jueves, 7 de noviembre de 2019

Culiacán ¿operativo diplo-militar? (II)
A
nte las complejidades políticas contenidas en el operativo Culiacán (OC), al que se suma el inusual discurso del general Gaytán Ochoa, es necesario revisar la dimensión económico financiera, además de política, para apreciar los intereses que se mueven, incluyendo el papel de Estados Unidos en las sucesivas etapas del OC, también como los calderonistas, interesado en restaurar la fracasada estrategia de guerra de la Iniciativa Mérida (IM), centrada en perseguir, capturar y deportar capos, generando magna violencia, caos y desintegración del tejido social, eso sí, de interés al ímpetu electorero de Trump, al acceso a contratos privilegiados ( cost-plus) en la vasta maquinaria bélico-industrial de EU o acá a un no al cese de compras e importaciones de equipo y servicios militares.
Los analistas conservadores (AC) hablan de guerras o matanzas que atrapan a EU y lo empantanan. No ven los negocios bélico-industriales que cautivan a cúpulas civiles y militares. Es hora que revisen conceptos y evidencias.
México está lejos de ser una economía manufacturera. El diseño del TLCAN y del T-MEC se fraguó desde la maquila y de la superexplotaciónde la fuerza de trabajo (SFT), de un precariato que ya contagia a EU. (Ver de Adrián Sotelo su notable: Estados Unidos en un mundo en crisis, Anthropos/Ceiich UNAM, 2019.
Aunque no guste a los AC de tv, la sociedad de EU y la mexicana contienen clases sociales en cuya dinámica se gesta lo fundamental del proceso histórico capitalista. El neoliberalismo no es otra cosa que una gran ofensiva del alto capital contra el trabajo. Es su respuesta a la crisis de acumulación que lo aqueja desde mediados del siglo XX. Tampoco es EU sólo una economía de mercado. Es lo que los AC prefieren no incluir, achatando sus evaluaciones de seguridad: además del mercado, ese algo más es la economía permanente de guerra, operación de monumental importancia y dimensión del gobierno de EU que Seymour Melman captó en varios volúmenes. El manejo de su economía militar por medio de una administración central, con más de 37 mil firmas industriales o divisiones de esas y más de 100 mil subcontratistas que operan bajo el control de una oficina de administración federal con cerca de 50 mil empleados. Es la administración industrial centralizada estatal de mayor dimensión del mundo. ( Profits Without Productivity, 1987). Pero hay algo más: los contratos gubernamentales de las agencias militares se asignan en base de cost-plus, es decir, que contienen un fuerte incentivo para aumentar ganancias vía aumento de los costos. Son medidas anticíclicas a lo bestia. Se aumentan los costos e incluso se alientan los sobrecostos. Todo eso en la producción de helicópteros, aviones, fragatas, etcétera. Trump disparó el presupuesto en esos rubros que llega al billón ( trillion) de dólares. Mucho más que los 700 mil mdd asignados al Departamento de Defensa (DoD, por su siglas en inglés).
¿Qué tiene que ver eso con el OC? Más que bastante. Para revisar el fondo de la IM, Eduardo Correa Senior en Militarización tras la Iniciativa Mérida, Secretaría Estatal, Morena, CDMX, 2019, revisa la larga experiencia del Plan Colombia, también bajo auspicio de EU: Miren lo que pasó. EU supuestamente dio a Colombia 7 mil 400 millones de dólares en especie en los últimos 20 años. Eran recursos para fumigar la hoja de coca. Monsanto vendió al ejército de EU el agente naranja. Quien sugirió recurrir al mismo producto más barato en China fue despedido. El arreglo EU-Colombia contenía condiciones: “Sólo se puede comprar a EU, eso pactaron dentro del plan… Nos venden los helicópteros para transporte rápido de las tropas, pero sin repuestos, sin equipo de artillería, sin radar y sin servicio de mantenimiento, sin relojería de tablero. Entonces hay que poner todo eso aparte y además hay que hacerle un huequito especial a los helicópteros y comprar una gasolina especial. Todo eso solamente lo vende el complejo industrial militar de los EU”. El Plan Colombia costó 49 mil mdd al gobierno colombiano. Es pagarle y pagarle.
En un sólido análisis, Enrique Galván Ochoa plantea que al dar AMLO un giro a la estrategia de seguridad buscando la pacificación sin continuar la guerra que ha dado pocos resultados y tiñe de sangre al país, sino atacando las estructuras financieras y mejorando las condiciones de vida de la gente, ese vuelco tiene un efecto: (textual): “disminuirá el negocio de la compra de armas y equipos militares. Afectará los intereses de los que hacían negocios con el sector militar desde adentro y desde afuera. Como en el caso de las medicinas y los laboratorios, hay perdedores. El general Gaytán Ochoa, que alguna vez manejó miles de millones de pesos desde Banjercito –con cuestionamientos de la Auditoría Superior– debería ser más explícito sobre el origen de sus inconformidades, que pudieran ser justificadas, pero falta claridad a sus palabras”( Dinero, La Jornada, 4/11/ 2019).
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jueves, 24 de octubre de 2019




Culiacán: ¿Operativo diplo-militar? (I)
E
n la conferencia de prensa de la mañana del 21 de octubre el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), reveló urbe et orbi que “no sabía del operativo para detener a Ovidio Guzmán en Culiacán. Sinaloa. Así lo informó el noticiero de Televisa a las 9:24 am (tiempo del centro). La nota agrega que AMLO indicó que tiene mucha confianza en el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y recordó que su recomendación siempre es cuidar las vidas y que no se violen los derechos humanos durante los operativos.
Y concluyó: Lo que más importa es mi autoridad moral, porque si no tengo autoridad moral, no tengo autoridad política. No tengo nada, soy la nada, sin autoridad moral no sin adelantar, aun antes del inicio de cualquier investigación detallada e imprescindible ante una operación tipo regime change, que el gobernador de Sinaloa no tuvo responsabilidad en lo ocurrido porque fue operado por la Sedena. Entonces, ¿por qué no fue informado AMLO tratándose de un operativo de alto calibre, equivalente a una declaratoria de “guerra al narco”, basada en ataques, capturas y/o deportaciones de altos capos o, peor aún, de sus familiares?
Ese modus operandi, se sabe en México y en EU, genera alta violencia dentro y entre cárteles. Al fracturarlos la violencia se disemina e intensifica. Es fuente de más violencia. Pone en riesgo la vida de cientos a miles. ¿De dónde la orden de captura a Ovidio y peor, en Culiacán, cuna del narcotráfico, como señalaron analistas varios? ¿Por qué si se impulsa otra estrategia se insiste en detener, en este caso, al hijo del Chapo, aunque sin derramamiento de sangre?
Ya Ríodoce había informado el 16 de septiembre de una reunión del gobernador de Sinaloa con altos cargos de la DEA, de la embajada de EU y de la Sedena y otros cargos de seguridad. En relación con esa nota, el 29 de septiembre, en la misma fuente se publicó La Insólita Reunión de la DEA con el gobierno de Sinaloa de Ismael Bojórquez. En ese artículo, se indica que: “Hace dos semanas publicamos en Ríodoce una nota que en principio parecía extraña. A hurtadillas, sin que casi nadie se enterara, el gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel, se reunió con Uttam Dhillon, director interino de la Administración para el Control de Drogas en Estados Unidos (DEA por sus siglas en inglés)”. Fue, se lo dijeron al reportero, por invitación del gobierno estatal.
De haber continuado el operativo como exigieron en las horas más álgidas los panistas, quienes además se apresuraron a levantar querella judicial contra AMLO por haber detenido la operación, la masacre habría sido el principio del fin de la gesta histórica en curso de la 4T: después de 36 años de saqueo prianista avalado por el fondomonetarismo y su programa de empréstitos de ajuste estructural, centrado desde 1982, en la privatización de los beneficios y la socialización de los costos. Fue una brutal guerra de clase del mal llamado neoliberalismo que debilita los fundamentos sociales y económicos de la paz social y que estalla en la masacre calderonista, la “guerra al narco” y la diplomacia militar de facto de la Iniciativa Mérida (IM), eje de la ampliación territorial que acarreó el TLCAN y sigue en el T-MEC negociado por Peña Nieto.
Los riesgos diplo-militares de la 4T, un rescate de activos y recursos naturales estratégicos, no cesa, sigue en curso por mandato del electorado en las presidenciales de 2018 y del alto nivel de aprobación de AMLO ahora de 67.5 por ciento, aun después de esa intentona golpista. Son riesgos que merecen atención no sólo en los detalles. También en los contextos geo-económicos y geopolíticos de la madeja a deshilvanar. Los medios locales de Sinaloa y Yucatán, por cierto ambas localidades con índices a la baja en violencia, resaltaron la Reunión secreta del gobernador priísta de Sinaloa y la DEA, días antes del operativo/intentona en Culiacán.
López Obrador hace bien en lanzar una investigación sobre esa aparente madeja bajo el principio esencial de la presunción de inocencia, sin dejar de tener presente las animosidades que se cultivan, en nombramientos o expresiones de bajeza, como aquella en voz de Fox de darle en la madre a la 4T. Eso es lo que escupió al cielo la bárbara insensatez que se anida en ese ex presidente. No importa lo gracioso o payaso que parezca a algunos: se relaciona con gente que sabe de fortalezas y desestabilizaciones, que han operado bajo principios como todo de todo con EUnada de nada con América Latina y andan fuera de sí luego del patente hundimiento político del prianismo y su bancarrota. Es un enloquecimiento riesgoso para México, bajo un cielo plagado de aves de rapiña, que observan atentas al menor fallo para entrarle al golpismo.
Sólo téngase presente que para EU la guerra al narco, además de negocio sirve para desgastar y exportar a México conceptos y legitimaciones territoriales de la homeland security.
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jueves, 10 de octubre de 2019

México/California en la 4T
E
l Memorando de Entendimiento recién firmado entre México y California para ampliar el intercambio comercial y las inversiones entre ambas partes, es asunto mayor para el bienestar ciudadano de aquí y allá. En síntesis, se trata de ampliar y fortalecer nuestra relación con la quinta economía del mundo, sólo después de EU, China, Japón y Alemania. En la nota emitida se indica que México “es un socio estratégico para California: en 2018 el comercio bilateral ascendió a 74.7 mil millones de dólares.( La Jornada7/10/19). Para empezar a discernir el calibre de esta vinculación, téngase presente que la economía de California, mayor a la de Inglaterra y dos veces la de España, tiene un PIB que superó los 2.7 billones de dólares ( trillions) en 2017. El PIB de Brasil fue de 1.8 billones y el de México, de 1.04 billones de dólares.
La secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín firmó el documento con Eleni Kounalakis vicegobernadora de California, quien encabezó una delegación de funcionarios, legisladores y empresarios en visita oficial. Los sindicatos de cuello blanco y azul, de enorme peso en el pulso económico de California luego de la gran recesión mundial de 2008-2009, que casi quebró al Estado, brillaron por su ausencia. California cuenta con un estudiantado de alta capacidad, ellos y ellas mismas trabajadores procedentes de familias obreras, campesinas y de clase media y alta. Lee Obanian, profesor de economía en la UCLA dijo a Beatriz Diez, corresponsal en Los Ángeles de BBC-Mundo (28/4/18): El logro es excepcional y no se debe tanto a lo grande que es (el estado apenas tiene casi 40 millones de habitantes, pero su economía ha superado por ejemplo la de Reino Unido, que tiene más de 60 millones), sino que denota la alta productividad de sus trabajadores.
Por múltiples razones de corto, mediano y largo alcance, desde lo histórico-migratorio hasta para asuntos vinculados con la economía, la transición mexicana hacia energías limpias, la regulación de los gases de efecto invernadero (GEI), la electrificación de la movilidad de pasajeros y carga y el combate al acelerado calentamiento atmosférico, el fortalecimiento de esos vínculos es de alta potencialidad tanto para la Cuarta Transformación (4T) en curso en México, como para los esfuerzos californianos contra la depredación de sus ecosistemas, hoy bajo presión , como en México por intereses vinculados a proyectos para la explotación de combustibles fósiles, convencionales, no convencionales y extremos ( fracking), aguas, profundas y ultraprofundas.
Las contradicciones entre el gobierno federal de EU y California se hacen sentir desde el arribo de Donald Trump a la Casa Blanca: su negacionismo ante el cambio climático chocó fuerte con la alta sensibilidad ambiental californiana y, en especial, en torno a la extinción de especies y al combate al calentamiento en curso del planeta. La discrepancia incluso llevó a propuestas tipo Calexit: el movimiento de los que quieren que California abandone EU tras la victoria de Donald Trump. Las tensiones son altas como cuando Trump amenazó con anular el derecho de California de inspeccionar y regular las emisiones del parque vehicular: autos y camiones, principal fuente de GEI lanzados por EU a la atmósfera, una prerrogativa otorgada por Nixon en 1970.
En septiembre Trump cumplió con su amenaza y, además, instruyó a la Agencia de Protección del Medio Ambiente y al Departamento de Transporte negar a California el requerir que las automovilísticas ofrezcan autos de emisión cero. De inmediato, el gobernador de California Gavin Newson, inició lo que sería la sesentava demanda ante las agresiones del régimen Trump, según indicó a Dana Goodyear autora de Trump’s War on California and the Climate, publicada en The New Yorker21/9/19. Días después, con la demanda legal lista, Newson, le agregó: “el medio ambiente es la política exterior de California. Donde podemos presentarnos es en el escenario internacional y no sólo en el nacional. De lejos es la demanda más consecuente: tenemos la ley de nuestro lado, tenemos los hechos de nuestro lado, tenemos la ciencia de nuestro lado y tenemos la autoridad moral –no sólo la autoridad formal– para dar la pelea” ( To fight back).
¿La respuesta? El 4 octubre Associated Press informó que “el gobierno federal abrió 294 mil hectáreas la mayor parte en el Valle Central de California a la perforación de petróleo y gas, en moratoria ( off-limits) desde 2013. El Buró de Administración de Tierras del Departamento del Interior indicó que había aprobado la decisión para permitir perforaciones en busca de petróleo y gas en terrenos localizados en el Valle Central, pero también en otras partes de la costa central.”
El del presidente es un golpe de cuño hitleriano: lanza la toxicidad fósil y climática contra el pueblo californiano, la humanidad y el orbe.
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jueves, 26 de septiembre de 2019

¿Cómo se atreven?
E
se ¿cómo se atreven?, de Greta Thunberg a los jefes de Estado presentes y ausentes en la ONU, fue rayo, trueno y rugido de una muy joven y profunda mujer. Con ella, la voz de las generaciones que reclaman su derecho a la vida. El de todas las especies, en estos solemnes momentos de una humanidad también en vía de extinción masiva y acelerada. No es tarde para apretar los frenos de esta poderosa maquinaria en ruta al abismo. Ese reclamo ante la pasividad o sujeción gubernamental a los combustibles fósiles fue y es rayo y trueno por la vida planetaria ante la catástrofe climática del omnicidio capitalista. El acontecimiento dio la vuelta al mundo y su significado es profundo. Este es tiempo de alto riesgo existencial, como advierte en su Última batalla Guillermo Almeyra, compañero siempre contra la guerra nuclear y el desastre climático.
Greta y también Guillermo, junto a millones de niños, niñas, jóvenes y adultos, exigieron desde La Jornada un futuro no catastrófico. Lo que se escuchó en la ONU fue expresión con indignación y fuerza suficientes para mutar en grito de amor por la vida, hoy bajo un pulso tanático de aniquilación biológica del capital fósil, en que el pasmo político es menos por traición y más por falta de datos o –como con los Trump, Bolsonaros o Macrones de hoy, que critican a Thunberg por radical– sólo por penosa ignorancia, agudo déficit ético-político, falta de empatía transgeneracional y de imprudencia criminal ante una emergencia climática cuya salida fue bien calibrada por la American Association for the Advancement of Science (AAAS).
El reclamo diplomático de António Guterres por la falta de acción efectiva después de París 2015 debe incluir a la banca mundial y realizar un freno y cese drástico de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), vía la formalización de tratados vinculantes, rechazados por quienes abastecen a los mil 500 millones de motores de combustión interna que incendian al planeta a diario. Ellos, con ojos y oídos dentro de la ONU, tergiversan o redactan documentos que borran el freno y cese de emisiones de GEI donde está el gran negocio de sus jefes. Hoy, por vez primera, surge el rechazo a megasubsidios a los fósiles de 5 billones ( trillions) de dólares según documento del FMI. Después de París 2015 siguió un burlón financiamiento durante los tres años siguientes por poco más de 600 mil millones de dólares anuales para un total de 1.9 billones a proyectos fósiles extremos: arenas bituminosas, fracking, perforación en el Ártico y aguas profundas.
De ahí la indignación y la movilización ciudadana encabezada por la niñez y la juventud de Thunberg. Desde epicentros de la ciencia se advirtió que (textual): enfrentamos riesgos de cambios climáticos abruptos, impredecibles y potencialmente irreversibles, Así advirtió la AAAS que agregó, puntual: “entre más rápido se realice un esfuerzo común para detener el uso de los combustibles fósiles como nuestra fuente energética primaria, que lanza el dióxido de carbono (CO₂) en la atmósfera, más bajos serán los riesgos y los costos. Esos riesgos aumentarán con el paso del tiempo, a menos que se tomen medidas para detener las emisiones”, incluyendo al metano que captura mucho más calor que el CO₂ y al óxido nitroso que captura 297 veces más calor que el CO₂.
Las amenazas existenciales fomentan la cercanía entre la generación de Guillermo, a sus 91 años, y la de Greta, quien desde niña da la pelea contra el deterioro climático. Ambos seres se unen en lo que Günther Anders (revista Artefacto 5, 2004) llamó La Liga de las Generaciones. Acciones realizadas hoy en día, sean de corte bélico en Oriente Medio, que pueden intensificarse a nivel nuclear global, o la inacción en torno a la regulación y cese de las emisiones de GEI a un nivel que en menos de 12 años puede conducir a la irreversibilidad de la catástrofe climática, afectan el futuro. Los impactos fueron analizados por Anders ya que, dice el filósofo, “afectan a las generaciones futuras tan perniciosamente como a las presentes, el futuro está dentro del campo de nuestro presente. El futuro ya comenzó, puesto que el trueno del mañana proviene del relámpago de hoy. La distinción entre las generaciones actuales y las del mañana ya no tiene más sentido, y aún podemos hablar de una Liga de las Generaciones a la cual nuestros nietos pertenecen tan automáticamente como nosotros mismos. Ellos son nuestros vecinos en el tiempo. Al prenderle fuego a nuestra casa, no podemos evitar que las llamas salten hasta las ciudades del futuro, y las casas todavía no construidas de las generaciones todavía no nacidas se convertirán en cenizas junto con nuestros hogares. Aun nuestros ancestros son miembros de derecho de esta liga: porque, si morimos, haremos que ellos también mueran, una segunda vez, por así decir, y después de esta segunda muerte todo sería como si ellos nunca hubieran existido. ( Ibidem)
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jueves, 12 de septiembre de 2019

Stedile, Amazonia y UNAM
J
oao Pedro Stedile, del liderato de la coordinación nacional del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), de la Vía Campesina Brasil y de la articulación de movimientos populares hacia una asamblea internacional de fuerzas populares, no pudo viajar a México, pero envió en un video un agradecimiento por el Reconocimiento Maestro José Luis Ceceña Gámez, que le otorgó el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM. Por la calidad humana y sensibilidad política de Stedile, la distinción cobra un significado profundo en momentos en que los ejes fundamentales de la ciencia de Brasil y el mundo registran que en los pocos meses de Jair Bolsonaro en la presidencia, son alarmantes las alzas en la cantidad de incendios y de deforestación que están impactando la Amazonia brasileña, lanzando al planeta a una todavía mayor aceleración del colapso bioclimático capitalogénico.
Escribí capitalogénico porque, como muestran Elmar Altvater, Jorge Beinstein y Jason W. Moore, esa noción da cuenta de lo que protagoniza el capital en su etapa monopolista/financiera de alta militarización, lanzándose sobre los ecosistemas del mundo, hasta su extinción. El capital, dice Stedile, “tiene su plan y su lógica que opera... aparte de las instituciones públicas o democráticas… ellos tratan de apoderarse privadamente de todos los recursos de la naturaleza como el petróleo, el agua, los minerales, las forestas, la biodiversidad, porque saben que transformar los recursos de la naturaleza en mercancías es la oportunidad de sacar una renta extraordinaria, fantástica. En Brasil la Nestlé saca una ganancia de 700 por ciento en la mercantilización de lácteos”.
La expresión brutal de la aniquilación biológica contra la naturaleza (https://www.pnas.org/content/114/30/E6089] en pos de la ganancia es descrita por Stedile en referencia a lo que está ocurriendo no solo en la Amazonia, también “…en otras regiones de forestas o de frontera agrícola, Indonesia, Congo etcétera. Por ese afán que no tiene límites, de apoderarse de los recursos naturales, el capital avanza sobre la frontera agrícola dominada por las forestas, mata la foresta, extrae la madera y trata de apoderarse del agua y de la biodiversidad al imponer el modelo de agronegocio a través de la explotación de soya… El fuego que consume nuestra Amazonia resulta de esa ganancia del capital”. En efecto, el equipo científico del Instituto Nacional de Investigación Espacial de Brasil calcula que agosto de este 2019, faltando septiembre y octubre, cuando se acentúan los fuegos, los satélites detectan ¡un aumento de 35 por ciento en el número de incendios en la Amazonia frente al promedio que se registró en los pasados ocho años!, (citado por K.K. Rebecca Lai, et alNYT/23/8/19).
¿Qué hacer ante esta devastación biológica si no la movilización para la resistencia? La aclaración y el llamado de Stedile en su mensaje revela por qué es interlocutor nuestroamericano de primera línea: aunque este diploma lleve mi nombre, dijo al Instituto de Investigaciones Económicas, no es individual, sino que es también homenaje a todos los luchadores y luchadoras de nuestro continente que desarrollan esa militancia social mezclando y difundiendo el conocimiento científico de la lucha social de nuestros pueblos. ¿Cuál conocimiento científico? Aquel que muestra el orden de magnitud del atroz uso de instrumentos del Estado brasileño impulsando la deforestación y alentando la sabanización amazónica vía cultivos de soya, desde una empequeñecida, pero muy riesgosa actuación bolsonaria carente de percepción del alcance planetario que acarrea la agricultura industrial capitalista (AIC) que por siglos cerca, privatiza, explota y contamina hasta su aniquilación, forestas de campesinos e indígenas biodiversos.
Es también la ciencia que apoya a Gloria Martínez analista, en un sustantivo artículo que moviliza conciencias sobre La urgencia climática de un nuevo sistema agroalimentario (SABC, enero 2012, N.8). La AIC aniquila ecosistemas: usa fertilizantes químicos (con óxido nitroso que captura 298 veces más calor que el CO2, usa “maquinaria pesada que funciona con gasolina y en operaciones industriales de crianza animal altamente concentradas que bombean a la atmósfera deshechos de metano. Tampoco se toman en cuenta… los cambios en el uso del suelo y la deforestación, que son responsables de una quinta parte de las emisiones de gases con efecto invernadero (GEI). Entre 15 y 18 por ciento de las emisiones globales de GEI son producidas por el cambio en el uso del suelo y la deforestación ocasionada por la agricultura”. Añádase entre 15 y 20 por ciento de las emisiones globales por el transporte, procesamiento, empacado y venta de los alimentos y entre 2 y 4 por ciento de las emisiones por la putrefacción de los alimentos que tiramos.( Ibidem) Sus datos indican que del sistema alimentario global emana la mitad de los GEI causantes del colapso bioclimático capitalogénico en curso.
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jueves, 29 de agosto de 2019

Planeta en llamas
A
l envalentonar la codicia de ganaderos, granjeros, agribusiness y de la minería, anunciando la desregulación ambiental, anulando el reconocimiento de los territorios indígenas donde la desforestación es mucho menor al resto de la Amazonia, o anunciando que fusionaría el Ministerio de Medio Ambiente con el de Agricultura, dominado por ese sector, Jair Bolsonaro decretó el fin de la lucha contra la deforestación amazónica. Con Lula (2003-2011) la desforestación cayó 83 por ciento; intensificándose ahora junto a una inusitada explosión de incendios forestales desatados para limpiar y ampliar terrenos agrícolas y ganaderos. Bolsonaro también decidió acompañar a Trump en su omnicida negacionismo climático, alentando la depredación de la mayor y más biodiversa selva tropical del mundo, donde se concentra 12 por ciento del agua dulce del planeta y una tercera parte de las especies vivas. Es un bienvenido sumidero del dióxido de carbono (CO₂) que calienta al orbe.
Bolsonaro agrede a sus ciudadanos y coloca en riesgo su jurisdicción soberana sobre ese vasto espacio, además de que parece no saber que afecta la seguridad de otras naciones al atacar la mayor concentración de biodiversidad planetaria y desde lo geopolítico, al poner en grave riesgo a uno de los principales componentes del sistema terrestre. Sumemos también la amenaza existencial por la desforestación como componente del colapso climático antropogénico (CCA) que enfrentamos y que es necesario frenar de inmediato. Quienes gobiernan las dos principales potencias territoriales y económicas de este hemisferio van por la aniquilación biológica, frenando a la humanidad en su lucha contra los fuertes intereses de los emisores dominantes de los gases de efecto invernadero (CO₂ y metano, entre otros) que se acumulan en la atmósfera. El CCA se intensifica.
Téngase presente que como diputado, Bolsonaro fungió al lado del cabildo agroindustrial de los productores de soya y carne que, junto a la minería, se les vincula con la deforestación de la Amazonia. Como indica Paulo Amaral de Imazon (Belem), Brasil está entre los mayores exportadores de ambos productos. Según reporta Andy Robinson (lavanguardia.com nov/ 2018) un nuevo estudio de Imazon estima que el programa de desregulación medioambiental de Bolsonaro supondría más que duplicar el ritmo de la desforestación amazónica en los próximos 10 años. Este gobierno secuaz de Trump, flexibilizó los controles ambientales y además, como se indica en nota de Felipe Betim “La Amazonía sin ley de Bolsonaro (El País 24/agosto 2019), aceleró la pérdida de vegetación.
Es temeraria la amenaza de alentar la extracción minera en tierras indígenas, cuya población por cientos de años ha sabido convivir con la naturaleza, desarrollando una vital y equilibrada relación con la inmensa biodiversidad amazónica a la que respeta y fortalece.Ya en Rondônia, en el territorio indígena de los uru-eu-wau-wau, la naturaleza arde, algo que, ilustra Betim, ha estado denunciando Ivaneide Bandeira, de una Asociación de Defensa Etno ambiental: “el humo que sale de la reserva indígena viaja 400 kilómetros y llega con fuerza a Porto Velho, la capital de Rondônia. Se ve una espesa niebla, que hace que apenas se pueda respirar. Los centros de salud están abarrotados. ‘En mi barrio la sensación es que el mundo se está cayendo sobre nosotros’” (Ibidem)
Agréguese el irresponsable recorte presupuestal a servicios de mantenimiento, preservación y estudio del Amazonas. Desde que arribó Bolsonaro a la presidencia de Brasil se le vincula al incremento del exorbitante orden de magnitud de la vieja trama anual de incendiar la selva que va quedando de la vasta sección del Amazonas bajo jurisdicción carioca, todo para abrir espacios de aniquilación biológica a esos depredadores negocios. Así lo anunció Bolsonaro a los cuatro vientos durante su campaña.
Todo esto aconteció en un momento de infamia histórica durante el cual un juez de apellido Moro encarceló a Lula abriendo la ruta a la salvajada anti-ambientalista que se realizaría, vía más de 75 mil incendios forestales y con especial dedicatoria, contra los territorios de la población indígena precisamente entre los tramos que mejor conservan la principal selva tropical del mundo, uno de los más vitales sumideros de gases de efecto invernadero localizados en la superficie terrestre.
Investigaciones recientes detectan aumentos en la mortalidad de los árboles amazónicos.Una posible razón, dice un analista ”es un efecto paradójico de la alta concentración de CO₂ en la atmósfera que alienta el crecimiento de los árboles”. Crecen más rápido, pero un crecimiento más rápido hace que mueran más jóvenes. Oliver Phillips, ecólogo forestal advierte que “no podemos depender de (las forestas) para solucionar nuestro problema, Se necesitan recortes más profundos en las emisiones CO₂ para estabilizar nuestro clima.“¿Los permitirá la plutocracia que depreda en torno a los combustibles fósiles?
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viernes, 16 de agosto de 2019

4T vs colonialidad y fracking

La atención de la 4T al bienestar de la población más joven y de las futuras generaciones a las que se debe evitar la herencia de una catástrofe climática irreversible, cuyos anticipos empezamos a sufrir, es algo que se fundamenta en el conocimiento de las asociaciones científicas del mundo. AMLO se pronunció contra la técnica del fracking: por sus graves impactos sobre la salud humana, en especial de la población indígena y campesina, del medio ambiente local y planetario, de la flora y de la fauna. Esa técnica genera fugas de metano, un gas que, aunque de menor permanencia en la atmósfera, contiene 80 veces más capacidad de calentamiento global que el dióxido de carbono.
Tan pronto se informó sobre un proyecto en el que usaría fracking con aprobación de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y de Pemex, la reacción de Palacio Nacional fue muy clara : “No vamos a usar fracking en la explotación del petróleo. Ya se trató el tema y se dieron las instrucciones correspondientes. El director de Pemex ya tomó cartas en el asunto”. La nota agrega que “la Alianza Mexicana Contra el Fracking (AMCF) consideró alarmante que mientras el Presidente reiteró el compromiso de no permitir el fracking, por los riesgos ambientales en el campo, los planes de Pemex y los permisos de la CNH ignoren al Ejecutivo” Poco después Oil & Gas Magazine (18/7/ 2019) informó que “Pemex considera el fracking en su Plan de Negocios”… “pese a los anuncios de prohibición de la técnica fracking por parte del presidente de México… Pemex contempla dentro de su plan de negocios la utilización de esa técnica”. Esta inconsistencia sobre tal forma de explotación tiene que ser clarificada al más alto nivel porque el fracking ya se ha venido desarrollando, más aún cuando la autonomía y capacidad de gestión de la CNH se siente frágil frente al anunció de que el FMI mandará misión de supervisión a México con foco en Plan de Negocios de Pemex ( El Financiero, 29/7/2019). Alejandro Werner, director del departamento del Hemisferio Occidental del FMI dijo a la prensa que nuestro equipo tendrá que entender más de cerca el nuevo plan de negocios de Pemex cuando hablen con los funcionarios públicos, y veamos de manera integral cómo ese plan se combina con las perspectivas de mediano plazo de finanzas públicas para lograr al mismo tiempo un crecimiento de la producción de crudo, pero en un contexto de finanzas publicas sostenibles de mediano plazo.
Este es el tipo de colonialidad neoliberal que por 36 años se implantó en México, la que incluye una desnacionalización del proceso de toma de decisiones en asuntos de seguridad y energía, centrales a la independencia y soberanía nacional en medio de un diseño de guerra irregular bajo careta antinarco, en que EU se abstiene de controlar el inmenso flujo de armas de asalto a México, con vínculo causal en la masacre en curso, tolera el lavado por parte de su sistema bancario y el consumo de drogas en su país y aún así hace poco amenazó a México con la descertificación si no se pliega a su estrategia de combate al narcotráfico.
Fue notoria la opacidad con que diputados y senadores mexicanos infligieron a la nación la reforma energética, sin mayor discusión ni modificación del texto de EPN y por algunos integrantes clave entre los más de 250 cabilderos de la oligarquía y firmas de la energía, provistos de habilidades y recursos para promover iniciativas, reformas a artículos constitucionales o detener cambios y leyes que no les favorezca.
A decir de Jaime Cárdenas, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, durante el régimen anterior, “los cabilderos presentes –en las Cámaras de Diputados y Senadores– “hacen trabajos de apoyo e incluso iniciativas entregadas a los grupos parlamentarios que son con las que trabajan, ya sean del PRI, del PAN o hasta del PRD… urge una legislación que regule el cabildeo, no solamente respecto del Poder Legislativo sino también de los poderes Judicial y Ejecutivo, donde también se da el lobbying”.
Cárdenas indica que los 250 cabilderos de una vasta gama de ramos económicos deambulan por pasillos, comedores y hasta los sótanos del Congreso. En ese mercado, senadores y diputados procedieron con la mayor opacidad, a la aprobación de dicha reforma energética desde una suerte de amnesia histórica sin mediar discusión alguna con la oposición o la ciudadanía.
Ahí operan dos poderosos cabilderos a favor de empresas, no sólo del big oil o electricidad: el FMI y Banco Mundial, entes impregnados de la misión empresarial asignada en 1944 por Henry Morgenthau, Secretario del Tesoro: de operar por un mundo en el que el comercio y la inversión internacionales sean realizados por empresarios y bajo principios empresariales, un ethos que también es del BID.
El finiquito de la nacionalización petrolera (1938) y eléctrica (1960) salió de pactos y despachos corruptos, a espaldas del pueblo. Ahora es asunto de la 4T.

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