jueves, 18 de julio de 2019

El imperialismo vs Pemex
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esde el inicio de este sexenio y aunque tal sea el mandato constitucional que los hacendistas de ayer burlaron, por 36 años, la Secretaría de Energía enarbola las banderas del interés público nacional. Son planteos que causan escozor a calificadoras, al big oil y al establishment republicano, a pesar de que el nacionalismo económico tiene en EU profundas raíces y no es patrimonio exclusivo del nacional trumpismo, pero hay sus diferencias. Quien revise la historia económica y político-ideológica del vecino pronto descubrirá, entre otras sorpresas que ese fenómeno ha estado presente desde tiempos de Washington y Hamilton hasta estos días de agresivo unilateralismo arancelario. De la mano de Kolko, LaFeber o Chomsky, el público lector pronto se topará con abundantes ejemplos de proteccionismo y agresiva unilateralidad arancelaria y bélica de EU, de cara a la competencia británica y luego europea, japonesa, rusa o china.
Esa élite no confía en la mano invisible del mercado. La centralidad de la guerra que cubre más de 95 por ciento de su existencia como nación está en la base del monumental despliegue del Estado y de la preferencia de esa élite por el puño del Pentágono o por la criminalidad de servicios de espionaje como la USAID. Tampoco los fétidos vientos de abierto supremacismo blanco y de nazifascismo que expulsa la Casa Blanca, son importados. Proceden de la entraña de su racismo y expansionismo territorial sobre las naciones indígenas de la América del Norte y de México. Ese expansionismo territorial, su legislación racial y leyes de ciudadanía admirados por el liderato nazi fueron inspiración para las leyes raciales nazis de Nuremberg (1935) y modelo para la brutal praxis del espacio vital hitleriano. Ver James Q. Whitman en Hitler´s American Model, Princeton University Press, 2017.
EU rechaza eso de·agregar valor al crudo o peor, lo de recuperar el manejo de funciones esenciales a Pemex lo que en efecto se refiere a echar atrás el vaciado de operaciones y de la gestión del petróleo perpetrado paso a paso por los hacendistas para la privatización vía los contratos de servicios bajo la directriz imperial de conducir a Pemex a un punto de venta, enarbolada bajo la vigencia de un régimen acreedor a ultranza, resultado no de imperativos de la globalidad, sino de la torpe negociación de la crisis deudora de entonces (1982). Y para eso el reclutamiento de hacendistas locales vía empréstitos de ajuste estructuralcuyas comisiones han sido tan jugosas que llevaron a Joseph Stiglitz, ex primer economista del Banco Mundial, a revelar al periodista Greg Palast, que “lejos del ajuste estructural debían denominarse empréstitos de sobornización. Stiglitz dijo a Palast que la esencia del mecanismo privatizador “se puede llamar con más precisión la sobornización. En lugar de oponerse a la venta de industrias estatales, Stiglitz me dijo que los líderes nacionales –usando como excusa las exigencias del FMI– liquidan alegremente sus empresas de electricidad y de agua”. Podías ver cómo se les abrían los ojos ante la posibilidad de una comisión de 10 por ciento, pagada en cuentas Suizas, por el simple hecho de haber bajado unos cuantos miles de millones del precio de venta de los bienes nacionales”. Ver Greg Palast, El globalizador que desertó, en voltairenet.org
De aquí que las medidas para recuperar la fortaleza del sector petroeléctrico resulten pecados no tanto contra los dogmas sagrados de algunos hacendistas locales, sino contra los grandes intereses monopólicos del big oil lo que transforma a los hacendistas locales en meros country managers de empréstitos y contratos leoninos de servicios. Son actos sacrílegos por ser parte del esfuerzo histórico por revertir la desindustrialización y privatización del gas, el petróleo de Pemex y la electricidad de la nación. Para el big oil la política de revertir la desarticulación administrativa de Pemex es merecedora de la condena de las calificadoras, máxime si se trata de promover el renacimiento en México de encadenamientos productivos en el área de la petroquímica, brutalmente agredida junto a miles de pequeñas y medianas firmas. Si se agrega la aspiración de generar empleo vía la transformación del petróleo, entonces se entenderá por qué para ellos esas son actividades de bajo desempeñoy por qué desde el inicio del gobierno de Morena, Trump y las calificadoras S&P, Fitch y Moody’s actuaron al unísono. Son las firmas que guardaron silencio en medio del ensordecedor saqueo del sector.
La matriz de Citibanamex sintetizó con prístina religiosidad su aval a las calificadoras: Creemos que Pemex no se volverá más eficiente ni rentable, ya que asignará capital a actividades de bajo rendimiento, no mejorarán significativamente los procesos operativos y de gestión y preferirá: realizar la mayoría de las actividades por si solo en lugar de asociarse con el sector privadoEl Universal,16/Feb/2019)
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Fracking: contexto e impactos
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l presidente López Obradorreiteró hace poco el no al fracking que había anunciado meses atrás. Esta postura ante los riesgos bioclimáticos de dicha tecnología, por fugas de metano que aumentan y aceleran el deterioro climático, es reforzada por el dato científico más actualizado incluyendo amplios recuentos sobre los efectos de esa técnica en la salud humana, la flora, la fauna, el agua subterránea, el aire. Nada de esto importa a la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) que aprobó un proyecto del plan quinquenal (2015-2019) para una exploración petrolera que contempla recursos no convencionales de aceite y gas en lutitas (shale), donde utilizaría la fracturación hidráulica o fracking. (La Jornada, 25/6/2019). AMLO desautorizó esa decisión que responde a un régimen plegado a fuerzas ajenas al interés público nacional.
Dijo AMLO: “No vamos a usar fracking. Ya se trató el tema y se dieron las instrucciones correspondientes. El director de Pemex ya tomó cartas en el asunto”. Al respecto la Alianza Mexicana Contra el Fracking consideró alarmante que “mientras el Ejecutivo va por no permitir el fracking los planes de Pemex y los permisos de la CNH lo ignoren”. (Milenio, 26/6/2019) ¿Qué empuja al fracking si no los intereses detrás del unilateralismo agresivo de Trump, quién actúa como operador del big oilen pos de la supremacía energéticavía un bloque energético de América del Norte?
El trumpismo es un régimen racista de extrema derecha que hostiga a un México progresista, que lucha contra la pobreza, la desigualdad extrema y que rehusa someter su población, en particular a las familias indígenas y campesinas a la toxicidad, la conmoción motorizada, las bombas de presión, los miles de viajes de pipas de agua, enfermedad, muerte y las tóxicas aguas de reflujo del fracking. Menos, luego de 36 años de enorme trasiego de armas de asalto de EU acá y la persistencia de un letal prohibicionismo.
Al big oil y a Trump les importa un comino la población mexicana y de EU, donde el negacionismo climático da permanencia a la desregulación de las emisiones de gases de efecto invernadero, (GEI) dióxido de carbono y metano (entre otros) que aceleran la crisis bio-climática. Nos recetan 60 mil pozos al provecho de 0.1 por ciento, lanzándose desde Alberta a la Cuenca de Burgos y de ahí al petróleo venezolano hasta Vaca Muerta en Neuquén, Argentina. Van por la gestión directa de hidrocarburos que no son suyos ni deben lanzarse al piso de remates de Wall Street y menos a la atmósfera, cuando en EU la “revolución shale” está en plena debacle financiera y bursátil.
Sin duda las decisiones de las calificadoras contra el histórico rescate de Pemex-CFE se emiten al unísono de la unilateral diplomacia de fuerza y diseño electorero de Trump bajo narrativa del odio antiinmigrante y del supremacismo blanco en la base electoral del nacional-Trumpismo. Esto llama a la concientización de la ciudadanía mexicana sobre el orden de magnitud del saqueo perpetrado contra la nación incluyendo al ferroviario, vital hoy para la movilidad de personas y columna vertebral del necesario transporte multimodal de carga.
El deterioro bioclimático se intensifica bajo el inadmisible negacionismo climático en EU implantado con abrumadora alarma de la comunidad científica de EU y el mundo. La reelección de Trump es ruta segura al abismo climático, ya que persistiría por 4 años más la desregulación de las emisiones de los GEI como política de Estado y con ello el ascenso de la temperatura y el riesgo de aumentos catastróficos por abruptas emisiones de metano en el Ártico.
Fue bajo la ola de la revolución shale, que EPN prosiguió con la línea privatizadora del sector petroeléctrico, atada a todas las líneas de crédito del ajuste estructural del FMI, Banco Mundial-BID. Reparar el daño de la (contra) reforma energética llevará tiempo y recursos. La desarticulación del sector consumió décadas y muchos empréstitos de ajuste estructural, con la intención de llevar a Pemex a un punto de venta. Hoy persiste la promoción que hace el big oil de invertir en combustibles fósiles extremos con alta emisión de dióxido de carbono y metano, haciendo caso omiso de las advertencias de la comunidad científica de EU y del mundo en torno a los combustibles fósiles, sean convencionales o no. En eso insiste Anthony Ingraffea, profesor de ingeniería de la Universidad Cornell, cuya contribución en la detección de fugas de metano en EU ha sido vital. A finales de 2016 dos grupos de médicos de EU dieron a conocer una cuarta recopilación y evaluación de estudios científicos, informes gubernamentales, de la industria del gas y petróleo y del periodismo de investigación, mostrando los daños a la salud humana y animal, la contaminación del aire, del agua y el impulso al cambio climático del fracking. En ese compendio se indica que de 685 estudios revisados entre 2009 y 2015, 69 por ciento de los relacionados al agua mostraron evidencia de contaminación actual o potencial; 87 por ciento mostraron elevadas cantidades de emisiones contaminantes en el aire, y 84 por ciento en los relacionados con la salud humana, detectaron daños, actuales o potenciales, según el informe.
En relación a los grandes proyectos de infraestructura conviene tener presente, como apuntan quienes integran el Colectivo Geocomunes, en la Territorialización de la reforma energética, en el libro Sociología política del colapso climático(Ceiich/UNAM, 2019) que las compañías e intereses que impulsan esos planes “forman parte de un proyecto mayor: la subordinación del territorio mexicano a las necesidades de los capitales y las élites dirigentes de EU y a su política energética global. Es esto lo que ha creado la puerta de entrada a proyectos cada vez más amenazantes y devastadores, por ejemplo los que usan técnicas como el fracking.”
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jueves, 20 de junio de 2019

T-MEC: craso error
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anto para la negociación del TLCAN como para la del T-MEC, la asimetría de EU con México nos coloca en desventaja. Durante el limitado debate antes de formalizar el TLCAN, un empresario mexicano advirtió que se minimizaba la asimetría, pues usando el PNB, la economía mexicana sería unas 20 o 30 veces menor que la de EU. El empresario señaló que la falla es mucho mayor: basar la diferencia en el PNB equivaldría a medir la riqueza de dos personas con los pagos de los intereses que perciben al año, en lugar de comparar la riqueza real acumulada. Mejor comparar la riqueza de los dos países como el valor monetario de carreteras, puertos, aeropuertos, edificios, plantas industriales, sectores habitacionales, flota vehicular, etcétera. Con esta medición la riqueza acumulada por EU sería de 200 a 300 veces mayor que la mexicana. El empresario preguntó: ¿se asociaría usted con alguien 250 veces más rico? Si la respuesta es positiva luego ¿sería usted socio o sirviente?
Después de 25 años de TLCAN la asimetría creció, y la pobreza y desigualdad en ambas naciones también. Hoy en lugar de discutir y cambiar el texto y/o usar un marco multilateral como la OMC para desde ahí hacer la relación comercial con EU, que ya aplicó aranceles, pisotea el TLCAN y negocia bajo una agresiva unilateralidad, se persiste no en diversificar, sino en el pasmo, hundidos en la abismal asimetría. Con el T-MEC, mejor atender el artículo “El neocolonialismo se reinventa en el T-MEC” de María L. Ramos Urzagaste, diplomática boliviana, quien alerta sobre algunos pilares del T-MEC, en la vanguardia del interés privado nacional del 0.1 por ciento de EU y socios de acá. Uno es sobre la propiedad intelectual que, entre otros aspectos, define procedimientos judiciales para evitar la divulgación de secretos comerciales de las trasnacionales en casos de litigio con el respectivo Estado. Ramos indica que, eso le vendrá muy bien a los contaminadores. Estarán protegidos de no difundir información de los químicos que utilizan. También podrá favorecer a los productores de transgénicos que no estarán obligados a informar, amparándose en el secreto comercial.
Valiosa observación por ejemplo, ante la promoción que hace EU en México y Canadá de la explotación de gas y petróleo no-convencional (shale y arenas bituminosas), empezando con 60 mil pozos en México. AMLO se opone al fracking con buenas razones. Esa técnica usa más de 520 sustancias, muchas tóxicas y cancerígenas, por lo que en EU son secreto corporativo alentado por Richard Cheney, ex gerente de Halliburton y ex vicepresidente de EU. Con el T-MEC también en México y Canadá las petroleras envenenarán en secreto agua y terrenos de las comunidades más vulnerables a las que es necesario apoyar. Sobre el tóxico fracking y el enorme volumen de agua y territorio que consume, contamina, destruye y enferma a población y animales, el gobierno de EU sólo dice: el capítulo de propiedad intelectual moderniza y proporciona una protección sólida y efectiva a sus innovadores y creadores.
Rick Perry, secretario de Energía de Trump promueve la creación de un Bloque Energético de la América del Norte (BEAN) para integrar a Canadá y México a fin de que EU enarbole la supremacía energética en su unilateral agresión para frenar a China por su ascenso, y a Rusia, Irán y, Venezuela por su petróleo, acelerando la ruta al abismo bioclimático, que se acentúa. En sólo tres años desde el acuerdo de París la banca mundial invirtió 1.9 billones de dólares (trillions) en combustibles fósiles extremos.
Ramos alerta que según la oficina para el comercio de EU el T-MEC “es el primer acuerdo comercial que establece, ‘de oficio’, que las autoridades deberán impedir la circulación de las mercancías falsificadas o pirateadas en cada fase de entrada, salida y tránsito por el territorio de cualquiera de los países del T-MEC” por lo que el Estado mexicano deberá crear una gran infraestructura legal y policial para proteger las inversiones de sus socios, se convierte en gendarme defensor de los intereses de empresas trasnacionales, pues de no hacerlo sufrirá sanciones y demandas por no proteger la inversión”. Los países del T-MEC deberán ratificar varios tratados internacionales sobre propiedad intelectual, entre ellos la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales. UPOV de 1991, al que Zedillo nos adhirió en 1997.
El T-MEC ratifica así “derechos de monopolio muy amplios a favor de los obtentores de variedades vegetales, a quienes define como ‘aquella persona que haya creado o descubierto y puesto a punto una variedad vegetal’. Esos nuevos derechos, agrega Ramos, “abarcan toda la cadena productiva y reproductiva del vegetal en cuestión, incluyendo la producción, reproducción, venta, exportación e importación, que deberá ser autorizada por el obtentor. Esa ‘autorización’ implica el pago por el uso”.
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jueves, 6 de junio de 2019

T-MEC, ¿más agresión unilateral?
¿P
or qué las innecesarias prisas y presiones lumpen burguesas para que el Legislativo mexicano ratifique a la brevedad el T-MEC, instrumento que formaría parte de la ley fundamental del país, siempre que no contradiga a la Constitución vigente que nos define como nación soberana e independiente y no como Estado vasallo integrante de un tratado negociado por representantes con una pistola en la sien: un EU en ese momento en plena agresión unilateral (AU) arancelaria contra el acero y zinc de México y Canadá? Hago la pregunta porque se sabe que el legislativo de EU se tomará su tiempo para ratificarlo, más ahora con los demócratas al mando de la Cámara Baja y sin disposición para favorecer iniciativas republicanas, menos en tiempos electorales, cuando la AU contra México y migrantes es parte del armamento electoral de la ultraderecha en poder de la presidencia imperial,
El uso y abuso neonazi de la AU contiene alto riesgo de guerra entre potencias centrales. En pocos días Trump se lanzó contra 36 naciones (ICH 1/6/2019 http://www.informationclearinghouse. info/51701.htm) y no frena sino que precipita el patatús hegemónico de EU no sólo de lo que le queda de liderato moral e intelectual, científico-tecnológico. También por el fardo de un sistema político incapaz de liderar contra el ya costoso y catastrófico deterioro bioclimático.
En esta semana además de México, también India y Turquía fueron países amenazados bajo una ley de sanciones a adversarios por la compra del sistema de defensa ruso S-400. Mientras las 28 naciones integrantes de la Unión Europea (UE) fueron sorprendidas con un ultimátum por su plan de defensa además de otros castigos si Bruselas osa comerciar con Irán por medio de un mecanismo humanitario que no usa el dólar evitando el embargo impuesto por EU: Habiéndose esforzado en establecer el acuerdo nuclear con Irán, firmado por EU cuyo funcionamiento es aprobado por la Agencia Internacional de Energía Atómica, los estados integrantes de la UE no están dispuestos a abandonar el comercio y las inversiones en Irán como ordena Trump(Ibid). Pero ya el Representante Especial de EU en Irán amenazó con una ilegal AU. Desde hace un buen rato, tanto China como Rusia han dado respuestas racionales y firmes cuando han sido objetivos de la AU.
Pero acá en medio de una amenaza de aranceles contra todas las exportaciones en sucesivas etapas coercitivas a partir del 10 de junio, según Trump, a menos que se detenga el magno flujo migratorio, se oyen prisas y entusiasmos por el T-MEC .¿Por qué la premura? ¿No está en vigor el TLCAN y Trump pisoteándolo? ¿De dónde sino de las decisiones en materia comercial y de inversión tomadas desde que el destino de México se ató a los vaivenes políticos de EU con la firma del TLCAN, refrendadas por los sucesivos gobiernos mexicanos desde entonces proviene el poder de EU sobre la economía mexicana? ( La Jornada, 1/6/16 )¿No fue todo un vicepresidente de EU quien, en debate presidencial dejó saber que para EU el TLCAN “es tan importante como la compra de Luisiana” (1803) y la “ compra de Alaska” (1867)? ¿De qué compraventa se trata? Wall Street, la voraz oligarquía de acá y socios de fuera se lanzaron sobre la banca y otros platillos servidos en el festín privatizador, entre ellos: Ferrocarriles Nacionales de México ente público repartido y hecho trizas) y el sector petroeléctrico, sometido a salvaje saqueo y ataque en su integridad física, económica y de integración vertical ahora, gracias a la avalancha electoral de 2018, en vías de rescate desde hace seis meses. El T-MEC lejos de promover el libre comercio es un tipo de instrumento, como advierte Noam Chomsky, de alto proteccionismo, da un abrigo sin precedente con apoyo del poder estatal a favor de grandes conglomerados, como la farmacéutica, entre otros. Para los socios de EU es un tratado de reglas y protecciones anheladas por sus altos cabildos.
EU ya impuso a México y Canadá, entre otras, una lesiva cláusula que nos encierra en un bloque multidimensional con EU en su fricción con China, que va acentuándose a guerra comercial, tecnológica y monetaria, y de seguridad. Así se resalta en los convenios adjuntos al T-MEC, en la cláusula 10 (TLC con país cuya economía no es de mercado del artículo 32, Excepciones y Disposiciones de Carácter General (detalles en “ Agresión unilateral, La Jornada 25/10/18)
El T-MEC da a EU un peso decisivo sobre la política monetaria de Canadá y México, mediante un comité revisor de la política macroeconómica estadunidense y en lo relativo a derechos y patentes, digan adiós a los genéricos y precios razonables. Se formalizaría en el T-MEC el triunfo de las farmacéuticas entre otros rubros. El T-MEC es una especie de modelo empresarial para todo TLC. Con el T-MEC los “tribunales inversor-Estado más que tribunales son armas de alto calibre para el saqueo.
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jueves, 23 de mayo de 2019

Venezuela: castigo colectivo vía sanciones
S
e estiman en más de 40 mil muertes civiles (mujeres, niñ@s y adultos mayores) por el castigo colectivo, ingrediente mortal y genocida de las sanciones económicas desplegadas por Estados Unidos (EU) contra la República Bolivariana de Venezuela (RBV) entre agosto 2017 y 2018. Así se establece en importante estudio realizado por Mark Weisbrot, codirector del Centro de Investigación de Economía y Política (CEPR, por sus siglas en inglés, Washington DC ) y Jeffrey Sachs, profesor de economía y director del Centro para el Desarrollo Sostenible de la Universidad Columbia (Nueva York).
Los autores indican que los datos sobre algunos de los impactos más importantes de las sanciones económicas impuestas muestran que la mayor parte del impacto de estas sanciones no se ha producido en el gobierno, sino en la población civil por lo que este informe, Sanciones económicas como castigo colectivo: El caso de Venezuela. Tiene, como distintivo, el uso del término castigo colectivo, noción de alto contenido histórico y de derecho penal internacional.
Para la fase 2 de la golpista Operación Venezuela Freedom del Comando Sur de EU, la base social del chavismo es obstáculo mayor para acceder al petróleo, la riqueza humana y natural de Venezuela. De ahí el uso genocida del castigo colectivo contra esa categoría socio-política en el diseño de las ilegales sanciones económicas detectado en este conciso Informe. Se van contra la población más pobre y vulnerable y el Estado Bolivariano que nutre sus necesidades y esperanzas. Contra ell@s se dirigieron con saña y precisión mortal las armas y municiones económicas del nacionaltrumpismo. Recuérdese que en julio 2017 Trump preguntó a sus asesores, como lo haría Hitler a los suyos: ¿por qué EU no está en guerra con Venezuela si tienen todo ese petróleo y están justo en nuestra puerta trasera? (Tras el Petróleo).
Cuatro párrafos del resumen ejecutivo del informe CEPR reflejan la inmensidad del crimen y la calidad humana y científica de este estudio: 1) Las sanciones redujeron la ingesta calórica de la población, aumentaron las enfermedades y la mortalidad (tanto para adultos como para menores) y desplazaron a millones de venezolanos que huyeron del país como producto del empeoramiento de la depresión económica y la hiperinflación. 2) Las sanciones agudizaron la crisis económica de Venezuela e hicieron casi imposible estabilizar la economía, lo que contribuyó aún más a un mayor número de muertes. Todos estos impactos perjudicaron de manera desproporcionada a los venezolanos más pobres y más vulnerables; 3), Incluso más severas y destructivas que las amplias sanciones económicas de agosto 2017 fueron las sanciones impuestas por una orden ejecutiva (de Trump) del 28 de enero de 2019 y las órdenes ejecutivas posteriores de este año; junto con el reconocimiento de un gobierno paralelo que creó un nuevo conjunto de sanciones financieras y comerciales que son incluso más asfixiantes que las propias órdenes ejecutivas; y 4) que las sanciones han infligido, y progresivamente infligen, daños muy graves a la vida y la salud humanas, incluidas más de 40 mil muertes entre 2017 y 2018, y que estas sanciones encajarían en la definición de castigo colectivo de la población civil, tal como se describe en las convenciones internacionales de Ginebra y La Haya, de las cuales EU es signatario. Estas sanciones también son ilegales según el derecho internacional y los tratados que ha firmado EU, y parecería ser que también violan su legislación.
La catástrofe humanitaria causada por esta sádica expresión del nacionaltrumpismo contenida en la sólida y puntual contribución de Weisbrot y Sachs nos obliga a preguntar ¿por qué en la conversación sostenida, por ejemplo, entre defensores de los derechos humanos tipo Amnistía Internacional o Human Rights Watch con académicos y periodistas, las sanciones económicas desplegadas desde agosto de 2017, tienden en general a brillar por su ausencia, cuando, como está prescrito en la Operación Venezuela Freedom (fase 2) Comando Sur la catástrofe humanitaria debe achacarse de manera sistemática y exclusiva a Maduro y a fracasos de la política económica de la RBV.
Desde 2016 ese comando dice que para la fase final (textual): Hay que valorar el poderío del gobierno y su base social, que cuenta con millones de adherentes, los cuales pueden ser cohesionados y expandirse políticamente. Insistir en debilitar doctrinariamente a Maduro, colocándolo opuesto a la libertad y la democracia, contrario a la propiedad privada y al libre mercado. Hay que responsabilizar al Estado y su política como causal del estancamiento económico, la inflación y la escasez.
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jueves, 9 de mayo de 2019

Biosfera y capitalismo
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l lunes 6 de mayo (2019) la ONU hizo público un informe de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política Sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) bienvenido y de inmensa importancia para la civilización humana, que consolida estudios realizados en las últimas décadas del siglo XX y lo que va del XXI en torno a la aniquilación biológica en curso, relacionada, entre otros factores, al calentamiento global en aumento. El informe de mil 500 páginas, elaborado por 400 especialistas, identifica cinco factores como los responsables de este predicamento: el uso de tierras (agricultura, deforestación), explotación directa de recursos (pesca, caza), cambio climático, contaminaciones y especies invasivas.
Sin embargo, en el IPBES o en las notas de la prensa corporativa, no aparecen las grandes firmas de la agricultura o la pesca y la alimentación industrial, tipo Monsanto, Bayer, etcétera. El IPBES reconoce la interrelación entre la intensificación del cambio climático (en realidad un colapso bioclimático antropogénico ) y la acentuada pérdida de biodiversidad y todo parece apuntar al hombre como principal responsable. De acuerdo con una agencia noticiosa, Desde el año 1500, el hombre ha propiciado la desaparición de 680 especies de vertebrados. Sin embargo, según el informe, hoy en día hay más plantas y animales en peligro de extinción que en cualquier otro periodo de la historia humana,
Para la ciudadanía y aun mucha de la academia que no se asomará al monumental estudio, la poderosa plataforma de los medios masivos de comunicación, al servicio de sus poderosos anunciantes, ya está lanzando en centro y periferia la idea de que la responsabilidad del desplome bioclimático recae en el hombre, todo lo que reforzará la popularización de la noción misma de antropoceno, para caracterizar el contexto, lo que invisibiliza a los grandes intereses financiero/corporativos responsables.
Desde mediados del siglo XX la comunidad científica internacional mostró alta preocupación por el hecho de que el planeta sufre de un desequilibrio energético substancial entre la cantidad de energía solar que absorbe la tierra, mayor que la energía que se irradia de vuelta al espacio. Como el dióxido de carbono y el metano (entre otros) juegan un papel central en lo referido al componente principal de lo antropogénico del fenómeno bioclimático, hasta la fecha (mayo de 2019) prevalece inamovible el veto de los poderosos cabildos de la industria de los combustibles fósiles y del motor de combustión interna a una formalización internacional vinculante para frenar de manera inmediata y drástica los gases de efecto invernadero (GEI). Se trata de unacatástrofe en que la formación social predominante, el capitalismo, juega un papel central.
Como lo plantea Elmar Altvater en Capitalismo y Capitaloceno: “…el modo de producción capitalista genera historia geológica… lo ha hecho hasta integrar una nueva fase que los geólogos denominarían Antropoceno. Fase que sería más adecuado calificar como Capitaloceno (Kapitalozän), que da razones más que válidas para dedicarse al análisis del capitalismo, al estudio de los escritos de Marx y Engels y al estudio de la tradición del marxismo crítico. Que da razones más que válidas para construir, con Marx, la crítica del Capitaloceno”.
El consejo de Altvater es valioso si se tiene presente el consenso científico que hoy existe sobre el colapso bioclimático en curso. En trabajos ofrecidos por Jorge Beinstein y Luis Arismendi, se hace referencia al pulso tanático observado por la comunidad científica en la dinámica capitalista. A las cúpulas políticas en centro y periferia tiende escapar la importancia de lo que Marx teorizó como una ruptura metabólica (RM) entre la sociedad capitalista y la Tierra.
Para James Hansen, climatólogo de primera línea, el desequilibrio entre la energía que llega a la Tierra y la que sale es de cerca de 0.6 Watts/m2 (metro cuadrado) como promedio para el planeta. Hansen fue didáctico al explicar ese orden de magnitud: “No sé si esto da una idea sobre la magnitud de lo que ocurre. Puedo decir que el exceso de energía es de 300 billones (trillion –millones de millones–) de joules por segundo. Pero esa inmensidad puede ser insuficientemente evocativa. Resultaría igualmente válido decir que el desequilibrio de energía de la Tierra sería el equivalente a explotar diariamente más de 400 mil bombas atómicas como la lanzada sobre Hiroshima, los 365 días del año. Esa es la cantidad de energía extra que la Tierra obtiene cada día por nuestro uso de la atmósfera como basurero de nuestros desechos de gases con efecto invernadero (carbon pollution)”.
Sin freno a los GEI dicen otros expertos sería como vivir en medio de 10 mil accidentes aéreos diarios sobre el planeta, los 365 días del año.
No lo permitamos.
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Biosfera, trenes y 4T
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ólo con el pasar del tiempo se capta, en toda su magnitud, el daño infligido a la naturaleza, la población e interés público en lo geoeconómico y lo geopolítico por la gesta antinacional de lo que en otra oportunidad califiqué de La compra-venta de México (alainet.com), de la cual extraeré algunos datos y reflexiones al ser una operación compleja del alto capital sobre la infraestructura y manejo territorial de México, una nación colindante con Estados Unidos, potencia en permanente movilización bélico-industrial y virtual estado de excepción. La operación fue ejecutada paso a paso desde 1982, ante la agudización de la crisis de acumulación del capitalismo con impactos sobre áreas estratégicas del país, energía y movilidad de personas y carga, cruciales hoy por el alto riesgo para la biosfera y su capacidad para sostener la vida planetaria y la civilización humana. De esa capacidad ya no hay certeza, tras 31 años de inacción mundial ante las advertencias de James Hansen al Senado de EU (1988) sobre los riesgos bioclimáticos catastróficos de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Que esa letal posposición ante ese colapso antropogénico se relacione con la acción de los poderosos cabildos de los combustibles fósiles liderados por los de EU bajo un régimen como el de Trump, negacionista del caos climático en curso se mantenga es razón suficiente para centrar la atención en la recuperación y transformación de Pemex, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y en la movilidad de personas y carga –Ferrocarriles Nacionales de México (FNM). Estos son los tres platillos fuertes del gran festín privatizador a favor de corporaciones de dentro y fuera, suculento banquete bajo falsas narrativas del libre mercado y pautas operativas de superexplotación de la fuerza de trabajo mexicana. El TLCAN fomentó la homologación salarial a la baja, en favor de grandes monopolios automotores, eléctricos, petroleros, mineros, etcétera, bajo líneas dictadas desde el FMI –en lo macroeconómico– y el Banco Mundial (BM), y por el BID, por rama, con aval del Tesoro de EU.
En estos primeros cuatro meses del gobierno de AMLO, que aspira y actúa hacia una cuarta transformación (4T), nos enteramos del deplorable deterioro financiero y de mantenimiento de Pemex y CFE. En FNM la regresión ha sido casi terminal, pero en un contexto de sólido consenso científico mundial sobre la aceleración de deterioro climático antropogénico, con advertencias del alto riesgo de devastación irreversible en un periodo tan corto señalado por el IPCC en 2018, de unos 12 años, resulta imprescindible a la Cuarta Transformación (4T) recuperar tanto el timón energético como el lanzamiento de la transición hacia energías limpias y el abandono del motor de combustión interna vía una movilidad ferroviaria electrificada junto a la ampliación de sistemas de alto volumen (Metro). Esto requiere de una progresiva reforma fiscal, dada la urgencia climática en curso y las exigencias de la multimodalidad del comercio, que analizaré en otra entrega. Tanto en lo climático y lo comercial, el reforzamiento del transporte urbano e interurbano electrificado y la recuperación del timón ferrocarrilero es esencial a la 4T, es decir, para la supervivencia y bienestar de la población de hoy y del futuro.
Aprendamos del pasado. Los preparativos y las acciones administrativas y publicitarias para la CVM, como en Pemex y CFE, también en FNM vienen de la década de 1980. Con aval de De la Madrid, Salinas y sucesores, se privilegió el servicio de la deuda al tiempo que se autorizaron empréstitos y programas de ajuste estructural, condicionados por el Tesoro de EU a fin de agilizar negocios leoninos, como se les calificó desde la dirección de la CFE. En el caso de los FNM usaron la bandera de la modernización, expresada en corrupción político-sindical para, como en lo petro- eléctrico, llevar a FNM a un punto de venta, en ese caso con aviso del BM de que la inversión se condicionaba a la liquidación de los pasivos laborales.
Bajo esa advertencia, en marzo 1995, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes de Zedillo anunció que carreteras, aeropuertos, puertos y ferrocarriles se subastarían a inversionistas nacionales y extranjeros. Nada se improvisó. La costosa campaña publicitaria para justificar la entrega de la infraestructura de movilidad del país se basó en el globalismo pop y el libre mercado. Penetró en círculos varios, pero la acumulada pobreza e informalidad económica desembocó en lo que Adrián Sotelo en Estados Unidos en un mundo en crisis (Ceiich/Anthropos 2019) muestra ser superexplotación y precarización del trabajo acá y en EU.
El México hecho fosa no explotó en 2018 en guerra civil, sino en una esperanzadora avalancha electoral en cuya 4T se juega el futuro del país: las causas de la violencia desatada por 36 años de neoliberalismo y magnos flujos de armas de asalto desde EU, no se disipan fácil.
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