miércoles, 23 de abril de 2008

DECLARACION DE CARACAS

Los participantes en el Encuentro "Armados de Ideas", Intelectuales y
Artistas por la Paz y la Soberanía de América Latina y el Caribe, reunidos en
Caracas, Venezuela, el 12 y 13 de abril de 2008, conmemorando la gesta
del pueblo venezolano en defensa de la Revolución Bolivariana y contra el
golpe de estado fascista del 11 de abril de 2002,


M A N I F E S T A M O S :

Nuestra mas firme solidaridad con la Republica Bolivariana de Venezuela y
con su pueblo en el proceso revolucionario que vive este país en el pleno
ejercicio de su legitimo derecho a la autodeterminación. Apoyamos
decididamente al Presidente Hugo Chávez Friás y a los procesos
organizativos populares que fortalecen día a día su marcha hacia un
Socialismo que se construye con imaginación, humanismo y creatividad.

Respaldamos, asimismo, al gobierno del Presidente Evo Morales Ayma, a
sus políticas de cambio y al proceso constituyente soberano del pueblo
boliviano. Condenamos el injerencismo del gobierno de Estados Unidos en
los asuntos internos de Bolivia y denunciamos las acciones divisionistas y
discriminatorias de los grupos oligárquicos de ese país contra los pueblos
originarios y el ejercicio de sus autonomías. Rechazamos el Estatuto
autonómico de Santa Cruz, declarado unilateralmente, por ser
inconstitucional y por ir en contra de la unidad de la nación multiétnica
boliviana.

Expresamos nuestra solidaridad con la digna posición de defensa de la
soberanía del gobierno ecuatoriano de Rafael Correa ante la violación de
su territorio perpetrada por el gobierno de Colombia, con el apoyo de
armamento, logística e inteligencia de Estados Unidos y como parte de la
estrategia de dominación imperialista en la región. Expresamos nuestra
indignación por la masacre de ciudadanos ecuatorianos, colombianos y
mexicanos, y rechazamos cualquier tipo de intervencionismo guerrerista
contra nuestros pueblos.

Externamos nuestra profunda preocupación por la crisis histórica que
atraviesa Colombia, y manifestamos nuestra firme solidaridad con la lucha
valerosa de su pueblo por una verdadera democracia que respete los
derechos humanos, por la realización de un acuerdo humanitario y la
búsqueda de una solución política negociada que ponga punto final a la
guerra prolongada que ha dejado cientos de miles de muertos, heridos,
desplazados y desaparecidos.

Urgimos a todos los gobiernos que forman parte de la llamada Misión de
Estabilización de Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), y en particular a
los de América Latina, para que retiren inmediatamente sus tropas y
contribuyan así al restablecimiento de la democracia con total respeto a la
autodeterminación del pueblo haitiano.

Condenamos enérgicamente las reiteradas agresiones del gobierno de
Estados Unidos a nuestros pueblos bajo el pretexto de la lucha contra el
terrorismo y el narcotráfico, y demandamos la extradición del terrorista
confeso Luis Posada Carriles a Venezuela, encausado por el homicidio
calificado de 73 personas a bordo de un avión de pasajeros.

Exigimos la inmediata liberación de los cinco cubanos presos injustamente
en cárceles estadounidenses por combatir el terrorismo de Estado dirigido
contra el pueblo cubano.

Denunciamos el injusto, cruel e ilegal bloqueo que por casi medio siglo,
Estados Unidos mantiene contra Cuba.

Rechazamos la adopción indirecta del plan Colombia por parte del gobierno
mexicano, el avance de la Iniciativa Mérida en ese país y la Alianza para la
Prosperidad y Seguridad de América del Norte, como mecanismos de
expansión de la intervención militar de Estados Unidos en América Latina.
Consideramos inadmisible que el gobierno de Felipe Calderón no
condenara la masacre realizada en territorio ecuatoriano en la que
perdieron la vida cuatro estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma
de México, coadyuvando en la criminalizacion de las victimas y los
sobrevivientes de ese asesinato, mientras protestaba por la nacionalización
legitima del gobierno de Venezuela de la compañía CEMEX de capital
mexicano.

Nos pronunciamos por el fin de la dominación colonialista y neocolonialista
en Nuestra América y exigimos la independencia de Puerto Rico y de todas
las colonias que subsisten en el Caribe.

Convocamos a la movilización por el cierre y retiro de las bases militares
extranjeras en los países de América Latina y del Caribe.

Rechazamos la manipulación ecológica para transformar nuestro territorio
en proveedores de agro-combustibles con el fin de sustentar la suficiencia
energética de Estados Unidos.


Denunciamos el despojo de los conocimientos ancestrales de los pueblos
indígenas de Nuestra América y su comercialización por corporaciones
medicas capitalistas, así como el saqueo realizado por museos y
coleccionistas de Estados Unidos que exhiben y mantienen en su poder
cientos de miles de piezas de nuestros patrimonios históricos y culturales.

Los participantes en este encuentro nos comprometemos a continuar,
ampliar y profundizar la participación de intelectuales y artistas
-comprometidos con la lucha de los pueblos de Nuestra América- en la
batalla de las ideas, reconociendo las ricas experiencias que estamos
viviendo en la construcción del poder popular desde abajo, desde los
ciudadanos, desde los procesos de lucha de los pueblos indígenas. Como
declaro en esta reunión el Presidente Chávez, "solo el pueblo salva al
pueblo".

Caracas, Venezuela, 14 de abril de 2008.

Suscribimos:

Jorge Enrique Adoum (Ecuador)
Lisette Adoum (Ecuador)
Felix Julio Alfonso (Cuba)
Martin Almada (Paraguay)
Blanca Arredondo (Venezuela)
Sergio Arria (Venezuela)
Fernando Baez (Venezuela)
Tristan Bauer (Argentina)
Carmen Bohorquez (Venezuela)
Matias Bosch (Republica Dominicana)
Fernando Buen Abad (Mexico)
Manuel Cabieses (Chile)
Stella Calloni (Argentina)
Hernando Calvo Ospina (Colombia)
Alba Caroccio (Venezuela)
Felisa Casal (Venezuela)
Ana Esther Cecenna (Mexico)
Ender Cepeda (Venezuela)
Emma Elinor Cesin (Venezuela)
Ramon Chao (Espanna)
Yamila Cohen (Cuba)
Michel Collon (Belgica)
Luis Alberto Crespo (Venezuela)
Antonieta Di Stefano (Venezuela)
Nora Delgado (Venezuela)
Hector Diaz Polanco (Mexico)
James Early (Estados Unidos)
Blanca Eekhout (Venezuela)
Victor Ego (Argentina)
Jose Carlos Fazio (México)
Jorge Fornet (Cuba)
Eusebio Gironda (Bolivia)
Eva Golinger (Venezuela)
Reinaldo González (Cuba)
Ismael González (Cuba)
Belen Gopegui (España)
Marisela Guevara (Venezuela)
Amarilis Hernández (Cuba)
Daniel Hernández (Venezuela)
Roberto Hernández Montoya (Venezuela)
François Houtart (Belgica)
Jose Huerta (Venezuela)
Andres Izarra (Venezuela)
Gloria La Riva (Estados Unidos)
Cesar López (Cuba)
Gilberto López y Rivas (México)
Miguel Márquez (Venezuela)
Fernando Martínez Heredia (Cuba)
Humberto Mata (Venezuela)
Aristides Medina Rubio (Venezuela)
Juan Carlos Monedero (España)
Roberto Montoya (España)
Pedro Monzon (Cuba)
Luis Morlote (Cuba)
Carlos Noguera (Venezuela)
William Osuna (Venezuela)
Ivan Padilla (Venezuela)
Edgar Páez (Venezuela)
Senel Paz (Cuba)
Ana Maria Pellon (Cuba)
Regulo Perez (Venezuela)
Raul Perez Torres (Ecuador)
Jose Pertierra (Estados Unidos)
Abel Prieto (Cuba)
Jose Vicente Rangel (Venezuela)
Fernando Rendon (Colombia)
Maria Elena Salgado (Cuba)
Roberto Sanchez (España)
Mario Sanoja (Venezuela)
John Saxe Fernández (México)
Hector Seijas (Venezuela)
Pascual Serrano (España)
Francisco Sesto (Venezuela)
Hector Soto (Venezuela)
Jose Steinsleger (México)
Cesar Trompiz (Venezuela)
Romulo Ulloa (Venezuela)
Iraida Vargas (Venezuela)
Vicioso Luisa "Chiqui" (Republica Dominicana)
Daniel Viglietti (Uruguay)
Antonio Vulcano (Argentina)
Margarita Zapata (México)

viernes, 11 de abril de 2008

Paralelismos y autonomía de gestión





John Saxe-Fernández La Jornada, México, 10 de abril de 2008.


Calderón anunció en la promoción de su “iniciativa” que Petróleos Brasileños es modelo para Pemex, por lo que conviene revisar ambas experiencias. Los paralelismos se detectan en la sustancial entrevista de Fernando Siqueira, director de la Asociación de Ingenieros de Petrobras (La Jornada, 12/3/08, p. 28). Imitar cuando, como advierte Siqueira, la firma se abrió a empresas extranjeras, “que pronto se hicieron propietarias del crudo”, es un golpe a la Constitución y al pueblo, dueño del recurso. Fueron las reformas del Banco Mundial (BM) aplicadas por el gobierno de Fernando E. Cardoso en 1997, cuando llegó a su punto culminante el esquema para “llevar la empresa a un punto de venta” como sucede en México.

Petrobras, con una intención similar al asalto fiscal que Hacienda ejerce contra Pemex, fue obligada a comprar el crudo “a precios internacionales de 25 dólares por barril y venderlo en el mercado interno a 14 dólares”. ¿Objetivo? Como acá, secar los recursos para invertir y descapitalizar la empresa.

En 1995 Cardoso reprimió la resistencia a la privatización que incluía al sindicato petrolero. Prohibió a los empleados públicos trasladarse a Brasilia para evitar protestas contra sus “iniciativas”, “so pena de despido”. En México el gobierno de Salinas ordenó un asalto policial-militar no contra la corrupción sindical imperante en Pemex, sino para desactivar la resistencia del líder sindical La Quina a la privatización. En Brasil el BM lanzó una ofensiva para deshacerse de “pasivos laborales”. Fue implacable el despido de trabajadores y técnicos. La planta laboral se redujo de 60 mil a 30 mil empleados. Pero en esto Salinas y Zedillo estaban en la vanguardia: en 1989 Pemex tenía 280 mil trabajadores y en 1998 sólo 121 mil. En Imperialismo en México (Debate, 2005) se recuerda que el reajuste de 150 mil plazas en las áreas de perforación, construcción, mantenimiento y servicios generales no acarreó “una mayor eficiencia organizativa, funcional y productiva” como proclamó el BM y el director de entonces, Francisco Rojas, hoy “crítico” de la “iniciativa”, sino todo lo contrario.

Con la apertura formalizada en el TLC de licitaciones del sector público a empresas extranjeras bajo la noción de “trato nacional”, Pemex se inundó de contratistas del exterior porque el TLC derogó requisitos a esas firmas, como la utilización de insumos y servicios nacionales o el empleo de personal mexicano. Pronto nuestros trabajadores y técnicos fueron jubilados y desalojados a favor de sus pares del exterior. En Brasil también.

Aunque la cúpula priísta considere insultante el “diagnóstico” del gobierno sobre Pemex algunos de sus integrantes, como Rojas, cuya dirección en Pemex procedió con el desmembramiento administrativo de la empresa “sugerido” por el BM, ahora ofrecen diseños “alternativos” ajustados a los esquemas del Banco para incentivar el manejo privado del “portafolio de negocios”, por la vía de una no aclarada “autonomía de gestión”. Así ocurrió en Venezuela y Brasil. Cardoso “reconformó” el consejo de administración de Petrobras para incluir consejeros externos brasileños, “representantes de los intereses del sistema financiero internacional”. A partir de ahí, dice Siqueira, “se perdió el control sobre las decisiones y la información estratégica”.

Esa “autonomía” iría acompañada de una burocracia, como en Estados Unidos, auspiciada por las petroleras, “para administrar los hidrocarburos”: una “agencia federal separada de Pemex y encargada”, dice el BM, “de tareas de exploración y producción que negocia y firma los contratos sobre todas las áreas existentes y las que existan en el futuro”. (p. 43)

Coda: en Brasil y en México se despliega a los cuatro vientos un drama edípico que aporrea el inconsciente colectivo: Cardoso hijo rompió el sueño de su padre que proclamó: “o petroleo e nosso”. En México otro hijo desgarra su apellido ante una nación atónita, que resiste el despojo.



Andrés Manuel López Obrador tomó protesta en el Monumento a la Revolución a 38 brigadas –cada una integrada por 500 personas– que participarán en las acciones en defensa del petróleo. El político tabasqueño dijo que el movimiento va a actuar de manera ejemplar, sin caer en la violencia Foto La Jornada

sábado, 29 de marzo de 2008

Irak: más de un millón


John Saxe-Fernández
La Jornada, México,
27 de Marzo de 2008.





Las ganancias logradas por los principales contratistas del programa militar y de reconstrucción de Irak, encabezados por firmas próximas a la Casa Blanca (entre ellos Bechtel, DynCorp Int, Fluor Intercontinental) han sido inmensas y bienvenidas en tiempos de frenazo económico. Así lo reconoció William P. Utt, CEO de Kellog, Brown and Root, hasta hace poco subsidiaria de Halliburton que encabeza junto a las petroleras, el padrón de beneficiarios. El Proyecto de Prioridades Nacionales estima que entre 2003 y 2008 hubo una erogación para esta guerra de agresión de poco más de 500 mil millones de dólares (341.4 millones de dólares diarios).

Pero la “reconstrucción” de Irak brilla por su ausencia, excepto en proyectos afines a los intereses de EU y las petroleras, como la restauración de pozos y ductos o la nueva embajada de los ocupantes que cubre un área mayor a la empleada por el Vaticano. Es un diseño arquitectónico que grita a los cuatro vientos la conquista y administración colonial implantada por medio del terror de Estado en Irak, a favor de las mismas firmas e intereses petroleros y geoestratégicos a los que sirven los neo-polkos asentados en Pemex y Los Pinos.


Según Bush los nuevos contratos en Irak a favor de esas empresas, estimados en 150 mil millones de dólares se prolongarían hasta 2018. Los atrasos, las fallas estructurales, técnicas y los manejos turbios de contratistas y subcontratistas infectan todo esfuerzo que pudiese aliviar la devastación perpetrada contra una población ocupada, agredida y humillada: la infraestructura eléctrica, el saneamiento del agua, hospitales, escuelas, carreteras, etcétera. Son fracasos y demoras fríamente tolerados. Los programas de outsourcing logístico y los de la reconstrucción zozobran en un mar de corrupción e impunidad. El hecho es que en ningún momento la intención fue la recuperación real de un país y de una población sometida a una hecatombe sistemática e intencional.

Un aspecto nodal de este asunto es que según lo establecido en la Convención sobre Genocidio de 1949 la operación militar en pos del control y usufructo de la segunda reserva de petróleo convencional del mundo es en sí misma un crimen de guerra. El objetivo relaciona operativos aéreos y terrestres inherentemente genocidas (iniciados bajo la rúbrica del “awe and shock” de Rumsfeld-Wolfowitz) para aterrar y aniquilar las bases logísticas del nacionalismo petrolero iraquí inflingiendo ataques y condiciones de vida calculadas para inducir la desintegración y/o destrucción total o parcial de la categoría “iraquí” y de paso impulsar la tasa de ganancias de las firmas petroleras, bélico-industriales y de servicios de seguridad.

El entramado de exterminio, corrupción y empresas es crucial: las víctimas fatales ya rebasan el millón, según la contabilidad realizada desde marzo de 2003 hasta hoy. En contraste con lo que se maneja en medios electrónicos –y periodísticos– de EU la cifra de “más de un millón” de víctimas ha sido mencionada por la BBC. Quizá no sea casualidad ya que este guarismo abrumador es ofrecido por fuentes y empresas británicas especializadas en estos análisis.

Desde estas páginas dimos a conocer que en julio de 2006 la prestigiosa revista médica Lancet calculaba que unos 600 mil iraquíes habían muerto como resultado de una guerra de agresión realizada en violación de todo Tratado y Convención Internacional. Información recabada por Just Foreign Policy indica que la cantidad de “más de un millón” fue confirmada en septiembre de 2007 por Opinión Research Business, una acreditada firma de sondeos británica que en ese momento mencionó que 1.2 millones de personas habían muerto con violencia desde que Bush desató la petroquerra encaminada a la destrucción metódica, por la vía del exterminio y la tortura diarios, de la base humana y de la infraestructura necesarias para que exista la categoría social “pueblo iraquí”, dueño de esa inmensa riqueza petrolera.

Foto: Iraquies caminan por las calles de Tikrit después de pasar un punto de revisión militar estadounidense. AP. 14 de abril 2007



lunes, 24 de marzo de 2008



México-Estados Unidos: la sardina protege al tiburón





John Saxe-Fernández 1




La Jornada, México,
18 de marzo de 2006

"México entre el acoso y la resistencia"
Suplemento especial.
http://www.jornada.unam.mx/2008/03/19/petroleo.html




Setenta años después de la histórica decisión del presidente Lázaro Cárdenas, que el 18 de marzo de 1938 nacionalizó los bienes de las empresas extranjeras que explotaban los yacimientos de hidrocarburos de nuestro país, los neoliberales mexicanos se disponen consumar la devolución de esa industria a las compañías internacionales, pero éstas no sólo ya operan a sus anchas en el Golfo de México, sobre el inmenso yacimiento de Cantarell, sino que durante la administración de Vicente Fox adquirieron en subasta, ilegalmente efectuada, concesiones para explorar los mantos de petróleo y gas localizados en la frontera norte y la costa del Pacífico, recuerda John Saxe Fernández en MEXICO-ESTADOS UNIDOS: LA SARDINA PROTEGE AL TIBURON.






La privatización de PEMEX consiste en aumentar la extracción de gas y petróleo a como dé lugar, mediante recursos públicos mexicanos, para subvencionar los negocios de firmas nacionales y/o extranjeras que operan al margen de la Constitución




“El reto es cómo esta riqueza, el petróleo, debe orientarse hacia el fortalecimiento de la seguridad energética nacional de nuestros principales socios comerciales”.2 Con estas palabras, Raúl Muñoz Leos, el ex gerente de Dupont designado por el presidente Vicente Fox (2000-2006) al frente de Petróleos Mexicanos (PEMEX), sintetizó de manera diáfana lo que Aníbal Quijano denomina la “colonialidad”3 que caracteriza al esquema oligárquico-imperial vigente en Latinoamérica. La frase también retrata el pensamiento de la cúpula de los dueños del poder político en México, los neo-porfiristas4 que, desde la crisis deudora de 1982, han hegemonizado el Estado y prevalecido en la instrumentación del recetario político, económico y de seguridad e integración regional energética dictado por Washington.






El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) fue establecido entre la clase dominante de una potencia dominante y las clases gobernantes de dos economías menores subordinadas a ella, la canadiense y la mexicana. Las asimetrías entre el hegemón y sus socios comerciales son abismales: la economía de EU, determinada por una estrecha relación –una virtual simbiosis– entre su aparato empresarial de corte monopólico y su sector estatal, se ha caracterizado, desde la Segunda Guerra Mundial, por la permanente movilización bélica-industrial. Su PNB ya rebasa los 13 billones (13 millones de millones) de dólares y su gasto público es récord: sólo el del gobierno federal se estima en 3 billones de dólares en 2008-2009, lo que equivale al PNB de Alemania. La erogación en el rubro “seguridad” es de 1 billón de dólares, mayor al PNB mexicano. La cifra es superior al expendio combinado en ese rubro del resto del mundo.










Durante el limitado debate que se suscitó en México antes de la formalización del TLCAN, un empresario llamaba la atención a quienes minimizaban la asimetría entre las dos economías utilizando parámetros como el PNB, arguyendo que la mexicana sólo era menor a la estadunidense una veintena o treintena de veces. El empresario señalaba que la distancia es mucho mayor: basar la diferencia en el PNB equivaldría a medir la riqueza comparativa de dos personas de acuerdo a los pagos de intereses que perciben anualmente, en lugar de comparar la riqueza real acumulada por cada una de ellas. Sería mejor, en cambio, comparar la riqueza de los dos países, que incluye el valor monetario de carreteras, puertos, aeropuertos, edificios, plantas industriales, sectores habitacionales, flota vehicular y otros bienes. Con esta medición5, se estima que la riqueza acumulada en EU es 200 o 300 veces mayor que la mexicana. El empresario se preguntaba: “¿se asociaría usted con alguien 250 veces más rico? De hacerlo, ¿sería usted realmente su socio o su empleado?”.6


















En el contexto del TLCAN como iniciativa e instrumento de proyección de poder de clase, conceptos como “presidencia imperial”, y su relación con el capital monopólico, o la noción de imperio con “imperialismo”7, resultan más adecuados para describir y explicar estos mecanismos de “integración” comercial y energética. Alejándose del “globalismo pop”, varios estudiosos se preguntaban: ¿después de todo, qué es lo que distingue a un imperio de una alianza o un tratado de libre comercio? Su respuesta resulta crucial: “un imperio es el principal actor en el sistema internacional y su poder está basado en la subordinación de diversas elites nacionales que, ya sea bajo compulsión o por convicciones compartidas, aceptan los valores de aquellos que gobiernan al centro dominante o metrópolis. La inequidad de poder, recursos e influencia es lo que distingue a un imperio de una alianza (aunque los tratados de alianza a menudo formalizan o sirven de disfraz para una estructura imperial)”.8 Este es el caso del TLCAN y de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de la América del Norte (ASPAN).













La naturaleza parasitaria del capitalismo monopolista y su economía permanente de guerra observa dos vertientes: la interna, en el sentido apuntado de depredar los recursos humanos, materiales y de capital fresco, y la externa, dirigida a subsanar el deterioro de las reservas nacionales de abastecimientos de materia prima estratégica, por la vía de lanzarse sobre las líneas de menor resistencia. Reagan impulsó un amplio esquema de guerra política al interior de la estructura de poder de Arabia Saudita, principal productor de petróleo del mundo, para inducir mayores exportaciones de crudo. Logró abatir los precios. Algo similar se hizo en México, desde tiempos de Díaz Serrano en PEMEX, intensificándose la privatización de facto y el desmantelamiento de la empresa bajo un guión elaborado por el Banco Mundial (BM). En la Venezuela de antes de Chávez ocurrió lo mismo; en este caso se trata de la mayor reserva de petróleo convencional de todo el hemisferio occidental –y probablemente del mundo–, por lo que los intentos y programas del presidente Hugo Chávez, orientados a la recuperación del patrimonio nacional, enfrentan una sistemática ofensiva política y cuasi-militar por parte del aparato de seguridad de EU.






En lo relacionado con el intento de estimular otras fuentes de abastecimiento petrolero y de gas geográficamente localizadas en América Latina y el Caribe (México –y el Golfo de México–, Canadá, Venezuela, Colombia, Bolivia, Ecuador), se procedió con el diseño y despliegue de instrumentos político-económicos y de seguridad, estimulándose la creación de mecanismos de integración profundamente asimétricos.










Durante el gobierno de Bush Jr. se acentuó la política reaganiana de agresión ambiental y deterioro presupuestal de los programas de investigación y desarrollo (IyD) de alternativas energéticas. El acceso logrado por el BM al proceso de toma de decisiones en México por medio de préstamos altamente condicionados, así como la inducción para que PEMEX restringiese su programa de mantenimiento y, desde luego, de ampliación de la planta refinadora y aumentara inusitadamente las exportaciones de crudo,9 entre otros factores importantes, alentó la tendencia parasitaria de EU en relación con su socio comercial y «aliado geopolítico al sur de la frontera», una frase que empezó a popularizarse desde tiempos de Bush padre, y que su hijo ha retornado, impulsando el acuerdo energético de la América del Norte diseñado en función del voraz apetito de crudo y gas natural de EU,10 con el entusiasta y torpe endoso de Fox y Calderón, quienes han seguido el ímpetu entreguista de sus antecesores, De la Madrid, Salinas y Zedillo. En los dos últimos años de su periodo Fox aspiró a dejar irreversiblemente avanzada la entrega de PEMEX-CFE y Compañía de Luz y Fuerza a empresas extranjeras e integrado el país a la mencionada ASPAN, una iniciativa bloquista de viejo cuño colonial que abate la soberanía mexicana y canadiense so pretexto de la «seguridad de la América del Norte» y que requiere «contar con medidas coordinadas y sin fisuras, dentro y más allá de nuestra fronteras, para ofrecer a nuestros pueblos y a nuestra infraestructura el máximo nivel común posible de protección contra terroristas y otros criminales, así como contra desastres naturales comunes».11





Detrás de esta Alianza hay un gran esfuerzo diplomilitar que se intensificó pocos meses después de firmado el TLCAN, que los hacendistas locales presentaron a la opinión como un esquema meramente comercial. En materia de integración –y absorción–, hay continuidad entre republicanos y demócratas. En mayo de 1994 el Secretario de Defensa de Clinton visitó Ottawa y desde ahí insistió de nueva cuenta en la necesidad de «complementar al TLCAN con una integración militar para América del Norte y el hemisferio occidental».12 Mientras el secretario de Defensa William Perry hacía estas declaraciones, el Congreso de EU votaba negativamente la propuesta para cerrar la Escuela de las Américas de Fort Benning, conocida en Panamá como la «escuela del terror institucionalizado».13



La Alianza es la más reciente expresión de esa aspiración imperialista de agregar, al manejo comercial, financiero y de inversión, la sombrilla de la seguridad. El TLCAN es mucho más que un mero asunto comercial.14 La metástasis del TLCAN rápidamente se trasladó del comercio a otros de sus objetivos centrales: el dominio irrestricto sobre la Inversión Extranjera Directa (IED), la estrategia monetaria, la instauración de candados al nivel de seguridad nacional y el manejo, administración y usufructo del espacio geográfico mexicano y sus vastos recursos humanos, minerales y de combustibles fósiles.





La Alianza no es la misma gata, revolcada. Contiene nuevos elementos de sometimiento enarbolados bajo la sangrienta bandera del 11-9. Además de colocar bajo el aparato de seguridad nacional de EU el manejo de los movimientos de personas, bienes y servicios que cruzan las fronteras, la iniciativa insiste en el aperturismo a favor de empresas de EU en México, especialmente «en comercio, investigación y educación». Se incluye la instalación de cinco estaciones del sistema de localización satelital en Canadá y México para incrementar la precisión de la navegación aérea en América del Norte y la armonización de estándares de navegación. Se mencionan estrategias para la siderúrgica, la creación de un consejo automotriz trinacional para identificar los temas que tienen impacto sobre la industria y la de autopartes, mientras promueve de manera central la integración energética, bajo la retórica manejada por el BM de un esquema sustentable, dirigido a «crear las condiciones políticas que promuevan el abasto y uso sustentable de energía». La propuesta promueve la posibilidad de un esfuerzo trilateral de «confiabilidad eléctrica» y una mayor cooperación en el intercambio comercial de inversión en gas natural.15
Ésta es la sombrilla de seguridad nacional para profundizar la ofensiva empresarial-petrolera de la Casa Blanca sobre los recursos energéticos de México y Canadá, encabezados al sur del Bravo por la empresa de servicios petroleros Halliburton.









En mayo de 2004 John Gibson uno de los sucesores de Dick Cheney como presidente y CEO de Halliburton, dio a conocer que su empresa había recibido un contrato de dos años –parte del rosario de 156 contratos de Halliburton con PEMEX valorados en 1,222 millones de dólares desde que Fox llegó a Los Pinos hasta mayo de 2005– para la perforación de 27 pozos del proyecto Iride-Samaria. Gibson considera que ésta es una operación que «amplía la ya importante relación» de Halliburton con PEMEX, «y solidifica nuestro crecimiento en este muy importante mercado».16 Ello porque se trata de una alianza estratégica, en este caso en torno al primer proyecto de servicios integrados PEMEX-Halliburton encaminado al aumento de la extracción del crudo mexicano y al uso de tecnología de punta, meta central del esquema energético para la América del Norte de Bush-Cheney, centrado en aumentar la oferta de crudo y, de paso, hacer buenos negocios. En relación con estas alianzas estratégicas que el liderato privatizador-neoliberal que maneja PEMEX también se está planteando en relación a la exploración y explotación del petróleo localizado en aguas profundas, el analista Víctor Rodríguez Padilla advirtió que cualquier tipo de alianza con empresas extranjeras en exploración y producción implica compartir los resultados en producción o en valor, situación que no permite la Constitución en su artículo 27: «Las alianzas tecnológicas son una ficción y están diseñadas para compartir los resultados de la exploración y explotación», por ello, para poder realizar estas asociaciones se tendrían que hacer modificaciones a la Constitución y en caso de que así sucediera se allanaría el camino para entregar concesiones.17



Información recabada por el analista Israel Rodríguez indica que, aun bajo estas limitaciones legales y constitucionales, PEMEX, además de la magna operación con Halliburton, adjudicó el primero de noviembre de 2004 un contrato multianual a la empresa franco-estadunidense Shlumberger, para la perforación de 350 nuevos pozos en la Cuenca de Burgos, localizada entre Tamaulipas, Coahuila y Nuevo León. El acuerdo tendría vigencia hasta el 15 de julio de 2007 y es de los más cuantiosos.18 Pero estos ejemplos no son más que la punta del témpano del proceso de «desmantelamiento hormiga» que forma parte central de la agenda neoporfirista para el complejo petroeléctrico mexicano, es decir, PEMEX Comisión Federal de Electricidad y Compañía de Luz y Fuerza del Centro, cuyos parámetros centrales han sido delineados por el BM y cuya infraestructura ahora estaría bajo la vigilancia tripartita del tiburón y las dos sardinitas vecinas.19



En materia de petróleo, gas y electricidad, Fox, como sus antecesores neoporfiristas, responde a intereses extranjeros y a los de una cúpula de hombres de negocios local, intermediaria en los lucrativos negocios de la compra-venta de México. Su agenda profundiza los dispositivos puestos en marcha desde los años ochenta para la desarticulación administrativa y financiera y la inducción de la privatización y extranjerización del complejo petroeléctrico. Por ejemplo, el desfinanciamiento crónico de PEMEX-CFE, por la vía de un focalizado ataque fiscal, que promueve su creciente endeudamiento. Hoy, gracias al esfuerzo acumulado de 20 años, PEMEX, con una integración vertical debilitada por diseño del BM, es la empresa petrolera más endeudada del mundo.



Los Proyectos de Impacto Diferido en el Registro del Gasto, o Pidiregas, han sido usados para impulsar la privatización del sector. Ya en 2005 una gran proporción del presupuesto de PEMEX se dedicó al pago de los Pidiregas: tres mil millones de un total de 10 mil millones de dólares. Datos de PEMEX Exploración y Producción, indican que de 2001 a 2004 se destinó 75% de la inversión al pago de la deuda. Las urgentes necesidades de EUA en torno a su exorbitante consumo de combustibles fósiles y su estrategia orientada a diversificar las fuentes de suministro forman el núcleo de la agenda de la Casa Blanca/ Los Pinos. Además, el impulso de Bush, Fox y Calderón a la privatización de PEMEX consiste en aumentar la extracción de gas y petróleo a como dé lugar, por la vía de usar los recursos públicos mexicanos para subvencionar los negocios de firmas nacionales y/o extranjeras que operan en PEMEX, al margen de la Constitución. Es el caso de Cantarell, el principal campo petrolero del país localizado en la bahía de Campeche, cuyo orden de magnitud original se estimó en 35 mil millones de barriles en 1979. Sometido a una sobreexplotación, su producción empezó a declinar en 1996 por lo que al año siguiente, con el respaldo del BM, del Departamento de Energía (DdE) de EU y del entusiasmo entreguista de Zedillo, se diseñó un contrato de 15 años, a favor de un consorcio integrado por BOC Gases, Marubenti Corporation, Setcoast Energy, ICA Fluor Daniel y Linde para inyectar nitrógeno e incrementar la producción, que en 2002 llegó a 1.88 millones de barriles diarios, el doble de lo producido en 1995. La agenda de Fox y Calderón, que es la del BM, incluye de manera prominente los Contratos de Servicios Múltiples (CSM), especial aunque no exclusivamente en torno a la explotación del gas no asociado de la Cuenca de Burgos que fue dividida –y subastada– en siete bloques: Repsol-YPF se encarga del bloque Reynosa-Monterrey; a Teikoku Oil de Japón y Grupo Diavaz de México se les asignaron Cuervito y Fronterizo. Tecpetrol, domiciliada en Argentina, junto a Industrial Perforadora de Campeche, ganaron el contrato para la Misión. Fox inauguró el año 2004 otorgándole al grupo Lewis Energy de Texas el CSM para Olmos el 9 de febrero. En medio del aplauso de la Casa Blanca y de la censura del Senado mexicano, la racha antinacional panista continuó impertérrita. Se asignó el CSM de Pandera-Anáhuac a Industrial Perforadora de Campeche y Compañía de Desarrollo de Servicios Petroleros. En 2005 se entregó Pirineo y Monclova. No son necedades panistas, sino oportunidades empresariales y necesidades geoestratégicas de EUA derivadas de su despilfarro energético. Fox seguido por Calderón impulsan las reformas estructurales del BM encaminadas a dar cobertura legal a a las inconstitucionales operaciones en curso.




El “mercado” (léase, empresas como Repsol) se encarga de los grandes negocios del gas (regasificación, distribución, etc.) a lo largo y ancho del país, especialmente en la frontera norte: en Altamira están Royal Dutch, Shell, Total y Mitsui con la participación de Unión FENOSA de España; en la Costa Azul, Sempra Energy y Royal Dutch Shell; en la Península de Baja California, cerca de las Islas de Coronado, Chevron-Texaco; en Lázaro Cárdenas, Repsol-YPF; en Tijuana, Maratón con Golar LNG Limited y Grupo GGs; en Sonora, DKRW Energy.
El «México Country Analysis Brief» del Departamento de Energía de EU (noviembre de 2004) apoyaba entusiasta la gestión de Fox ya que sus iniciativas, como los CSM (que son las de la Casa Blanca y su BM), «aparecen como un paso positivo hacia la apertura gradual de la producción de gas natural de México a favor de las compañías privadas extranjeras». Bush, Cheney, Halliburton y su subsidiaria, Kellog, Brown and Root, Bechtel y las petroleras, gaseras y empresas eléctricas asociadas –y otras como Repsol e Iberdrola de España– mostraron alegría y agradecimiento con el ex gerente de la Coca Cola que se sentó en la silla presidencial con el voto ciudadano. Pero ahora impulsan un despojo mayor bajo el eufemismo de una “reforma estructural energética”. Lo quieren todo y lo quieren “hoy hoy hoy”.










_______



1 John Saxe Fernández es Docente e Investigador de la UNAM. Es autor, entre otros de Petróleo y Estrategia (Siglo XXI, 1980; La Compra-Venta de México, (Plaza & Janés, 2002), Terror e Imperio (Random House, 2006).
2 Raúl Muñoz Leos, citado por Rafael Decelis Contreras, “Misivas sin Respuestas II”, Costa-Amic Editores, México 2004 p. 3
3 Aníbal Quijano,”América Latina en la economía mundial”, Problemas del Desarrollo, Vol. XXIV, N.95, México, Octubre-diciembre 1993; “Coloniality of power and its institutions”, University of New York at Binghamton, Nueva York, April, 1999 (mimeo).
4 Uso el termino de “neoporfiriato” en lugar de “neoliberalismo”, para centrar la atención en la dimensión librecambista, del laissez-faire decimonónico que en gran medida se reproduce actualmente. Se considera también que los liberales decimonónicos tenían más sentido de la patria y además propiciaban la separación de la Iglesia y el Estado y la educación pública laica, en contraste con el actual liderato.
5 El cálculo se basa en metodología elaborada por Seymour Melman del Departamento de Diseño Industrial de Columbia Univeristy –Nueva York. S. Melman, Profits Without Production, Philadelphia, University of Pennsylvania Press, 1987.
6 Me he referido extensamente a este asunto en John Saxe-Fernández, “After the Cold War. New Strategies in Latin American-United States Relations”, International Journal of politics culture and society, Vol.8, N.2, Winter 1994, New York, p 232 y ss.
7 John Saxe-Fernández, “La Presidencia Imperial en México”, Nueva Sociedad, N. 188, Caracas, 2003; John Saxe-Fernández, “Irak & Gewaltgeschäfte”, Das Argument N. 263, Berlín, 2005, pp 108-116. John Saxe-Fernández, “Presidencia Imperial y Capital Monopolista”, Mundo Siglo XXI, N. 4 Primavera de 2006, México Instituto Politécnico Nacional, pp 13-19.
8 Es una noción que contrasta con el manejo ideológico y sesgado que dan Negri y Hart al término. Para una aclaración consultar Lloyd Gardner and Marilyn B. Young, et al, The New American Empire, New York, London, The New Press, 2005 p xii-xiii.
9 Algo similar trató de hacer Washington con Pdvsa, la empresa petrolera venezolana. No obstante, los venezolanos lograron adquirir empresas distribuidoras de gasolinas y otros derivados del petróleo en EU, manteniendo esquemas de refinación. En contraste, PEMEX fue sometida a restricciones severas por lo que se refiere a la inversión en el mantenimiento y ampliación de la planta refinadora.
10 Sobre este diseño imperialista consultar John Saxe-Fernández, Petróleo y estrategia, México, Siglo XXI,1980.
11 Sección del texto oficial de ASPAN, citada por José Carreño, Atan seguridad y mejora económica a proyecto regional, El Universal, 27 de junio de 2005, p. A18.
12 J. Saxe-Fernández, “La seguridad internacional: consecuencias para el NAFTA”, Excélsior, 31 de mayo de 1994, p. 7 A.
13 El Financiero, 24 de mayo de 1994, p. 54.
14 La visión de estrecho economicismo fue popularizada por medio de una masiva campaña de convencimiento desplegada durante el régimen de Salinas, por personajes como Serra Puche desde una Secretaría de Comercio que parecía un apéndice vergonzante y vergonzoso del Departamento de Comercio de EU.
15 Carreño, op. cit.
16 Scandinavian Oil and Gas Journal.
17 Citado por Israel Rodríguez, Carece Pemex de marco legal para hacer alianzas con otras petroleras, LaJornada, 8 de febrero de 2005.
18 Id.
19 En La compra-venta de México, op. cit.



* Cartones de El Fisgón: La reforma energética y Shell deborando a PEMEX




























































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































México entre el acoso y la resistencia ofrece a sus lectores un conjunto de análisis y reflexiones sobre el pasado, el presente y el incierto porvenir de la industria petrolera mexicana, de la cual dependerá no sólo el sustento económico y la palanca del desarrollo para el nuevo siglo sino la cada día más precaria estabilidad política del país.








































































































































































































viernes, 14 de marzo de 2008

Hora latinoamericana



John Saxe-Fernández

La Jornada, México,
13 de marzo de 2008



Ante la lentitud e incapacidad de la Organización de Estados Americanos (OEA) para sofocar el grave estallido diplo-militar por la violación de las fuerzas armadas colombianas del espacio territorial y aéreo de Ecuador en días pasados, los presidentes de ese país y Nicaragua abogan ahora por la transformación del Grupo de Río en una Organización de Estados Latinoamericanos. El contraste entre lo ocurrido en Washington y en Santo Domingo es significativo: en el norte prevaleció el tradicional bilateralismo intensivo ejercido por la Casa Blanca en los pasillos de la OEA a favor de Colombia, mientras en Dominicana con el llamado del presidente Hugo Chávez a no dejar que el conflicto se saliera de control, imperó la sensatez.


La parsimonia de la OEA, bajo guión imperial, se dio porque varios mandatarios fueron presionados por Estados Unidos “para que no se metieran en el asunto y dijeran que era un problema bilateral, cuando era multilateral”. (La Jornada, 9-III-08 p.26). Se sabe de una intensa participación de Estados Unidos en el operativo militar que coloca a la OEA en posición penosa: a pesar de intentos por restringir la información, en Bogotá circulan noticias y reportajes televisivos basados en datos del Ejército colombiano, que reconocen la participación de “aviones espías extranjeros” en la producción fotográfica para localizar los blancos de ataque. A decir de Angel Palacios, “no se trata sólo de la violación a la soberanía de Ecuador por el gobierno colombiano…Se trata de la incursión de aviones de inteligencia (de Estados Unidos) en territorio ecuatoriano”. (Rebelión 5-III-08)


En el nuevo contexto latinoamericano y mundial, este tipo de operativos diplomilitares profundizan el desgaste y desprestigio acumulado por el sometimiento de la OEA a Estados Unidos desde que empezó a operar en 1948, máxime si se tienen en cuenta testimonios que indican que fueron organismos de inteligencia de esa potencia los que dieron a los colombianos las coordenadas exactas (posicionamiento geoespacial, grados, latitud) para realizar el ataque. Es difícil que el sometimiento crónico de la OEA confirme los operativos del Pentágono-CIA en la planificación, recolección, procesamiento, análisis-producción y distribución final de los informes de inteligencia. Es algo que Ecuador debe exigir se aclare.


El asunto es grave y debe ser tratado en la ONU y en el Grupo de Río, que sin dificultad emitió una resolución que puso fin a la crisis, aunque no a su fondo.


Sin mayor costo, Colombia pidió perdón y se comprometió a no incursionar más en otra nación. De esta desactivación del conflicto salió la propuesta para establecer un foro de negociación regional, algo urgente porque ahora Bush azuza el conflicto vinculando a Venezuela con el terrorismo y todavía faltan semanas de acciones, reacciones, investigaciones y negociaciones, para restablecer la confianza. Existen riesgos y también condiciones mundiales, regionales y locales para recuperar la soberanía y el impulso a los intereses públicos nacionales en la construcción de una nueva arquitectura diplomática, económico-financiera, monetaria y de seguridad propia.


Es la hora latinoamericana. Bolívar y Martí en vez de Jefferson y Monroe. Su mensaje: poner fin al uso de los latinoamericanos para derrotar a los latinoamericanos. Tal ha sido el fundamento monroista de dominación en la región durante los últimos dos siglos. La amalgama de intereses entre las clases dominantes de la metrópoli y la periferia es el meollo socio-económico que facilita este señorío. Los lazos oligárquico-imperiales de sujeción económica, empresarial y policial militar, se basan en la propensión histórica de las oligarquías criollas a estar satisfechas, y hasta propiciar arreglos de coparticipación en la apropiación del excedente y en el manejo fiscal, presupuestal y de seguridad de las naciones que depredan: ya hay condiciones y contradicciones para superar esta trabazón oligárquico-imperial.

jueves, 28 de febrero de 2008

Desaciertos mayúsculos


John Saxe-Fernández




La Jornada, México,
28 de febrero de 2008.



En el poder por 26 años, el neoporfiriato lanza ahora un paquete de “reformas estructurales” de corte energético, policial-militar y judicial-penal, que coloca en riesgo las bases de la soberanía. Es parte de un rosario de políticas que fomenta la depredación enriquecedora de una minoría y empobrece, a perpetuidad, a más de 100 millones de mexicanos, desalojados de sus empresas públicas y expulsados de su espacio nacional, a un ritmo anual de más de 600 mil, que migran a EU en busca de empleo.

No es por las fuerzas inexorables de la globalización, sino por el tipo de componendas y esquemas derivados de la torpe negociación de la crisis deudora de 1982 y de los acomodos que siguieron al estallido de 1994 que acentuaron la desnacionalización de la toma de decisiones económicas, que se extiende a Pemex-CFE y al área policial/ militar y judicial/penal. A pesar de que se retiró la polémica decisión de permitir allanamientos de morada sin orden judicial, la reforma judicial contiene regresiones que, como en EU y en Canadá, comprometen los derechos humanos, políticos y civiles de la población, como es el espionaje oficial sobre información privada. Ya el jurista Sergio García Ramírez advirtió sobre éstos y otros elementos que plantean la amenaza de intervención del Estado en las libertades de los ciudadanos porque “los procesos de consignación, orden de aprehensión y la formal prisión se han flexibilizado… Y en estos procesos están en gravísimo trance los derechos humanos; no es razonable despachar con levedad de argumentos una consignación o una orden de aprehensión”. (Proceso, 24/2/08). En su criterio esto es un “desacierto mayúsculo”, porque al aligerarse la carga probatoria previamente al Ministerio Público “significará que en adelante, los obsequios de órdenes de aprehensión y consignación serán muchos” (ibid).

En la antesala de un asalto al patrimonio petroeléctrico de la nación mexicana, estas propuestas, que inciden en la esencia misma del Estado, son auspiciadas bajo la rúbrica de una “integración profunda” de la “América del Norte” y forman parte de una construcción social orientada a la criminalización de la resistencia civil y a la rapiña antinacional. La constitucionalización del Estado policial, bajo el superficial pretexto de “agilizar los procedimientos penales”, ocurre en medio de una desestabilización que acumula más de 25 años de agresión y despojo contra la economía popular y de la clase media (Aguas Blancas, Atenco, Oaxaca, Pasta de Conchos, etcétera) y cuando está en puerta la “legalización” de la privatización en curso de Pemex-CFE, empresas vitales para la construcción de un futuro nacional viable.

El paquete de iniciativas sigue los criterios de “integración profunda” impulsados por Washington en las reuniones secretas de la ASPAN, celebradas en Waco, Texas (2005), Banff, Alberta (2006) y en Montebello (2007) con la concurrencia de Bush, Harper y Fox/Calderón, de representantes de los monopolios de EU y sus contrapartes en México y Canadá, así como de la cúpula militar y de inteligencia, todos bajo la batuta de la Casa Blanca. Fueron deliberaciones para establecer un Estado policial-militar, realizadas a espaldas de la población, de las legislaturas y del estado de derecho.

La advertencia de García Ramírez de que se está abriendo “una gran ventana de oportunidades para acomodar a la policía como le convenga a cada estado, o subordinarla a los municipios incluso”, con lo que el MP no tendría la capacidad de “supervisar y sujetar la actuación de la policía durante una investigación, incidiendo en la relación entre el MP, la policía y el ciudadano” adquiere importancia mayor porque en verdad es expresión manifiesta de un desborde del Estado de excepción de EU hacia sus dos vecinos, con auspicio del Pentágono que algunos perciben como un “golpe de Estado en cámara lenta”.

En Canadá se agudiza la pérdida de soberanía territorial. Sin enterar a la opinión pública de ese país, el pasado 14 de febrero su gobierno y el estadunidense acordaron, desde el Comando Norte, establecido por Rumsfeld en 2002, que cada nación pueda enviar tropas al territorio de la otra “durante una emergencia civil”. Tanto este esquema como la Iniciativa Mérida entre EU y México –de la que no se conocen detalles– son parte de la mencionada agenda de la “integración profunda”, cuyo plan de acción incluye (textual) “la homologación y armonización de los procedimientos policial/penales” y “un incremento en la integración militar-policial”. Para abrogar restricciones legales a la privatización en curso de Pemex y CFE se promueve “una estrategia energética común” para la “modulación y desregulación del mercado energético de la América del Norte”. También se mencionan barreras “tarifarias” comunes y la “negociación en bloque” con el “exterior”.

Es integración “profunda” en petróleo, gas, electricidad, agua, infraestructura, seguridad y política exterior. No desaparece ni el muro ni el apartheid laboral. Lo que se desvanece sería “México” y “Canadá” como entes soberanos.

jueves, 14 de febrero de 2008



Pemex: tejiendo su democratización






John Saxe-Fernández

La Jornada, México,
14 de febrero de 2008


Todo en la política tiene sus tiempos, sean acciones electorales, financieras o mediáticas, en especial si son iniciativas legislativas que acarrean fabulosos beneficios para algunos grupos de interés: tal es el caso de los esfuerzos dirigidos a “legalizar” –por la vía de 18 ordenamientos legales– la privatización del patrimonio petrolero y eléctrico de la nación. En este caso esos tiempos están imbricados con el “escudo” que Los Pinos ofrece a las complejas gestiones de ingeniería financiera de este magno despojo. Es toda una hazaña anti-nacional y anti-popular en la que se juega el destino nacional. El sector energético es el principal eje de acumulación y además, la primordial fuente de recursos fiscales del gobierno, en porcentajes cercanos a 50 por ciento del presupuesto federal.

Dado que el llamado “capital político” del calderonismo se agota velozmente ante la desaceleración económica, las calamidades de la temeraria militarización de la campaña contra el crimen organizado –en detrimento de los derechos humanos, legales y políticos de la población–, así como por el brutal asalto del modelo vigente contra la economía familiar, los tiempos para tejer redes financieras se acortan rápido.

Los costos políticos de la iniciativa son muy altos y el calendario electoral legislativo, en 2009, acecha. Por lo que PRI-AN y Prisa tienen prisa para que se abra el sector y se dé cubierta legal a los negocios y contratos en curso. Al inicio mismo de 2008 Prisa sentó las bases del “escenario de línea dura” en radio y televisión en torno al debate “energético” mediante el despido “preventivo” de Carmen Aristegui. Seguro que en la disputa por el petróleo se contempló la necesidad de que imperara la unanimidad de opinión a favor de los privatizadores por lo que los valores, la agudeza analítica y el profesionalismo de Aristegui, expresado en su apertura a un amplio espectro de opiniones sobre cualquier tema, simplemente no “calzara” y les resultó estorboso. La actuación drástica de Prisa es porque en Washignton, Madrid y Los Pinos-Bucareli quieren el negocio “hoy, hoy, hoy”.

El PRI también tiene urgencias. En los albores del año Emilio Gamboa Patrón, su coordinador en la Cámara de Diputados, se apresuró a remachar las argucias usadas por el gobierno y las empresas interesadas en el desvalijamiento: “que por falta de recursos y tecnología era necesario abrir a la participación privada las operaciones de exploración y explotación de petróleo en aguas profundas, y también en la generación de energía eléctrica”, agregando que “no se trata de modificar la Constitución”. No sería una “privatización plena”, sino una “reforma integral”.


En la argumentación de la derecha antinacional, de sus aliados en el PRI y unos adeptos vergonzantes del PRD, se reproduce lo que Carlos Montemayor ve como expresión –patente y patética– del “realismo mágico”, ya que se nos informa, con toda la cara dura del caso, que además de “modernizar”, la “iniciativa” no privatiza sino que “democratiza” a Pemex-CFE, “bursatilizándolas”.


Los registros de intentos similares, realizados en el último tramo del gobierno de Zedillo, indican que es un proceso “democratizador” complejo y poco transparente en el que participa la International Finance Corporation y la Agencia Internacional de Acuerdos Multilaterales, ambas orgánicamente vinculadas al Banco Mundial. Un diseño de ingeniería financiera planteados para Pemex, a cargo de la empresa Agincourt se realizaría por medio del Investors Guaranty Fund LTD (IGF). En La compra-venta de México (Plaza & Janés, 2002, p 353 y ss) describo un diseño de 1997 para crear el Programa Mexicano de Desarrollo por medio de la inversión directa de IGF. El capital se generaría colocando títulos conocidos como “Mexico Energy and Export Development Series Adjustable Rate Guaranteed Investment Agreements” o MEXDS GIA en dólares, con la participación de bancos internacionales e inversionistas institucionales bajo liderazgo de empresas de solvencia moral, contable y técnica –como Enron–, otras tipo Halliburton y varias de acá.


Siguiendo sus costumbres Agincourt seleccionó a las Bermudas como base jurisdiccional de operación por “su estable medio ambiente económico, su excelente infraestructura tecnológica y profesional y su compromiso, no superado, a favor de los negocios internacionales y en especial de los servicios financieros” de Wall Street. Estos son los paraísos financieros –y fiscales– escogidos en el pasado reciente como ideales para “democratizar” a Pemex y tejer la ingeniería financiera-especulativa que le permita a los gobernantes, legisladores, sus socios y cabilderons, “flexibilidad” para hacer sus negocios: los impulsores de la iniciativa deben informar desde cuál paraíso fiscal van a “no-privatizar” y “democratizar” a Pemex, arrojando la renta petrolera y el futuro de la nación, al piso de remates de Wall Street. Esperaríamos que nos recuerden desde sus villas en la Costa Azul. Como diría Roberto Hernández, “allá los mexicanos que se hagan bolas”.