jueves, 28 de marzo de 2019

Refinería: retos y riesgos
K
ellog, Brown and Root ex-subsidiaria de Halliburton, y desde hace unos años KBR, es una de las mayores contratistas del gobierno de Estados Unidos (EU), que llegó a la cima nacional y mundial vía jugosos contratos con los Departamentos de Defensa (DoD) y de Homelnd Security, (mi traducción: de Seguridad del Suelo Patrio) atados a las guerras contra siete países, Afganistán e Irak incluidos-(ver Wesley Clark) desatadas bajo el 11/S y que también dominó en contratos no-competitivos para construir, entre otras tareas centros de detención ante eventuales oleadas migrantes de México, o contra disidencias políticas y/o étnico-raciales.
Esa firma está entre las cuatro invitadas a participar en la selección del principal responsable en la construcción de la nueva refinería de Pemex, ente público por 36 años asaltado y saqueado. Los otros tres consorcios serían Bechtel-Techint, de EU; Worley Parsons-Jacobs, de Australia, y Technip FMC, Italo-argentina. Ninguna está libre de cargos de prácticas irregulares o corruptas. Tal condición no es infrecuente en el clientelismo entre el big oil y el DoD, el mayor consumidor de combustibles del mundo, público o privado. El ascenso de EU se vinculó al petróleo, También su declive. EU es primer lugar mundial en emisión de gases de efecto invernadero acumulados en la atmósfera.
La rotación de cargos de lo privado a lo público y viceversa genera arreglos no siempre lícitos. Richard Cheney fue secretario de Defensa de Bush padre. De ahí pasó a la gerencia de Halliburton para luego ser nombrado vicepresidente de Bush hijo. Que esos lazos además de intensos sean extensos consta en los frecuentes escándalos que padece el sector. Lo sustantivo es que KBR se gesta como subsidiaria en el vientre del Halliburton, la mayor firma en servicios petroleros que el neoliberalismo contrató para el mantenimiento de los pozos de Pemex, actividad de alta sensibilidad.
El asunto allá y acá, amerita atención por lo crucial que resulta Dos Bocas para frenar la dependencia de gasolina importada. Mucho del éxito pende en evitar los sobrecostos y en la puntualidad en el tiempo de entrega.
El desarrollo de KBR se vincula a las oportunidades del programa alentado por Bush/Cheney de incremento del sector civil en tareas militares. De ello no se infiera que firmas tipo Bechtel o Exxon observen menos peso en materia de influencia. Sea con KBR o Bechtel, téngase presente que, como se indica en la versión electrónica de La compra-venta de México”. Pemex se posicionó como asunto de seguridad nacional de EU.
A la fundación de la Organización de Países Exportadores de Petróleo OPEP (Bagdag 1960), siguió la puesta en marcha de múltiples firmas petroleras nacionales en Oriente Medio y América Latina, lo que trajo consigo la puesta en práctica y el desarrollo de fuerzas endógenas para el desarrollo de capacidades en materia de perforación, extracción, transformación y comercialización.
Para entonces, Pemex había acumulado gran experiencia ejecutiva y técnica. A finales de los años 60 su expansión horizontal, a lo largo y ancho del país, se acompañó de una sólida integración vertical crucial a las empresas petroleras; en este caso a una corporación pública orientada a fungir como palanca del desarrollo. Pemex logró avances y éxitos que preocuparon a la cúpula petrolera de EU, al aparato de inteligencia y a los integrantes del consejo de seguridad, en particular a los departamentos de Energía y del Tesoro, cuyos entes subrogados, FMI, BM y luego el BID monitoreaban e incidían con los programas de ajuste estructural, sobre el entorno económico/energético mundial. La experiencia mexicana orientada no a la exportación del crudo, sino a su industrialización, amenazaba con transformarse en un paradigma que, por exitoso, era imitable por parte de otros países de la periferia capitalista, en particular Latinoamérica.
El problema Pemex fue un tema recurrente en los altos círculos de EU. A finales de la década de 1960 Michael Tanzer, presidente de una consultora sobre asuntos petroleros y mineros, describió cómo a las empresas petroleras y al American Petroleum Institute les inquietaba la desviación del crudo mexicano al desarrollo industrial. Para ellos era un giro que, de generalizarse a otras áreas subdesarrolladas, podría afectar los flujos de materia prima y del vital fluido a las economías centrales, que EU incluyó en su agenda panamericana de posguerra en el Acta de Chapultepec (1945) que, por su corte colonial, fue rechazada por México y figuras de la vida nacional y sindical, destacándose Vicente Lombardo Toledano por su lucidez argumental e impulso operativo a la revolución industrial de México, a la protección de industria y empleo y la renuncia del TLC de entonces.
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jueves, 21 de marzo de 2019

México, su petróleo y la narrativa imperial
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e nueva cuenta, como ahora parece costumbre en los tiempos de la presidencia de Estados Unidos bajo el nacional-trumpismo, asomó la faz de una insolente narrativa imperial en las presentaciones de Mike Pompeo y James Richard Perry (Rick Perry), secretario de Estado y titular del Departamento de Energía (DOE por sus siglas en inglés) del gobierno de Donald Trump, respectivamente. La mencionada insolencia en ambos funcionarios tiene su manifestación estructural en una narrativatriunfalista, desmesurada, sobre la capacidad geológica de la explotación de combustibles fósiles no convencionales (shale) de generar una abundancia energética sólida.
Pompeo y Perry asumen abundancia energética por décadas, para su diplomacia mundial. Pero los datos derivados de cuencas shaleclave demandan un discurso más sobrio, moderado y realista. En los estudios de la prospectiva del gas natural de la Energy Information Administration (EIA) del DOE publicados en 2011 mostrando una abundancia del petróleo y gas en lutitas (no convencional ), la EIA advirtió que sus cálculos no eran para echar las campanas al vuelo, pues contenían “un alto grado de incertidumbre, empezando con la proyección sobre la dimensión de lo que es técnicamente recuperable en relación al gas shale” y alertó hace ocho años que los cálculos contienen muchos supuestos que a largo plazo pueden resultar falsos.
Esas advertencias fueron desoídas por el big oil, en su afán de cabalgar la ola de la abundancia shale por 100 años, como planteó ante el Congreso el ex presidente Obama. Montado en esa ola se atacaron al menos tres rubros: A) Apuntalar la campaña contra las energías limpias. B) Desactivar toda regulación internacional vinculante de los llamados gases de efecto invernadero. C) Como pivote de presión para la privatización/extranjerización de empresas tipo Pdvsa y yacimientos de combustibes fósiles, convencionales y no-convencionales. Esa campaña se lleva a cabo por medio de instrumentos de Estado para el regime change.
En Agosto de 2013, en los primeros 10 a 15 minutos de la presentación –con articulistas de La Jornada– de Pedro Joaquín Coldwell, entonces secretario de Energía del gobierno de Peña Nieto articuló los mismos argumentos que se le escucharon a Pompeo y Perry en Cera-Week sobre la “revolución shale”, su complejidad y, en nuestro caso, la necesidad de alianzas y privatizaciones para poder proceder con un vasto plan de perforaciones shale de alta toxicidad (unas 60 mil) en México.
Los antecesores de Coldwell, de manera sistemática, procedieron con un diseño articulado desde las Cartas de Política por Rama del Banco Mundial que incluyen los siguientes rubros:
1. Permitir contratos de riesgo para la exploración y desarrollo petrolero. 2. Permitir que exista inversión ex-tranjera mayoritaria en petroquímica. 3. Dividir a Pemex en empresas que compitan entre sí. 4. Permitir la competencia doméstica e internacional frente a Pemex. 5. Privatizar Pemex.
A este diseño se agregó, durante el sexenio salinista, un sustancial aumento en la carga fiscal de Pemex, desde la Secretaría de Hacienda, que desde entonces tuvo que acudir al endeudamiento para saldar un ritmo creciente de obligaciones, que se acumulan junto al pago de onerosos intereses hasta hoy, cuando se realiza un giro histórico por el rescate del sector petroeléctrico.
La sistemática agresión a Pemex es parte de añejos diseños interamericanos bajo auspicio de Estados Unidos, victorioso después de la Segunda Guerra Mundial, contenidos en lo que se conoció como el Acta de Chapultepec (1945) para acotar y privatizar las empresas públicas y fundamentalmente frenar la industrialización de naciones a las que se asignó el papel de proveedoras de materia prima. México rechazó esos términos por su corte colonial y antiobrero: la transformación petrolera era vital a la generación de empleo y bienestar: lo que siguió, con crecimientos del PIB de 6 por ciento fue resultado de una gesta de ingeniería civil y petrolera. No así los neoliberales que al calor de la torpe negociación de la crisis deudora se sometieron a la agenda reprivatizadora del BM-FMI-BID, a las firmas de asesoría tipo Cera, McKinsey y bancos de inversión, en especial al poderoso cabildo de petroleras alarmadas por la insistencia de países como México, por industrializar sus recursos naturales desviándose del guion asignado de extraer y exportar materia prima, petróleo gas , minerales a los centros industriales del mundo y además, exportados por firmas extranjeras en territorios vigilados y protegidos por Estados Unidos.
México fue el chico malo: nacionalizó el petróleo en 1938, desatendió el diseño colonial/militar estadunidense y desplegó gran esfuerzo en la preparación de trabajadores y técnicos, una verdadera gesta en la que participaron, además de la UNAM e IPN en docencia e investigación, el Instituto Mexicano del Petróleo en labores de investigación y desarrollo, para reforzar la industrialización del petróleo y del gas natural, gran generadora de empleo.
José Felipe Ocampo Torrea, en La Energía en México (Ceiich/UNAM 2008) muestra cómo la petroquímica fue desarrollada en forma extraordinaria en México obteniendo en su sector estatal producciones de cerca de 20 millones de toneladas anuales. Pero el impulso de Pemex a encadenamientos productivos desde la petroquímica preocupó a la cúpula de Exxon Mobil, ConocoPhillips y Chevron Texaco.
A finales de la década de los años 60, recuerda Michael Tanzer, el Wall Street Journal destacaba que el monopolio petrolero nacionalizado de México es tan exitoso que preocupa a las firmas de la industria. Temen que otras naciones sigan el ejemplo de Pemex cuya eficiencia puede dañar las operaciones petroleras privadas en el resto de América Latina y en Oriente Medio. A un gerente citado por el WSJ, le alarmó que una empresa pública tan exitosa como Pemex (llegara a ser) modelo para otros países que se inclinan por nacionalizar su petróleo.
Perry, además de declarar al Houston Chronicle que las grandes petroleras de su país quieren el cambio de régimen en Venezuela, propone la integración energética de la América del Norte (Bloque Energético de la América del Norte, BEAN), que giraría en torno a los abastecimientos de materia prima para su potente industria bélico-industrial en pie de guerra contra China, país con el cual el texto del T-MEC impide toda relación si algún integrante del convenio considera que carece de una economía de mercado. Aún más, proyectos como la refinería en Tabasco han sido sistemáticamente vetados bajo el argumento de que ya hay suficientes refinerías en América del Norte.
*Más detalles en mis artículos publicados en La Jornada de junio y diciembre de 2013.
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jueves, 14 de marzo de 2019

Venezuela y la diplomacia alemana
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e trata de una decisión incomprensible que agrava la situación y no contribuye a rebajar las tensiones, declaración incomprensible de Heiko Maas, el ministro de Asuntos Exteriores alemán, luego que Daniel Kriener, su embajador en Caracas, apoyó a Juan Guaidó, el auto-proclamado presidente encargado de Venezuela y en consecuencia, recibiera, como corresponde, notificación del gobierno de Nicolás Maduro para que abandone el país en 48 horas. Aunque ya la Unión Europea (UE) y Federica Mogherini, encargada de la diplomacia de la UE, se doblaron ante Trump, es riesgoso para Alemania que el ministro de Exteriores de Ángela Merkel, juegue con los protocolos ante una diplomacia de fuerza, a base de unilateralismo agresivo como la del nacional-trumpismo de Estados Unidos (EU), en pos del gas natural y el petróleo de la República Bolivariana de Venezuela ( RBV ).
Lo que es realmente incomprensible es que, cuando se detectan en EU los límites geológicos y financieros de la explotación del gas y petróleo no-convencionales, con vasta repercusión geopolítica, geoeconómica y estratégica; cuando arrecian presiones con posturas de confrontación de guerra fría contra el gasoducto Nord Stream 2 y cuando Trump califica a la industria automotriz alemana de amenaza a la seguridad nacional de EU, Maas abra fuego diplomático contra la RBV; colabore con quienes todavía ocupan militarmente su país y declare su adhesión a Guaidó. Nadie imagine, por un instante, que Maas no está al tanto de los protocolos diplomáticos, del Estatuto de Roma 1998 y de la vigencia en la RBV de una constitución asentada en el principio de no intervención extranjera en sus asuntos internos.
Guaidó ya aceptó transar con el gas y petróleo venezolano con el big oil y en entrevista reciente con Afp admitió la intervención de una fuerza extranjera en Venezuela si fuera necesario. Ninguno de estos hechos parece perturbar en lo mínimo a Maas, quien actúa como un provocador al asentar en un texto vertido desde alguna carcajada suya, o ¿bajo instrucción de Federica?, que nuestro apoyo europeo a Juan Guaidó no cesa. Entonces, ¿ bajo qué normas de la Carta de las Naciones Unidas, del Derecho Internacional Público está operando la diplomacia de la principal economía europea? ¿Es que conviene a Alemania que el EU del magnate negacionista de la catástrofe climático-ecológica en curso, sus bancos y sus petroleras y gaseras hagan y deshagan con la magna reserva de petróleo y gas natural de la RBV, peor aún, en tiempos en que en EU se manifiesta ya el agotamiento de yacimientos shale clave y se empiezan a medir los límites de los combustibles fósiles no convencionales?
El apoyo europeo no cesa, como dice Maas, para un Guaidó que durante todo un viaje de promoción por América del Sur estuvo acompañado por Kimberly Breier, alta funcionaria estadunidense del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, quien, según indica Red Voltaire, no le perdió ni pie ni pisada y le indicó constantemente lo que tenía que decir y hacer. Ella fue reclutada por la CIA como estudiante de la Universidad George Washington. Todo esto transita sin consulta con los dueños y las dueñas de los recursos naturales de la RBV: un pueblo inmenso.
La incorporación de la diplomacia alemana y de la UE a la diplomacia de fuerza de EU en América Latina, en pos de recursos, renovables y no renovables: minerales y de combustibles fósiles, acarrea riesgos existenciales.
Acaso la historia del nacional socialismo alemán no tiene registrado en los archivos del Ministerio de Justicia de Hitler la admiración de la línea nazi más radical por las leyes raciales de EU y, además, por la expansión territorial emprendida sin descanso por el ejército hacia el oeste de Norteamérica, a expensas de las naciones indígenas, México incluido en el gran despojo. Fue la masacre de un siglo y el impulso eje para la doctrina del espacio vital su brutal expresión en el este europeo y en la URSS.
La admiración de los juristas nazis por la legislación racial de EU fue crucial en la elaboración de las leyes de Núremberg de 1935 que llevaron al brutal genocidio de millones. (James Q. Whitman, Hitler´s American Model, Princeton University Press, 2017) Ahora, llega desde Europa y Alemania el aplauso a la guerra de Trump por los recursos del pueblo venezolano. Con ese pueblo, con esa RBV y esas fuerzas armadas está el pueblo de todos nosotros, del Bravo a la Patagonia.
¿ Es la admiración por ese despojo lo que impulsa a la Deutsche Welle a transmitir los cinco días de la semana un sistemático asalto propagandístico, una repetitiva, goebeliana y agresiva campaña contra la RBV, haciendo a un lado todo viso de objetividad y equilibrio informativo ? Y ahora ¿eso va con operativos diplomáticos contra la RBV, del tipo protagonizado penosamente por el embajador Kriener y el ministro Maas?
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jueves, 28 de febrero de 2019


Venezuela: ¡Es el petróleo, estúpido!
¿P
or qué Estados Unidos (EU) no está en guerra con Venezuela si tienen todo ese petróleo y están justo en nuestra puerta trasera? Donald Trump hizo las preguntas en julio de 2017, en sesión de trabajo con funcionarios de seguridad nacional. Los medios no les dieron difusión, pero Andrew McCabe, ex director -entonces en funciones– de la FBI, con una relación profesional y personal difícil y tensa con Trump, las dio a conocer en su libro The Threat (St. Martin 2019), escrito bajo el lema: entre un mundo en caos y otro en orden, está la vigencia del Estado de Derecho. Poco después McCabe, entrevistado por Lawrence O’Donnell de MSNBC amplió el dato: Las palabras del presidente iban con el argumento de un: no entiendo por qué no estamos centrándonos en Venezuela y ¿por qué no estamos en guerra con Venezuela?
Esa ha sido obsesión de Trump desde antes de su arribo a la Casa Blanca, armado de su negacionismo climático al gusto de ExxonMobil, Shell, Chevron-Texaco, BP y Conoco Phillips. En julio de 2018, reforzando a McCabe, Jeremy Diamond de la CNN reveló que según un testigo, Trump había consultado la posibilidad de invadir Venezuela en una reunión de 2017 con expertos en política exterior sobre las sanciones diplomáticas contra la República Bolivariana de Venezuela (RBV).
En 2018/19, John Bolton entrevistado por Trish Regal de Fox Business, en la misma línea y tono de su jefe, habló de lo mucho que está en juego en la crisis política venezolana y mencionó al petróleo venezolano y los beneficios que podría derivar EU. Ese petróleo significará una gran diferencia económica para EU, si lográramos que las compañías petroleras de EU inviertan y gestionen las capacidades del petróleo en Venezuela. (Textual: “ It will make a big difference to the US economically if we could have American oil companies invest in and produce the oil capabilities in Venezuela”). Enseguida EU pidió a sus lacayos, Grupo de Lima (GL), Canadá y Unión Europea, estrechar el cerco a PDVSA, la petrolera venezolana.
Recibe rechazo general la arrogancia y la pose de matón de barrio de Mike Pence hacia México exigiendo, desde el GL, que haga a un lado su política exterior de diálogo, no intervención, resolución pacífica de conflictos y que reconozca a Guaidó, un autoproclamado presidente interino. Ante la ruptura de relaciones de Venezuela con Colombia y Duque teniendo a Guaidó en territorio colombiano, dice la ironía popular desde las redes: ¿no será que Duque teme que Guaidó se autoproclame presidente interino de Colombia?
Trump, Pence, Pompeo, Abrams y Bolton bajo el lema de a PDVSA como al Pemex neoliberal, van por la desintegración de la petrolera venezolana y por la explotación de la magna reserva de petróleo y gas natural.
¿Qué otra cosa sino un vil despojo es el plan, luego del golpe para que sean las petroleras de EU las que, en palabras de Bolton inviertan y gestionen las capacidades del petróleo en Venezuela? Se trata no sólo de la codicia de magnates por lanzar recursos naturales y activos de la RBV al piso de remates y apuestas de Wall Street. El asunto se agrava para EU y lleva a Bolton a exclamar: ese petróleo significará una gran diferencia. ¿Ante la crisis del capitalismo monopólico junto a la debacle del liderato moral e intelectual de un EU bajo el nacionaltrumpismo y la aceleración de un catastrófico calentamiento global?
La debacle hegemónica se agudiza bajo el creciente impacto de los límites geológicos –y financieros– del gas en lutitas. En EU hay gas natural para 95 años sólo desde una muy improbable reserva potencial. Con mucha perforación y suerte, apenas unos 21 años (contados a partir de 2011) de la reserva probable y probada y cuando mucho, hasta el 2022 de la reserva probada. El pronunciado declive y alto efecto invernadero del gas natural (en lutitas o no) es advertido y medido por el geólogo Arthur Berman y por Anthony Ingraffea en materia de fugas de metano.
En los estudios de la prospectiva del gas natural de la Energy Information Administration (EIA) publicados en 2011 mostrando una presunta abundancia del recurso, la EIA, advirtió que sus cálculos contienen “un alto grado de incertidumbre, empezando con la proyección sobre la dimensión de lo que es técnicamente recuperable en relación al gas shale” y advirtió que los cálculos contienen muchos supuestos que a largo plazo pueden resultar falsos. Esas advertencias fueron desoídas por el big oil, en su afán de cabalgar la ola shale, contra las energías limpias y desactivar toda regulación de los gases de efecto invernadero, un afán del capitalismo omnicida endosado por una clase lumpenburguesa imperial y periférica en pos de ganancias vía la aniquilación biológica. Con el largo plazo encima, el big oil y secuaces buscan salidas, con alta criminalidad de guerra, en los activos y riquezas del pueblo venezolano.
Jorge Beinstein, in memoriam.
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lunes, 18 de febrero de 2019

Venezuela: sanciones y asalto
E
l asalto de Estados Unidos y la derecha venezolana contra los gobiernos bolivarianos, desde el golpe contra Chávez de 2002, se acentuó en años recientes. Ahora es un golpismo bajo Elliott Abrams, siniestra figura a quien el periodista Allan Nairn le dijo en persona que sería tema apropiado para una investigación al estilo de Nuremberg. Abrams es el mensaje genocida de Trump a Venezuela, siempre bajo el guión operativo del Comando Sur (CS), que da continuidad a la violencia ejercida contra la población y las estructuras normativas y físicas de la nación desde un implacable programa de sanciones económicas para gestar malestar y asedio. Así lo instruye el guión de Operación Venezuela Freedom 2: medios y voceros deben atribuir a Maduro todas las consecuencias de esa agresión.
Pese al sepulcral silencio que la prensa del establishment guarda sobre las sanciones económicas, esos mismos medios ofrecen información sorprendente en torno al contubernio de Guaidó con el nacionaltrumpismo. El Wall Street Journal (WSJ) informa que la noche del martes 22 de enero, un día antes de que Guaidó fuese ungido por Trump como presidente interino de Venezuela, recibió una llamada telefónica del vicepresidente Mike Pence quien (textual):le prometió que EU lo respaldaría si tomaba las riendas del gobierno de Nicolás Maduro. EL WSJreveló que la llamada nocturna puso en marcha un plan que había sido desarrollado en secreto varias semanas antes, en conversaciones entre personal oficial de EU, aliados, abogados y figuras clave de la oposición venezolana, incluido el mismo Guaidó”. La narrativa del WSJ dice que el miércoles Guaidó declaró ilegítimo al gobierno de Maduro y luego informó al electorado venezolano y al mundo que asumía como presidente encargado. Todo eso después que Pence hizo su promesa y Trump le enviara a Guaidó un tuit-unción declarándolo presidente interino. Inmediatamente, como estaba en el guión, lo reconocieron Canadá, Brasil, Colombia y otros.
Ante esta ópera bufa, en potencia trágica, Maduro rehusó apartarse del cargo y obtuvo el apoyo de Turquía, Rusia, China y Bolivia, mientras México y Uruguay, lejos de aislarse, buscan alternativas no unilaterales ni bélicas. Se advierte el costo humano de una guerra civil y su regionalización, con un EU que vende armas a cuanto grupo o ejército le compre, gestando caos y violencia ¿parte de su gobernanza hemisférica?
La multilateralización de la ecuación mundial de poder da peso a la evaluación sobre las sanciones económicas, presentada a la Asamblea General de la ONU en agosto 2018. Eric Zwesse, (ICH, 10/01/19) informa de la veda de los medios a ese vital texto. Sólo The Independent la publicó en Londres. ¿Por qué?, porque deja escuchar el sonoro silencio de los medios ante la devastación humana de las sanciones y su fraudulenta atribución a Maduro y al socialismo bolivariano. Evidencia las patrañas de Guaidó y lo burdo y mentiroso de la narrativa imperial sobre la Venezuela bolivariana.
Cabe recordar que Guaidó dijo no tener miedo de una guerra civil y que, sin viso de legalidad, pero sí bajo la codicia de Wall Street, aprobó la enajenación de bienes nacionales y la privatización de gas y petróleo. La evaluación de la ONU revela lo podrido del asalto imperialista. No es chiste. Es potencialmente catastrófico.
Coda: el tuit-unción del magnate dice: Los ciudadanos de Venezuela han sufrido durante demasiado tiempo en manos del régimen ilegítimo de Maduro. Hoy, yo he reconocido oficialmente a Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, como presidente interino de Venezuela. Es la democracy made in USA.
Pero la evaluación de la ONU entre decenas de párrafos, indica que la población venezolana sufre el régimen unilateral e ilegítimo de sanciones de Trump en violación de toda norma legal. Según el párrafo 36 de la ONU: Los efectos de las sanciones impuestas por los presidentes Obama y Trump y las unilaterales medidas de Canadá y de la Unión Europea directa e indirectamente agravaron la escasez de medicinas, como la insulina o las drogas antirretrovirales. En tanto, las sanciones económicas han causado atrasos en la distribución y por tanto contribuido a muchas muertes, las sanciones contravienen las obligaciones en torno a los derechos humanos de los países que las imponen. Bajo el artículo 7 del Estatuto de la Corte Penal Internacional (CPI), las sanciones llegan a ser crímenes de guerra. Sería apropiada una investigación de la corte. Pero la sumisión geopolítica de la CPI lo impediría.
P. 44: Aunque la situación de la República Bolivariana de Venezuela todavía no llega al umbral de una crisis humanitaria, hay hambre, desnutrición, ansiedad, angustia y emigración. Lo que importa es estudiar las causas de la crisis, incluyendo factores descuidados de las sanciones, sabotaje, acaparamiento, mercado negro, inflación inducida y contrabando de comida y medicinas.
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lunes, 4 de febrero de 2019

Venezuela: botín ambicionado (I)
S
egún Paul Craig Roberts, ex subsecretario del Tesoro para la Política Económica de Estados Unidos (EU) durante la administración de Reagan y Caballero de la Legión de Honor de Francia, la vorágine de atropellos económico-militares y de propaganda desatada por Washington contra Venezuela se debe a que Maduro, como Chávez, ha cometido el crimen imperdonable de representar los intereses del pueblo venezolano y no el de las corporaciones e intereses financieros de EU. La suya es una ironía repleta de indignación, ante las poses y pronunciamientos de los Pompeos, Boltons y Abrams, altos exponentes del unilateralismo belicista y económico que impera en EU desde las masacres en Afganistán, Irak, Libia etcétera, perpetradas a la sombra del 11/S. Trump se hace rodear de monroístas de la guerra fría: no sólo juegan con el estado de derecho en EU, a la Elliot Abrams. También rompen abiertamente con el derecho internacional y con la paz mundial. Es necesario agregar que, como el gobierno de Chávez, el de Maduro considera que Venezuela es una nación cuyo Estado tiene jurisdicción sobre su territorio. No es, como plantea el unilateralismo de hueso colorado ahora rampante en EU, un depósito repleto de recursos naturales.
La ofensiva del unilateralismo bélico y bancario-financiera viene de tiempo atrás. Ya Trump amenazó a Caracas con una intervención militar. Es el mismo lenguaje amenazante desde un bárbaro despliegue de sanciones económicas que atacan de manera feroz a la población, como en Irak y Libia. En esas sanciones, que las agencias noticiosas y los analistas de Televisa, DW y otras, nunca mencionan, se realizan operativos en función de aquello de que: todas las opciones están sobre la mesa. Lo que se oculta es que el operativo militar ya está en curso desde tiempos de Chávez bajo la Operación Venezuela Freedom 1 y 2. Ahora la ofensiva está al mando de Abrams, pieza clave en el escándalo Irán- contras.
Dada la centralidad de lo militar en el dispositivo golpista, no es casual que Roberts recuerde a Smedley Buttler, un teniente general de los marines, quien en 1935, desde el alto rango y honores que mereció, sintetizó el papel de los militares de EU en América Latina y el Caribe así: “la mayor parte de mi tiempo actué como un matón de alta categoría al servicio de las grandes empresas de Wall Street y de los banqueros. En breve, fui una suerte de matón del bajo mundo criminal (racketeering) al servicio del capitalismo”. La amenaza de Trump/Bolton y ahora Abrams, se encamina a instaurar una gobernanza de corte colonial en el hemisferio bajo un estado de excepción y de su bota militar. En el caso de Venezuela y Sudamérica, el Comando Sur del Pentágono se articula con el Departamento del Tesoro, dueño de 51 por ciento del Banco Mundial, según Joseph Stiglitz, ex primer economista de ese banco.
La retórica librecambista del hegemón en aparente repliegue hacia el hemisferio, queda hecha trizas. La clase gobernante de EU no es afecta a las fuerzas del mercado, sino a las fuerzas armadas para acceder a la riqueza y territorio de los pueblos al sur del Bravo y del orbe. La diplomacia de fuerza desplegada contra Caracas, incluye una millonaria ofensiva económica y mediática semejante a la embestida contra Chile (Allende) Irak y Libia. Gobernar para el pueblo venezolano significa cometer el pecado mortal mencionado por Roberts. Para EU, Venezuela es un botín y para los regímenes de derecha también, lo que los induce a articular los lineamientos de las lumpenburguesías locales, satisfechas con una co-participación en la apropiación del excedente. Esas derechas también se arriesgan a la devastación humana y de infraestructura de las guerras de agresión con las que ahora Trump et alamenazan a Venezuela. En esta dirección las torpezas y limitaciones de la derecha brasileña colocan en grave riesgo a la parte mayor de la Amazonia.
Sobre el botín, información pública oficial de EU (CIA, NSA, DIA, etcétera) recabada por Bryan González Hernández, candidato doctoral en la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), Heredia, indica que Venezuela ejerce jurisdicción sobre la mayor reserva petrolera del mundo, estimada en 300 mil millones de barriles. Venezuela es el octavo país del mundo con las mayores reservas de gas natural, 1.5 billones de metros cúbicos; 14 mil millones de toneladas de hierro; 7 mil millones de toneladas en reservas de oro; 10 milmillones de toneladas de carbón;6 mil millones de toneladas de bauxita.
Posee coltán (electrónica) y torio, para energías limpias. Abunda el agua. La hidroelectricidad representa 58.32 por ciento de toda la generación eléctrica. El territorio contiene abundante biodiversidad (tiene territorio amazónico.) Por su cercanía, el costo del transporte del petróleo venezolano a EU es menor que del Golfo Pérsico.
Al margen de la Constitución de EU y del derecho internacional, la criminalidad de Estado se usa y abusa para la obtención de esos recursos.
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jueves, 17 de enero de 2019

La espesura del petróleo
L
lama mucho la atención la persistencia y el aumento del apoyo de la población al esfuerzo del nuevo gobierno por frenar y revertir la desarticulación y saqueo, desde dentro y desde fuera, al que fue sometida Pemex, algo padecido con más intensidad desde el inicio del presente siglo. Ya sea desde las codicias oligárquico-imperiales durante la racha de corruptelas neoliberales o de la criminalización de la tecnocracia, que se procedió con su desarticulación. Esa oligarquía, feliz con la condicionalidad acreedora, avaló que Pemex retomara con más frecuencia los contratos de riesgo y que privatizara la petroquímica. Mientras la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, sucursal del FMI, desataba una ofensiva fiscal que obligó a un acelerado endeudamiento.
Con miras a su privatización desatendieron el mantenimiento de su vasta infraestructura y de la ampliación necesaria. Además, por si el paquete destructivo no fuese suficiente, se rompió con su integración vertical dividiendo a Pemex en segmentos/empresitas en competencia entre sí, proliferando burocracias en puestos de dirección y subdirección. Fue una desleal regresión de la gran gesta de ingeniería e industrialización petrolera realizado desde el sexenio de Lázaro Cárdenas del Río, que ahora se retoma con miras al fortalecimiento del interés público nacional.
Retomar el timón energético del país en función de ese interés público es hoy algo distinto y mucho más urgente y complejo que antaño, si de proteger a la población y a las siguientes generaciones que poblarán México se trata. Son nuestros los hijos e hijas, nuestros nietos que ya están poblando esta querida tierra, en los tiempos en que se acelera el cambio climático, en realidad, por la ausencia de medidas vinculantes en lo internacional, vivimos en un colapso climático antropogénico, que se acelera a alta velocidad. En riesgo, advierte la ciencia, la biosfera planetaria, nosotros incluidos.
El timón energético es esencial a la cuarta transformación. En estos días la población mexicana, en su totalidad, está al tanto que nuestra economía sufre de muy alta dependencia de los combustibles fósiles en transporte y energía. Es una economía que requiere medidas de emergencia para su pronta desfosilización. Así lo aconseja el dato duro proveniente de un consenso del 97 por ciento de la comunidad científica.
Los riesgos del cambio climático, que amenazan la existencia humana, en estos días están intensificándose. Así quedó de manifiesto en la magna síntesis de unas 6 mil investigaciones presentadas a la COP 24 de la ONU. Pocas semanas después los datos derivados de las investigaciones que se realizan en la Antártida, el bloque mayor de hielo del planeta, son graves: su pérdida se ha sextuplicado desde los años 1970. Los resultados alarman a la comunidad científica y a la opinión pública. Recién publicado en la revista de la Academia Nacional de EU (PNAS), se indica que la Antártida a se ha venido derritiendo a un ritmo acelerado durante las pasadas cuatro décadas por efecto del influjo del calentamiento de las aguas del océano.
La información exige acción urgente y reflexión: “ Entre 1979 y 1989, por el derretimiento, la Antártida perdió 40 mil millones de toneladas de hielo anuales lanzadas a los océanos. Esa cifra aumentó a 252 mil millones de toneladas anuales empezando en 2009. Esto significa que la región está perdiendo seis veces más hielo que hace cuatro décadas, un ritmo sin precedentes en la era moderna de las mediciones. (Se requieren 360 mil millones de toneladas de hielo para producir un aumento de un milímetro en el nivel oceánico global.
Las medidas de urgencia que adopta el nuevo gobierno van en la dirección correcta. Entiéndase bien: los neoliberales dejaron un país hecho pedazos. Que esa brutal herencia sobre el sector energético se esté dando, es motivo para la acción inmediata, como ahora con la recuperación del timón energético en función del interés público. Sólo desde ahí es factible la transformación acelerada del patrón energético de la nación. El futuro de las generaciones actuales y futuras no debe dejarse en manos de monopolios extranjeros.Seamos empáticos con AMLO. Ahora es más fácil: el jefe del Estado debe garantizar el flujo de gasolina que alimenta unos 44 millones de motores de combustión interna (sin incluir los que consume la generación eléctrica que opera alrededor de 60 por ciento o un poco más, a base de combustibles fósiles.) De haber sido autosuficientes en la materia, ahora los neoliberales nos dejan una dependencia de 80 por ciento. Otro gran desastre. Se necesita una refinería, porque por más de 30 años los gobiernos obedecieron al Tío Sam que decía America del Norte ya cuenta con suficientes refinerías. Una refinería no basta, pero la situación puede arreglarse. Es desde esa base, sin que un desabasto ahogue a la nación, que se procede al combate al colapso climático. Empezando por energía y transporte.
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