jueves, 15 de septiembre de 2016


11-S: terrorismo de Estado
John Saxe-Fernández, La Jornada a 15 de Septiembre de 2016.
P
or fin, y bajo presión de las familias de unas 3 mil víctimas de los ataques del 11 de septiembre de 2001 (11/S), Obama desclasificó en julio pasado 29 páginas censuradas por el entonces presidente Bush en 2002, delInforme senatorial sobre los ataques a las Torres Gemelas y el Pentágono. El documento, bajo estricta vigilancia, se colocó en la bóveda de un sótano del Congreso. Se permitió acceso a los legisladores, con prohibición de tomar notas y bajo juramento firmado de no divulgar su contenido so pena judicial. ¿Por qué tanta restricción? Sin razones legítimas de seguridad nacional, la censura fue para encubrir la complicidad de funcionarios y agentes de Arabia Saudita en parte crucial de la armazón del 11-S, una suerte de Pearl Harbor para justificar un ambicioso y secreto diseño, el Project for a New American Century, PNAC, que incluye guerras de agresión (bajo el membrete de antiterrorismo) y un regime changeen EU, ya que Bush asentó que la Presidencia tiene el poder de hacer a un lado estatutos aprobados por el Congreso cuando entran en conflicto con su interpretación de la Constitución.
Quien agregue las 29 páginas censuradas al contenido del informe bicameral descubre que Arabia Saudita es la nación extranjera involucrada y más mencionada en los ataques y que el secreto es porque de esas páginas se concluye que ni Irak, Afganistán, Libia, Siria, Yemen, Paquistán o Laos fueron colaboradores o encubridores de los ataques. Además, que desde septiembre 2000, un año antes de tomar el poder, Bush/Cheney habían decidido atacar Irak y a Hussein y no a Arabia Saudita: como parte del esquema del dominio global estaban los intereses de grandes monopolios de EU e Inglaterra por el acceso a yacimientos de Irak de alta calidad y bajo costo de extracción que Saddam había concesionado a firmas europeas y rusas. Como informó un analista del MI6, una vez Bush/Cheney en la Casa Blanca la acción militar contra Irak fue inevitable y los datos se manipularon de acuerdo con las decisiones políticas.
Detrás del PNAC estaban los multimillonarios contratos dereconstrucción de Irak que gestionaría la cúpula gubernamental de EU en torno al cuantioso gasto de un Departamento de Defensa (DoD) con sistemas de auditoría frágiles, por decirlo con generosidad. Bajo los neocon la canalización de riqueza de lo público a lo privado en EU se realiza por medio de novedosos sistemas de subrogación de cuanta función pública esté a mano: sea la evaluación estratégica, de logística, manejo de cárceles clandestinas, control de muchedumbres, interrogatorio de prisioneros (tortura), contrainsurgencia rural y urbana etcétera. Ya en 2004, con Bagdad e Irak hechos pedazos, Bush creó una oficina para coordinar la reconstrucción de países arrasados por EU y su posterior estabilización con represión, masacres decontrainsurgencia y operativos tipoAyotzinapa.
Esa oficina en el Departamento de Estado que puso a cargo de Carlos Pascual, ex embajador en Ucrania (y en México), operaría con fondos del DoD. Su misión sería acelerar el traspaso de riqueza pública a los privados agilizando la gestión de contratos. En conferencia en un instituto en DC, reseñada por Naomi Klein (Rebelión, 5/5/05), Pascual dijo que se trata de planes post-conflicto para 25 países que no están, todavía, en conflicto. Para Pascual, la reconstrucción y estabilización sería también capaz de coordinar tres operaciones totales de reconstrucción en países diferentes al mismo tiempo, con duración de cinco a siete años (ibid). Prometió que incluso los contratos de reconstrucción (de sistemas hidráulicos, electricidad, escuelas, hospitales, mercados arrasados por el bombardeo y la guerra) estarían listos a firmar antes de lanzar la guerra preventiva.
En 15 años desde el 11-S, son millones de bajas civiles, de desapariciones forzadas, de desplazados por la violencia, gran saqueo de Irak y otros países y del erario de EU. Como a mediados de 2016 auditores del DoD detectaron un inexplicable faltante estimado en ¡5.6 billones (trillions) de dólares! los creadores y operadores del PNAC y sucesores ameritan atención de las Cortes Federales y desde luego, de la Corte Penal Internacional, si es que esa instancia atiende los crímenes de guerra del liderato de nacionesindispensables.
Las 29 páginas, tanto como la Constitución vigente en EU, el hábeas corpus consagrado en la Carta Magna, las Convenciones de Ginebra y en general el derecho penal internacional, son documentos con datos y principios estorbosos ya superados, según los neoconservadores de tiempos de Bush y de Obama. En el entusiasmo de empresas y altos funcionarios por estos contratos bajo sostén de un nuevo ¿orden? global se encontrará el motor del abandono de EU del derecho penal internacional y su endoso desde el 11-S a guerras de agresión, el mayor crimen en curso según las normas derivadas de los juicios de Nuremberg.

facebook:
 JohnSaxeF

jueves, 1 de septiembre de 2016

Educación: negocio para el uno por ciento
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 1 de Septiembre de 2016.
A
unque aquí la narrativa para la promoción de la reforma educativa ni lo menciona, en Estados Unidos sí: se trata de un negociazo. La colocan junto a otras industrias de alto rendimiento, como la farmacéutica o la del petróleo. La llaman industria de la reforma educativa (the education reform industry), inspiración y aspiración de Mexicanos Primerocon la mira en el botín del kínder a la universidad. Así la piensan los amigotes de allá, las corporaciones, fundaciones y FMI, Banco Mundial (BM), BID y OCDE, verdaderos cabildos del uno por ciento. Presentes, como en otros servicios públicos en vías de mayor privatización, educación, salud, seguridad pública, gestión del agua, petroquímica, electricidad, infraestructura etcétera, las asociaciones público-privadas (APP) se usan para la usurera y opaca extracción de riqueza de lo público a lo privado.
Para la Fundación de la familia Walthon, dueña de Walmart, la reforma educativa, ya en Estados Unidos o acá, es instrumento de poder y negocio. También para la Fundación de la Familia Clinton. En un bien documentado estudio, Guerra y Wall Street: el sombrío expediente de Clinton (Truthout org, 1/8/2016), Timothy Scott puntualiza que en la Fundación de los Clinton está la crème de la crème del mundo bancario, corporaciones, filantropías, cabildos, contratistas militares, de la industria del gas y del petróleo, la farmacéutica y múltiples donantes, de Citigroup, Goldman Sachs y Exxon Móbil a Monsanto y ¡Blackwater! Narra que una vez nombrado gobernador de Arkansas (1988), Bill Clinton colocó a Hillary a cargo del Comité de Evaluación Educativa para la reforma del sector de ese estado. De ahí salió una ley extraordinariamente regresiva que financia la educación con aumentos en los impuestos al consumidor, dejando a las grandes corporaciones libres de mayor obligación fiscal. Para los educadores esa reforma no fue diseñada para ayudar, sino para castigar y transformar a los maestros en chivos expiatorios de todos los males del sistema educativo. Desde entonces, Hillary mantiene contacto personal y profesional con (textual) la industria de la reforma educativa y algunos filantropistas claves.
Ante la creciente oposición nacional a la reforma educativa en Estados Unidos, como en México, auspiciada por el uno por ciento, Clinton actúa con cuidado para no perder votos. Sin embargo, Scott revela que “DLA Piper, firma legal que representa las principales empresas en el mercado de la reforma educativa, es uno de los principales donantes a la campaña electoral” de Hillary, al igual que Alice Walton, una de las personas más ricas del mundo, heredera de Walmart, que opera en todo México.
La narrativa del BM-BID y de los hacendistas locales, dice que las APP combaten pobreza y alientan el bienestar general. Cuando el Senado mexicano aprobó una controvertida reforma a la Ley de las APP, el pasado 16 de marzo, PRI, PAN y anexos, al tiempo que abrían las puertas a las APP en lo educativo, salud y seguridad pública, enarbolaron las banderas del BM-BID, de que aumentan inversión, empleo, crecimiento, el ingreso familiar y dan más y mejores servicios públicos y bienestar. Lo que ni las evaluaciones internas del BM se atreven a afirmar, menos dados los desastres a la vista en Mexichem y OHL, entre otras APP.
Vicente Bello de Tren Parlamentario informó que según el senador Manuel Bartlett: se trata del robo al presupuesto nacional, garantizado por los gobiernos neoliberales, apoyado por la Secretaría de Hacienda. Observación puntual porque la SHCP aplica la línea macroeconómica del FMI, que es la del alto capital, exigida para acceder a las líneas de crédito del BM-BID. Las evaluaciones internas del BM avalan las críticas vertidas en el Senado. Recabadas por Nicholas Hildyard thecornerhouse.org.uk y presentadas a la Escuela de Negocios de Manchester, el BM reconoce que son escasos los datos en su posesión requeridos para evaluar las APP; que el BM no cuenta con sistemas que permitan evaluar las APP una vez concluido el proyecto y además, que para el BM desarrollo exitoso equivale a éxito comercial. Los del BM asumen que si fue un buen negocio, entonces debió ser bueno para el país como un todo y en particular para los pobres(sic).
La senadora Dolores Padierna advirtió que con aval de PRI y PAN la ley permite que cualquier actividad a cargo del Estado, sea productiva o social, pueda ser contratada por privados al extremo de usar las APP para delegar en ellos la regulación económica del sector energético con el enorme riesgo de perder el poco control que le dejó al Estado la reforma energética. El senador Alejandro Encinas advirtió que quienes usan las APP las conciben no como un instrumento para fortalecer los bienes públicos y el interés público, sino como continuidad del proceso de privatización. Delegan “al sector privado funciones sustantivas que corresponden al ámbito de gobierno en materia de educación, de salud, de seguridad pública”.
Facebook: JohnSaxeF

jueves, 18 de agosto de 2016

ESTADOS UNIDOS, ¿SIN RUMBO NO CATASTRÓFICO?
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 18 de Agosto de 2016.

EU, ¿sin rumbo no catastrófico?
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 18 de Agosto de 2016.
L
a militarización por el desplome hegemónico hace patente la incapacidad del sistema político de EU para lidiar con los mayores retos existenciales (antropogénicos) que jamás haya enfrentado la biota global y la humanidad: el riesgo de guerra nuclear y el asomo en el horizonte de un calentamiento global (CG) catastrófico. El epicentro del capitalismo monopólico, financiarizado, fosilizado y en creciente belicismo está bajo impacto de la gran recesión. El Partido Republicano, con su negación del CG y embate a toda política hacia un patrón energético no fósil, representa un peligro para la vida en el planeta, mientras la continuidad de la diplomacia de fuerza Bush/Obama adoptada por la demócrata Clinton contra Rusia, China y la periferia progresista/nacionalista del tercer mundo azuza una guerra catastrófica.
A nadie escapa el peso de la gran recesión que estalló en 2007/2008: el estancamiento europeo y larecuperación de Estados Unidos, manejada con estadísticas laborales a modo que suavizan la percepción de la realidad y conducen a errores de cálculo, por el peso electoral del desempleo crónico. Prabhat Patnail, con datos oficiales, lo estima en 10.6 por ciento (MR, enero/2016/, p13). La caída de los precios del petróleo que alentó la demanda de consumidores dio la sensación de recuperación, pero no se acompañó de aumentos en la inversión. Con tasas de interés cercanas a cero, Patnaik advierte quetenemos una situación semejante a la de finales de los años 30, anterior a la vigorosa campaña de rearme, cuando la utilización de la capacidad instalada mejoró en el sector de bienes de consumo sin mucha recuperación en el sector de bienes de capital (ibid).
La persistencia de la gran recesión acentúa la dinámica del poderoso complejo bélico industrial de Estados Unidos y con ello el agravamiento de la actual guerra fría, más peligrosa que la iniciada en 1946 y ante fuerzas semejantes a las que antecedieron a la Segunda Guerra Mundial, pero hoy con alto riesgo de que la unilateralidad bélica de Estados Unidos desemboque en guerra nuclear. Es en este venenoso y riesgoso caldo que los tambores de guerra de Clinton demonizando a Putin, Rusia, China, junto a su previa actuación en el Senado y el Departamento de Estado a favor de guerras de agresión (Afganistán, Irak), desprecio al derecho internacional (Libia) y a la Corte Penal Internacional, son inadmisibles, mientras el negacionismo climático de Trump se profundiza sin control, para beneplácito del acaudalado cabildo fósil.
Los medios masivos de comunicación marginan al calentamiento global en curso mientras, como si viviéramos en un estado de excepción, prevalece un apagón informativo sobre maniobras de guerra nuclear, algo extraordinario, máxime en tiempos electorales. No hay debate, sino propaganda y agresivos ejercicios militares contra Rusia y China, rodeadas de bases militares, tropa, equipo y amenazantes despliegues antibalísticos de Estados Unidos, demasiado cerca de sus fronteras. Toda una imprudente provocación que conlleva riesgos catastróficos. Esto ocurre enmedio de las torpezas fascistoides, anti-mexicanas, antimigrantes y climáticas de Trump. Es el clasismo e incitación a la violencia desatada por un magnate extravagante que anunció estar a favor del carbón (Trump digs carbon) mientras los demócratas avalan elfracking.
A estas linduras les siguen investigaciones de varios procuradores encabezados por quien, según Bernie Sanders, no tocó a peces gordos de Wall Street por irregularidades durante el estallido de la burbuja hipotecaria. Ahora es sobre presunta corrupción entre la Fundación Clinton y la Secretaría de Estado bajo Hillary. Hay sensación de frustración en vastos sectores del electorado. Es un bipartidismo corrupto que nos puede matar por radiación o por calor.
Mientras, en el mundo los cambios elevan los costos de los operativos diplo-militares de Estados Unidos, visibilizando su tendencia al uso de la fuerza para neutralizar límites económicos, disimular procesos tipoBrexit y recambios en Oriente Medio. Por ejemplo, los resultados de la diplomacia de fuerza como el coup d’état en Turquía, clínicamente golpismo precoz, ante una gradual escisión turca del atlantismo y un acercamiento a Moscú y Pekín: paso a paso Turquía se aleja del sistema atlantista, dice Yunus Soner, del Partido Patriótico Turco: Esa es la razón detrás de este golpe. Esa es la razón por la cual la OTAN está en pánico. Esto es mucho más amplio y mucho más grande que Erdogan. Esto es un movimiento tectónico. Esto afectará las relaciones de Turquía con Siria, con China; de Turquía con Rusia e Irán. Esto cambiará al mundo.
Ante este giro en la ecuación mundial de poder, Estados Unidos y sus cipayos han lanzado desde 2009 en Honduras hasta hoy en día regresión conservadora y represión contra el pueblo, para contener la marea en Argentina, Venezuela, Brasil, Bolivia. Pero en América Latina la marea está en ciudades y campo: el pueblo los inunda por todos lados.
Facebook: JohnSaxeF

jueves, 4 de agosto de 2016

Política fosilizada
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 4 de Agosto de 2016.
E
s enorme tanto la gravitaciónde la industria fósil (carbón, petróleo, gas) y sus cabildos sobre la economía y política como la de las corruptelas y en especial, las limitaciones que socavan en Estados Unidos el ejercicio doméstico y global de la hegemonía. Las amenazas también vienen del acoso balístico-estratégico y de una guerra fría desplegada por Bush II y Obama contra Rusia, y el legado mortal de guerras de agresión en Oriente Medio que H. Clinton hizo suyo como secretaria de Estado. En el caso de los fósiles enfrentamos grandes retos y peligros para la vida en el planeta. Importa mucho, como advierte Noam Chomsky, el rechazo del Partido Republicano (PR) y de D. Trump, “para enfrentar –o aun reconocer la existencia– de la catástrofe climática que se asoma en el horizonte”: el calentamiento global antropogénico (CG). Tal postura, añade, es sentencia de ruina para nuestros nietos (Alternet, 26/1/16).
En la COP-21, París, 2015, bien calificada de farsa por James Hansen, climatólogo de primera línea, fue ostensible y determinante el rechazo de Estados Unidos a un acuerdo vinculante para regular las emisiones de gases con efecto invernadero (GEI). Bajo el peso delbig oil y del American Petroleum Institute, poderoso cabildo al servicio de Exxon/Mobil, Chevron/Texaco, Conoco/Phillips, Shell, BP, et al, se dejó al mundo sin instrumentos efectivos para incidir sobre el CG, como advirtió Hansen, y pese a que durante esa cumbre ya se registraban aumentos récord en la temperatura mundial promedio. Por el pesobipartidista del big oil no es difícil localizar ahí la incapacidad de Estados Unidos para actuar ante un problema de gran urgencia: la Tierra sigue calentándose de manera inusitada y persistente. Junio de 2016 fue el 14avo mes consecutivo más caliente (+0.9Cº) que el promedio para todo el siglo XX y fue el mes de junio más caliente desde que empezaron los registros en 1880, según datos de Nasa y NOAA.
Derivada de la hipertrofia del poder fósil, tal incapacidad acentúa el precipitado declive hegemónico de Estados Unidos. Como enfatizó Antonio Gramsci, el liderato moral e intelectual, y no sólo la fuerza, es esencial al ejercicio hegemónico, en especial para la autocalificada nación imprescindible en temas de vida y muerte.
Además, es sólido el argumento de Robert Cox, teórico de las relaciones internacionales, en el sentido de que la hegemonía en el sistema de clases doméstico es condición sine qua nonpara el ejercicio hegemónico externo, por lo que vale revisar la fractura, que describe Amy Goodman (Democracy Now) al reseñar la reciente convención del Partido Demócrata (PD). Cientos de los partidarios y delegados de Bernie Sanders (en representación de unos 10-12 millones de votantes), manifestaron sus discrepancias con el apoyo inicial de Clinton al Acuerdo Transpacífico (ATP), dejaron sentir su repudio a las manipulaciones del PD contra Sanders y su entusiasmo por la agenda del senador en torno a la movilización contra el CG, el rechazo al regime change y al Citizens United, ley de la Suprema Corte que desregula los aportes de corporaciones y de los más ricos a las campañas electorales, empoderando como nunca al uno por ciento, etc.
Al aceptar la candidatura del PD y con la mira en millones de votos sanderistas, adultos jóvenes de entre 18-35 años, Clinton dijo que junto a Bernie Sanders enfrentaría al negacionismo climático de Trump. Afirmó que cree en la ciencia, queel cambio climático es real y que podemos salvar nuestro planeta y crear millones de empleos alentando las energías limpias. Se alejó del ATP al rechazar acuerdos comerciales injustos, prometió cargar a Wall Street los costos para el acceso universitario y derogar la Citizens United. En fin, adoptó la agenda de Sanders –pero del dicho al hecho, hay mucho trecho– excepto en materia defracking (técnica atroz avalada por el PD) y de política internacional de seguridad.
Colocar a Tim Kaine, senador y ex gobernador de Virginia (sede de la CIA, el Pentágono y eje bélico-industrial), como vicepresidente, reafirma claroscuros en la praxis política clintoniana, en las antípodas del sanderismo. Michael Hudson (ICH 29/7/16) y Aleen Brown (The Intercept. com, 28/11/16) ilustran lo mixto del quehacer de Kaine, entre otros, en asuntos bancarios y de vínculos con la industria fósil. Es notorio su impulso para liberar a bancos pequeños y medianos de los cánones de la Agencia de Protección de Clientes Financieros, de más desregulación de Wall Street y su apoyo al ATP. Aunque opuesto al oleoducto XL-K, promovió la exportación de gas shale (que alentará el fracking y fugas de metano a granel, de costa a costa) e iniciativas que relajan controles federales de los GEI en el Clean Power Plan. Cuando Zaid Jilani, reportero de Intercept, preguntó a Louis Finkel, vicepresidente ejecutivo para asuntos gubernamentales del American Petroleum Institute, sobre la designación de Kaine, respondió: Es de lo mejor que pudimos esperar.
Facebook: JohnSaxeF

viernes, 22 de julio de 2016

OTAN: gatillera de guerra nuclear
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 22 de Julio de 2016.

Hoy hemos decidido declarar la capacidad operativa inicial (COI) del sistema de misiles de defensa (SMD) de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Así lo anunció Jens Stoltenberg, secretario general, en la cumbre de esa alianza militar, con el aplauso de Obama, Merkel, Cameron, Hollande y suspicacias a granel de dentro y fuera. La OTAN todavía hoy opera con Estados Unidos a cargo, ya que éste sufraga casi tres cuartas partes de su presupuesto anual. Se trata además de una COI que sigue sujeta a la dinámica de guerra general nuclear que enfrentarían a Estados Unidos y Rusia en una eventualidad catastrófica. En realidad Stoltenberg se refirió al Sistema Nacional Antibalístico de Estados Unidos (SNA) que esa potencia instala en Europa, parte de toda la infraestructura nuclear y balística bajo su comando, control y operación, con decenas de miles de millones de dólares invertidos, en su mayoría a favor de grandes firmas aerospaciales estadunidenses, que aplaudieron la abrogación del Tratado Antibalístico, ABM, obstáculo a la desestabilización nuclear y a fabulosos negocios.
El SMD es careta de una OTAN en papel de conspicua gatillera de guerra nuclear, que asume como suya, sin consulta ciudadana, la agresividad estratégica de Estados Unidos, que conduce a la instalación de respuestas automáticas ante un SNA a pocos minutos de las plataformas rusas de lanzamiento terrestre. ¿Puede alguien imaginar el belicismo estadunidense ante un hipotético sistena antibalistico ruso en las narices del Pentágono? Ya se vivió algo así en 1962, al borde de una guerra nuclear. Ahora sería como que Rusia colocara parte integral de su sistema antibalístico en Chihuahua y Alberta para proteger a Estados Unidos de algún Estado canalla y luego usara una coalición latinoamericana, pagada por Rusia y con Estados Unidos como principal amenaza, para el manejo conjunto de un sistema antibalístico regional. Ante tal eventualidad, algún líder sensato de Estados Unidos clamaría, con razón, que “eso que Rusia pone en funcionamiento en Chihuahua y Alberta es automáticamente parte de toda la infraestructura nuclear rusa… parte integral de la capacidad nuclear de Rusia”. Esa fue la razón esgrimida por Vladimir Putin al plantear la médula de la iniciativa del gobierno de Bush para instalar sistemas antibalísticos, interceptores y radares en las proximidades de Rusia (ver Acoso estratégicoLa Jornada, 16/12/07).
Ese despliegue hecho por Bush persiste con Obama y ahora el riesgo de guerra es tan alto –o mayor– que en 1962, ya que el empuje de la OTAN hacia el este, en violación de acuerdos con Gorbachov, trasladó el epicentro de la guerra fría de Berlín a Ucrania, luego del golpe de estado de febrero, 2014, articulado por Estados Unidos para instalar un régimen anti-ruso que reprime con bandas neo-nazis a la población ruso-parlante.
Moscú percibe el SNA como lo que es: una amenaza directa. En palabras de la cancillería rusa: Todavía percibimos las acciones destructivas de Estados Unidos y sus aliados en el área antibalística, como una amenaza directa a la seguridad global y regional (NYT, 12/3/16).
Tratar de neutralizar la capacidad rusa de segunda respuesta, desde plataformas de lanzamiento en Rumanía o Polonia es correr riesgos catastróficos. La puesta en escena de la OTAN en papel de gatillera nuclear se anunció en momentos en que Ashton Carter, secretario de defensa estadunidense, colocó a Moscú por encima del Estado Islámico como principal amenaza a la seguridad su país, mientras la OTAN realizaba provocaciones bélicas en la frontera de Rusia.
Fue pocos días antes de la cumbre de la OTAN y de una histeria belicista sobre la agresión rusa en Ucrania y su expansión hacia los países bálticos y Polonia, azuzada por radio, prensa y TV, que altos cargos alemanes llamaron a la cordura pronunciándose contra posturas belicistas de alto riesgo. El general Petr Pavel, presidente del Comité Militar de la OTAN, dijo que el despliegue de batallones que estaría realizando la alianza en esos países, no era un acto militar, sino político. Aclaró que no es la intención de la OTAN crear una barrera militar contra una agresión rusa a gran escala, porque tal agresión no está en la agenda ni existen evidencias de los servicios de inteligencia que sugieran tal cosa.
Lo que no amainó fue el escepticismo sobre el manejo conjunto, dada la integración operativa del SMD a la estructura y dinámica del SNA. Oficiales franceses escépticos de la COI advirtieron que su oposición al SMD no tiene nada que ver con la oposición de Rusia y las medidas defensivas que le acompañan, sino con dudas de que el SMD esté realmente “bajo control de la alianza… y no bajo control de EU” (WSJ,18/5/16). Pero, yendo un poco más a fondo, ¿no es ese SMB y la fabricación de un enemigo, intentos para dar vigencia a la OTAN, plagada de anacronismos y de una riesgosa colonialidad estratégica, cuando la seguridad europea debe estar en manos europeas? Es hora de preguntar, con Stephen Kinzer (ICH,9/7/16), ¿Es la OTAN necesaria?

jueves, 7 de julio de 2016


Geoeconomía y geopolítica del Brexit
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 7 de Julio de 2016.
L
a crisis de sobreacumulación del capitalismo monopólico, su financiarización, estancamiento secular y la multipolarización del aparato productivo mundial (proliferación de empresas y bancos), es el contexto necesario al análisis de la geoeconomía y geopolítica del Brexit: un acontecimiento mundial cuya etiología se vincula a la crisis hegemónica de Estados Unidos, al ascenso de China y a la acumulación de fuerzas sociales impactadas por las guerras de agresión imperialista y la guerra global de clase desplegada bajo la rúbrica delneoliberalismo, ofensiva corporativa desatada por Estados Unidos desde el TLCAN hacia el Transpacífico y elTransatlántico, para afrontar una crisis estructural que se acentúa desde mediados de los años 60 y 70 del siglo XX. Acompañada de guerras de agresión, la neoliberalización ahora afronta respuestas de clase, género y etnia, de campesinos, indígenas, maestros, trabajadores, sectores medios, y no sólo en las calles de la periferia.
Para europeos y asiáticos elreforzamiento de la hegemonía de Estados Unidos y sus monopolios a través de dos versiones del diseño colonial formalizado en un TLCANen esteroides, resulta más que un anacronismo, una amenaza a sus propios intereses tanto como el ALCA lo fue en 2005, máxime en un contexto geoeconómico y geopolítico de creciente multipolarización. Para Thierry Meyssan, por ejemplo, elBrexit es, en el contexto geopolítico mundial, “una adaptación pragmática (del Partido Conservador del Reino Unido –RU–) a los cambios en el mundo… la respuesta a la declinación de Estados Unidos… Ingresamos a una nueva era” (voltairenet.org 28/6/16). Su percepción goza del sustento histórico –que desmitifica la relación especialEU-RU y del registro de procesos vitales en curso: “justo como Margaret Thatcher nunca dudó un segundo en destruir la industria británica para transformar su país en un centro financiero, de igual manera los Conservadores no dudan en… sacrificar el petróleo del Mar del Norte a cambio de transformar la City en primordial centro financiero para el yuan” (ibid). Abrir las puertas para la independencia de Escocia e Irlanda del Norte ocurre en momentos en que la producción de los pozos del mar del Norte (petróleo de tipo Brent) está a punto de acabarse: los yacimientos están secos, y lo que se sigue llamando Brent tiene un contenido cambiante. (El Economista, 20/3/15). Explorar la riqueza potencial de la zona requiere de alto respaldo financiero que pocos pueden ofrecer.
La votación del Brexit coincidió con un vasto operativo militar de la OTAN contra Rusia, en medio de una histeria guerrerista que valió fuerte crítica de Frank Steinmeier, el ministro social-demócrata de Exteriores alemán, a quien cité aquí (La Jornada 23/6/16/ p. 31) a favor de evitar belicismos sonando las botas en la frontera rusa. El NYT, sumiso al riesgoso planteo de Estados Unidos y en abandono del periodismo profesional, no dijo ni pío sobre los dichos de Steinmeier limitándose a publicar (como si tuviese censores vigilantes en su sala editorial) el rechazo a esa crítica hilvanado no por el Departamento de Estado, sino por el Pentágono: Altos mandos oficiales de la Marina dicen que los ejercicios en Europa no son el tronar de los sables (NYT, 28/6/16). Así entonces ¿por qué inducir conflictos o peor, asumir riesgos de guerra catastrófica entre la OTAN y Rusia, en territorio europeo?
E. Wallerstein, escéptico de un inminente colapso de la Unión Europea (UE) por el Brexit, recuerda que la UEdesde su inicio ha jugado un papel geopolítico importante y que Estados Unidos públicamente ha estado apoyando su surgimiento y expansión, pero en realidad tratando de socavarla. Estados Unidos ha percibido a la UE como un verdadero peligro geopolítico. Y desde tiempos de la Comunidad Económica Europea también de riesgo geoeconómico. A los círculos cercanos a Eisenhower y a su vice-presidente Nixon (1953-1961) les inquietaba mucho la vigorosa recuperación europea, que había experimentado un crecimiento económico más rápido que el de Estados Unidos. Temían que esa recuperación se acelerara. Para ellos el desempleo en Estados Unidos tenía su origen ahí, dando inicio a lo que, según J. Garten, ha sido una paz fría de Estados Unidos frente a un bloque liderado por Alemania que cuestiona su predominio en la política mundial por su potencial industrial y científico.
Esto se da en medio de guerras de agresión: James Petras no olvida que las guerras imperialistas de Estados Unidos son causa mayor del terrorismo global y de la desintegración de la UE(L)os orígenes se encuentran en las guerras de Estados Unidos bajo Bush, después Obama y con Inglaterra bajo Tony Blair. Es un turbio recetario que incluye: 1) tropa, bombardeos y gran destrucción de países enteros, expulsando a millones de civiles de Irak, Libia, Yemen a la UE y 2) la creciente debilidad delveto de Estados Unidos a relaciones normales entre la UE y Rusia. El Brexitdeja a Londres en la OTAN, sí, pero fuera de la UE y como socio de un yuan euroasiático.

jueves, 23 de junio de 2016

EU: Censura, terrorismo y poderes fácticos
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 23 de Junio de 2016.
L
uego de los no aclarados ataques del 9/11 contra las Torres Gemelas y de las leyes de estado de excepción y marciales que siguieron, y en lo externo, de las guerras de agresión (Afganistán, Irak, Libia…) y del intervencionismo en clave de golpes blandos (Venezuela) o de campañas anti-narco o del crimen organizado (Plan Colombia e Iniciativa Mérida), cabe retomar los eventos que cimbran el proceso electoral en curso en Estados Unidos: 1) el apagón informativo en plena campaña electoral, de lo que hasta ahora es el más riesgoso e irresponsable despliegue belicista de la OTAN, liderada por Estados Unidos, en la frontera rusa, y 2) el complejo enlazamiento de lo anterior con la sórdida batalla legal, de lo que Josh Earnes, vocero de la Casa Blanca, calificó deinvestigación criminal que realiza el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) por conducto de la FBI sobre el manejo que como secretaria de Estado hizo Hillary Clinton de cientos o miles de correos electrónicos secretos.
Desde que Obama endosó formalmente la candidatura de Clinton, a sabiendas de que el DOJ, a cargo de Loretta Lynch (por él elevada a ese cargo) realiza la mencionada investigación, brotaron dudas sobre el influyentismo político en el aparato judicial. Una hora después de que Obama anunció ese apoyo, Earnes, en tenso diálogo con un reportero que preguntó si ese espaldarazo era un mensaje a servidores públicos del DOJ, a los agentes y director de la FBI –J. Comey– y a Lynch, de que dieran carpetazo al caso Clinton, replicó que esos funcionarios saben que su trabajo no es político, que son asuntos sobre el cumplimiento de la ley y que por tanto, el presidente (textual) ha reiterado su compromiso, al principio, de que cualquier investigación criminal debe conducirse con apego a la ley y con independencia de cualquier interferencia política. (Sobre los cargos a Clinton ver “Who’s Protecting Hillary Clinton?” Voltaire Network, en ICH 17/6/16).
En este punto del debate saltaron de sus sillas los reporteros presentes en la sala de prensa y seguro que también en las casas de campaña de demócratas y republicanos. Lo de investigación criminal hizo trizas la reiterada narrativa de Clinton de que no enfrenta, en absoluto, ningún cargo criminal. Por meses, ella y asociados insistieron que era “sólo una ‘auscultación’ de rutina” del DOJ. Dos días y horas después fueron atacados con alevosía los asistentes a un bar gay en Orlando, Florida. La atención pública y del DOJ (Lynch, Comey y agentes) se alejó del caso Clinton y para alivio de algunos, se centró en la masacre que cortó de tajo 49 vidas repletas de futuro e hirió a otros 53. De lo poco que se sabe del atacante destaco que fue guardia de una firma de seguridad, que usó revolver y un rifle de asalto, que viajó de Estados Unidos a Arabia Saudita y, en aparente simbolismo numérico, antes de la masacre (la mayor desde las Torres Gemelas), llamó al servicio telefónico de la policía 9-11 para expresar lealtad al Estado Islámico. La tragedia acentuó el giro a la derecha de un debate electoral al que ha dado oxígeno la vital agenda de Bernie Sanders en materia de equilibrio estratégico, calentamiento global, empleo, equidad, finanza electoral, bancaria, golpes blandos y acceso universitario.
Estos sucesos electorales, judiciales y de terrorismo, se dan en medio de lo que Stephen Cohen (Princeton, NYU), destacado autor sobre la relación EU-Rusia, en diálogo con Thom Hartmann, califica de escandaloso apagón informativo en Estados Unidos sobre lo que en efecto es, en sus palabras, la mayor movilización militar hacia la frontera occidental rusa desde que los nazis invadieron la URSS en junio de 1941. Encabezada por Estados Unidos, la OTAN desplegó la Operación Anaconda, que movilizó durante 10 días poco más de 30 mil tropas, tanques, aviones y fuerza naval, en un hostilejercicio de guerra en que Rusia atacaría a los países bálticos y Polonia. Una operación de esta magnitud, dice Cohen, realizada en las fronteras de China o de México, es noticia de primera página. En Europa y en Rusia hubo gran debate, en especial porque la canciller Ángela Merkel, bajo presión de Estados Unidos y como para evocar las heridas de ayer y provocar la guerra hoy, envió un contingente al ejercicio.
De su parte, el socialdemócrata Frank W. Steinmeier, ministro de Exteriores alemán, criticó a la OTAN por el riesgo de guerra (nuclear) de su ofensiva contra Rusia: Lo que debemos evitar hoy es incendiar la situación con belicismos y sonando las botas de guerra. ¿Por qué otra guerra? Cohen dice que es ideología neocon. No se limita a negocios bélico-industriales.Van por el dominio mundial y una Rusia soberana les estorba. “Es un diseño bipartidista más allá de la derecha republicana y la señora Clinton, dijo Cohen, es expresión cristalina de esta postura. Si es electa, tendrá esa acusación como un potencial Watergate.
¿Riesgo de guerra para sostener el Project for a New American Century post 9-11?