viernes, 13 de octubre de 2017

Torrente Imperialista III: Punto de Quiebre. 

John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 12 de Octubre de 2017.

La vida en este planeta está siendo sacrificada ante el altar de la maximización de las ganancias, de la acumulación capitalista en favor, no en exclusiva, de los muy poderosos sectores de los combustibles fósiles y de la máquina de combustión interna. Los aportes de István Mészáros y de Giovanni Arrighi para el análisis histórico y contemporáneo de la crisis del capitalismo los colocan como interlocutores esenciales para esta y las siguientes generaciones. Es vital proseguir con la reflexión en torno al perfil y profundización de los acontecimientos políticos, económico/financieros, ecológicos y de civilización que denotan, con perspectiva geo-histórica, como planteó Arrighi, el deterioro generalizado de una pax americana en pie de guerra desde el 11/S.
Con una supremacía militar desde la que Estados Unidos (EU) asume riesgos de aniquilación mutua frente a Rusia, la otra gran potencia nuclear, el presidente Trump amenaza a otras naciones (Corea del Norte) con su destrucción total. Lo hace en las inmediaciones de China colocando en serio riesgo la vida de millones y la paz mundial (Correo Ilustrado 21/8/17).
Si bien Bill Clinton no dio curso al Tratado de Kyoto, para colmo Trump retiró a EU de un acuerdo como el de París, laxo y sin formalización vinculante en materia de emisión de gases de efecto invernadero (GEI). Lo hizo mientras se acelera la emisión de GEI que calientan el planeta. Agréguese a este rudo escenario el desdén de la cúpula política de EU ante iniciativas a favor de la paz mundial, como la restauración o una actualización del tratado anti-balístico (ABM) abrogado por Bush II y festejado por inversionistas y banqueros suicidas de Wall Street ante las jugosas ventas de todo tipo de armas y sistemas anti-balísticos a países colindantes con Rusia y en fechas recientes a Corea del Sur, elevando los riesgos de guerra mundial. EU también rechazó el control, ya no digamos la necesaria abolición, de armas de destrucción masiva y la prohibición de la venta a privados de armas de asalto como las usadas en el ataque a civiles en Las Vegas o la salvajada de acentuar el flujo de esas armas al sur del Bravo alentando el caos y la masacre entre mexicanos, en lo que es una guerra irregular y de ocupación de EU disfrazada de “guerra al narco”.
La financiarización que se acentúa desde los años 90 no es indicio de una nueva etapa del capitalismo mundial. No anuncia primavera alguna. Tampoco un otoño, sino un crudo y muy riesgoso invierno. Para Arrighi y Beverly Silver en Caos y orden en el sistema-mundo moderno (Akal, 2001) se trata del indicio más evidente de que nos encontramos en medio de una crisis hegemónica, a lo que es necesario agregar que, a poco más de 15 años de esa publicación, junto al belicismo e intervencionismo del torrente imperialista de EU se observa que la gran recesión de 2007 no es una nueva etapa del capitalismo mundial, sino, diríamos en 2017, evidencia de su crisis existencial por el vínculo de la acumulación imperialista al colapso climático antropogénico (CCA) y sus efectos terminales para la vida planetaria.
El torrente imperialista gesta un punto de quiebre nodal: Arrighi y Silver consideraron que la expansión financiera sería un fenómeno temporal que terminará de forma más o menos catastrófica (…) (hoy día), la propia expansión financiera parece basarse en fundamentos cada vez más precarios” (derivando en una) reacción (y anunciando) “que la masiva redistribución de renta y riqueza sobre la que descansa la expansión alcanzó o está a punto de alcanzar sus límites. Y cuando la redistribución ya no se pueda sostener en lo económico, social y político, la expansión financiera está destinada a su fin (…) la caída, más o menos inminente, de Occidente de los puestos de mando del sistema capitalista mundial no sólo es posible, sino probable. Si el sistema acaba hundiéndose, será (…) por la resistencia de EU a ajustarse y acomodarse a las nuevas circunstancias”. (Ibid)
Para John Smith en El imperialismo en el siglo XXI, Monthly Review 2016, los hechos observados desde la gran recesión de 2007 no es otra crisis financiera o del capitalismo. Es una crisis del imperialismo calificada por Smith de crisis final por su vínculo al CCA: la destrucción capitalista de la naturaleza significa que ésta no es sólo la mayor crisis jamás experimentada por el capitalismo, sino que es la crisis final del capitalismo, es una crisis existencial para la humanidad. (Ibid, 314-15)
Estamos en un punto de quiebre climático y sistémico. El párrafo de cierre de El imperialismo, un notable volumen, es una cita del pensador cubano Raúl Valdés Vivó: No es, como dijo Rosa Luxemburgo en 1918 socialismo o barbarie sino socialismo o nada. O se frena la acumulación capitalista o será irreversible el colapso del pilar biológico y ambiental/atmosférico imprescindible para vivir y hacer historia.
István Mészáros in memoriam

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jueves, 28 de septiembre de 2017

De terremotos, economía y devastación neoliberal
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 28 de Septiembre de 2017.
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l Estado no está respondiendo a esta tragedia, somos nosotros los que estamos dando la cara, dijo Monserrat González, joven de 24 años, a David Marcial Pérez (El País, 23/9/17) mientras César Deciga, de 22 años, estudiante de la UNAM, puntualizó: (E)l terremoto ha demostrado que hay mucha fuerza civil, pero falta organización. Nuestro sistema político es muy deficiente en términos de organización social. Podríamos hacer mucho más, pero toda esta energía se pierde por culpa de los políticos. Es lo mismo que pasó en el otro terremoto, el de 1985. Mi papá estuvo ahí y ahora me toca a mí. En su reflexión sobre los jóvenes, a la vanguardia de la reconstrucción, Marcial acierta al observar que estas decenas de miles de jóvenes viven su primera experiencia de acción colectiva, protagonizando una formidable y masiva demostración de solidaridad que desborda las necesidades de ayuda ciudadana después del terremoto. (Ibid)
Es una generación a la que se ha visto a “la sombra de la pasividad y el ensimismamiento digital“ y a pesar de ser muchos más que sus pares europeos y su extraordinaria movilización, sus márgenes de participación política (bajo el prianismo) han sido muy estrechos. Además, es crucial decirlo: sufren los más altos costos de un diseño neoliberal que alienta la inseguridad humana y el capitalismo de cuates que devasta al aparato productivo, que les precariza el empleo, los despoja de bienestar y les roba futuro y país.
Sin embargo, la honda tragedia del terremoto hermanó a jóvenes profesionistas y estudiantes con peones o aprendices de oficios: adolescentes que ya trabajan de albañiles, electricistas, fontaneros, que ganan apenas 50 pesos diarios. (Ibidem)
Entre la generación de 1985 y la del 2017, desde el sexenio de Miguel de la Madrid, seguido de la usurpación electoral de Salinas y el de Zedillo hasta 2000 y de ahí en adelante en medio de desaseos electorales de Fox y Calderón del PAN y de vuelta al PRI con EPN, se acentuó, como nunca antes en la historia, la capacidad de los dueños del capital en México de capturar los instrumentos de Estado al calor de un régimen acreedor a ultranza, manejado en lo macroeconómico por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y por rama a cargo del Banco Mundial (BM) y el BID. No es el resultado de algo inevitable, como dice el globalismo pop, sino de una entreguista negociación de la crisis deudora de 1982.
¿Qué desencadenó la política económica vigente en los 32 años entre-terremotos? Empobrecimiento, explotación, desigualdad extrema y una brutal atrofia de la economía por las recetas contraccionistas en medio de riesgos deflacionarios: reducción de la masa monetaria y recortes a la inversión pública productiva. Bajo el FMI-BM, eliminaron subsidios al transporte, alimentos, educación, ciencia y tecnología. Con el fondomonetarismo aumentó la vulnerabilidad ante catástrofes naturales como las sufridas por la nación durante este mes de septiembre de 2017 al que llegamos con un deterioro alarmante de los fundamentos de la paz social y de la seguridad humana. Con más de 250 mil bajas desde 2007 a la fecha; poco más de 30 mil desaparecidos y Ayotzinapa y sus 43 normalistas rurales en nuestras mentes y corazones, quedó manifiesto el colapso de la seguridad humana en el país. En última instancia, dicen los voceros de Naciones Unidas, la seguridad humana significa un niño que no llegó a morir, una enfermedad que no se propagó, un empleo que no fue eliminado, una tensión étnica que no degeneró en violencia, un disidente que no fue silenciado y, además, es necesario agregar decenas de edificios, de familias y niños que no se colapsaron, desaparecieron o fueron aplastados bajo el peso de la codicia de inmobiliarias corruptas y corruptoras y de funcionarios y políticos venales e impunes. Los mismos que dieron aval al incalificable desvío de recursos a la especulación en las bolsas de valores globalizadas y al gasto no productivo (privilegiaron no el interés público sino el servicio de la deuda y el rescate multimillonario de sus cuates del Fobaproa-IPAB).
Ante la movilización e impulso de los jóvenes, recordar que es necesario detener la devastación que ocasiona la fuerza que manda a los políticos: la avaricia de la acumulación capitalista. Para el 1% la nación y la universidad son mercancías. Bienes privados y no públicos. Las trabas presupuestales son la receta del BM para canalizar funciones y bienes públicos al 1% de acá y allá. Quieren todo: tierra, trabajo y, como advirtió Alfredo Figueroa desde Aristegui-Noticias, intentan aniquilar lo poco de democracia que hay, privatizando los procesos electorales.
Los empleos se precarizan y el salario se desploma. Pero según Oxfam y datos de Forbes, la riqueza de los 15 mexicanos con más de mil millones de dólares equivalía a 25 mil 600 millones de dólares en 1996. En sólo ocho años pasó a 142 mil 900 millones de dólares.
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jueves, 14 de septiembre de 2017

Torrente imperialista II: catástrofe civilizatoria
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 14 de Septiembre de 2017.
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n medio de huracanes en Houston, Texas, el Caribe (Cuba y Florida) e inmensos incendios forestales en el estado de Washington en el noroeste de Estados Unidos, catástrofes climáticas de dimensiones y fuerza jamás registradas, según dicen los meteorólogos y climatólogos oficiales y no-oficiales, se acumula el rechazo, condena y abyección ante los negacionistas de este mundo de parte de las generaciones de hoy, mañana y de los siglos por venir. Esos hechos son sólo atisbos, barruntos, del colapso climático antropogénico en curso y de lo que a todas luces son impactos planetarios de la acumulación capitalista que, sin la urgente regulación doméstica y mundial de los gases de efecto invernadero que aceleran el calentamiento global, aumentan su intensidad y frecuencia.
En La territorialidad capitalista en el límite, el capítulo inicial del libro Chevron: paradigma de la catástrofe civilizatoria, coordinado por Ana Esther Ceceña y Raúl Ornelas, publicado por la UNAM y conocida editorial, la investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM deja en claro que por tratarse de los combustibles fósiles, “una mercancía, un modo de vida y una materialidad…que es motor que da cuerpo, contenido y dinámica al capitalismo de nuestros días, se requiere… desentrañar y poner en evidencia la maraña completa del capitalismo”, es decir: entender el modo de estar del capitalismo y las claves mediante las cuales se forja su ser material y simbólico, su ser territorial. Desde las primeras líneas la autora va al grano y muestra al público de México, América Latina y el mundo, la naturaleza y el modus operandi de Chevron, una de las grandes fieras corporativas que desatan sobre el territorio nacional esa mezcla de codicia, entreguismo, suprema merma constitucional y torpeza geoestratégica, de los gobiernos que padece la nación desde 1982:
Texaco, hoy Chevron, devastó medio millón de hectáreas de selva amazónica buscando petróleo.Generó conflictos entre poblaciones desplazadas y asentadas. Contaminó el ambiente y dejó residuos tóxicos que han hecho perdurable el daño. Se niega a contribuir en el remedio ecológico y ha llegado al absurdo de demandar al país que recibió el perjuicio. Peor, logró que las instancias de justicia de Estados Unidos e internacionales fallen a su favor exigiendo que el Estado ecuatoriano indemnice a la empresa y cargue con sus daños.
Chevron no viene sola. Es parte de una jauría con enorme poder acumulado junto a un sistema bancario/financiero. Robert Engler en The politics of oil, 1961 (La política petrolera FCE, 1966) documentó que el big oil, de facto doma a su antojo las leyes y coloca a su disposición la maquinaria gubernamental, maneja la opinión ciudadana hacia metas que socavan la gobernabilidad pública, todo en nombre de la prosperidad y la tecnología; esa industria fue capaz de destruir la competencia y limitó la abundancia. En nombre del interés nacional ha recibido privilegios aún mayores a los otorgados a otras industrias. En nombre de la seguridad nacional influye y realiza ganancias de una política exterior que apoya el chovinismo de unos pocos en lugar de la generosidad y aspiraciones de los muchos en las áreas subdesarrolladas. En nombre de la empresa privada, contribuye al deterioro de porciones de la vida democrática, de la educación y de la moral cívica. En nombre del derecho de representación que entroniza dentro de los procesos políticos hace imposible diferenciar las acciones públicas de las privadas. En nombre de la libertad, la industria petrolera recibe sustancial inmunidad en la rendición de cuentas ante el público(p.9).
Luego del Torrente imperialistaque siguió al 11/S, la sólida evaluación de Engler se queda corta. Los antecedentes importan. Luego de la guerra Árabe-Israelí (1973) el General Wesley Clark ex-comandante de la OTAN, en varios estudios mostró que la dependencia de Estados Unidos del petróleo importado y la ausencia de alternativas energéticas (solar, eólica, etcétera) textual: “distorsionaría la política exterior, lo que llevaría a lanzar mucho dinero fuera del país y en dirección al uso de tropas de Estados Unidos en ultramar para asegurar el acceso a esos suministros…y eso fue lo que ocurrió”. “Eso llevó a la creación del Al Qaeda, al 11/S, a nuestra invasión de Afganistán y a la decisión del gobierno de Bush II de invadir a Irak, llevó al gasto de unos dos billones de dólares (a couple of trillion dollars) y más, mucho más dinero”. Según Clark se gastan 150 mil millones de dólares anuales en las guerras por el petróleo ciertamente de una manera directa o indirecta. El resto, es para desplegar tropas y proteger el acceso al petróleo.
En 1998 Kenneth Derr, gerente de Chevron, exclamó desde la avaricia de esa corporación: Irak tiene enormes reservas de petróleo y gas, reservas a las que desearía que Chevron pudiera acceder. A Derr y el big oil, se les cumplió. (continuará)
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jueves, 31 de agosto de 2017

El torrente imperialista
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 21 de Agosto de 2017.
E
s en medio del torrente imperialista desencadenado por el 11/S que ahora emana la perorata del nacional-trumpismo con su supremacismo blanco, anti-latino/mexicano, anti-inmigrante, neo-nazi y militarizado hasta la coronilla. Gracias al diputado Ron Paul se supo en su expresión presupuestal, de la magnitud y contexto de la militarización, que junto al creciente peso de Mnuchin, de Goldman Sachs, Wall Street y los tres generales sonel gabinete. Con Trump ellos encabezan lo que Naomi Klein llamó capitalismo del desastre, ahora en su estampa neofascista de nacional-trumpismo: el Departamento de Defensa (DdD), las 37 mil firmas bélico-industriales, incluidos poderosos consorcios, junto a miles de sub-contratistas, tienen acceso privilegiado (cost plus) a la mayor asignación absoluta de recursos públicos en la historia de EU y en lo que va, de nación alguna, desde el despegue del mundo industrial.
El torrente imperialista no es asunto menor ni nuevo pero se recrudece y ensangrienta desde el 11/S junto al negacionismo climático de Trump de grave riesgo a la biota global. La suya es una actitud dirigida a corregir, censurar o reprimir a la comunidad científica, pero sólo cuando las cifras y conclusiones apuntan a peligros de corto, mediano o largo plazo que chocan con negocios y tecnologías (motor de combustión interna) y ganancia de la quema de combustibles fósiles, eje de las fortunas de ExxonMobil, Chevron/Texaco, BP, etcétera, y pieza fundamental en la vulnerabilidad de ciudades como Houston, hoy ahogada con billones (trillions) de litros de agua, pero que, según el DdD y sus socios los combustibles fósiles permanecerán en función hasta mediados de siglo XXI (LJ 6/10/2011), para cuando la catástrofe climático/ambiental será irreversible. Van por la ganancia hasta la extinción de las especies.
Trump también censura a los analistas “cuando echan por tierra supuestos geopolíticos y estratégicos y, bajo pretexto del 11/S, EU y sus socios en la OTAN prosiguen con la ofensiva por el control del petróleo mundial, una hazaña neo-nazi denunciada en 2007 por el general Wesley Clark, ex comandante supremo de la OTAN. (Ibid)
El masivo aumento al gasto militar es de la magnitud requerida para librar una suicida guerra nuclear. Los preparativos para esa guerra, como mostró C. Wright Mills en Las causas de la Tercera Guerra Mundial, están en marcha desde hace décadas. Para 2018 el presupuesto del Pentágono es de 696 mil millones de dólares (mmdd). Eso incluye 54 mmdd propuesto por Trump más 30 mmdd agregados por los diputados republicanos. Aunque existe una ley de 2011 que limita el gasto militar, ya ese límite fue rebasado en 72 mmdd. Como dijo Paul, la ley es laxa y ya se las arreglarán para gastarlo todo. El sueño de magnates.
Esta ampliación presupuestal para la masiva proyección militar de EU se dirige al mundo en general y a la periferia capitalista en particular, sede de localizaciones estratégicas como Afganistán y grandes y codiciados yacimientos minerales y de los combustibles fósiles que, advierte la ciencia, aceleran el calentamiento global (Venezuela, Irak, Libia, México, Canadá, Nigeria, etc). Es un diseño de subrogación vinculado al interés corporativo por el intenso contratismo del tipo Reconstrucción y Estabilización puesto en práctica luego de la brutal devastación de población e infraestructura de Irak y de la estabilización lograda con brutal represión. En sus inicios el diseño estuvo a cargo de Carlos Pascual, ex embajador de EU en Ucrania y México. Ahora el contratismo vincula la administración del gasto militar al lema trumpista del America First por medio de la subrogación mercenaria (cost plus) de las guerras de agresión, puesta en marcha en Irak.
Mattis propone el establecimiento de bases permanentes cuando ya EU tiene entre 800 y mil bases desplegadas cerca de Rusia y China que EU considera retadores hegemónicos sea en lo nuclear/balístico inter-continental o en lo comercial/industrial/bancario/financiero. También hay bases próximas a grandes yacimientos de recursos naturales. En territorio nacional de EU el DdD cuenta con ¡6 mil bases y campos de adiestramiento! localizados en estados, condados o distritos, puertos y aeropuertos (civil/militares) de impacto sobre la ecuación político electoral relacionada a la asignación de grandes contratos bélico-industriales.
El planteo de Mattis no se limita a la experiencia histórica de bases de EU sobre los polos capitalistas devastados hace más de 70 años luego de la Segunda Guerra Mundial. Ahora se informa que el presidente Macri de Argentina piensa facilitar bases a EU al norte, frente a Brasil y al sur, en dirección a la Antártida, por lo que los dichos de diplomáticos al servicio del menemismo entreguista de que el rechazo popular a instalar bases extranjeras en territorio nacional es cosa de setenteros, son una histórica desfachatez.
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jueves, 17 de agosto de 2017

Intimidación
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 17 de Agosto de 2017.
L
a “guerra al narco” desatada por Bush/Calderon desde la Iniciativa Mérida (2008) es en realidad un vasto operativo de intimidación, de terrorismo de Estado como su par el Plan Colombia, dirigido a distintos grupos sociales al ritmo y objetivos de los programas de ajuste estructural PAE bajo directriz del FMI en lo macroeconómico y el Banco Mundial/BID por rama, con líneas de crédito centradas en la contención salarial, la desregulación y privatización de empresas, servicios públicos y de los recursos naturales no renovables (minerales, petróleo, gas) y renovables. Los PAE concitan arreglos de clase, grandes negocios lícitos o ilícitos. De ahí viene el sistemático despojo y saqueo de los principales ejes de acumulación (sector energía), con la privatización de bancos y empresas como estación de paso a su extranjerización.
Cuando Bush y Calderón pactaron la Iniciativa Mérida excluyeron al Legislativo mexicano. La operación se realizó bajo instrumentos militares y presupuestales del Departamento de Defensa de Estados Unidos, al margen del derecho internacional, incumpliendo los mandatos jurídicos y los protocolos de la vital Convención de Naciones Unidas Contra la Delincuencia Organizada Trasnacional (Convención de Palermo), ratificada por México el 4 de marzo de 2003, para la que sólo de manera muy excepcional se recurriría al uso de la fuerza militar, tanto para evitar daño a civiles y a la paz social, como para salvaguarda de la soberanía.
Entre una amplia gama de estipulaciones llama la atención que junto al fortalecimiento del Ministerio Público y el adiestramiento policial, la Convención enfatiza como tareas básicas el control y vigilancia a fondo del lavado de dinero y de los flujos de capital a cargo del sistema bancario (México todavía carece de normas y personal contra lavado de dinero, La Jornada 13/8/17) y el imprescindible control del flujo de armas de alto y grueso calibre hacia organizaciones criminales, algo que Bush ya había desatado sobre México al irse de paseo a su rancho en Texas, sin renovar la ley que prohibía la exportación de armas de asalto, que venció en 2004. Entre enero de 2012 y abril de 2015, la venta de armas a México fue de 3 mil 500 millones de dólares ¡casi 10 veces lo adquirido entre 2000 y 2012!
Con la apertura del grifo de armas al sur del Bravo, en la frontera de EU con México proliferaron grandes negocios, fortunas y miles de puestos de venta de armas de asalto, lanzagranadas, cohetes, etcétera. De este lado aumentó el poder de fuego criminal acentuándose la matanza entre mexicanos. Primero se abarrotaron de cadáveres las morgues de los hospitales y luego de que las policías se militarizaron y los militares asumieron funciones de Ministerio Público con la Iniciativa Mérida, el país se fue llenando de fosas. Después de todo, como lo indicó un alto funcionario militar de EU, uno de los mayores logros del Comando Norte fue modificar la doctrina militar mexicana, que pasó de ser articulada ante un enemigo externo a otra en la que el enemigo está entre los civiles.
Todo eso transcurría en momentos en que el país cambiaba de comandante en jefe, de Calderón a Peña Nieto, mientras en EU se mantuvo el estado de excepción doméstico e internacional instaurado a raíz del 11/S, al pasar la estafeta presidencial del republicano Bush al demócrata Barack Obama. Las guerras de agresión en Afganistán e Irak permanecieron y Obama/Hillary las llevaron a Libia y Siria como se tenía previsto desde el 11/S, mientras las no menos espantosas guerras irregulares, realizadas bajo cubierta de campañas humanitarias o “combates anti-narco o anti-crimen” prosiguieron. Desde la petro-guerra contra Irak, empezaron a aparecer encuestas que mostraban lo mucho que la intimidación está llegando a la población del mundo, un asunto abordado por Noam Chomsky, que tiende a intensificarse.
Al respecto, según el New York Post (NYP) una encuesta de 2006 del Pew Research Center había detectado que a pesar de la aplastante propaganda de las cadenas televisivas, agencias noticiosas y grandes rotativos de que Irán es un estado delincuente, para la mayoría de encuestados EU era una amenaza mayor a la paz mundial que Irán. Erik Zuesse (ICH, 9/agosto/17) informa de otra realizada en 65 países a finales de 2013 por el WIN/Gallup International en la que 24 por ciento de los encuestados colocó a EU en el primer lugar como amenaza mayor a la paz mundial. El segundo fue Paquistán, con un lejano 8 por ciento; seguido por China en tercero, con 6 por ciento. En el cuarto empataron siete países, con 5 por ciento cada uno: Afganistán, Irán, Israel y Corea del Norte. Rusia, el 12, con 2 por ciento. A estos reveladores datos se agregaron preguntas sobre el porcentaje de encuestados que se sienten más intimidados por EU: 54 por ciento de Rusia; 49 por ciento de China y Bosnia.
En México la encuesta Gallup International muestra a EU como principal amenaza a la paz mundial, con poco más de 35 por ciento, en el rango alto del mencionado 24 por ciento del promedio mundial.
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jueves, 3 de agosto de 2017

México y las sanciones a Venezuela y Rusia
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 3 de Agosto de 2017.
¿E
stos son los que van a negociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)? Eso es lo que viene a mente cuando nos enteran y luego lo confirma el director de la CIA, que el gobierno de Enrique Peña Nieto y el de Colombia se adhieren a la narrativa diplomilitar de las sanciones esgrimidas por Estados Unidos contra Venezuela, parte de una vasta ofensiva golpista, lo que también aplica a la negociación del bloque energético anunciado hace dos semanas por Rick Perry, el secretario de Energía estadunidense. Avalar operativos clandestinos al margen de la normatividad internacional vigente, es inadmisible y riesgoso, máxime cuando el general John Kelly, ex jefe del Comando Sur (CS), quien hasta hace poco estuvo a cargo de la cartera de Homeland Security, acaba de ser nombrado Chief of Staff de la Casa Blanca. Kelly coordinó desde el CS la primera etapa de la operación clandestina Venezuela Freedom, seguida por Venezuela Freedom 2(disponible en redvoltaire.com) tratándose de un regime change multidimensional (económico, de violencia callejera encapuchada y criminal), repudiado en las urnas.
Un asentimiento explícito o implícito a la unilateralidad y extraterritorialidad de Estados Unidos es de alto riesgo. Es un desacierto avalar operativos de criminalidad de Estado, olvidando las guerras de agresión estadunidense por recursos naturales y posiciones estratégicas. Ya devastó Afganistán, Irak, Libia, Siria y realiza ataques parciales a Paquistán sin olvidar apoyos a la agresión contra Yemen o su complicidad golpista en Honduras y Paraguay. Si van a negociar el TLCAN, que no lo hagan bajo la premisa de que la oligarquía de Estados Unidos se guía por el mercado y su mano invisible. Se rigen con el puño visible del Pentágono y sus monopolios. ¿Por qué van por más bases al sur del Bravo? y ¿por qué ahora el aparato diplomilitarencabezado por Tillerson, ex gerente de Exxon, y el general Kelly, revela urgencia por el manejo directo de la vasta reserva fósil de Venezuela, si la narrativa oficial dice que gracias alfracking el vecinos del norte tiene gas y petróleo shale para 100 años?
Las sanciones a Rusia se relacionan directamente con intereses tanto en torno a los combustibles fósiles, que hoy calientan el planeta, como a metas geoestratégicas y a la codicia por el mercado europeo del gas natural, cuyo componente principal, el metano, está acelerando la carrera al abismo climático. Trump, el magnate promotor de la exportación de gas natural, ofreció a los polacos el acceso a fuentes alternativas de energía, para que ese país y sus vecinos nunca más sean rehenes de una sola alternativa. Desde entonces se tensó más la relación Estados Unidos-Unión Europea. Las sanciones afectan proyectos energéticos entre países, bancos y firmas europeas y Rusia, como el gasoducto North Stream, de mil 200 kilómetros, del Báltico ruso hasta Alemania con una capacidad de 55 mil millones de metros cúbicos anuales de gas natural y un agregado que la duplicaría. Esto contrasta con las poco más de 9 mil millas marítimas a la Unión Europea desde, supongamos, una eventual planta exportadora de gas natural liquido (GNL) en Galveston, Texas.
Por lo que Jean Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, dijo que las sanciones contra Rusiasocavan la instauración de proyectos clave para la seguridad energética de la UE y para el mantenimiento y mejora de los gasoductos en Rusia que abastecen el sistema de transporte de gas ucraniano y los proyectos clave para la diversificación de las fuentes de energía, entre los que resalta el North Stream y una terminal rusa GNL de exportación. El titular de exteriores alemán y el canciller austriaco advirtieron no poder aceptar la amenaza de imponer sanciones ilegales extraterritoriales a compañías europeas que participan en los esfuerzos para expandir el suministro energético.
Las operaciones diplomilitares y de guerra no convencional se acompañan de vasta propaganda contra Caracas y Moscú desde los principales medios. Sobre Venezuela, dice Claudio Katz sólo transmiten en cadena denuncias macabras del gobierno. Han instalado la imagen de un dictador en conflicto con los demócratas de la oposición. Muestra, dato en mano, que es un discurso sin sustento. La gran mayoría de bajas fue por saqueos o confusas balaceras en el interior de las movilizaciones opositoras o de agresiones de francotiradores ligados a la oposición. Datos más recientes indican que el grueso de las víctimas perdió la vida por vandalismo o ajustes de cuentas (Ibid).
Mientras los medios se centran en Venezuela, nada sobre asesinatos en Colombia: 46 líderes sociales y 120 más en 14 meses. Entre 2002 y 2016 los paramilitares mataron 558 dirigentes. En dos décadas van ¡2 mil 500! Ni pío sobre México donde la violencia se disparó con la puesta en marcha en 2008 de la militarizada Iniciativa Mérida. Santiago Roel desde el Semáforo Ciudadanos ofrece reveladores datos con un robusto planteo por la paz en México.
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jueves, 20 de julio de 2017


Bloque energético y el trauma nacional
John Saxe-Fernández, La jornada a jueves 20 de Julio de 2017.
L
a catástrofe humanitaria que padece la nación se lanzó sobre México como parte del añoso diseño de intervención, privatización y desarticulación del país y su sector energético desde 2006 bajo laIniciativa Mérida. Es un arreglo de facto Bush/Calderón cuya desestabilización se dinamiza en la desregulación e inusitado incremento del magno torrente de armas de asalto de Estados Unidos hacia cárteles/crimen de México (Bush/2004) y de enormes flujos de dólares a la banca de Estados Unidos. Asentado en corrupción y violencia que el derecho penal internacional tipifica de “crímenes de lesa humanidad, el esquema que opera sea como guerra alnarco, el crimen o el terrorismo, es conocido en el Pentágono comoguerra irregular e inició con fondos sacados de partidas destinadas a la brutal masacre y destrozos por el crudo en Irak, otro gran crimen de lesa humanidad repleto de jugosos contratos.
Cabe recordar que desde el 11/S, éstas y otras operaciones son parte de un terrorismo de Estadotransformativo plasmado en elProject for a New American Centurypuesto en acción por quienes el escritor Gore Vidal calificó de junta petrolera. Así se configura un régimen de guerras de agresión por los recursos, minerales, gas y petróleo, agua y en leyes de excepciónantagónicas al Estatuto de Roma, régimen de calaña neonazi que viene de la Secretaría de Energía de Trump a cargo de Rick Perry, un ex negociador del rubro agrícola del TLC, que con los Luis Tello de acá asestó –y asesta– miseria, despojo de tierra y agresión policial/militar a indígenas, campesinos, ejidatarios y normalistas rurales.
El también ex gobernador del Texas de los Bush anunció desde Los Pinos, con aval de Peña y Coldwell, la instauración de un bloque energéticoentre el tiburón y las dos sardinas del TLC, para la mayor seguridad y riqueza petrolera del sagaz 1% de acá y allá, que se cocina con grave ahogo a la soberanía, riesgo a lo que queda del país y una mayor aceleración trumpista hacia el abismo climático.
Perry está muy optimista, seguro de lograr un documento sólido sobre el intercambio de energía, con peso sobre el TLCAN que convertirá a “North
America, en una fuente energética para el mundo”. Esta proyección se realizaría bajo traza bélica y geoestratégica de Estados Unidos e intereses del big oil, centrada en los combustibles fósiles y la magna insensatez climática de Trump.
La aceleración al abismo climático se hace en interés de la fracción fósil de un alto capital suicida, acostumbrado a apostar en Wall Street desde grandes fondos mutuos que ya se asientan sobre los recursos energéticos, convencionales y no convencionales de México. Al respecto se nos informa que EPN y Rick Perry impulsarán los trabajos del Consejo de Negocios de Energía México- Estados Unidos.
El gran interés de Estados Unidos en los fósiles de las Américas, de polo a polo, procede de los límites geológicos y financieros y graves efectos tóxicos, ambientales y atmosféricos del fracking, eje de surevolución energética. Perry dice que el gas natural (shale) es limpio. La evidencia científica dice lo opuesto: genera altos índices de fugas de metano, componente central del gas natural, con efecto invernadero muchas veces mayor al del CO2. Sus impactos sobre la salud humana, animal y vegetal son devastadores.
El asunto central, lo que quiero destacar, es el contexto de terror en que se desarrolla el gran despojo. Es un gran trauma humano. La gran agresión del fracking se añade a la tragedia en decenas de miles de hogares. Son más de 250 mil muert@s, más de 30 mil desaparecid@s, decenas de miles de torturad@s y encarcelad@s que padecen la corrupción y violencia que ya se desborda en crímenes de lesa humanidad, si es que la Corte Penal Internacional, ante la abrumadora evidencia, hace vigente, también enlas Américas una normatividad derivada de los Juicios de Nuremberg. (Bush excluyó a Estados Unidos ¿por la incompatibilidad de su régimen de guerra de agresión con el Estatuto de Roma? ).
La sensación de desolación, de pérdida de país y al mismo tiempo de rechazo a la violencia, corrupción y entreguismo se siente por todos lados. A los grupos organizados de la sociedad civil se suman estudiantes de licenciatura y posgrado y los miles de rechazados, los creadores artísticos y los llamados en favor de la identidad de nuestra ciencia, humanidades, artes plásticas y de la música, danza, cine y teatro.
Coda. En la recepción de los Arieles en Bellas Artes, le escuché a Adrián Ladrón (La 4a Compañía) una sólida reflexión sobre la corrupción y violencia generalizada, en especial cuando advirtió: “este país está desapareciendo… faltó muy poco para que esta ceremonia desapareciera”. Dos días después le oí algo semejante a la actriz Beatriz Martínez en relación con el horror que vivimos. Se lo dije luego de su participación en el homenaje a los 60 años de actuación estelar de Adriana Roel, actriz en goce pleno de su profesión.
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