jueves, 7 de diciembre de 2017

Revolución y multipolaridad 3: Trump, riesgo regional
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 7 de Diciembre de 2017.
L
a expansión de la presencia militar de Estados Unidos (EU) en la región busca, además de intimidar los procesos políticos de transformación en la región, posicionar su fuerza militar en áreas estratégicas de gran riqueza natural, como la biodiversidad de la región amazónica y el petróleo que se encuentra en aguas profundas del Atlántico Sur. Se trata de un ataque real contra la paz, la seguridad y la soberanía de todos los países de la región. Así sintetizó la Campaña América Latina y el Caribe: una región de Paz, el encuadre estratégico que afronta nuestra América, que incluye la exigencia de fuera las bases militares extranjeras. Esta certera síntesis y advertencia se conoció poco antes del arribo de los regresivos regímenes de Mauricio Macri en Argentina (10/12/15) y Michel Temer en Brasil (31/8/16).
Ambos retrocesos en las principales economías de América del Sur (excepto la Venezuela Bolivariana bajo acoso imperial), son intervenidos por EU desde el Departamento del Tesoro que incide en el manejo cotidiano de sus economías –igual que en México– dentro de parámetros macroeconómicos exigidos para acceder a cualquier línea de crédito. Esto se realiza por medio del FMI-Banco Mundial (BM)-BID, entes estatales de mercado, dedicados a abrir a los monopolios privados de EU y sus socios, las grandes empresas públicas, los recursos naturales y vastas áreas de Latinoamérica. Las oligarquías locales coparticipan en el saqueo, desregulan y privatizan los principales ejes de acumulación (como en México) junto a una ofensiva contra el salario, la inversión pública productiva, el empleo y los sindicatos recortando con gusto sádico los programas de vivienda, educación y salud, para luego hacer depósitos en paraísos fiscales, hasta donde aguante la gente.
El despojo persistió bajo formas neoextractivistas a pesar del respiro a la guerra de clase que pasa por neoliberalismo que se dio con gobiernos de izquierda. Ahora Macri y Temer agreden a rienda suelta a trabajadores y a clase media. La contención salarial y la liberalización de los precios con mega aumentos a los alimentos, gas y aceite domésticos, la electricidad y el agua, no son novedad. Los aprendices de brujo del FMI y sus obedientes hacendistas locales a cargo de los ministerios (en México secretaría) de Hacienda, se aprestan a lanzar al vacío a decenas de millones de familias, dando aliento bajo programas de ajuste estructural (PAE) a altos índices de descomposición, desempleo crónico e informalidad económica crecientemente delincuencial, mientras los hacendistas locales se engolosinan con jugosas y legales comisiones con depósito en cuenta suiza. Joseph Stiglitz, ex primer economista del BM decía que los empréstitos de los PAEs, son préstamos de sobornización. Ese es el eje de la gobernanza neoliberal, de quienes quieren –y apuestan en bolsa– que todo siga así.
Al atacar las fuentes de trabajo, al aparato productivo y al mercado interno los altos cargos del FMI saben que alientan caos, violencia y las precondiciones de guerra interna dados los altos índices de frustración que generan. Es una descomposición que se acompaña de facilidad bancaria para el lavado y laxitud de EU a ventas de armas y equipo militar a quienes delinquen y a los que los combaten. La idea, como en México, es mantener una masacre que facilita la injerencia balcanizante de EU (tipo Irak o Libia) sobre las grandes economías de la región. El Amazonas es hoy un platillo objeto de grandes operativos militares conjuntos al tiempo que en México se induce su status de protectorado a travez de legalizar·la asignación de los militares a funciones policiales propias del Ministerio Público.
Con México en el perímetro de seguridad del Comando Norte y Brasil y Argentina en el del Comando Sur, EU alienta una intervención/ocupación silenciosa de la región mientras en Oriente Medio y el norte de África, Trump y su gabinete militar diseminan guerras de agresión. Las bajas civiles por bombardeos y el programa de asesinatos con drones ya sobrepasaron en muertos civiles al gobierno de Obama. Al 27 de noviembre hubo aumentos de tropas y civiles al servicio del Pentágono de 8 mil 131 a 9 mil 122 en Irak; de 14 mil 790 a 16 mil 592 en Kuwait, de 6 mil 541 a 9 mil 335 en Bahrein, de mil 531 a 4 mil 240 en Emiratos Árabes Unidos. En 2016 EU lanzó 2 mil 337 bombas sobre Afganistán. Hasta el 31 de octubre, 2017 ya eran 3 mil 554. ¿Quién autorizó esas matanzas y bombardeos? La ONU lo único que informa es que las muertes de civiles aumentaron 50 por ciento. Estos datos vienen de fuentes oficiales públicas, recabadas por Micah Zenko y John Haltiwanger (IFC 26/09/17).
De esto ni pío de CNN o DW-Berlin. Silencio sonoro de las agencias noticiosas y de los gobiernos de América Latina. Con una desestabilización contra Venezuela en curso, el traslado de este tipo de operaciones es un riesgo inadmisible para toda la región.
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jueves, 23 de noviembre de 2017

Revolución y multipolaridad (II)
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 23 de Noviembre de 2017.
P
an, techo y trabajo(PTT) es el lema combativo de los regímenes progresistas en América Latina que dieron algún respiro a la guerra de clase que integra el paquete del yugo neoliberal impulsado por los altos mandos de un alto capital que desde Wall Street, el Banco Mundial (BM)/BID y FMI se hunde en la desigualdad extrema en centro y periferia, desorbitándose en México pero en América del Sur, la de los Chávez, Evos, Lulas, Kirschners y Correas por medio de una jugada realmente histórica, dieron tregua a las poblaciones de Brasil, Argentina, Bolivia plurinacional y de Venezuela bolivariana de Chávez y Maduro, cuyo Estado-nacional tiene jurisdicción sobre la mayor reserva petrolera del mundo tratándose, dice el general Roberto José González Cárdenas, de una magnitud mayor a la de los yacimientos de Medio Oriente agregando depósitos de oro (cerca de 11 mil toneladas), energía acumulada de mineral de coltan que supera la reserva petrolera, además de uranio, torio y gas natural (Cibersur,Venezuela).
González Cárdenas acierta al advertir que la ofensiva golpista de Estados Unidos activada desde el Comando Sur por medio de la Operación Venezuela Freedom 1(entonces bajo jefatura del general John Kelly, hoy jefe del staff de Trump) y Venezuela Freedom 2, ambas fases financiadas por el big oil, se orientan a la destrucción del Estado nacional venezolano, empezando por la flexibilización de la Constitución vigente desde el gobierno del Presidente Chávez, quien puso gran atención a la constitucionalización de la jurisdicción nacional sobre los recursos del subsuelo.
Todos ellos, con la excepción notable de México, inspirados en el sí se puede de la revolución cubana, decidieron acabar con la agresión a las mayorías alentando el PTT. De las tres grandes economías de la región, Brasil, México, Argentina, la mexicana subió a los primeros lugares en desempleo, pobreza, desigualdad extrema, flexibilización y super-explotación laboral, caída en la expectativa de vida, deterioro de la infraestructura y servicio público en salud, educación y amplio curso a la extracción de riqueza pública hacia los privados vía asociaciones público-privadas del BM/BID, con una macroeconomía pro-cíclica destructora del mercado interno como única llave para acceder a cualquier línea de crédito de la banca pública o privada de Occidente.
Ahora, en medio de un trágico desplome en derechos humanos e insólitos aumentos en la violencia, se asoman en México, con toda su miseria y magnitud, los incalificables excesos de expoliación en que incurrieron los regímenes neoliberales desde 1982. Son adeudos, crímenes de lesa humanidad y de lesa patria acumulados, que asoman la faz en las morgues que abarrotan los hospitales, los campos de exterminio y las fosas clandestinas sembradas por doquier y acompañadas de familias de ferrocarrileros, mineros, acereros, petroleros y empleados públicos, dejados sin pan, techo y trabajo, sacrificadas ante el altar de la extracción de activos y servicios públicos a favor del 1 por ciento, con depósitos clandestinos en paraísos fiscales.
No extraña entonces que contrario a la tendencia en América Latina, a lo largo de este periodo México elevara el gasto militar en personal y armamento (La Jornada, 15/10/17) al tiempo que prosiguió militarizando las policías, y, en desacato a la Convención de Palermo, dando un enfoque y una práctica castrense a la campaña antinarco, un diseño de intervención/ocupación imperial desplegado bajo la Iniciativa Mérida (IM) y alimentado con armamento de Estados Unidos (EU) vendido tanto a las fuerzas armadas de México (según el BM en 2016 aumentaron sus compras en 264 por ciento en relación con las adquisiciones de 2010) mientras también desde EU se abastece de todo tipo armas de asalto a los cárteles, o a grupos paramilitares, privados o del crimen organizado. EU rehúsa restablecer la ley que Bush dejó vencer en 2004, que prohibía la venta de armas de asalto a civiles. Y si EU es laxo en materia de lavado, lo es todavía más en detener el enorme flujo de todo tipo de armas cuyo uso en México está legalmente restringido a las fuerzas armadas. Así, persiste y se intensifica la masacre entre mexicanos, máxime que se sigue alentando alborotar y generar violencia en cuanto estado o municipio sea, atacando –y usualmente asesinando, a líderes de los cárteles.
Como el BM también indica que el conjunto de América Latina y el Caribe en 2016 disminuyó sus importaciones de armamentos en 38.6 por ciento, antes de la regresión Temer-Macri, ahora la proyección del Comando Sur se apresta a una carambola a tres bandas·. 1) fomentar el armamentismo –y la conflictividad– regional. Ya realizó una feria armamentista en Manaos acompañada de seminarios de promoción; 2) traslado de su frontera sur, del Bravo al Amazonas y 3) desplegar vía Operación AmazonasLog2017 la infraestructura requerida para lanzar una invasión militar humanitaria contra Venezuela.
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jueves, 9 de noviembre de 2017


Revolución y multipolaridad (I)
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 9 de Noviembre de 2017.
E
n tiempos de crisis, de incertidumbre, vale mucho la precisión conceptual, algo que tiende a deteriorarse, junto al periodismo profesional, bajo el peso de la confrontación bélico-ideológica entre potencias que despliegan poderío económico, militar y de propaganda. Me refiero a nociones comounipolaridad o monopolaridad que se popularizaron para caracterizar lo que siguió a la disolución de la URSS, proceso concretado entre marzo de 1990 y diciembre1991. Esa noción es un desfiguro histórico y fáctico e incluso un obstáculo para la necesaria diagnosis y prognosis nada menos que del despliegue nuclear, hoy un riesgo de conflicto bélico como en ningún momento de la guerra fría.
El concepto de monopolaridad oscurece que la Federación Rusa, la sucesora de la URSS, en ningún momento dejó de contar con capacidad de respuesta aniquilatoria ante un primer ataque nuclear de Estados Unidos (EU) y deja a un lado que el aparato productivo mundial seguía multipolarizándose, en Europa, con la UE y el euro; en Asia con el vertiginoso ascenso de China, y en América Latina, con Cuba y luego Venezuela y Bolivia, encabezando procesos de construcción social alternativa de impacto continental y global.
Pero los altos cabildos, el Council on Foreign Relations en primer lugar y la prensa oficial promovieron la idea demonopolaridad o la imagen delmomento monopolar. Un manejo poco serio y riesgoso en momentos en que EU despliega la unilateralidad bélica por medio de guerras de agresión (Afganistán, Irak, Libia, Siria) en un contexto de creciente multipolaridad, arriesgando choques bélicos potencialmente devastadores. Por lo que los analistas del Instituto de Estudios Estratégicos del Ejército de EU, adscrito a la National Defense University, en su Evaluación Estratégica de 1997 aclararon al público y sotto voce a los operadores políticos de la Casa Blanca, que no se fueran con la finta, que (textual) “(El) mundo no es ‘unipolar’ como se lo imaginaron algunos en los primeros momentos después de la guerra fría. Ahora las relaciones entre algunas de las grandes potencias son más frías y las diferencias de perspectiva empiezan a profundizarse. Las esperanzas de un nuevo arreglo estratégico entre EU y Rusia se han desvanecido… Rusia y China cuentan con armamentos nucleares balísticos capaces de infligir daños inaceptables a EU”.
Confundir monopolaridad con lo que en realidad es unilateralidad bélica es inadmisible bajo el derecho internacional. Menos en un contexto de creciente multipolaridad en áreas vitales del aparato productivo (civil y militar): automotriz, aeronáutica, alta tecnología, balística intercontinental, modernización nuclear, farmacéutica, petroquímica etc); todas estas actividades tienen fuerte repercusión sobre la ecuación mundial de poder. Además de ser un desfiguro represor y depresivo en lo sicológico, obscurece el rango de opciones disponibles y desestima la percepción de los riesgos existentes, achatando el rango de opciones para la acción política que abra rutas a la historia. Ciertamente para América Latina, luego del fin de la URSS, parecía que la experiencia libertaria abierta desde 1959 con el sí se puede de la Revolución Cubana, a sólo 90 millas del imperio, estaba en riesgo. Pero la construcción alternativa prosiguió aun bajo acoso bélico, mostrando una fortaleza endógena fundada en la movilización de la población –ausente en la Europa del Este– que concitó el reconocimiento de tirios y troyanos.
Ante tamaña hazaña el dirigente campesino brasileño Francisco Juliao, en momentos en que iniciaba la disolución de la URSS, percibió la capacidad de permanencia de la Revolución desde el contexto de la construcción social alternativa al capitalismo: la existencia de Cuba, dijo a Prensa Latina el 26 de marzo de 1990, como la primera nación latinoamericana que reniega del capitalismo para adoptar el socialismo abre un horizonte que la potencia imperial, Estados Unidos, viene buscando cerrar en esas tres décadas de permanente agresión económica, política, militar; violando el espacio aéreo, marítimo y territorial, e intentando innumerables veces asesinar a Fidel Castro, principal artífice del proceso cubano.
En 2001, a 10 años del colapso soviético y del campo socialista, acontecimiento de fortísimo impacto negativo sobre la economía y la política cubanas, el banquero David Rockefeller desde La Nación de Buenos Aires reconoció urbe et orbique (Lo) que los cubanos hicieron en los campos de la educación y la salud son impresionantes. Es bueno lo que han hecho en la educación superior y la ampliación del acceso a la educación básica. Fidel Castro está muy bien informado. Habla con gran entusiasmo de las cosas que hizo y que son positivas. Es un ser muy carismático y lleno de optimismo.
Si hubo un momento monopolar, ese fue el que siguió después de la Segunda Guerra Mundial: con Europa, la URSS y Japón devastados y EU sin mayores heridas.
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jueves, 26 de octubre de 2017

El torrente imperialista IV: los berrinches de Trump
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 26 de Octubre de 2017.
S
i las noticias son correctas sobre la estupidez del gobierno de Estados Unidos (EU) de considerar a los Cuerpos Revolucionarios de la Guardia Islámica (CRGI) como un grupo terrorista, entonces los CRGI considerarán al Ejército de EU algo similar al Estado Islámico (EI) en el mundo. Así reaccionó Ali Jafari, el comandante de los GRGI, en línea con el presidente Hasan Rohani ante los insólitos ataques de Trump en papel de matón global contra Irán, tan graves o peores a los de George Bush en 2002, cuando colocó a Irán como integrante del eje del mal (con Irak y Corea del Norte). En la ONU Trump con el ojo en los combustibles fósiles, agregó a Venezuela. De Irán, dijo que es nación siniestra, un régimen fanático que encabeza la promoción del terrorismo y está en contubernio con al Qaeda. Son tantrums (berrinches) calculados. Quiere guerra por el gas natural de Irán y Qatar. Con negocios en mente y alto riesgo a la paz reniega de un convenio solemne, porque no gusta de los contratos de Irán con grandes bancos, petroleras, gaseras, automotrices, farmacéuticas, de la aeronáutica y espacial europeas, rusas y chinas.
Ante los millones de soldados de alta motivación y politización, desplegados a nivel regional y mundial por los CRGI, EU fracasaría a nivel bélico convencional con alto riesgo de que use armamento nuclear. Así lo advirtió Fidel Castro en entrevista con Michel Chossudovsky (Globalización de la Guerra, Club de Periodistas de México 2015). El uso de armamento nuclear desataría la ruta hacia una catástrofe planetaria terminal. Como la Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) certifica que Irán cumple con el Acuerdo Nuclearentre EU, Rusia, China, Francia Inglaterra más Alemania e incluso Yukiya Amano, director de la OIEA, elogia la actuación de Irán, las reacciones no se hacen esperar ante el obtuso negacionista climático que coloca en riesgo existencial la vida terrestre al alentar riesgos de tercera guerra mundial y la irreversibilidad del colapso climático antropogénico en curso.
La hostilidad de Trump hacia Irán disfraza con el antiterrorismo la fricción inter-capitalista, vinculada al manejo soberano del gas natural de Irán, mucho más cercano y ventajoso que el esquema de Trump de transformar a EU en principal proveedor de gas natural a Europa gracias a una “revolución del fracking” que es un fraude/celada sin sustento geológico. Para sostener la producción EU recurre a los no convencionales de Canadá y México bajo un bloque energético de la América del Norte, anunciado por Rick Perry: un diseño del big oil aplaudido por Coldwell.
En marzo de este año la petrolera francesa Total e Irán firmaron un contrato para el desarrollo del yacimiento de gas natural condensado South Pars-North Dome, el mayor del mundo compartido con Qatar. Se indica que el contrato sería en euros no dólares y por 4 mil 800 millones. Esta es la primera gran inversión desde el cese de las sanciones. La operación es apoyada por China, que también anunció acuerdos en yuan/oro para invertir en los combustibles fósiles de Irán. Estos contratos, recordó Bloomberg “son los primeros que se cierran desde que… Donald Trump asumió su cargo, amenazando con abandonar el acuerdo de 2015 que revirtió una década de sanciones contra Irán”. Hoy que hay apetito euroasiático (e iraní) por un mercado de 80 millones de iraníes. Trump amenaza porque quiere restaurar las sanciones junto a las todavía vigentes prohibiciones a bancos de EU para invertir en Irán frenando de paso la fortaleza industrial, bancaria y eventualmente de seguridad europea.
Desde 2016 se supo que la gigante Total también contempló un contrato con Irán para el suministro de 160 mil barriles diarios (bpd) de petróleo. Economía Hoy informa que Volkswagen firmó un contrato con un importador iraní para ofrecer SUV compactos Tiguan y el auto familiar Passat en las concesionarias de Teherán y sus alrededores. La francesa Peugeot fue la primera automotriz en reingresar al país el año pasado. La fuente agrega a esa oleada a Royal Dutch, Shell y Eni SpA, en conversaciones para desarrollar yacimientos locales.
Las continuidades y diferencias entre este escenario y el prevaleciente en la confrontación entre la presidencia imperial e Irán en 2010 iniciándose el gobierno de Barack Obama (enero 2009-enero 2017) con Clinton en la Secretaría de Estado, mostraría lo pronunciado del descenso hegemónico y aún de dominación militar/monetaria/bancaria de EU en Eurasia. Ambos mencionaron que todas las opciones (bélicas) contra Irán estaban sobre la mesa.
El riesgo de guerra permanece. Pero como se ve, hay indicios reales de tránsito desde una realidad impregnada de unilateralidad bélica a otra de multilateralidad atada al éxito de la diplomacia económica y militar de China y Rusia, cuyo desenvolvimiento sin guerra general sólo es posible hoy al amparo del derecho internacional.
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viernes, 13 de octubre de 2017

Torrente Imperialista III: Punto de Quiebre. 

John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 12 de Octubre de 2017.

La vida en este planeta está siendo sacrificada ante el altar de la maximización de las ganancias, de la acumulación capitalista en favor, no en exclusiva, de los muy poderosos sectores de los combustibles fósiles y de la máquina de combustión interna. Los aportes de István Mészáros y de Giovanni Arrighi para el análisis histórico y contemporáneo de la crisis del capitalismo los colocan como interlocutores esenciales para esta y las siguientes generaciones. Es vital proseguir con la reflexión en torno al perfil y profundización de los acontecimientos políticos, económico/financieros, ecológicos y de civilización que denotan, con perspectiva geo-histórica, como planteó Arrighi, el deterioro generalizado de una pax americana en pie de guerra desde el 11/S.
Con una supremacía militar desde la que Estados Unidos (EU) asume riesgos de aniquilación mutua frente a Rusia, la otra gran potencia nuclear, el presidente Trump amenaza a otras naciones (Corea del Norte) con su destrucción total. Lo hace en las inmediaciones de China colocando en serio riesgo la vida de millones y la paz mundial (Correo Ilustrado 21/8/17).
Si bien Bill Clinton no dio curso al Tratado de Kyoto, para colmo Trump retiró a EU de un acuerdo como el de París, laxo y sin formalización vinculante en materia de emisión de gases de efecto invernadero (GEI). Lo hizo mientras se acelera la emisión de GEI que calientan el planeta. Agréguese a este rudo escenario el desdén de la cúpula política de EU ante iniciativas a favor de la paz mundial, como la restauración o una actualización del tratado anti-balístico (ABM) abrogado por Bush II y festejado por inversionistas y banqueros suicidas de Wall Street ante las jugosas ventas de todo tipo de armas y sistemas anti-balísticos a países colindantes con Rusia y en fechas recientes a Corea del Sur, elevando los riesgos de guerra mundial. EU también rechazó el control, ya no digamos la necesaria abolición, de armas de destrucción masiva y la prohibición de la venta a privados de armas de asalto como las usadas en el ataque a civiles en Las Vegas o la salvajada de acentuar el flujo de esas armas al sur del Bravo alentando el caos y la masacre entre mexicanos, en lo que es una guerra irregular y de ocupación de EU disfrazada de “guerra al narco”.
La financiarización que se acentúa desde los años 90 no es indicio de una nueva etapa del capitalismo mundial. No anuncia primavera alguna. Tampoco un otoño, sino un crudo y muy riesgoso invierno. Para Arrighi y Beverly Silver en Caos y orden en el sistema-mundo moderno (Akal, 2001) se trata del indicio más evidente de que nos encontramos en medio de una crisis hegemónica, a lo que es necesario agregar que, a poco más de 15 años de esa publicación, junto al belicismo e intervencionismo del torrente imperialista de EU se observa que la gran recesión de 2007 no es una nueva etapa del capitalismo mundial, sino, diríamos en 2017, evidencia de su crisis existencial por el vínculo de la acumulación imperialista al colapso climático antropogénico (CCA) y sus efectos terminales para la vida planetaria.
El torrente imperialista gesta un punto de quiebre nodal: Arrighi y Silver consideraron que la expansión financiera sería un fenómeno temporal que terminará de forma más o menos catastrófica (…) (hoy día), la propia expansión financiera parece basarse en fundamentos cada vez más precarios” (derivando en una) reacción (y anunciando) “que la masiva redistribución de renta y riqueza sobre la que descansa la expansión alcanzó o está a punto de alcanzar sus límites. Y cuando la redistribución ya no se pueda sostener en lo económico, social y político, la expansión financiera está destinada a su fin (…) la caída, más o menos inminente, de Occidente de los puestos de mando del sistema capitalista mundial no sólo es posible, sino probable. Si el sistema acaba hundiéndose, será (…) por la resistencia de EU a ajustarse y acomodarse a las nuevas circunstancias”. (Ibid)
Para John Smith en El imperialismo en el siglo XXI, Monthly Review 2016, los hechos observados desde la gran recesión de 2007 no es otra crisis financiera o del capitalismo. Es una crisis del imperialismo calificada por Smith de crisis final por su vínculo al CCA: la destrucción capitalista de la naturaleza significa que ésta no es sólo la mayor crisis jamás experimentada por el capitalismo, sino que es la crisis final del capitalismo, es una crisis existencial para la humanidad. (Ibid, 314-15)
Estamos en un punto de quiebre climático y sistémico. El párrafo de cierre de El imperialismo, un notable volumen, es una cita del pensador cubano Raúl Valdés Vivó: No es, como dijo Rosa Luxemburgo en 1918 socialismo o barbarie sino socialismo o nada. O se frena la acumulación capitalista o será irreversible el colapso del pilar biológico y ambiental/atmosférico imprescindible para vivir y hacer historia.
István Mészáros in memoriam

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jueves, 28 de septiembre de 2017

De terremotos, economía y devastación neoliberal
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 28 de Septiembre de 2017.
E
l Estado no está respondiendo a esta tragedia, somos nosotros los que estamos dando la cara, dijo Monserrat González, joven de 24 años, a David Marcial Pérez (El País, 23/9/17) mientras César Deciga, de 22 años, estudiante de la UNAM, puntualizó: (E)l terremoto ha demostrado que hay mucha fuerza civil, pero falta organización. Nuestro sistema político es muy deficiente en términos de organización social. Podríamos hacer mucho más, pero toda esta energía se pierde por culpa de los políticos. Es lo mismo que pasó en el otro terremoto, el de 1985. Mi papá estuvo ahí y ahora me toca a mí. En su reflexión sobre los jóvenes, a la vanguardia de la reconstrucción, Marcial acierta al observar que estas decenas de miles de jóvenes viven su primera experiencia de acción colectiva, protagonizando una formidable y masiva demostración de solidaridad que desborda las necesidades de ayuda ciudadana después del terremoto. (Ibid)
Es una generación a la que se ha visto a “la sombra de la pasividad y el ensimismamiento digital“ y a pesar de ser muchos más que sus pares europeos y su extraordinaria movilización, sus márgenes de participación política (bajo el prianismo) han sido muy estrechos. Además, es crucial decirlo: sufren los más altos costos de un diseño neoliberal que alienta la inseguridad humana y el capitalismo de cuates que devasta al aparato productivo, que les precariza el empleo, los despoja de bienestar y les roba futuro y país.
Sin embargo, la honda tragedia del terremoto hermanó a jóvenes profesionistas y estudiantes con peones o aprendices de oficios: adolescentes que ya trabajan de albañiles, electricistas, fontaneros, que ganan apenas 50 pesos diarios. (Ibidem)
Entre la generación de 1985 y la del 2017, desde el sexenio de Miguel de la Madrid, seguido de la usurpación electoral de Salinas y el de Zedillo hasta 2000 y de ahí en adelante en medio de desaseos electorales de Fox y Calderón del PAN y de vuelta al PRI con EPN, se acentuó, como nunca antes en la historia, la capacidad de los dueños del capital en México de capturar los instrumentos de Estado al calor de un régimen acreedor a ultranza, manejado en lo macroeconómico por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y por rama a cargo del Banco Mundial (BM) y el BID. No es el resultado de algo inevitable, como dice el globalismo pop, sino de una entreguista negociación de la crisis deudora de 1982.
¿Qué desencadenó la política económica vigente en los 32 años entre-terremotos? Empobrecimiento, explotación, desigualdad extrema y una brutal atrofia de la economía por las recetas contraccionistas en medio de riesgos deflacionarios: reducción de la masa monetaria y recortes a la inversión pública productiva. Bajo el FMI-BM, eliminaron subsidios al transporte, alimentos, educación, ciencia y tecnología. Con el fondomonetarismo aumentó la vulnerabilidad ante catástrofes naturales como las sufridas por la nación durante este mes de septiembre de 2017 al que llegamos con un deterioro alarmante de los fundamentos de la paz social y de la seguridad humana. Con más de 250 mil bajas desde 2007 a la fecha; poco más de 30 mil desaparecidos y Ayotzinapa y sus 43 normalistas rurales en nuestras mentes y corazones, quedó manifiesto el colapso de la seguridad humana en el país. En última instancia, dicen los voceros de Naciones Unidas, la seguridad humana significa un niño que no llegó a morir, una enfermedad que no se propagó, un empleo que no fue eliminado, una tensión étnica que no degeneró en violencia, un disidente que no fue silenciado y, además, es necesario agregar decenas de edificios, de familias y niños que no se colapsaron, desaparecieron o fueron aplastados bajo el peso de la codicia de inmobiliarias corruptas y corruptoras y de funcionarios y políticos venales e impunes. Los mismos que dieron aval al incalificable desvío de recursos a la especulación en las bolsas de valores globalizadas y al gasto no productivo (privilegiaron no el interés público sino el servicio de la deuda y el rescate multimillonario de sus cuates del Fobaproa-IPAB).
Ante la movilización e impulso de los jóvenes, recordar que es necesario detener la devastación que ocasiona la fuerza que manda a los políticos: la avaricia de la acumulación capitalista. Para el 1% la nación y la universidad son mercancías. Bienes privados y no públicos. Las trabas presupuestales son la receta del BM para canalizar funciones y bienes públicos al 1% de acá y allá. Quieren todo: tierra, trabajo y, como advirtió Alfredo Figueroa desde Aristegui-Noticias, intentan aniquilar lo poco de democracia que hay, privatizando los procesos electorales.
Los empleos se precarizan y el salario se desploma. Pero según Oxfam y datos de Forbes, la riqueza de los 15 mexicanos con más de mil millones de dólares equivalía a 25 mil 600 millones de dólares en 1996. En sólo ocho años pasó a 142 mil 900 millones de dólares.
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jueves, 14 de septiembre de 2017

Torrente imperialista II: catástrofe civilizatoria
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 14 de Septiembre de 2017.
E
n medio de huracanes en Houston, Texas, el Caribe (Cuba y Florida) e inmensos incendios forestales en el estado de Washington en el noroeste de Estados Unidos, catástrofes climáticas de dimensiones y fuerza jamás registradas, según dicen los meteorólogos y climatólogos oficiales y no-oficiales, se acumula el rechazo, condena y abyección ante los negacionistas de este mundo de parte de las generaciones de hoy, mañana y de los siglos por venir. Esos hechos son sólo atisbos, barruntos, del colapso climático antropogénico en curso y de lo que a todas luces son impactos planetarios de la acumulación capitalista que, sin la urgente regulación doméstica y mundial de los gases de efecto invernadero que aceleran el calentamiento global, aumentan su intensidad y frecuencia.
En La territorialidad capitalista en el límite, el capítulo inicial del libro Chevron: paradigma de la catástrofe civilizatoria, coordinado por Ana Esther Ceceña y Raúl Ornelas, publicado por la UNAM y conocida editorial, la investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM deja en claro que por tratarse de los combustibles fósiles, “una mercancía, un modo de vida y una materialidad…que es motor que da cuerpo, contenido y dinámica al capitalismo de nuestros días, se requiere… desentrañar y poner en evidencia la maraña completa del capitalismo”, es decir: entender el modo de estar del capitalismo y las claves mediante las cuales se forja su ser material y simbólico, su ser territorial. Desde las primeras líneas la autora va al grano y muestra al público de México, América Latina y el mundo, la naturaleza y el modus operandi de Chevron, una de las grandes fieras corporativas que desatan sobre el territorio nacional esa mezcla de codicia, entreguismo, suprema merma constitucional y torpeza geoestratégica, de los gobiernos que padece la nación desde 1982:
Texaco, hoy Chevron, devastó medio millón de hectáreas de selva amazónica buscando petróleo.Generó conflictos entre poblaciones desplazadas y asentadas. Contaminó el ambiente y dejó residuos tóxicos que han hecho perdurable el daño. Se niega a contribuir en el remedio ecológico y ha llegado al absurdo de demandar al país que recibió el perjuicio. Peor, logró que las instancias de justicia de Estados Unidos e internacionales fallen a su favor exigiendo que el Estado ecuatoriano indemnice a la empresa y cargue con sus daños.
Chevron no viene sola. Es parte de una jauría con enorme poder acumulado junto a un sistema bancario/financiero. Robert Engler en The politics of oil, 1961 (La política petrolera FCE, 1966) documentó que el big oil, de facto doma a su antojo las leyes y coloca a su disposición la maquinaria gubernamental, maneja la opinión ciudadana hacia metas que socavan la gobernabilidad pública, todo en nombre de la prosperidad y la tecnología; esa industria fue capaz de destruir la competencia y limitó la abundancia. En nombre del interés nacional ha recibido privilegios aún mayores a los otorgados a otras industrias. En nombre de la seguridad nacional influye y realiza ganancias de una política exterior que apoya el chovinismo de unos pocos en lugar de la generosidad y aspiraciones de los muchos en las áreas subdesarrolladas. En nombre de la empresa privada, contribuye al deterioro de porciones de la vida democrática, de la educación y de la moral cívica. En nombre del derecho de representación que entroniza dentro de los procesos políticos hace imposible diferenciar las acciones públicas de las privadas. En nombre de la libertad, la industria petrolera recibe sustancial inmunidad en la rendición de cuentas ante el público(p.9).
Luego del Torrente imperialistaque siguió al 11/S, la sólida evaluación de Engler se queda corta. Los antecedentes importan. Luego de la guerra Árabe-Israelí (1973) el General Wesley Clark ex-comandante de la OTAN, en varios estudios mostró que la dependencia de Estados Unidos del petróleo importado y la ausencia de alternativas energéticas (solar, eólica, etcétera) textual: “distorsionaría la política exterior, lo que llevaría a lanzar mucho dinero fuera del país y en dirección al uso de tropas de Estados Unidos en ultramar para asegurar el acceso a esos suministros…y eso fue lo que ocurrió”. “Eso llevó a la creación del Al Qaeda, al 11/S, a nuestra invasión de Afganistán y a la decisión del gobierno de Bush II de invadir a Irak, llevó al gasto de unos dos billones de dólares (a couple of trillion dollars) y más, mucho más dinero”. Según Clark se gastan 150 mil millones de dólares anuales en las guerras por el petróleo ciertamente de una manera directa o indirecta. El resto, es para desplegar tropas y proteger el acceso al petróleo.
En 1998 Kenneth Derr, gerente de Chevron, exclamó desde la avaricia de esa corporación: Irak tiene enormes reservas de petróleo y gas, reservas a las que desearía que Chevron pudiera acceder. A Derr y el big oil, se les cumplió. (continuará)
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