jueves, 16 de marzo de 2017


Guerra y crisis deudora: síntomas mórbidos (VI)

John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 16 de Marzo de 2017.
La inusitada expansión por 54 mil millones de dólares (mmdd) que Trump agregó a los 610 mmdd del descomunal presupuesto del Departamento de Defensa para este año fiscal (octubre de 2017-septiembre 2018) además de 60 mmdd para más guerra en Irak y Afganistán, representa un grave acontecimiento para el planeta en lo militar y para México y la periferia capitalista en lo económico. Lo primero por crear más riesgos de guerra mundial, al incluirse un billón (trillion) de dólares por tres décadas para una modernización nuclear alentada por Obama que desestabiliza la balanza estratégica y lo otro por el potencial de grave crisis deudora que acarrea para México y la periferia, similar, aunque en contexto diferente a la que gestó en el mercado internacional de capitales el desmesurado programa de expansión militar de Reagan (1981-1989).
Ante la actual modernización nuclear William Perry, ex secretario de Defensa (1994-96), advirtió que “enfrentamos peligros nucleares con más probabilidad de desencadenar un conflicto nuclear que durante la guerra fría”. Rusia y China ya actualizan sus arsenales. Ante esas innovaciones, despliegues y bases militares de Estados Unidos en sus fronteras. Preocupa a Pekín el influjo del ultra-derechista Steve Bannon, estratega de la Casa Blanca, quien ve a musulmanes y a China como amenazas para el “occidente judeocristiano” y anticipa una guerra con China en los próximos años. En los ochenta la hiperampliación del gasto militar de Reagan y sus recortes impositivos a favor de ricos y corporaciones triplicaron la deuda de Estados Unidos: de un billón a 3 billones de dólares (con un PIB de 6.45 billones). Esa erogación impactó al mercado de capitales y Paul Volcker, jefe de la Reserva Federal, elevó las tasas de interés de 9.5 por ciento a más de 16 por ciento en octubre de l981.
Con el aumento en los precios del petróleo, México registró un saldo de la balanza en cuenta corriente superavitaria, pero el Banco Mundial (BM) animó al país a seguir endeudándose. Así lo demuestra el economista Eric Toussaint, del Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas. Indica que “el volumen de los préstamos del BM a México... se multiplicó por cuatro entre 1973 y 1981 y que con aval del BM también se endeudó a gran escala con la banca privada”: “En 1982 se contabilizaban 550 bancos privados acreedores de México. Para el BM, la clave era conservar la influencia sobre el gobierno mexicano. Mientras la situación de las finanzas públicas entre el 74 y 76 se deterioraba gravemente y las señales de alerta se encendían, el Banco Mundial empujaba a México a seguir endeudándose”. (www.cadtm.org/). Toussaint muestra que (textual) “(El) mensaje emitido por el BM consiste en decir que aun si todo hace pensar que todo va mal, no hay nada que temer, la situación real es excelente y hay que seguir endeudándose”. Así, mientras el 19 de noviembre de 1979 procedía el shock Volcker, el BM decía: “Tanto el crecimiento de la deuda pública externa de México como el aumento de la ratio del servicio de la deuda, que en 1979 podrá llegar hasta 2/3 de sus exportaciones, sugieren que se trata de una situación muy crítica. De hecho, la realidad es exactamente lo contrario”. (sic) Lo que hace a Toussaint exclamar: “Es, literalmente, alucinante”.
A instancias de Kissinger, De la Madrid aceptó ¡reunirse a puertas cerradas con Reagan antes de una reunión clave de deudores para decidir sobre una negociación conjunta, con la moratoria en mente! La confianza entre deudores cayó y la escena externa empeoró: el petróleo bajó y el dólar se apreció 25 por ciento. La deuda era impagable, pero “cobrable”. Por no declarar la moratoria, se profundizó la transferencia de riqueza pública a favor de cuates de dentro y de fuera. Encabezada por México y Brasil la región presenció el arribo de los mil-millonarios y de la desnacionalización de la toma de decisiones en materia económica y de seguridad.
Al privilegiar De la Madrid y sucesores el servicio de la deuda sobre el bienestar público, se abrieron boquetes presupuestales y se filtró una condicionalidad, acreedora neoliberal, en realidad una brutal ofensiva contra trabajadores, campesinos y clase. Así, la periferia capitalista pagó los platos rotos de la reaganomics. Y ahora, con Trump y una deuda mexicana equivalente a 50 por ciento del PIB, ¿vamos hacia otra debacle deudora junto a la renegociación del TLC y la sucesión presidencial?
Desde 1982 empezamos a dejar de tener banca propia, alimentos, ferrocarriles, petróleo, gasolina, electricidad y empezamos a tener un país transformado en fosa clandestina por Estados Unidos y el prianismo neoliberal. Excepto por los crímenes de lesa humanidad, tragedia que clama por justicia, lo demás es recuperable. Hoy vivimos en un mundo de creciente multipolarización en lo financiero, bancario y productivo que invita a la construcción social alternativa al capitalismo depredador. Aquí hay mucho futuro para México.

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jueves, 2 de marzo de 2017

Trumpismo: síntoma mórbido (V) 
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 2 de Marzo de 2017
E
l impacto del trumpismo en la relación de Estados Unidos con México es un gran riesgo existencial para el país. Es asunto nacional, regional y mundial. Incluye la vigencia del Derecho Internacional. Son vitales para la defensa nacional mexicana los principios históricos de su política exterior y recurrir al entramado multilateral, desde la ONU hasta la Corte Penal Internacional y la OMC, como a la movilización popular para la Defensa Nacional. Sin esa movilización no hay defensa.
Ante la expulsión de migrantes mexicanos, invertir y generar empleo aquí es esencial a esa movilización. Es su fundamento logístico. La ausencia de un gobierno que articule el interés público nacional que impone el recetario económico y energético gringo, de consecuencias graves sobre el tejido social y para la integridad territorial, es escollo mayor agregándosele la militarización del combate al crimen organizado, que debilita el sustento de la función de defensa nacional.
Gerardo Esquivel, de Oxfam, en el análisis Desigualdad extrema en México demuestra el orden de magnitud de la avaricia, opulencia e irresponsabilidad organizada de un sistema que se guía desde la codicia, en bancarrota moral y política, que perpetra, contra la población la transferencia de riqueza pública a favor de un 1% opulento que prospera en medio del hambre, la desesperación y el terrorismo de Estado. Es un escándalo mundial captado por Baltasar Garzón: Es vergüenza para la humanidad que el caso Ayotzinapa siga impune (La Jornada, 25/6/15 p.11).
Si después de revisar datos oficiales y las graves irregularidades detectadas por la Auditoría Superior de la Federación, se realiza una visita al campo o a las barriadas urbanas, pronto se constata la devastación y pobreza que acompañan al saqueo oficial. A esto se agrega la promoción del Banco Mundial de las asociaciones público-privadas que agilizan la transferencia de riqueza pública a favor de los privados, mientras el Banco de México informa que en 2016 los depósitos de mexicanos en entes financieros extranjeros se duplicaron sumando 24 mil 438 millones de dólares. En sólo seis años los beneficiarios de la política económica sacaron cerca de 100 mil millones de dólares.
Por otra parte la propuesta de Trump de renegociar o abrogar el TLCAN debe aprovecharse. Pero sólo desde la movilización política de trabajadores, campesinos y clases medias de México y no de los intereses de las grandes corporaciones, como se consignó en el TLC. En La guerra global de clases, Jeff Faux indica que el TLCAN incluyó la protección de patentes, las regulaciones a favor de los bancos y el derecho de las empresas para desafiar las leyes ambientales y del consumidor. En realidad los acuerdos paralelos sobre los derechos de trabajadores y el medio ambiente fueron sólo amonestaciones no vinculantes y sin aprobación formal de las legislaturas de suerte que cualquiera de los signatarios puedeeliminar el salario mínimo, los sindicatos, desaparecer a voluntad los estándares de seguridad, de salud o suavizar las restricciones relativas a la contaminación del aire y del agua(ibid, 69) Esto es parte de lo que debe borrarse. Pero ¿quién va a renegociar al TLCAN? ¿Los mismos ángeles de la dependencia de siempre? El Journal of Commerce (20 de agosto, 1993 p 3A) develó que cuando Serra Puche, secretario de Comercio y Fomento Industrial de México, regresó al país luego de tratar con su contraparte de Estados Unidos, calmó a los dueños de México asegurándoles que los acuerdos paralelos ( derechos de los trabajadores, consumidores y medio ambiente) no se tomarían en cuenta(ibidem). Trump dio su palabra a subase electoral afectada por la baja salarial.¿La traicionará como Bill Clinton a la suya con el TLCAN?
En nuestro caso se necesita la acción de sindicatos independientes, ejidos, organizaciones campesinas y de clase media. En materia de seguridad recuérdese que la Iniciativa Mérida es un diseño imperial de intervención/ocupación tipo Plan Colombia, operando aquí al margen del Derecho Internacional, sin aval legislativo. Es un arreglo de factoCalderón/Bush y sucesores, ahora ¡Trump/EPN en lo oscurito! La militarización del combate al crimen organizado y la masacre que le atiende, es el marco de seguridad de la privatización del sector petro-eléctrico, principal eje de acumulación del país. Privatizar es estación de paso a favor de poderosos monopolios fósiles privados extranjeros en pos de los vastos complejos económico-territoriales operados por Pemex-CFE: Chevron, Shell, Gulf y ExxonMobil con Tillerson en el Departamento de Estado. La contra-reforma energética es una operación muy riesgosa a la integridad territorial de México. Esos entes traen tras de sí al US Department of Homeland Security (Departamento de Seguridad del Suelo Patrio de EU) al Comando Norte y la CIA y vienen con sus cuerpos de seguridad privada.
Mientras el PRIAN cede, Trump agrede en lo económico y amenaza en lo militar.
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jueves, 16 de febrero de 2017

Trumpismo: síntoma mórbido (IV)
John Saxe-Fernández, La Jornada  Jueves 16 de Febrero de 2017.
N
i el proteccionismo y su expresión en bloques económicos tipo TLCAN o Unión Europea, ni el nacionalismo económico en EU o la crónica tendencia del alto capital a la toma de riesgos sistémicos como los que desembocaron en la gran recesión de 2007 se originan en el trumpismo. Éste es un fenómeno político y de clase, cuya base electoral proviene de las respuestas sociales a lo que Arturo Ortiz Wadgymar y Jeff Faux describen, el primero enPolítica económica de México, 1982-1995 (1997) y el segundo en La guerra global de clases (UACM, 2008), como una gran ofensiva a favor del 1% en el manejo de la crisis de acumulación que abate al capitalismo desde mediados de los años 60 que se agazapa, como dice Chomsky, bajo la mampara conceptual de neoliberalismo agregándosele la delglobalismo pop.
El de Faux es, sin duda, el mejor texto disponible para ubicar de manera precisa al TLCAN y al trumpismo(p.152) como fenómeno de clase, con sus características y contradicciones. El de Ortiz es de precisión analítica y de alta solidez teórica, conceptual, dato en mano, parar revisar, con certeza, la acometida general y parte central del gran festín privatizador del saqueo y despojo privatizador impuesto desde la condicionalidad acreedora (FMI-BM-BID). Todas las líneas de crédito de Estados Unidos disponibles para la periferia capitalista que sustentan ese embate reciben el visto bueno de la presidencia imperial desde el Departamento del Tesoro, embestida que se agudiza y expande con los primeros indicios de crisis (caída de la tasa de ganancias) vigorizándose a raíz de la crisis deudora de 1982.
Por ser de clase, la ofensiva también se proyectó hacia adentro y contagió a Estados Unidos, la locomotora capitalista bajo acentuado y, como advierte I. Wallerstein, riesgoso, bajonazo hegemónico, en especial en materia depoder suave, a decir del profesor y consejero de inteligencia J. Nye, el que se ejerce, junto a la fuerza, a través de la atracción o la capacidad de persuadir a la gente. Es un cuasi-colapso a semanas del arribo a la Casa Blanca del trumpismo.
Imposible que vibremos con un régimen que aplica gasolinazos y persiste en entregar el patrimonio energético, bajo la salvajada a la que somete a la población mexicana, ya por más de 35 años: se trata de un brutal recetario, fuente del desempleo, pobreza, descomposición criminal y violencia que expulsa a millones y es el principal problema de seguridad que vivimos: “a) reducción del gasto público; b) eliminación del déficit presupuestal liquidando todo tipo de subsidios (alimentos, producción agropecuaria, educación y transporte); c) reducción del tamaño del Estado, despido masivo de burócratas, privatización de empresas paraestatales; d) desregulación a favor de empresarios, banqueros, industriales y comerciantes, limitación a todo tipo de controles a los empresarios; (eliminación) de los controles de precios, que no se limiten las ganancias, que no se grave el capital y que, eso sí, los salarios se fijen en función de las leyes de la oferta y la demanda, e) (sector externo): apertura total e indiscriminada a la inversión extranjera y a las mercancías del exterior; f) una política cambiaria altamente flexible que permita la entrada y salida libre de los capitales nacionales y extranjeros sin intervención del Estado; y g) libre oportunidad de especular en bolsas de valores globalizadas (Ortiz, p.17).
Eso no es neoliberalismo, porque, como insiste Chomsky, ni es neo ni esliberalismo, es pura guerra de clases, que Estados Unidos amplió haciadentro y hacia afuera, gestando ahora al trumpismo racista anti-migrante. Esa fue la receta para inducir el TLCAN en 1994, desarticular al sector energético e industrial e inducir las precondiciones de un estado de excepción. Para prolongar el recetario FMI-BM, se implantó un régimen de usurpación electoral en 1988 bajo la dinámica de un capitalismo de amigotes de acá y allá, consolidando alianzas y jugosos negocios desde el arranque mismo del TLCAN. Ese Tratado, dijo John D. Negroponte, entonces embajador de Estados Unidos en México, sería la piedra angular para colocar la política exterior y de seguridad de México, bajo principios estadunidenses.
¡Operada por EPN y la Secretaría de Energía!, la contrarreforma energética y sus gasolinazos son parte central de esa embestida, ahora mucho más riesgosa para el país y nuestros migrantes. El metódico asalto a Pemex y su capacidad de refinación no se inició, sino que se profundizó, con la imperialización del país por la vía del TLCAN y la Iniciativa Mérida (IM) en 2006 bajo PRI y PAN. El TLC formalizó las asimetrías económicas y la IM implantó las de seguridad a favor de bancos, corporaciones y petroleras de Estados Unidos, a costa de los intereses y bienestar de la clase media y de trabajador@s mexican@s del campo y la ciudad. En Estados Unidos el TLC incubó el trumpismo vía la homologación salarial a la baja y deterioró el poder de los sindicatos.
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jueves, 2 de febrero de 2017


Trump e inercias: síntomas mórbidos (III)
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 2 de Febrero de 2017.
C
on una estela mórbida de decisiones en la crucial relación con México y en materia ambiental, inició Donald Trump la primera semana como presidente de Estados Unidos. Dejó un rastro de imágenes de prepotencia, improvisación, autoritarismo, regresión científica, desmesura tuitera y despropósitos migratorios que se extienden desde elmuro con México, América Latina y el Caribe, al mundo. Trump conduce a una potencia en intensa militarización, financiarización y bajo el estancamiento secular del capitalismo monopólico, añadiéndole riesgosafosilización, en un gabinete integrado con alta presencia de Wall Street, el Pentágono y del cabildo de la industria del carbón, gas y del petróleo, con el Departamento de Estado bajo la batuta de ExxonMobil, primera petrolera privada mundial con la mira en yacimientos de Venezuela, aguas profundas de México y el Ártico.
Ante la agresividad y rudeza de Trump hacia la nación mexicana, más en papel de magnate que atiende desde su torre en Manhattan que de presidente de nación vecina que opera en la Casa Blanca, sectores y líderes de oposición, incluidos Cuauhtémoc Cárdenas, AMLO y voceros del PAN, respaldaron la postura de EPN. Ya les cayó el 20, celebró un sociólogo de la Universidad de California en referencia a los llamados de EPN y otros funcionarios a la unidad nacional. Fue un abrazo solidario y racional de escasa duración. Pronto, Trump acordó con EPN mantener en lo oscurito el asunto del muro y los country managers, bajo inercias del FMI, en principio rechazaron cualquier cancelación y sólo mencionaron una posible posposición de los gasolinazos. La Secretaría de Hacienda anticipógasolinazos luego del 18 de febrero y después todos los días. Mientras Trump amenaza las exportaciones de México y abre riesgosas puertas a guerras comerciales, acá los hacendistas, obedientes suicidas políticos, anunciaban su endoso a los recetarios denunciados por Joseph Stiglitz, el ex primer economista del Banco Mundial (BM), en entrevista con el premiado periodista Greg Palast (El globalizador que desertó voltairenet.org.). Son las maquinaciones que usan los del FMI-BM para agilizar por la vía de la desestabilización, las decisiones y procesos de traspaso de la riqueza pública a favor de un aparato financiero que alienta el capitalismo de cuates.
Peña, con 2018 en la mira, va en pos de la Ley de Seguridad Interiorpara dar continuidad a las reformas estructurales. Para eso procede con la etapa que Stiglitz llama precios regulados por el mercado, la ruta hacia un más intenso torbellino alcista de precios de la comida, el agua, las gasolinas y el gas doméstico encaminándonos hacia el “paso “tres-y-medio:los disturbios del FMI, es decir, saqueos, violencia y caos. Es un clima de explosividad social y de represión policial-militar. En este caso, el medio ambiente para inducir la aprobación de la Ley de Seguridad Interior, lanzando más gasolina, de manera persistente, a un tanque que ya está en llamas.
Sobre este tema Palast accedió a documentos internos del BM, marcados como confidencial, restringido, yno revelar. Uno de ellos es laEstrategia Interna de Asistencia de País, para Ecuador en el que, dice Palast, “se afirma varias veces –con fría precisión– que se esperaba que sus planes iban a dar chispa a disturbios sociales”, lo que es su término para una nación en llamas (ibid).
Palast revela que en el informe secreto se reconoce que el plan para hacer del dólar de Estados Unidos la moneda de Ecuador empujó al 51 por ciento de la población por debajo de la línea de pobreza. El plan deAsistencia del Banco Mundial recomendó afrontar las protestas civiles y el sufrimiento de una población agredida, con ¡”firmeza política y precios aún más altos”! ¿No es algo parecido a eso lo que sugiere ahora la SHCP? ¿Es la intención crear el ambiente para inducir, como en el incendio del Reichstag, la aprobación de Leyes de excepción como la de Seguridad Interior? Nos llevan, en medio de las tiranías de Trump, hacia lo que Palast califica de protestas pasivas dispersadas por balas, tanques y gas lacrimógeno, mismas quecausan, debido al pánico, nuevas fugas del capital, además de gobiernos en bancarrota? Sin embargo, como dice el periodista, “este incendio económico tiene un lado positivo –para las corporaciones extranjeras–, quienes pueden adquirir los bienes que van quedando… a precios de remate”.
Cuando una nación cae en esa vorágine de precios agresivos, advirtió Stiglitz, el FMI se aprovecha y le exprime hasta la última gota de sangre. Incrementa el calor hasta que, finalmente, la olla entera explota, y recuerda que cuando el FMI eliminó los subsidios a la comida y combustibles para los pobres de Indonesia en 1998, Indonesia estalló en disturbios, como también en Bolivia con los precios del agua, o en Ecuador por los aumentos decretados por el BM en los precios del gas natural, y así ad nauseam.
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jueves, 19 de enero de 2017


Gasolinazo: síntomas mórbidos (II)
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 19 de Enero de 2017.
¿A
qué ominosos designios obedece que, en medio de la protesta e indignación popular que se observa en todo México por elgasolinazo, los encargados de la seguridad interna del país politicen y criminalicen a una oposición que, caso de AMLO y Morena, se guía por la resistencia civil pacífica? ¿Por qué cerrar salidas no-violentas al desastre humanitario y antinacional en curso? ¿Provocación vía gasolinazo para reprimir y frenar el colapso político-electoral de la cúpula prianista ychucha del pacto que nos recetó elgasolinazo vía la reforma energéticaparte de las metas atadas a los créditos del programa de ajuste estructural(PAE) impuesto por el Banco Mundial (BM) y el BID, con aval del FMI y del Tesoro de Estados Unidos, acentuando más desarticulación, al lucrar con activos, fuerza de trabajo y recursos naturales de México?
¿Por qué activar ahora la explosividad social que trajo consigo elneoliberalismo, principal problema de seguridad del país, que en realidad es una brutal ofensiva de clase del alto capital ante una crisis estructural que se intensifica? Con una campaña difamatoria los aprendices de brujo tratan de mantener vivo o incrementar el incendio como el medio ambientepara gestar consenso en torno a una inconstitucional Ley de Seguridad Interior, tan impresentable como laHomeland Security Act de Estados Unidos, de la que es calca. Pero lejos de detener, se acentuaría todavía más el abismal desplome político electoral delPRIAN, reflejado ya en 9 por ciento de aprobación que registra la gestión de EPN. Tal parece que los country managers del FMI-BM-BID, que actúan desde los altos cargos se someten gustosos al PAE, cuya intención real fue develada en toda su colonialidad por Joseph Stiglitz, ex economista en jefe del Banco Mundial.
Stiglitz, reveló, en valiosa entrevista con Greg Palast, premiado periodista de The Observer y la BBC, que los PAE son empréstitos de sobornización de la cúpula local e inicio de cuatro pasos al infierno en el que el economista ironiza sobre la narrativa usada por líderes ¿nacionales? para “en lugar de oponerse a la venta de industrias estatales… liquidar alegremente sus empresas”. En nuestro caso un proceso de décadas para llevar al sector energético a un punto de venta. Ese es el botín mayor, con gran proyección territorial, valorado en billones de dólares. Sobre la codicia en estos manejos Stiglitz dijo a Palast:podías ver cómo se les abrían los ojos ante la posibilidad de una comisión de 10 por ciento, pagada en cuentas suizas, por rebajar unos cuantos miles de millones del precio de venta de los bienes nacionales (Ibid), ferrocarriles, petróleo, gas, agua.
En La compraventa de México(disponible en jsaxef.blogspot.com y enceiich.unam.mx/) reseñé la venta de Ferrocarriles Nacionales y la privatización en curso desde 1982 de Pemex y CFE en medio de miles de bienes y funciones públicas privatizadas. ¿Resultado?, además del desastre fiscal por la entrega de la renta petrolera a monopolios privados y el golpe a la seguridad nacional por la vulnerabilidad reflejada en actos tipogasolinazo, un escándalo mundial: el 10 por ciento más rico del país concentra 64.4 por ciento del total de la riqueza nacional. Ver Gerardo Esquivel (oxfam.orgDesigualdad extrema en México.
El segundo paso es la liberalización del mercado de capitales cuyos impactos están a vista en la prensa actual. Ya sufrimos los capitales golondrinos. Nos quedamos sin banca nacional. Las cosas pueden llegar a saqueos buitre y corralitos. Los sacadólares no cesan. Recuerda Stiglitz: “en Indonesia y Brasil, el dinero salió y salió. Es el ciclo del dinero caliente, dinero en efectivo entra especulando con bienes raíces y moneda local y se escapa ante los primeros problemas… Las reservas de una nación pueden ser vaciadas en cuestión de días u horas. Y cuando esto pasa el FMI insiste que estas naciones suban sus tasas de interés… para seducir a especuladores”. Sobre Asia y América Latina: el resultado era predecible. Las altas tasas de interés destruyeron el valor de la propiedad, despedazaron la producción industrial y vaciaron las arcas del tesoro nacional(Ibid).
Esto importa: un magnate inmobiliario asumirá mañana la presidencia de Estados Unidos. Hasta ahora Donald Trump rechaza prácticas de sus antecesores para deslindar de manera efectiva su rol como presidente de sus negocios desparramados por el orbe. Es pública su saña con México. Por un mal negocio en Baja Californiatuiteó: no hagan negocios con México” (Forbes-México 24/2/). En relación con México se comporta como matón de barrio y no como vecino.
Presidirá una nación, recuerdo con Carlos Fuentes, de hondo nacionalismo y proteccionismo que condena en otros países. Parte de este imperialismo es la expansión territorial y la especulación con tierras ajenas que en nuestro caso se consumó y formalizó en 1848 bajo el lema de a los mexicanos como a los apaches. (Continuará)
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jueves, 5 de enero de 2017


Guerra y lucro: síntomas mórbidos (I)
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 5 de Enero de 2017.
“L
a OTAN coloca en estado de ‘alta alerta’ a 300 mil elementos por aumento en las tensiones con Rusia”. Así se leyó la noticia en The Independent del lunes 7 de noviembre de 2016 y demás prensa inglesa y europea. Eso se difundió un día antes de los comicios presideciales en Estados Unidos, cuando todo mundo (excepto gente como el cineasta Michael Moore) asumía, junto a los principales rotativos, medios académicos, electrónicos y encuestadoras, que Hillary Clinton sería electa. Se aclaró que la OTAN no informó sobre la cantidad de efectivos a ser enviados a la frontera rusa, pero que, según el saliente representante del Reino Unido en esaalianza(financiada por Estados Unidos), sería un despliegue en dos meses, y no en los 180 días para una maniobra de guerra generalizada, de entre 200 y 300 mil elementos.
Dos meses claves en que Clinton asumiría riesgos de Tercera Guerra Mundial (TGM) declarando una zona de veda aérea en Siria, como dijoentre nos a Goldman Sachs e inversionistas de Wall Street. ProntoWikileaks y altos cargos del Pentágono (DoD) mostraron una operación repleta de múltiples y costosos operativos, bajas civiles a granel y prometedoras ganancias para bancos y contratistas militares, aunque con choques directos, e intensificación bélica de alto riesgo nuclear, entre Estados Unidos y una Rusia en acción antiterrorista solicitada por el gobierno sirio.
El triunfo de Trump, quien mostró no tener noción sobre los efectos multidimencionales de las armas nucleares, pero que declaró su intención de normalizar la relación de Estados Unidos con Rusia y su presidente Vladimir Putin, cimbró a la opinión pública y también puso nerviosos a los principales contratistas militares que endosaron en su mayoría a Clinton, aunque Trump ofreciera asignaciones bélicas en demasía. William Hartung observó en un Centro de Política Internacional que opera como cabildo bélico-industrial, que desde que en tiempos de Bill Clinton la OTAN quebrantó un acuerdo de Bush I con Gorbachov de que a cambio de desactivar el Pacto de Varsovia, la organización no se movería una pulgada al este, se dio un vuelco a favor de grandes negocios y ventas de armamento, tanto dentro como fuera de Estados Unidos. Fue una oleada de negocios que luego Bush II acrecentó hacia el vedado sector antibalístico, con la abrogación del Tratado ABM bajo el halo del 11-S y de negocios billonarios: desde que empezó la expansión de la OTAN al este, dijo Hartung, las firmas de Estados Unidos han estado cerrando contratos y vendiendo todo tipo de armas, de aviones caza a sistemas antibalísticos de defensa, por lo que, usar a Rusia para asustar acarrea beneficios adicionales para la industria de armamentos porque se ha transformado en la narrativa favorita para promover mayores presupuestos al DoD, aún si ya el DoD tiene suficiente dinero para enfrentar cualquier amenaza a Estados Unidos. (Ver Lee Fang, The Intercept, 19/8/16).
La expansión de los negocios como eje de la dinámica sociopolítica hacia la TGM procede en todas las áreas incluidas las relacionadas con la aviación, la marina de aguas profundas y de litorales, la industria aeroespacial, la guerra química y biológica, la guerra electrónica y de las comunicaciones. En un programa de pláticas de gerentes con inversionistas de una de las principales contratistas de las comunicaciones, un alto vocero recordó las penurias causadas por el déficit de enemigo que sufrió el complejo bélico-industrial de Estados Unidos a raíz del colapso soviético y luego celebró la recuperación de contratos y negocios gracias a la narrativa rusofóbica y de demonización de Putin en curso: según la reconstrucción de su ponencia ofrecida por Intercept (Ibid), “recordó a sus accionistas que desde diciembre de 2015 la industria tiene ante sí una oportunidad histórica. Después del fin de la guerra fría”, dijo, estalló la paz en prácticamente todo el mundo, con Rusia en declinación y las naciones de la OTAN celebrando. Fue cuando cayó el muro (Berlín) y tras eso todos los presupuestos militares se fueron a pique (and all defense budgets went south). Pero ahora Rusia resurge en todo el mundo presionando a los aliados de Estados Unidos. Sabemos que se presentan oportunidades y vamos por ellas.
El lucro con la TGM impulsa el renacer de la guerra fría luego del golpe de estado de febrero 2014 contra el gobierno legítimo del pro ruso Víktor Yanukóvich con aporte (como en Venezuela) de la Office of Transition Iniciatives de la USAID, del National Endowment for Democracy (NED) idea de la CIA, y legado de Reagan y de unidades para-militares de corte nazi (amenazaron de muerte a Yanukóvich y familia) y conjuras varias entre la subsecretaria de Estado Victoria Nuland y el embajador Pyatt de Estados Unidos en Kiev.
Ese golpe trasladó el epicentro de laguerra fría de Berlín a Kiev. Para Stephen Cohen, notable analista de la relación EU-Rusia, esta guerra fría es más riesgosa a la paz mundial que la iniciada en 1946 por su amplia intrusión en la civilización rusa.
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viernes, 23 de diciembre de 2016


Ley de seguridad interior:sería un golpe de Estado
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 22 de Diciembre de 2016.
E
s cierto que, como advierten altos cargos de las Fuerzas Armadas de México, al ser utilizadas en tareas policiales propias del Ministerior Público, se degrada la vital función de Defensa Nacional. Esto se da en un contexto doméstico e internacional complejo y riesgoso como se sintomatiza en el enfoque negacionista (Exxon) del calentamiento global antropogénico que lleva Donald Trump a la Casa Blanca y las graves contingencias de seguridad que de ahí se anidan para México, tanto en materia agrícola como energética por la dependencia en estos rubros gestada por programas promovidos por Estados Unidos para alentar importaciones mexicanas de alimentos y gasolinas. Ese desvío de la función de Defensa Nacional se realiza al margen de la Constitucion y de la Convención de Palermo y ha sido eje de la guerra al narcotráfico declarada en 2006 durante el atroz sexenio de Felipe Calderón (FC), cuando se abrió, a través de la Iniciativa Mérida (IM) un capítulo en la relación bilateral con Estados Unidos signado por un desplome de la soberanía nacional, gestándose un cataclismo humanitario.
Los neoliberales son insensibles al hecho de que somos una población conmocionada por la violencia que emerge de los efectos acumulados de una política económica que por más de 30 años debilita la base del aparato productivo nacional, impulsa pobreza, desigualdad extrema y descomposición del tejido social centrada como está en la explotación y exportación vía maquilas de fuerza de trabajo barata y precarizada. Aún más, el neoliberalismo es una agresión de clase de alta explosividad, incapaz de generar empleo y bienestar, que acicatea los precipitantes de un Estado fallido aplicando reformas estructurales desde préstamos de diseño FMI-BM-BID, que profundizan la extracción de riqueza de lo público a favor del uno por ciento en materia de educación, transporte, agricultura, salud, infraestructura, reserva minera, forestal, de biodiversidad etcétera, incluido el temerario reingreso del big oil (Exxon, Chevron, Gulf, etcétera) al estratégico sector energético luego de su desarticulación/privatización y desindustrialización (veda a más refinerías, que empezamos a padecer) en cuyo funcionamiento están incluidos vastos complejos económico-territoriales.
A la gran tragedia humana que legó FC y sigue sufriendo la nación con EPN, se agrega que vivimos en una jurisdicción territorial fragilizada por la vulnerabilidad ante Estados Unidos gestada por la IM. Porque no es un tratado, ni se rige por el Derecho Internacional. Tampoco es un acuerdo (agreement), sino que, como dijo al Congreso Espinoza Villarreal, es “un arreglo de facto” entre poderes ejecutivos, con dineros de Estados Unidos, que no pasa por el Congreso mexicano, por lo que, como dice Alba León Hernández (Amsterdam Law Forum, Vol 3 n. 4), se rige por medio de leyes del Congreso de Estados Unidos que asignan recursos a las agencias mexicanas, vía Ejecutivo, en línea con instancias varias como el Departamento de Estado, de Defensa o el Department of Homeland Security(DHS), creado en 2002, con un título evocativo: Departamento de Seguridad del Suelo Patrio. Quizá por ese tono nazi y territorial la traducción oficial es Departamento de Seguridad Interior. Esto no es asunto menor. Por estos días se baraja en México una controvertida Ley de Seguridad Interior (LSI), calca de la Homeland Security Act (http://911research.wtc7.net/) que rige con leyes paralelas al DHS, limitando derechos y libertades civiles e institucionalizando el estado de excepción, afectando allá y acá los equilibrios civiles-militares.
Fue una salvajada antinacional endosar la IM cuando ya Bush había dicho que en su diseño de seguridad priorizaría la doctrina de autodefensa anticipatoria (preemption), que encubre brutales guerras de agresión (Irak, Libia, Siria) y el golpismo (regime change) –Honduras, Venezuela, Brasil–. Ahora Gil Zuarth, ex secretario personal de FC, va por legalizar entreguismo y represión con la LSI, cuya aprobación, advierte el senador Manuel Bartlett, sería un golpe de Estado (El Universal,15/12/16). Los riesgos de esa ley se captan porque Bush/Obama aplican el regime changeen la periferia bajo la noción, con sesgo de intervención/ocupación territorial funcional al imperialismo extractivista, de que EU está menos amenazado por estados agresivos que por estados fallidos.
Para León Hernández, en lugar de soberanía lo que hay en la IM esaquiescencia tácita del gobierno mexicano de que es incapaz de enfrentar (al crimen organizado), por lo que requiere recursos de EU. En 2012 Alan Bersin, subsecretario delDepartamento de Seguridad del Suelo Patrio celebró la fusión energética con Estados Unidos y agregó ante la Cámara de Comercio de Washington DC que ahora (textual): la frontera sur de EU está, en efecto, en la frontera de México con Guatemala.
Por eso les urge frenar a AMLO, perpetuar el estado de excepción y proseguir con la masacre entre mexicanos, sin función de la Defensa Nacional.