tercer Mundo. Ya planteamos que sería difícil argumentar que la necesaria dimensión coperativa de una situación non-zero sum implique reducción alguna de los riesgos de guerra general termonuclear, ya que, como lo muestra Castro, la dinámica de este tipo de conflicto emana de la violencia estructural inherente al presente sistema de explotación e imperialismo. Pero de esto Castro no concluye que sea innecesario prestar atención a las doctrinas norteamericanas, ya que la naturaleza misma del conflicto es afectada por la forma en que los seres humanos, organizados en aparatos burocráticos, lo conciben. Ejemplo claro es el esfuerzo didáctico-práctico de Fidel, ofreciendo a nuestro público síntesis de los capítulos del libro Las Guerras de Obama: muestra hoy asomos de Woodward, aunque furtivos, al marco de referencia linguístico-emocional, analítico-conceptual, y de sociología de grupo y poder, presente en el proceso de toma de decisiones en la Oficina Oval -y sus tensiones y compulsiones con el Departamento de Defensa, Jefes del Estado Mayor Conjunto, y que desemboca, insisto, en decenas y centenas de muertes, heridos, tragedias diarias a familias, en Oriente Medio: en la brutal ocupación de Irak, en ataques y asesinatos con escuadrones de fusilamiento rural y urbano en Afganistán, Pakistán, Yemen. La “Guerra Preventiva”, en un área tan volátil como el Oriente Medio, caracterizada ahora por una persistente campaña de agresión político-ideológica, económica, de sabotaje y desestabilización contra Iran, una agresión bajo el Derecho Internacional que ocurre en medio del crimen de lesa humanidad que representa la guerra de agresión contra Irak y Afganistán es un “contexto bélico” de alta volatilidad y predisposición al caos y la intensificación bélica sin control temporal o espacial. Sobre esto Castro insiste de manera enfática conciente de que es una irresponsabilidad asumir que estos conflictos “limitados” se puedan mantener bajo control. Peor aún si los que deciden piensan que es “factible” mantener bajo límites una guerra nuclear “limitada” contra Irán. Ya Castro y con el un creciente conglomerado de ciudadanos, analistas y estrategos de todos los continentes, concuerdan en que es un gran riesgo, asumir la posibilidad de mantener una guerra nuclear limitada en Oriente Medio, sin que resulten afectadas directamente la poblaciòn y las infraestructuras de la nación o naciones agresoras18. Peor aún si la decisión de hacer o no una “guerra nuclear limitada” queda al arbitrio de funcionarios militares de campo. “…La dificultad con la guerra limitada”, decía un analista del fenómeno, “… es que no existen instituciones que la limiten; su limitación depende de un contrato tácito entre las partes. Además de esta objeción, existe el hecho de que en la práctica una guerra limitada sirve para condicionar al público hacia la guerra como algo normal del estado de cosas. Más aún, siempre se enfreta al problema de la intensificación (escalada) en la eventualidad de que uno de los bandos (o una tercera o aún cuarta fuerza) decida no jugar el juego y comportarse irracionalmente”.19
Son estas preocupaciones, compartidas por Sokolovsky, que adquieren más peso con la acentuación de la conmoción general y multidimensional que enfrentamos desde la crisis de acumulación detectada y agrandándose desde los años 60-70 del siglo pasado. Es dificil que hoy cualquier confrontación, digamos como la que se podría desatar en torno a Irán y de la cual hemos tenido advertencias serias, contundentes, de Fidel Castro y otros, pueda confinarse a un conflicto convencional. En especial ahí, en Irán, en las narices mismas de Rusia, ahí donde está una de las principales reservas petroleras: y ahí, en cercanía inmediata del Estrecho de Ormuz, por donde transita el 40% del petróleo mundial, ello, como se viene insistiendo desde 1980, por “las repercusiones económicas globales que tendría cualquier interrupción prolongada del suministro
petrolero, hecho que ocurrirá en cualquier circunstancia en la cual se militarice el conflicto y se agreda a cualquier nación productora de potróleo. Cautelosos analistas militares de EU de entonces, advertían que, “…no hay seguridad alguna de que los límites y restricciones, en un teatro de operaciones militares en que intervengan armas nucleares, puedan mantenerese en efecto”.20 De acuerdo con los datos usados por Collins y Mark, una versión simplificada del proceso de intensificación bélica en Oriente Medio, cubriría los siguientes peldaños (no significando que la secuencia sea inalterada. Se podría pasar de un peldaño a otro o modificarse y comprimirse temporalmente varios de ellos, dependiendo de la intensidad de la crisis, de la gran incertidumbre y multiplicidad de variables y acontecimientos inesperados):
1. Confrontación regional. 1.1 apoyo militar a participantes independientes; 1.2 apoyo militar a aliados locales; 1.3 demostraciones de fuerza; 1.4 hostigamiento; 1.5 bloqueo; 1.6 ataques aéreos contra instalaciones petroleras; 1.7 ataques navales aéreos contra fuerzas de otra potencia; 1.8 combate terrestre convencional; 1.9 ataque táctico-nuclear.
2. Operaciones de diversión(en el sentido militar de desviar la atención) 2.1 en Europa; 2.2 en cualquier otra parte.
3. Interdicción marítima.
4. Interdicción de terminales petroleras distantes
5. guerra convencional a escala global
6. guerra estratégica nuclear “limitada”
7. guerra general termonuclear.
Quisiera cerrar esta breve reflexión, que sólo cubre algunas dimensiones de lo que es un aporte histórico de vasta dimensión y calidad, dejando constancia de la relación, de la hermandad de esa “persona” con los seres vivos, y no sólo con la humanidad. Es un vínculo con el “contexto”, con la biosfera. Ahí también resalta su relación con nuestros ancestros cuyos rastros fósiles ya detectados se miden en más de ocho millones de años. Me refiero al sentido de sobrevivencia ante el peligro,a la capacidad animal para detectar, olfatear, ahí donde está el riesgo mayor, inminente. El terror a la conflagración, el reconocimiento de que el apocalipsis está ahí y es real, hace que su “praxis” anti-apocalíptica se acentúe y despierte más la conciencia. El terror a la guerra general no lo llevó debajo de la cama: lo sacó todavía más a las calles, a las plazas del mundo. A
los foros, todos ellos, escritos, orales, electrónicos, asambleas, sin descanso. Y su mensaje es esencialmente eso: dar la gran pelea por la vida, mientras este planeta gire alrededor del sol. Esa capacidad no sólo se mantiene, sino que se agudiza con el pasar del tiempo.
La detección del riesgo y la voz de alarma que despierta al vecino, está en su conciencia, y en su organismo ante la catástrofe, sea ecológica-que se acelera y expande a océanos, glaciares, forestas y casquetes polares- o de una guerra mundial. Está ahí presente, en su organismo, la presencia del acoso a todo nivel que representan los despliegues “antibalísticos” en el área geográfica inmediata a Rusia (recuerden que desde la perspectiva estratégica de hoy la disuasión sigue siendo un factor fundamental para la estabilidad estratégica) y esos despliegues antibalísticos, repito, que persisten con Obama, (un gobierno que muestra inquietantes continuidades con las políticas de su antecesor,(entre otras, en materia de usurpación de funciones judiciales y legislativas) 21, de mantenimiento de cláusulas autoritarias en las “leyes marciales”, de “comisiones militares”, y en general de “estado de excepción”, cuya vigencia existe en paralelo con con la persistencia e intensificación de la militarización y paramilitarización de su política exterior hacia América Latina y el Caribe, con una diplomacia de fuerza, guerrerista, en pos de recursos naturales: América Latina es percibida como “su” reserva estratégica, de ahí su enorme hostilidad, propiciando golpes de Estado como en Honduras y hacia naciones defensoras de su soberanía: Cuba, Brasil, Venezuela, Argentina, Ecuador, o Bolivia, que integran la ALBA/UNASUR. A lo que se agrega un articulado esquema de guerra política, sicológica y de fuerza militar alrededor de Irán, otra nación que, insisto, ejerce soberania y jurisdicción sobre yacimientos petroleros super-gigantes: es un escenario complejo en cuyo contexto es alto el orden de probabilidad de un proceso de intensificación bélica como el que acabo de delinear ante Uds: como se reconoce entre la comunidad de analistas de EUA, de Rusia y de otros países, el medio ambiente es complejo y el campo de batalla volátil. Sugiero a Uds revisar las entregas que se han publicado sobre las “Guerras de Obama”, desde el lunes en La Jornada y que en ese contexto, tomen nota de que, como lo acaba de informar el New Zealand Herald del 6 de agosto, cuando le preguntaron al Almirante Mike Mullen, jefe del estado mayor conjunto -el oficial de más alto rango- en entrevista en el
programa “Meet the Press”, si EU tenía un plan militar para atacar a Irán, respondió: “We do” (si lo tenemos).22 Todo cuerpo militar tiene planes de contingencia. En los años 30 (y después) EUA ha tenido (y no duden que tienen) planes de invasión y ocupación contra Canadá y México, y ambos vecinos a su vez, han elaborado esquemas de respuesta (Ahora, gracias a Felipe Calderón, el Comando Norte de EU, establecido en 2002, se felicita de estar implantando en las fuerzas armadas mexicanas la noción de dejar a un lado la función de defensa nacional frente a un hipotético enemigo externo, (ellos) y proceder con una irracional y atroz “guerra no convencional” con la hipótesis de que el enemigo está ahí, en México, entre los civiles ( ya esta torpe, por decirlo de manera muy generosa, adopción por parte de Calderón de la agenda de seguridad de Washington para México ha generado más de 30 mil mexicanos muertos). Y Mullen ha sido, junto a Hillary Clinton, uno de los principales portadores de la noción que hay que “formar” a las fuerzas armadas mexicanas, desde la experiencia en counter-insurgency y anti-terrorista de las fuerzas armadas de EU en la guerra y ocupación de Afganistán.
Ese mismo alto oficial nos está diciendo que hay un plan de ataque contra Irán. En el citado artículo de Gwynne Dyer ( ver nota 19), un periodista independiente que trabaja en Londres, se indica que según Richard Clarke, quien fue el principal consejero en la guerra anti-terrorista de Bush, no hay manera en que EUA pueda “ganarle” (a Irán) en un escenario “no nuclear”. Clarke dice que “EU podría ganar” “lanzando cientos de armas nucleares en las bases militares, la infraestructura nuclear e industrial y las ciudades, y matando entre cinco y 10 millontes de personas.” Luego agrega: “short of that, nothing works”. En una entrevista con el New York Times hace cuatro años Clarke dijo que el gobierno de Bill Clinton había considerado una campaña de bombardeo convencional contra Irán, pero que los militares profesionales no se lo aconsejaron: “Después de un largo debate, los niveles más altos de los militares no podían ver la forma en que en un conflicto así EUA saliera favorecido”, dijo Clarke. “Una campaña de bombardeo con armas convencionales no funcionaría. Lo único sería el uso de armamento nuclear” según el texto. Ello por la dimensión del país (cuatro veces el tamaño de Irak), su población de 80 millones, su ejército de casi medio millón. “Detener las exportaciones petroleras de Irán (hacia China, Japón,
etc) elevaría inmediatamente los precios. Además generaría inesperadas reacciones entre los recipientes del petróleo. También se menciona que Irán puede bloquear el 40 por ciento de las exportaciones mundiales de petróleo hundiendo tanqueros provenientes de Irak, Arabia Saudita y otros productores del Golfo, con cohetes anti-barco “Noor” que son una versión de los cohetes chinos YJ-82 con un rango de 200 km, suficiente para cubrir los puntos clave del Golfo. En el artículo se indica que ese cohete vuela a dos veces la velocidad del sonido, a pocos metros de la superficie del mar y tiene una probabilidad de éxito por cada lanzamiento estimada en 98%. Finalmente, el escenario en Afganistán-Paquistán se complicaría mucho más (no olvidar que Paquistán, con armas atómicas, tiene tensas relaciones con India, otra nación con arsenal atómico. Y luego, en el escenario está la carta suelta de Israel, en una ecuación en que Washington estimula su armamentismo y que, con posesión de unas 80 bombas atómicas, jugaría en el escenario como un “electrón libre”. A tal punto es la situación explosiva que ya S. Brzezinsky, (asesor de seguridad nacional de Carter), consternado porque Israel ataque a Irán -convencido de que se elevaría a un nivel inaceptable el orden de probabilidad de una intensificación bélica sin control, propuso disuadir a Israel de agredir a Iran, advirtiéndole que de hacerlo se le atacaría. Lo que deja entrever que hay indeterminanción respecto al grado de control que ejerce EUA sobre el uso del arsenal atómico de Israel.
El escenario es volátil y multifacético. En su análisis han de incluirse los efectos atmosféricos de cualquier escenario en que se usen armas en rangos de 50/100 kilotones, algo que la comunidad científica ha realizado en modelos de computación sobre el desastre humano, ambiental y económico del uso de un porcentaje minúsculo del arsenal disponible en el mundo. Ya Castro exploró este aspecto con algunos de los principales científicos y diseñadores de estos estudios, disponibles al público y a la comunidad científica en medios como el Scientific American y el Bulletin of Atomic Scientists, entre otras revistas.
Además, conviene tener presente la proximidad a Rusia de ese “campo de batalla” así como las observaciones y advertencias del General Leonid Ivashov, a quien ya mencioné. Ahora es el presidente de la Academia Rusa de Problemas Geopolíticos. Sus análisis sobre la situación ruso-iraní son de importancia capital y
fueron, dados a conocer desde el sitio Global Research , en torno a la decisión del presidente Medvedev de no vender el sistema de defensa balístico S-300 a Irán. Conviene tener presente que se trata de una decisión, en un contexto de amplios intercambios y de relaciones mutuamente satisfactorios entre Rusia e Irán. Pero este caso específico me llamó la atención porque Fidel ha sido enfático, insistente, sobre el peligro de una guerra contra Irán. Escribe Ivashov que, “negarle a Irán el derecho de contar con suficientes medios para la auto-defensa, equivale a estimular la agresión contra Irán.”. Luego se pregunta: “¿En consecuencia, no está Rusia alentando (helping) el desate de una guerra desastrosa en la proximidad de sus propias fronteras, una guerra contra un país que, sea dicho de paso, tiene dentro de sus límites una gran colonia de especialistas rusos? Encima de todo esto, el rehusar suministrar los complejos S-300 a Irán, daña abiertamente los intereses políticos y económicos de Rusia”.23
Señoras y señores,
En las tesis para la era atómica de Günther Anders se precisa que “la distinción entre las generaciones actuales y las del futuro ya no tiene más sentido; y aún podemos hablar de una liga de las generaciones a la cual nuestros nietos pertenecen tan automáticamente como nosotros mismos Ellos son nuestros vecinos en el tiempo”.
“No solamente nuestro horizonte espacial debe ser ampliado, sino también el temporal”.
Fidel Castro marca guías clave, deja muchas pistas para la gran travesía humana al futuro: entre cientos de ellos escogí tres de esas guías dirigidas a la conciencia universal:
1) “La solución no puede ser impedir el desarrollo a los que más lo necesitan. Lo real es que todo lo que contribuya hoy al subdesarrollo y la pobreza constituye una violación flagrante de la ecología. Decenas de millones de hombres, mujeres y niños mueren cada año en el Tercer Mundo a consecuencia de esto, más que en cada una de las dos guerras mundiales.”
2) “Si se quiere salvar a la humanidad de esta autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos paises para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos
de consumo que arruinan el medio ambiente. Hágase más racional la vida humana. Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación. Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre.”
3. “Cuando las supuestas amenazas del comunismo han desaparecido y no quedan ya pretextos para guerras frías, carreras armamentistas y gastos militares ¿qué es lo que impide dedicar de inmediato esos recursos a promover el desarrollo del Tercen Mundo y combatir la amenaza de destrucción ecologica del planeta? Cesen los egoísmos, cesen los hegemonismo, cesen la insensibilidad, la irresponsabilidad y el engaño. Mañana será demasiado tarde para hacer lo que debemos haber hecho hace mucho tiempo.”
Ciudad Universitaria, México D.F. 15 de Octubre, 2010.
Notas
1 En su imprescindible libro para aprehender el riesgo actual: La Sexta Extinción, Barcelona, Tusquets Editores, 1998

2 Fromm, Erich, The crisis of psychoanalysis, Londres, Penguin Books, 1973, p 211
3 Saxe-Fernández, John, Petróleo y Estrategia, México, Siglo XXI, 1980 p 14 y ss
4 Sweezy, Paul, “On the new global disorder”, Monthly Review, abril de 1979, pp 1-9
5 Petróleo y Estrategia, op cit p 14-15
6 Durante los Encuentros de Economistas organizador por la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC) y la Asociación de Economistas de América Latina, durante varios años, en el Palacio de Convenciones en la Habana, donde su pericia comunicativa, una vorágine, un verdadero Iguazú de ideas, propuestas, reflexiones, profundidades, muta las horas en minutos),
7 Mills, C.W., The Causes of World War Three, Nueva York, Ballantine Books, 1963.
8 Ivashov, citado por Fidel Castro: Diálogo de Civilizaciones. La Habana: Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, 2007 pp 9-10
9 Un galón equivale a 3.78 litros de petróleo. Un Barril tiene 159 litros (42 galones). El Pentágono usa suficiente energía en 12 meses
como para mantener en funcionamiento el sistema urbano de transporte masivo de Estados Unidos en su totalidad, por 14 años, según datos recabados por Michael Renner: State of the World Report Watch. El Pentágono es el principal consumidos -y cliente- de las grandes petroleras, y por razones militares la gran mayoría del petróleo que consume viene de “América del Norte” (México-Canadá) y tiene preferencia, por la misma razón, de las fuentes petroleras localizadas “dentro” del Hemisferio Occidental, siendo la principal de ellas la reserva petrolera venezolana, ciertamente la mayor del Hemisferio y, según cifras recientes, la de mayor dimensión del mundo.
10 Ibid, p 11
11 Ibid p13
12 ibid pp 14-14
13 Ibid
14 Barnet, R. The Lean Years, New York, Simon & Schuster, 1980
15 Anders, Günther, “Tesis para la Era Nuclear”, Prometeo: Cuadernos de Teoría y Técnica No. 2, Diciembre 1975, Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica. Traducción de Eduardo Saxe Fernández.
16 Barnet, Richard, The Lean Years, New York, Simon & Schuster, 1980 p.19. Sobre el uso de instrumentos no-militares, de inversión y comercio para el control por ejemplo del manejo de la reserva petrolera mexicana consultar Saxe-Fernández, Petróleo y Estrategia, México, Siglo XXI, 1980; “TLC: los cruces de la geopolñitica y geoeconomía del capital”, en Pablo González Casanova y John Saxe-Fernández, coordinadores, El Mundo Actual, México, Siglo XXI, 1996; Joh Saxe-Fernández, La Compra-Venta de México, México/Barcelona, 2002; para puntual análisis y documentación que actualiza la problemática consultar Michael T. Klare, Resource Wars, New York, Metropolitan Books, 2004; Blood and Oil, New York Metropolitan, 2006 y de manera especial su Rising Powers Shrinking Planet: the New Geopolitics of Energy, New York, Metropolitan Books, 2008.
17 En Petróleo y Estrategia, op cit.
18 Sokolovsky et al en Saxe-Fernández, J. Petróleo y Estrategia, op cit p 35-36
19 Ibidem.
20 John M. Collins y Clyde Mark, Petroleum imports from the Persian Gulf: the use of US armed force to ensure supplies, Issue Brief N. IB 79046, The Library of Congress, Congressional Research Service, Major Issues System. 21 mayo 1979 citado en Saxe-Fernández, J. Petróleo y Estrategia, op cit p.37.
21 Indicando la presencia de tendencias e intereses con fuerte gravitación. Como en el lanzamiento y mantenimiento de un enorme programa de asesinatos y ejecuciones extrajudiciales; de persistentes violaciones al derecho penal internacional (emanado del Derecho de Núremberg) y el rompimiento mismo con normas, códigos, leyes secciones vitales del propio derecho constitucional de EUA.
22 Dyer, Gwynne, “Nothing short of nukes will work”, New Zealand Herald, 7 August, 2010
23 Gen. Vladimir Ivashov “Why Russia will not sell the S-300 Air Defense System to Iran”, Global Research, 2010 Ivashov continúa: “¿Cuál podrá ser la motivación detrás de esta reciente decisión de Rusia? Obviamente, dice Ivashov, surge de varias fuentes. Ostensiblemente no enterado de la existencia de un arsenal nuclear Israelí, Moscú por años ha jugado el papel de domador de las supuestas ambiciones nucleares de Irán y votado por sanciones contra ese país en el Consejo de Seguridad de la ONU. En realidad, Teherán ha propuesto varias veces transformar el Oriente Medio en una zona libre de armas nucleares. Un plan bien recibido en el mundo Árabe, pero que parece ser un taboo para el ministerio ruso del exterior. ¿Por qué será?”.
La observación que sigue fue todavía más llamativa. Ivashov dice que “Igor Yurgens, jefe del Institute of Contemporary Development, un instituto de investigación ruso bien conectado, dijo en el Centro Nixon, en Rusia, en una mesa redonda celebrada el 28 de Julio de 2010, que no todo el mundo en Rusia considera el colapso de la URSS como una catástrofe geopolíticas (como sí lo considera el ex-presidente y actual primer ministro Vladimir Putin al describir ese evento histórico)”.El 10 de Octubre Sergein Chemeaov, quien encabeza el conglomerado Russian Tecnologies, dio a conocer que Rusia pagará a Irán 800 millones de dólares como compensación de la no entrega del S-300, por orden del presidente Medvedev, quien impidió la venta bajo el argumento de que “violaría sanciones adoptadas por la ONU”.

jueves, 22 de diciembre de 2016



Fidel Castro: la gran travesía humana al futuro

John Saxe-Fernández En este artículo: Cuba, Fidel Castro Ruz


Cuba Debate 17 noviembre 2010

Sr. Embajador de Cuba, Manuel Aguilera, señoras y señores:
agradezco desde lo hondo esta invitación que me hace La Jornada y Casa Lamm. Lo digo de manera sentida, porque cuando se hace una reflexión sobre Fidel Castro tenemos ante nosotros, los que éramos adolescentes latinoamericanos cuando la Revolución Cubana marchaba victoriosa por Santiago y La Habana, a una “persona” en interlocución persistente con nosotros desde entonces

y por tanto, con ese tipo de intimidad en la génesis del carácter que sólo se asigna a “los otros significativos”, que forman parte dinámica del eje que Freud identificó como “el yo”, en permanente “manejo y mediación” entre el “id” y el “super-yo”, es decir, de alguien que caminaba junto al pueblo cubano y también con nosotros, en la intimidad subjetiva, y al mismo tiempo -y esto es lo trascendental-, asimilábamos la otra dimensión de esa persona, la histórica y ancestral, que Juan Bosh -quien nos enseñó a entender el “imperialismo”- con aguda -y madura- percepción calibró, al pasar de varias décadas, como una inmensidad histórica cubana, caribeña, latinoamericana, mundial: para mí esencialmente humana, en sentido profundo, antropológico: es decir con un vínculo arraigado en nuestros ancestros, en los homínidos, en la forma en que la familia Leaky y en particular, tiempo después, Richard Leaky,1 nos enseñaron a pensar el camino humano, medido en millones de años de evolución.

En mi experiencia se dio el cruce biográfico entre Darwin y Castro porque las noticias de lo que ocurría en Cuba, abriendo caminos al futuro en 1959 y mostrándonos a los que apenas salíamos de la secundaria, que las carnicerías oligárquico-imperiales como la batistiana podían ser vencidas, llegaban junto a la celebración, ese año, del cen tenario de la publicación del Origen de las Especies, alrededor del cual, a los 19 años, escribí y publiqué mi primer artículo, en la Revista de Filosofía de la Universidad de Costa Rica.
Véasele desde la perspectiva de la antropología física, de la historia mundial de lo que llamamos la “modernidad”, de la gran batalla por la soberanía y las reinvindicaciones socio-políticas, y de manera álgida en los grandes dilemas y peligros que enfrentamos como especie, no sólo en torno al predicamento climático y de civilización, sino en la gran balanza de la guerra y de la paz, ahí está Fidel en la batalla por la conciencia, en especial aquella de la urgencia de la construcción social hacia el futuro, de polos alternativos de poder. El orden de magnitud del peligro de extinción, no de una población dada, de una nación, sino del “marco de referencia bioquímico” que permite el ejercicio de la historia a nuestra especie, se hizo presente a escasos 3 años de iniciada la Revolución cubana, en la crisis de los cohetes, a la que me referiré después. Lo que quiero adelantar desde ahora, es que Fidel estaba ahí, en medio de ese torbellino, mostrándonos que todo lo que tiene que ver con la guerra está en
vinculación estrecha con “la condición humana”, en el sentido de que, como diría Erich Fromm “la crisis verdadera de hoy es única en la historia humana; es la crisis de la vida misma…nos enfrentamos con la probabilidad de que en un período de cincuenta años (y quizá mucho menos) la vida sobre este planeta haya cesado de existir”2. Ahora sabemos que en la crisis de los cohetes de 1962 estuvimos más cerca del abismo, de la aniquilación, de lo que entonces nos imaginamos, aterrados por las noticias radiales y televisivas, siguiendo, segundo a segundo lo que ocurría a nivel militar en las aguas del Caribe, mientras que las autoridades de Brandeis,-una universidad en Massachusetts donde era estudiante,- anunciaban las áreas de los edificios para “protegernos de un ataque nuclear”. Observado en su expresión concreta, la de la gesta revolucionaria y de Castro a lo largo de estas décadas ha sido -y es- una praxis que envía el mensaje de que la demolición de la vida no es inevitable, aunque desde finales de la década de 1979 nos quedó claro que el complejo tecnológico-militar en Estados Unidos y en la URSS, que luego se fue reproduciendo en otras naciones, había generado niveles de destrucción, con efectos devastadores, irreversible, en el sistema bioquímico del planeta 3. Dada la realidad de la “aniquilación mutua” en la confrontación estratégica entre EUA y la URSS, Castro fue mostrándonos (y mostrándose a sí mismo) que el proceso de “gatillage” de una guerra general termonuclear estaba, por decirlo de algún modo, desatado en la dinámica del sistema social; que la explotación, el saqueo y las guerras de exterminio por los territorios y los recursos naturales, que las tendencias de redistribución regresiva de la riqueza mundial, expresadas en la resistencia sistemática de los países capitalistas centrales para instaurar un nuevo orden económico internacional que sustituyera el arreglo leonino de Bretton Woods, dan impulso a lo que Paul Sweezy entonces calificó de “nuevo desorden global”4, que aumenta los órdenes de probabilidad para desencadenar una conflagración generalizada. De aquí que, como lo planteamos hace treinta años, (una milmillonésima de segundo para la biosfera), “en el reloj histórico de nuestro tiempo, el carácter del análisis y la reflexión sobre la guerra” (adquiere) “rango teórico sólo si es capaz de expresarse concretamente a nivel de acción social. En la era termonuclear, la naturaleza misma de la guerra demanda un tipo de política que logre transformarse en una acción social dirigida al logro de mecanismos institucionalizados para evitar y aminorar los riesgos de guerra: en nuestro tiempo es posible la política como ciencia, pero sólo si ella abre el camino a la historia”.5 Y quien revise las acciones concretas de Fidel, como presidente de Cuba en el escenario nacional, regional y mundial, no ha hecho más que ir dejando pistas vitales en la ruta histórica: de manera sistemática Castro se opone y resiste las visiones derrotistas del futuro de la sociedad humana, en concreto las doctrinas y a los sistemas de armamentos que impulsan a las naciones a confiar y privilegiar los métodos militares, a aceptar los riesgos de guerra; o renunciar al desarrollo histórico de la especie. Por horas y horas, de ocho de la noche a cinco o seis de la mañana le he escuchado disertar sobre lo inaceptable que es renunciar a poner en práctica sistemas de relaciones económicas y políticas internacionales en los que la fuerza creativa y constructiva ocupe el lugar hasta ahora reservado a la fuerza militar. 6 El mensaje central ha sido -y es- que el desenlace satisfactorio de la crisis múltiple que se viene agudizando desde los años 70 del siglo pasado, sólo podrá alcanzarse a partir de instrumentos económicos y políticos. Desde entonces, el precario e inestable equilibrio estratégico se ve amenazado por la dinámica del capitalismo monopólico que enlaza funcionalmente las tendencias de maximización de ganancias y de maximización de costos, con los lucrativos preparativos para la tercera guerra mundial: en virtud de esta dinámica económica, continúan incrementándose los órdenes de probabilidad de conflagración. “Los preparativos para esta guerra”, observaba C. Wright Mills en su notable análisis sobre La Tercera Guerra Mundial (el primer gran sociólogo de Estados Unidos que reflexionó con sus conciudadanos sobre la Revolución cubana en Escucha, Yanqui).


“…son características centrales de las principales sociedades contemporáneas. La expectativa de esa guerra es el resultado de las definiciones oficiales de la realidad mundial…El impulso y la fuerza hacia la tercera guerra mundial es ahora parte de la sensibilidad contemporánea y una característica definitoria de nuestra era”.7
Tengo un recuerdo vívido, por su impacto en la ecuación en que se juega la mortalidad humana en la era en que persisten los despliegues de cohetería balística intercontinental de lanzamiento terrestre, oceánico, aéreo, espacial, en los tiempos de explosiones que se miden en kilotones y megatones, de la interlocución de Fidel


con planteos vertidos en la prensa por el coronel general Leonid Ivashov, entonces Vicepresidente de la Academia de Problemas Geopolíticos de Rusia, exJefe del Departamento de Cooperación Militar del Ministerio de Defensa de la Federación Rusa: “Al imperio estadounidense”, decía Ivashov desde la agencia rusa Ría Novosti en julio de 2007,
“podría oponerse únicamente una alianza de civilizaciones: la rusa, cuya órbita incluye a la Comunidad de Estados Independientes; la china, la hindú, la islámica y la latinoamericana. Es un espacio inmenso en el que podríamos crear mercados más equitativos, nuestro propio sistema financiero de carácter estable, nuestro engranaje de seguridad colectiva y nuestra filosofía, basada en la prioridad del desarrollo intelectual del hombre frente a la moderna civilización occidental que apuesta por los bienes materiales y mide el éxito con mansiones, yates y restaurantes. Nuestra misión es reorientar al mundo hacia la justicia y el desarrollo intelectual y espiritual”

La construcción de alternativas es algo cada vez más urgente ante una humanidad que Castro, hace décadas percibe como una especie “en peligro de extinción por la destrucción de las condiciones naturales”. Y ciertamente en medio de un deterioro persistente de corte medioambiental, con una biosfera planetaria en condiciones cada vez más precarias, por el funcionamiento “normal” del capitalismo y su actual patrón energético-tecnológico y también por los graves impactos humanos y ambientales de las abundantes y atroces guerras por el dominio mundial desatadas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, como podrá apreciarlo quien se asome a los datos sobre el consumo diario de millones de galones de petróleo del vasto aparato motorizado del Pentágono, en tierra, mar y aire 9. A lo que es necesario agregar que es un período posterior al fin de esa guerra mundial profundamente afectado por el régimen de terror de Estado inaugurado por Truman con el genocidio de la población japonesa en Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945. El peligro de extinción, advierte Castro “está más cercano: Nuevos y no previstos problemas creados por la ciencia, la tecnología y el despilfarro congénito del neoliberalismo, multiplican los riesgos políticos, económicos y militares”.
En junio de 1992 Fidel dejó en claro algo de urgente importancia: “que las sociedades de consumo son las responsables fundamentales de la atroz destrucción del medio ambiente. Ellas nacieron de las antiguas metrópolis coloniales y de políticas imperiales que, a su vez, engendraron el atraso y la pobreza que hoy azotan a la inmensa mayoría de la humanidad.

Con sólo el 20% de la población mundial, consumen dos terceras partes de los metales y tres cuartas partes de la energía que se produce en el mundo. Han envenenado los mares y ríos, han contaminado el aire, han debilitado y perforado la capa de ozono, han saturado la atmósfera de gases que alteran las condiciones climáticas con efectos catastróficos que ya empezamos a padecer”. En ningún momento esa “inmensidad de conciencia” de la que hablé dejó a un lado la dinámica del “marco de referencia” de la explotación, de las grandes asimestrías de poder y de las grandes responsabilidades ante el futuro humano. En esa ocasión, en Brasil, el país que contiene al vasto Amazonas, (vale recordarlo y enfatizarlo ahora, cuando Washington realiza despliegues militares encaminados a mover la frontera, del Bravo al Amazonas) Fidel advirtió que: “los bosques desaparecen, los desiertos se extienden, miles de millones de toneladas de tierra fértil van a parar cada año al mar. Numerosas especies se extinguen. La presión poblacional y la pobreza conducen a esfuerzos desesperados para sobrevivir, aún a costa de la naturaleza.” Y remató de la manera más significativa: “No es posible culpar de esto a los países del Tercer Mundo, colonias ayer, naciones explotadas y saqueadas hoy, por un orden económico mundial injusto”.

La relación de la magnitud de lo que enfrentamos en torno a una área tan esencial como los abastecimientos energéticos (para no mencionar los cada vez más vitales accesos a minerales y metales) para el funcionamiento de las economías -no olvidar, la estadounidense y otras, en permanente movilización bélico-industrial-, con las guerras calientes y los acosos político militares en curso, alrededor de naciones donde están localizados los yacimientos super-gigantes de petróleo que van quedando sobre la superficie planetaria -por ejemplo, en Irak, Irán, Venezuela, Arabia Saudita, Rusia,- no escapan su atención: en 2005 ya expresaba así este asunto, vital a una sociedad construida sobre la quema de los finitos combustibles fósiles (petróleo, gas, carbón):
“Quisiera saber cuánto petróleo quedará en el mundo dentro de 91 años, porque en 1896 el mundo consumìa 6 millones de toneladas de petróleo al año y hoy consume 82 millones de barriles, es decir, casi 12 millones de toneladas de petróleo diariamente. Hace 109 años, repito, este homo sapiens, cuya sapiencia queridos amigos y queridas amigas, está todavía por demostrar, hace 109 años consumia 6 millones de toneladas al año y hoy consume 12 millones todos los días, y el consumo crece a ritmo de 2 millones de barriles diarios cada año, y no alcanza, y está cada vez más caro”.

Entonces, petróleo, forestas, agua, biodiversidad, minerales, metales, todo ello es parte de lo que se ha llegado a conocer actualmente como “las guerras por los recursos”, como lo planteara Richard Barnet en su libro The Lean Years14, publicado en 1980, con versión española bajo el título de Años de Penuria, cuyo manuscrito revisé a solicitud del autor. Se trata de un planteamiento sobre una temática vinculada a la etiología de una catastrófica tercera guerra mundial, un asunto que, como ya indiqué, Fidel Castro enfrentó en carne propia en aquellos momentos álgidos de 1962, y que podríamos especular, porque es claro que sólo él podrá expresarlo cabalmente, le enfrentó, tanto como a nosotros, a una nueva concepción de la muerte: no me refiero a la muerte individual o colectiva que ocurre en incidentes traumáticos o en guerras del tipo que vivió la humanidad hasta el inicio de la era nuclear y balística (es decir, en todas las guerras generales anteriores a una conflagración “terminal”) ocurren decenas, miles, millones, decenas de millones de bajas en un contexto, la biósfera, que está ahí, que no se desintegra como “resultado de una guerra”.

Pero ya con el armamento atómico o nuclear, Fidel enfrentó -y “entendió” como pocos habitantes sobre la superficie del planeta, lo que tenía -y tiene ante si: la muerte del marco de referencia bioquímico que permite el ejercicio de la historia humana sobre la corteza.15 De ahí su esfuerzo por evitar la guerra y también el deterioro ecológico. En ambos casos el resultado es la destrucción de la vida: es percibir el peligro de un tipo de muerte que, como lo percibe Günther Anders, lanza vínculos entre las generaciones, porque después de este tipo de destrucción, los que ya han muerto, mueren por segunda vez, porque no habrá quien los recuerde, y los que todavía no han nacido también mueren, porque no van a nacer, y no tienen voz ni voto en decisiones tomadas ahora, que queman su planeta antes de que nazcan: el pasado, el presente y el futuro cambian su calidad de interconexión y el pasado está en el presente, tanto como el futuro lo está, pero en una forma que nunca había existido antes en la historia humana, derivada de la capacidad de autodestrucción y de destrucción total: esa es la diferentia specifica de nuestra era que Anders percibe de manera nítida, y que Castro vive en carne propia desde el estallamiento de la crisis estratégica de 1962.
Ahí es donde veo el fondo del pensamiento y de la acción de Castro en materia de paz y de guerra y su lazo con la advertencia del antes citado Richard Barnet:
“Ya dió inicio una lucha global por la distribución de los recursos. Un asunto político clave es si quienes tienen el poder sobre el presente sistema (que maneja) los recursos controlaran la etapa que sigue. La guerra hasido la forma favorita usada por las grandes potencias para satisfacer sus necesidades de esos recursos. Si va a estallar otra guerra mundial, lo más probable es que el conflicto surgirá en torno a lo que las potencias industriales consideran como los elementos de la sobrevivencia: el petróleo, desde luego, pero también el hierro, cobre, uranio, cobalto, trigo y el agua”.16
El control de las fuentes energéticas por la vía de dar curso a la tentación de recurrir a las viejas nociones geoopolíticas de “grandes áreas”, estadounidenses y de la Alemania nazi para lanzarse sobre los yacimientos de crudo supergigantes es aparente desde los años 1980 en “América del Norte” así como en el desate de las guerras de agresión en Oriente Medio, sede de poco más del 60% de la reserva de petróleo convencional del planeta. Desde los ataques del 11/09 y la adopción de la “guerra preventiva” como fundamento de la doctrina de seguridad de EUA, que se expresó en la brutal guerra de conquista contra Irak y de una nación tan estratégica desde el punto de vista del acceso a recursos naturales, como lo es Afganistán, Washington ha exacerbado lo que ya era de por sí una situación explosiva en el Oriente Medio, ahora de proporciones graves porque la llamada “guerra antiterrorista” (la historia de cobertura favorita que, junto a la guerra anti-narco sustituyó al “anti-comunismo de la guerra fría”, y es usada para la agresión, invasión y ocupación de áreas donde se localizan los principales yacimientos de recursos naturales no-renovables), ya expande su operación además de Irak y Afganistán, a Paquistán, Yemen y otros países de manera unilateral, sin que exista estado formal de guerra.



jueves, 8 de diciembre de 2016


Fidel, revolución y riesgos existenciales
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 8 de Diciembre de 2016.
U
na importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre. Ahora tomamos conciencia de este problema cuando es casi tarde para impedirlo. Así se inició el histórico discurso de Fidel Castro Ruz en la Cumbre de la ONU Sobre Desarrollo y Medio ambiente, Río de Janeiro 1992 (disponible en YouTube: discurso Fidel Castro en Río 1992) para advertir sobre las amenazas existenciales que enfrenta la humanidad por los impactos ecológicos de un sistema económico de explotación signado por la injusticia, la desigualdad, la depredación, los desequilibrios y las guerras. Lo dicho hace 24 años es actual. Su pertinencia es aún mayor hoy que Donald Trump, un negacionista de la ciencia climática, asumirá la presidencia imperial el 20 de enero de 2017. Cabe recordar, en momentos solemnes que viven Cuba y el mundo, lo que es parte nodal del pensamiento y acción de esainmensidad histórica, como Juan Bosch calificó a Fidel, ante cuya ausencia se oye el grito de yo soy Fidel, que significa, como decía Morrie Schwartz, mentor en la Universidad Brandeis, que la muerte acaba con una vida, no con una relación.
Fidel sigue en interlocución con generaciones de Cuba, América Latina y el mundo. Lo hace desde 1959 y se proyecta en el Siglo XXI frente a los crecientes riesgos de extinción de las especies, la nuestra incluida, sea por una guerra nuclear, sea por la catástrofe ecológica en curso. La acción revolucionaria realizada a favor del pueblo ante la pobreza, la promoción de salud, educación a todo nivel, alimentación, expectativa de vida, investigación científica, promoción de la medicina, el deporte, las artes, etcétera, es de un orden cualitativo y cuantitativo equiparable, y en rubros clave como la mortalidad infantil, igual o superior, al de los centros del capitalismo. Así avalan informes técnicos de UNESCO, FAO y hasta del Banco Mundial que junto al FMI y BID, es parte y parcela de la diplomacia de fuerza que articula el imperialismo. Que esta gesta se realice en medio del sabotaje, de operaciones clandestinas, de terrorismo de Estado, guerra económica, sicológica, social y política, es asunto de atención especial: ni la Revolución Francesa o la Revolución Rusa enfrentaron desde sus inicios ¡y por 57 años sin un día de descanso! un acoso multifacético en medio de una asimetría de esta magnitud, con tal barbarie y persistencia, por parte de una potencia en acentuada crisis hegemónica, a sólo 145 kilómetros.
Así se ilustra en la sentencia, documentos y testimonios del Tribunal Internacional Benito Juárez (antecesor del Tribunal Permanente de los Pueblos) Resolutivo del Juicio Agresión de Estados Unidos contra Cuba disponible en ceiich.unam.com. Esa gesta revolucionaria adquiere un peso todavía mayor ante los grandes retos que se perfilan en las dos primeras décadas del Siglo XXI: la experiencia histórica de construcción social alternativa liderada por Fidel Castro adquiere una importancia y significación del más alto nivel ante la actual devastación humana, ecológica y económica del llamado neoliberalismo, que no es otra cosa que una guerra global de clase desatada por el alto capital en centro y periferia capitalista, ante una crisis de acumulación sin precedentes, ofensiva que se agudizó desde principios de los 80.
De igual valía es el planteo y la acción de Castro ante los mencionados riesgos existenciales del siglo XXI: una guerra nuclear (Ver la valiosa interlocución de Fidel con Michel Chossudovsky en el libroGlobalización de la guerra, Club de Periodistas de México, 2016) y el del calentamiento global antropogénico (CGA). En medio de un apagón informativo se supo que recién electo Trump (quien se dice opuesto a la guerra contra Damasco y Moscú) la Cámara de Diputados de Estados Unidos aprobó la Resolución H.R.5732 para instalar una zona de exclusión aérea en Siria, cuya aplicación, según advirtió al Senado el general Joseph Dunford, jefe del Estado Mayor Conjunto (ver JSF, La Jornada, 27/10/16) conlleva guerra con Siria y Rusia, la otra potencia que comparte con Estados Unidos 95 por ciento del arsenal nuclear.
En lo relacionado al CGA, en Río 1992 Fidel habló de las responsabilidades de las sociedades de consumo. Dijo que son las responsables fundamentales de la atroz destrucción del medio ambiente. Ellas nacieron de las antiguas metrópolis coloniales y de políticas imperiales que, a su vez, engendraron el atraso y la pobreza que hoy azotan a la inmensa mayoría de la humanidad. Con sólo 20 por ciento de la población mundial, consumen dos terceras partes de los metales y tres cuartas partes de la energía que se produce en el mundo. Han envenenado los mares y ríos, contaminado el aire, debilitado y perforado la capa de ozono, saturado la atmósfera de gases que alteran las condiciones climáticas, con efectos catastróficos que ya empezamos a padecer (ibid).
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jueves, 24 de noviembre de 2016

Trump: finanza, privatización y desastre
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 24 de Noviembre de 2016.
C
omo es usual luego de elecciones presidenciales en Estados Unidos, ahora con más incertidumbre de lo usual por la volatilidad de Trump en asuntos nodales, ingresamos a un interregnum, un vacío de poder, entre un Obama cuyo poder se desvenece a diario y un sucesor que asume hasta el 20 de enero de 2017. Uno y otro hacen movidas en el tablero junto a grandes poderes fácticos propensos a correr grandes riesgos: los guerreristas neocon con Mike Pence, hoy vicepresidente electo que tiene a Dick Cheney como modelo, y los especuladores de bancostoo big to fail, apostando a los contratos bélico-industriales de la OTAN y de infraestructura, todos jugándole al abismo de otra guerra mundial y/o a otro colapso más grave que la Gran Recesión que estalló con Lehman Brothers, con rescate billonario a favor del 1%.
Ahora el que está estallando es el Deutche Bank (DB), pilar de la reconstrucción alemana, eje de la Unión Europea (UE). Pende de un hilo con deuda (2014) en derivados ¡entre 47 y 75 billones (trillions) de euros equivalente a entre 10 y 20 veces el PIB alemán. El DB es principal prestamista de Trump, el magnate que hace negocios con 150 firmas en 25 países y que apoyó a trabajadores blancos desempleados, precarizados y a la clase media, también agredida por la ofensiva de clase corporativa que se intensifica desde los 80 bajo rubro de neoliberalismo o de la globalizacióndel TLCAN, que homologó salarios a la baja y ganancias privadas al alza. La relación de Trump con el DB coloca a la presidencia de Estados Unidos en potenciales conflictos de interés históricos ya que los reguladores federales de EU plantean ante el Departamento de Justicia una multa al DB de 14 mil millones de dólares, que lo haría colapsar (puede pagar hasta 5 mmdd). Esos reguladores acusan al DB de engañar o malinformar a los inversionistas, entre 2005 y 2007 colocando hipotecas tóxicas empaquetadas, securitizadas.
En el peor escenario el gobierno de la principal economía de Europa procedería a la socialización de riesgos y la privatización de ganancias, trasladando los costos a la ciudadanía europea. De hacerlo la repercusión será grave para la UE, por su fragilidad político-bancaria, empezando por Italia, su tercera economía. En materia de colapso financiero mundial y brega transatlántica, el FMI hace poco anunció que el DB, seguido por HSBC y Swiss Bank, es el banco más peligroso del mundo y agregó que la filial de DB en EU fue uno de los dos bancos grandes –de un total de 33– que falló en las pruebas de fortaleza financiera de la Reserva Federal (Fed) a principios de año. Declaración que desplomó casi 50 por ciento las acciones del banco alemán.
A propósito de disputas trasatlánticas, recuérdese que el FMI, además de internacional, es, junto al Banco Mundial, instrumento de Estado de EU. Funge bajo línea del Tesoro y de la Fed, el banco central, que es un ente semiprivado bajo influjo de otros bancos/casas de inversión too big to fail como Citigroup. Según agencias noticiosas el DB es objeto de una amplia gama de investigaciones criminales en EU y otros países y en fechas recientes varios analistas mencionan semejanzas entre los procesos de deterioro del DB y los registrados en Lehman Brothers.
El programa de infraestructura de Trump es para algo más que generar empleo mediante la inversión de un billón de dólares para la reconstrucción de la inmensa y decaída infraestructura de EU. Querid@s lector@s: (en voz baja): se trata nada menos que de la privatización de carreteras, puentes, redes eléctricas e hidráulicas, hospitales, escuelas, aeropuertos, puertos, ferrocarriles (en servicio de pasajeros EU está a la zaga. Ni un kilómetro de alta velocidad). Por su red pública de 6.4 millones de kilómetros de carreteras circulan cerca de 300 millones de vehículos registrados de pasajeros. De ahí su primer lugar en emisiones acumuladas en la atmósfera de gases con efecto invernadero, responsables del calentamiento global antropogénico (CGA).
El de Trump es un diseño que, lejos de crear bienestar y combatir el CGA (es negacionista, dice que es un invento chino), auspicia la automovilización hasta el agotamiento de los minerales y metales que van quedando en la corteza y la quema de combustibles fósiles hacia la irreversibilidad catastrófica del CGA. El suyo sería un mandato cataclísmico bajo el petróleo, gas y carbón, Exxon/Chevron/BP/Shell et al (verTrumposaurio, Hernández, La Jornada 17/11/16). Nada de transporte público electrificado ni de energías limpias. Su diseño se perfila más para extraer riqueza de lo publico hacia el 0.1%, que a favor de los millones que lo apoyaron y enfrentarán casetas de cobro por doquier para circular y facturas más altas al agua, la electricidad, salud y educación. Peor. Dicen que va por las asociaciones público-privadas. Es la codicia cortoplacista y pequeñez catastrófica del capitaloceno hacia la extinción de la biota global (humanidad incluida).
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