jueves, 26 de septiembre de 2019

¿Cómo se atreven?
E
se ¿cómo se atreven?, de Greta Thunberg a los jefes de Estado presentes y ausentes en la ONU, fue rayo, trueno y rugido de una muy joven y profunda mujer. Con ella, la voz de las generaciones que reclaman su derecho a la vida. El de todas las especies, en estos solemnes momentos de una humanidad también en vía de extinción masiva y acelerada. No es tarde para apretar los frenos de esta poderosa maquinaria en ruta al abismo. Ese reclamo ante la pasividad o sujeción gubernamental a los combustibles fósiles fue y es rayo y trueno por la vida planetaria ante la catástrofe climática del omnicidio capitalista. El acontecimiento dio la vuelta al mundo y su significado es profundo. Este es tiempo de alto riesgo existencial, como advierte en su Última batalla Guillermo Almeyra, compañero siempre contra la guerra nuclear y el desastre climático.
Greta y también Guillermo, junto a millones de niños, niñas, jóvenes y adultos, exigieron desde La Jornada un futuro no catastrófico. Lo que se escuchó en la ONU fue expresión con indignación y fuerza suficientes para mutar en grito de amor por la vida, hoy bajo un pulso tanático de aniquilación biológica del capital fósil, en que el pasmo político es menos por traición y más por falta de datos o –como con los Trump, Bolsonaros o Macrones de hoy, que critican a Thunberg por radical– sólo por penosa ignorancia, agudo déficit ético-político, falta de empatía transgeneracional y de imprudencia criminal ante una emergencia climática cuya salida fue bien calibrada por la American Association for the Advancement of Science (AAAS).
El reclamo diplomático de António Guterres por la falta de acción efectiva después de París 2015 debe incluir a la banca mundial y realizar un freno y cese drástico de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), vía la formalización de tratados vinculantes, rechazados por quienes abastecen a los mil 500 millones de motores de combustión interna que incendian al planeta a diario. Ellos, con ojos y oídos dentro de la ONU, tergiversan o redactan documentos que borran el freno y cese de emisiones de GEI donde está el gran negocio de sus jefes. Hoy, por vez primera, surge el rechazo a megasubsidios a los fósiles de 5 billones ( trillions) de dólares según documento del FMI. Después de París 2015 siguió un burlón financiamiento durante los tres años siguientes por poco más de 600 mil millones de dólares anuales para un total de 1.9 billones a proyectos fósiles extremos: arenas bituminosas, fracking, perforación en el Ártico y aguas profundas.
De ahí la indignación y la movilización ciudadana encabezada por la niñez y la juventud de Thunberg. Desde epicentros de la ciencia se advirtió que (textual): enfrentamos riesgos de cambios climáticos abruptos, impredecibles y potencialmente irreversibles, Así advirtió la AAAS que agregó, puntual: “entre más rápido se realice un esfuerzo común para detener el uso de los combustibles fósiles como nuestra fuente energética primaria, que lanza el dióxido de carbono (CO₂) en la atmósfera, más bajos serán los riesgos y los costos. Esos riesgos aumentarán con el paso del tiempo, a menos que se tomen medidas para detener las emisiones”, incluyendo al metano que captura mucho más calor que el CO₂ y al óxido nitroso que captura 297 veces más calor que el CO₂.
Las amenazas existenciales fomentan la cercanía entre la generación de Guillermo, a sus 91 años, y la de Greta, quien desde niña da la pelea contra el deterioro climático. Ambos seres se unen en lo que Günther Anders (revista Artefacto 5, 2004) llamó La Liga de las Generaciones. Acciones realizadas hoy en día, sean de corte bélico en Oriente Medio, que pueden intensificarse a nivel nuclear global, o la inacción en torno a la regulación y cese de las emisiones de GEI a un nivel que en menos de 12 años puede conducir a la irreversibilidad de la catástrofe climática, afectan el futuro. Los impactos fueron analizados por Anders ya que, dice el filósofo, “afectan a las generaciones futuras tan perniciosamente como a las presentes, el futuro está dentro del campo de nuestro presente. El futuro ya comenzó, puesto que el trueno del mañana proviene del relámpago de hoy. La distinción entre las generaciones actuales y las del mañana ya no tiene más sentido, y aún podemos hablar de una Liga de las Generaciones a la cual nuestros nietos pertenecen tan automáticamente como nosotros mismos. Ellos son nuestros vecinos en el tiempo. Al prenderle fuego a nuestra casa, no podemos evitar que las llamas salten hasta las ciudades del futuro, y las casas todavía no construidas de las generaciones todavía no nacidas se convertirán en cenizas junto con nuestros hogares. Aun nuestros ancestros son miembros de derecho de esta liga: porque, si morimos, haremos que ellos también mueran, una segunda vez, por así decir, y después de esta segunda muerte todo sería como si ellos nunca hubieran existido. ( Ibidem)
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jueves, 12 de septiembre de 2019

Stedile, Amazonia y UNAM
J
oao Pedro Stedile, del liderato de la coordinación nacional del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), de la Vía Campesina Brasil y de la articulación de movimientos populares hacia una asamblea internacional de fuerzas populares, no pudo viajar a México, pero envió en un video un agradecimiento por el Reconocimiento Maestro José Luis Ceceña Gámez, que le otorgó el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM. Por la calidad humana y sensibilidad política de Stedile, la distinción cobra un significado profundo en momentos en que los ejes fundamentales de la ciencia de Brasil y el mundo registran que en los pocos meses de Jair Bolsonaro en la presidencia, son alarmantes las alzas en la cantidad de incendios y de deforestación que están impactando la Amazonia brasileña, lanzando al planeta a una todavía mayor aceleración del colapso bioclimático capitalogénico.
Escribí capitalogénico porque, como muestran Elmar Altvater, Jorge Beinstein y Jason W. Moore, esa noción da cuenta de lo que protagoniza el capital en su etapa monopolista/financiera de alta militarización, lanzándose sobre los ecosistemas del mundo, hasta su extinción. El capital, dice Stedile, “tiene su plan y su lógica que opera... aparte de las instituciones públicas o democráticas… ellos tratan de apoderarse privadamente de todos los recursos de la naturaleza como el petróleo, el agua, los minerales, las forestas, la biodiversidad, porque saben que transformar los recursos de la naturaleza en mercancías es la oportunidad de sacar una renta extraordinaria, fantástica. En Brasil la Nestlé saca una ganancia de 700 por ciento en la mercantilización de lácteos”.
La expresión brutal de la aniquilación biológica contra la naturaleza (https://www.pnas.org/content/114/30/E6089] en pos de la ganancia es descrita por Stedile en referencia a lo que está ocurriendo no solo en la Amazonia, también “…en otras regiones de forestas o de frontera agrícola, Indonesia, Congo etcétera. Por ese afán que no tiene límites, de apoderarse de los recursos naturales, el capital avanza sobre la frontera agrícola dominada por las forestas, mata la foresta, extrae la madera y trata de apoderarse del agua y de la biodiversidad al imponer el modelo de agronegocio a través de la explotación de soya… El fuego que consume nuestra Amazonia resulta de esa ganancia del capital”. En efecto, el equipo científico del Instituto Nacional de Investigación Espacial de Brasil calcula que agosto de este 2019, faltando septiembre y octubre, cuando se acentúan los fuegos, los satélites detectan ¡un aumento de 35 por ciento en el número de incendios en la Amazonia frente al promedio que se registró en los pasados ocho años!, (citado por K.K. Rebecca Lai, et alNYT/23/8/19).
¿Qué hacer ante esta devastación biológica si no la movilización para la resistencia? La aclaración y el llamado de Stedile en su mensaje revela por qué es interlocutor nuestroamericano de primera línea: aunque este diploma lleve mi nombre, dijo al Instituto de Investigaciones Económicas, no es individual, sino que es también homenaje a todos los luchadores y luchadoras de nuestro continente que desarrollan esa militancia social mezclando y difundiendo el conocimiento científico de la lucha social de nuestros pueblos. ¿Cuál conocimiento científico? Aquel que muestra el orden de magnitud del atroz uso de instrumentos del Estado brasileño impulsando la deforestación y alentando la sabanización amazónica vía cultivos de soya, desde una empequeñecida, pero muy riesgosa actuación bolsonaria carente de percepción del alcance planetario que acarrea la agricultura industrial capitalista (AIC) que por siglos cerca, privatiza, explota y contamina hasta su aniquilación, forestas de campesinos e indígenas biodiversos.
Es también la ciencia que apoya a Gloria Martínez analista, en un sustantivo artículo que moviliza conciencias sobre La urgencia climática de un nuevo sistema agroalimentario (SABC, enero 2012, N.8). La AIC aniquila ecosistemas: usa fertilizantes químicos (con óxido nitroso que captura 298 veces más calor que el CO2, usa “maquinaria pesada que funciona con gasolina y en operaciones industriales de crianza animal altamente concentradas que bombean a la atmósfera deshechos de metano. Tampoco se toman en cuenta… los cambios en el uso del suelo y la deforestación, que son responsables de una quinta parte de las emisiones de gases con efecto invernadero (GEI). Entre 15 y 18 por ciento de las emisiones globales de GEI son producidas por el cambio en el uso del suelo y la deforestación ocasionada por la agricultura”. Añádase entre 15 y 20 por ciento de las emisiones globales por el transporte, procesamiento, empacado y venta de los alimentos y entre 2 y 4 por ciento de las emisiones por la putrefacción de los alimentos que tiramos.( Ibidem) Sus datos indican que del sistema alimentario global emana la mitad de los GEI causantes del colapso bioclimático capitalogénico en curso.
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jueves, 29 de agosto de 2019

Planeta en llamas
A
l envalentonar la codicia de ganaderos, granjeros, agribusiness y de la minería, anunciando la desregulación ambiental, anulando el reconocimiento de los territorios indígenas donde la desforestación es mucho menor al resto de la Amazonia, o anunciando que fusionaría el Ministerio de Medio Ambiente con el de Agricultura, dominado por ese sector, Jair Bolsonaro decretó el fin de la lucha contra la deforestación amazónica. Con Lula (2003-2011) la desforestación cayó 83 por ciento; intensificándose ahora junto a una inusitada explosión de incendios forestales desatados para limpiar y ampliar terrenos agrícolas y ganaderos. Bolsonaro también decidió acompañar a Trump en su omnicida negacionismo climático, alentando la depredación de la mayor y más biodiversa selva tropical del mundo, donde se concentra 12 por ciento del agua dulce del planeta y una tercera parte de las especies vivas. Es un bienvenido sumidero del dióxido de carbono (CO₂) que calienta al orbe.
Bolsonaro agrede a sus ciudadanos y coloca en riesgo su jurisdicción soberana sobre ese vasto espacio, además de que parece no saber que afecta la seguridad de otras naciones al atacar la mayor concentración de biodiversidad planetaria y desde lo geopolítico, al poner en grave riesgo a uno de los principales componentes del sistema terrestre. Sumemos también la amenaza existencial por la desforestación como componente del colapso climático antropogénico (CCA) que enfrentamos y que es necesario frenar de inmediato. Quienes gobiernan las dos principales potencias territoriales y económicas de este hemisferio van por la aniquilación biológica, frenando a la humanidad en su lucha contra los fuertes intereses de los emisores dominantes de los gases de efecto invernadero (CO₂ y metano, entre otros) que se acumulan en la atmósfera. El CCA se intensifica.
Téngase presente que como diputado, Bolsonaro fungió al lado del cabildo agroindustrial de los productores de soya y carne que, junto a la minería, se les vincula con la deforestación de la Amazonia. Como indica Paulo Amaral de Imazon (Belem), Brasil está entre los mayores exportadores de ambos productos. Según reporta Andy Robinson (lavanguardia.com nov/ 2018) un nuevo estudio de Imazon estima que el programa de desregulación medioambiental de Bolsonaro supondría más que duplicar el ritmo de la desforestación amazónica en los próximos 10 años. Este gobierno secuaz de Trump, flexibilizó los controles ambientales y además, como se indica en nota de Felipe Betim “La Amazonía sin ley de Bolsonaro (El País 24/agosto 2019), aceleró la pérdida de vegetación.
Es temeraria la amenaza de alentar la extracción minera en tierras indígenas, cuya población por cientos de años ha sabido convivir con la naturaleza, desarrollando una vital y equilibrada relación con la inmensa biodiversidad amazónica a la que respeta y fortalece.Ya en Rondônia, en el territorio indígena de los uru-eu-wau-wau, la naturaleza arde, algo que, ilustra Betim, ha estado denunciando Ivaneide Bandeira, de una Asociación de Defensa Etno ambiental: “el humo que sale de la reserva indígena viaja 400 kilómetros y llega con fuerza a Porto Velho, la capital de Rondônia. Se ve una espesa niebla, que hace que apenas se pueda respirar. Los centros de salud están abarrotados. ‘En mi barrio la sensación es que el mundo se está cayendo sobre nosotros’” (Ibidem)
Agréguese el irresponsable recorte presupuestal a servicios de mantenimiento, preservación y estudio del Amazonas. Desde que arribó Bolsonaro a la presidencia de Brasil se le vincula al incremento del exorbitante orden de magnitud de la vieja trama anual de incendiar la selva que va quedando de la vasta sección del Amazonas bajo jurisdicción carioca, todo para abrir espacios de aniquilación biológica a esos depredadores negocios. Así lo anunció Bolsonaro a los cuatro vientos durante su campaña.
Todo esto aconteció en un momento de infamia histórica durante el cual un juez de apellido Moro encarceló a Lula abriendo la ruta a la salvajada anti-ambientalista que se realizaría, vía más de 75 mil incendios forestales y con especial dedicatoria, contra los territorios de la población indígena precisamente entre los tramos que mejor conservan la principal selva tropical del mundo, uno de los más vitales sumideros de gases de efecto invernadero localizados en la superficie terrestre.
Investigaciones recientes detectan aumentos en la mortalidad de los árboles amazónicos.Una posible razón, dice un analista ”es un efecto paradójico de la alta concentración de CO₂ en la atmósfera que alienta el crecimiento de los árboles”. Crecen más rápido, pero un crecimiento más rápido hace que mueran más jóvenes. Oliver Phillips, ecólogo forestal advierte que “no podemos depender de (las forestas) para solucionar nuestro problema, Se necesitan recortes más profundos en las emisiones CO₂ para estabilizar nuestro clima.“¿Los permitirá la plutocracia que depreda en torno a los combustibles fósiles?
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viernes, 16 de agosto de 2019

4T vs colonialidad y fracking

La atención de la 4T al bienestar de la población más joven y de las futuras generaciones a las que se debe evitar la herencia de una catástrofe climática irreversible, cuyos anticipos empezamos a sufrir, es algo que se fundamenta en el conocimiento de las asociaciones científicas del mundo. AMLO se pronunció contra la técnica del fracking: por sus graves impactos sobre la salud humana, en especial de la población indígena y campesina, del medio ambiente local y planetario, de la flora y de la fauna. Esa técnica genera fugas de metano, un gas que, aunque de menor permanencia en la atmósfera, contiene 80 veces más capacidad de calentamiento global que el dióxido de carbono.
Tan pronto se informó sobre un proyecto en el que usaría fracking con aprobación de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y de Pemex, la reacción de Palacio Nacional fue muy clara : “No vamos a usar fracking en la explotación del petróleo. Ya se trató el tema y se dieron las instrucciones correspondientes. El director de Pemex ya tomó cartas en el asunto”. La nota agrega que “la Alianza Mexicana Contra el Fracking (AMCF) consideró alarmante que mientras el Presidente reiteró el compromiso de no permitir el fracking, por los riesgos ambientales en el campo, los planes de Pemex y los permisos de la CNH ignoren al Ejecutivo” Poco después Oil & Gas Magazine (18/7/ 2019) informó que “Pemex considera el fracking en su Plan de Negocios”… “pese a los anuncios de prohibición de la técnica fracking por parte del presidente de México… Pemex contempla dentro de su plan de negocios la utilización de esa técnica”. Esta inconsistencia sobre tal forma de explotación tiene que ser clarificada al más alto nivel porque el fracking ya se ha venido desarrollando, más aún cuando la autonomía y capacidad de gestión de la CNH se siente frágil frente al anunció de que el FMI mandará misión de supervisión a México con foco en Plan de Negocios de Pemex ( El Financiero, 29/7/2019). Alejandro Werner, director del departamento del Hemisferio Occidental del FMI dijo a la prensa que nuestro equipo tendrá que entender más de cerca el nuevo plan de negocios de Pemex cuando hablen con los funcionarios públicos, y veamos de manera integral cómo ese plan se combina con las perspectivas de mediano plazo de finanzas públicas para lograr al mismo tiempo un crecimiento de la producción de crudo, pero en un contexto de finanzas publicas sostenibles de mediano plazo.
Este es el tipo de colonialidad neoliberal que por 36 años se implantó en México, la que incluye una desnacionalización del proceso de toma de decisiones en asuntos de seguridad y energía, centrales a la independencia y soberanía nacional en medio de un diseño de guerra irregular bajo careta antinarco, en que EU se abstiene de controlar el inmenso flujo de armas de asalto a México, con vínculo causal en la masacre en curso, tolera el lavado por parte de su sistema bancario y el consumo de drogas en su país y aún así hace poco amenazó a México con la descertificación si no se pliega a su estrategia de combate al narcotráfico.
Fue notoria la opacidad con que diputados y senadores mexicanos infligieron a la nación la reforma energética, sin mayor discusión ni modificación del texto de EPN y por algunos integrantes clave entre los más de 250 cabilderos de la oligarquía y firmas de la energía, provistos de habilidades y recursos para promover iniciativas, reformas a artículos constitucionales o detener cambios y leyes que no les favorezca.
A decir de Jaime Cárdenas, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, durante el régimen anterior, “los cabilderos presentes –en las Cámaras de Diputados y Senadores– “hacen trabajos de apoyo e incluso iniciativas entregadas a los grupos parlamentarios que son con las que trabajan, ya sean del PRI, del PAN o hasta del PRD… urge una legislación que regule el cabildeo, no solamente respecto del Poder Legislativo sino también de los poderes Judicial y Ejecutivo, donde también se da el lobbying”.
Cárdenas indica que los 250 cabilderos de una vasta gama de ramos económicos deambulan por pasillos, comedores y hasta los sótanos del Congreso. En ese mercado, senadores y diputados procedieron con la mayor opacidad, a la aprobación de dicha reforma energética desde una suerte de amnesia histórica sin mediar discusión alguna con la oposición o la ciudadanía.
Ahí operan dos poderosos cabilderos a favor de empresas, no sólo del big oil o electricidad: el FMI y Banco Mundial, entes impregnados de la misión empresarial asignada en 1944 por Henry Morgenthau, Secretario del Tesoro: de operar por un mundo en el que el comercio y la inversión internacionales sean realizados por empresarios y bajo principios empresariales, un ethos que también es del BID.
El finiquito de la nacionalización petrolera (1938) y eléctrica (1960) salió de pactos y despachos corruptos, a espaldas del pueblo. Ahora es asunto de la 4T.

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jueves, 1 de agosto de 2019

La catástrofe última y la 4T
A
unque ninguno de los dos grandes retos existenciales que hoy amenazan a la biosfera, incluida la humanidad como especie, son ajenos a cualquier nación, lo cierto es que la colocación geoestratégica de México y Canadá, colindantes con EU, epicentro imperialista, amerita atención por esa singularidad territorial y demográfica. EU y México comparten y protagonizan diariamente el escenario del mayor corredor transfronterizo del mundo, repleto del pathos racista, neonazi y antiinmigrante del nacional trumpismo, plagado de crueldad criminal hacia niños y niñas en medio del enorme flujo de personas y mercancías, lo que impacta a la 4T, como ya ocurrió en la historia mexicana signada por uno de los mayores, sino es que el mayor, despojo territorial en la historia moderna.
Quien revise trabajos de calibre histórico y conceptual/explicativo de Gastón García Cantú, Enrique Dussel y Lorenzo Meyer, encontrará de alto peso el trabajo de Roberto Fernández Retamar, célebre cubano que ejerció desde Casa de las Américas, un decanato de conciencia fraterna de excepcional actualidad nuestramericana, un aporte vital a una 4T cuya diplomacia resulta crucial frente a esos riesgos existenciales: el de una tercera guerra mundial y el del colapso bioclimático antropogénico. Vamos en paso acelerado hacia el abismo por la inacción internacional ante el urgente control y cese de los gases de efecto invernadero (GEI), dióxido de carbono y metano, entre otros. Estos son asuntos en que el papel de la política exterior de la 4T es de relevancia mayor, porque al Sur del Bravo EU colinda con la frontera norte de México, una nación que para su existencia misma, en medio de una abismal asimetría económico-militar, ha de ser nuestramericana, es decir, es la frontera norte de América Latina y el Caribe con EU. Bajo la norma constitucional de la 4T, el titular del Poder Ejecutivo observará los siguientes principios: la autodeterminación de los pueblos; la no intervención; la solución pacífica de controversias; la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales; la igualdad jurídica de los Estados; la cooperación internacional para el desarrollo y la lucha por la paz y la seguridad internacionales.
Yo podría ganar esa guerra en una semana, pero no quiero matar a 10 millones, dijo Trump en conferencia de prensa al primer ministro de Pakistán, Imarn Khan la semana pasada. Le mencionó, de paso, que había revisado operaciones de guerra para aniquilar Afganistán agregando: tengo planes sobre Afganistán que si yo quisiera ganar esa guerra, Afganistán sería borrado de la faz de la tierra, desaparecería. Pero no quiero tomar esa ruta. Así lo reportó Scott Ritter, del Cuerpo de Marinos de EU. Para Ritter la informalidad de Trump, al hablar de paso sobre la matanza de 10 millones de personas, es algo sin precedente –recordó que a los nazis les tomó 4 años matar a 6 millones de judíos. Eso me dejó atónito” pero, agregó no fue algo espontáneo o casual Para Ritter fue un te digo Afganistán para que entiendas tu Irán, es decir, en palabras de Ritter: es una política de destrucción total que podría dirigirse contra Irán en caso de un conflicto EU-Irán. Está lejos de ser hipotético. Él sabía exactamente lo que estaba haciendo (ICH, 25/7/2019).
En un Mensaje Contra la Guerra Nuclear del 12 de octubre de 2010, Fidel Castro expresó que hoy existe un riesgo inminente de guerra con empleo de ese tipo de armas y no albergo la menor duda de que un ataque de EU e Israel contra la República Islámica de Irán, se tornaría, inevitablemente, en un conflicto nuclear global. En estos días de 2019 los riesgos de guerra y las consecuencias catastróficas a la biosfera terrestre son aún mayores. De nuevo Fidel: “El propio Albert Einstein afirmó textualmente: ‘No sé qué armas se utilizarán en la Tercera Guerra Mundial, pero en la Cuarta Guerra Mundial usarán palos y piedras’. Sabemos lo que quiso expresar, y tenía toda la razón, sólo que no existirían ya quienes manejen los palos y las piedras”. http://www.fidelcastro.cu/es/correspondencia/mensaje-de-fidel-contra-la-guerra-nuclear.
De extraordinaria vigencia, esa percepción la captó en su profundidad irónica Fernández Retamar en Pensamiento anticolonial de nuestra América (Casa de las Américas/Clacso 2017).
La batalla por la humanidad ya ha comenzado pero “la atroz historia de Occidente muestra a dónde conduce esa batalla: 1914 y 1939 no son fechas vacías. Cuantos tenemos sentido moral debemos hacer todo lo que podamos para inventar alternativas al venidero conflicto mayor, que sería una catástrofe última. Alternativas que... nos abran a una realidad posoccidental donde nuestra América tenga también su lugar, con vistas a la transmodernidad postulada por Enrique Dussel, y la humanidad no desemboque en la barbarie, cuyas últimas palabras podrían emitirse en inglés: pero el resto sería silencio interrumpido por crujir de insectos ( ibid, 412)
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jueves, 18 de julio de 2019

El imperialismo vs Pemex
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esde el inicio de este sexenio y aunque tal sea el mandato constitucional que los hacendistas de ayer burlaron, por 36 años, la Secretaría de Energía enarbola las banderas del interés público nacional. Son planteos que causan escozor a calificadoras, al big oil y al establishment republicano, a pesar de que el nacionalismo económico tiene en EU profundas raíces y no es patrimonio exclusivo del nacional trumpismo, pero hay sus diferencias. Quien revise la historia económica y político-ideológica del vecino pronto descubrirá, entre otras sorpresas que ese fenómeno ha estado presente desde tiempos de Washington y Hamilton hasta estos días de agresivo unilateralismo arancelario. De la mano de Kolko, LaFeber o Chomsky, el público lector pronto se topará con abundantes ejemplos de proteccionismo y agresiva unilateralidad arancelaria y bélica de EU, de cara a la competencia británica y luego europea, japonesa, rusa o china.
Esa élite no confía en la mano invisible del mercado. La centralidad de la guerra que cubre más de 95 por ciento de su existencia como nación está en la base del monumental despliegue del Estado y de la preferencia de esa élite por el puño del Pentágono o por la criminalidad de servicios de espionaje como la USAID. Tampoco los fétidos vientos de abierto supremacismo blanco y de nazifascismo que expulsa la Casa Blanca, son importados. Proceden de la entraña de su racismo y expansionismo territorial sobre las naciones indígenas de la América del Norte y de México. Ese expansionismo territorial, su legislación racial y leyes de ciudadanía admirados por el liderato nazi fueron inspiración para las leyes raciales nazis de Nuremberg (1935) y modelo para la brutal praxis del espacio vital hitleriano. Ver James Q. Whitman en Hitler´s American Model, Princeton University Press, 2017.
EU rechaza eso de·agregar valor al crudo o peor, lo de recuperar el manejo de funciones esenciales a Pemex lo que en efecto se refiere a echar atrás el vaciado de operaciones y de la gestión del petróleo perpetrado paso a paso por los hacendistas para la privatización vía los contratos de servicios bajo la directriz imperial de conducir a Pemex a un punto de venta, enarbolada bajo la vigencia de un régimen acreedor a ultranza, resultado no de imperativos de la globalidad, sino de la torpe negociación de la crisis deudora de entonces (1982). Y para eso el reclutamiento de hacendistas locales vía empréstitos de ajuste estructuralcuyas comisiones han sido tan jugosas que llevaron a Joseph Stiglitz, ex primer economista del Banco Mundial, a revelar al periodista Greg Palast, que “lejos del ajuste estructural debían denominarse empréstitos de sobornización. Stiglitz dijo a Palast que la esencia del mecanismo privatizador “se puede llamar con más precisión la sobornización. En lugar de oponerse a la venta de industrias estatales, Stiglitz me dijo que los líderes nacionales –usando como excusa las exigencias del FMI– liquidan alegremente sus empresas de electricidad y de agua”. Podías ver cómo se les abrían los ojos ante la posibilidad de una comisión de 10 por ciento, pagada en cuentas Suizas, por el simple hecho de haber bajado unos cuantos miles de millones del precio de venta de los bienes nacionales”. Ver Greg Palast, El globalizador que desertó, en voltairenet.org
De aquí que las medidas para recuperar la fortaleza del sector petroeléctrico resulten pecados no tanto contra los dogmas sagrados de algunos hacendistas locales, sino contra los grandes intereses monopólicos del big oil lo que transforma a los hacendistas locales en meros country managers de empréstitos y contratos leoninos de servicios. Son actos sacrílegos por ser parte del esfuerzo histórico por revertir la desindustrialización y privatización del gas, el petróleo de Pemex y la electricidad de la nación. Para el big oil la política de revertir la desarticulación administrativa de Pemex es merecedora de la condena de las calificadoras, máxime si se trata de promover el renacimiento en México de encadenamientos productivos en el área de la petroquímica, brutalmente agredida junto a miles de pequeñas y medianas firmas. Si se agrega la aspiración de generar empleo vía la transformación del petróleo, entonces se entenderá por qué para ellos esas son actividades de bajo desempeñoy por qué desde el inicio del gobierno de Morena, Trump y las calificadoras S&P, Fitch y Moody’s actuaron al unísono. Son las firmas que guardaron silencio en medio del ensordecedor saqueo del sector.
La matriz de Citibanamex sintetizó con prístina religiosidad su aval a las calificadoras: Creemos que Pemex no se volverá más eficiente ni rentable, ya que asignará capital a actividades de bajo rendimiento, no mejorarán significativamente los procesos operativos y de gestión y preferirá: realizar la mayoría de las actividades por si solo en lugar de asociarse con el sector privadoEl Universal,16/Feb/2019)
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Fracking: contexto e impactos
E
l presidente López Obradorreiteró hace poco el no al fracking que había anunciado meses atrás. Esta postura ante los riesgos bioclimáticos de dicha tecnología, por fugas de metano que aumentan y aceleran el deterioro climático, es reforzada por el dato científico más actualizado incluyendo amplios recuentos sobre los efectos de esa técnica en la salud humana, la flora, la fauna, el agua subterránea, el aire. Nada de esto importa a la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) que aprobó un proyecto del plan quinquenal (2015-2019) para una exploración petrolera que contempla recursos no convencionales de aceite y gas en lutitas (shale), donde utilizaría la fracturación hidráulica o fracking. (La Jornada, 25/6/2019). AMLO desautorizó esa decisión que responde a un régimen plegado a fuerzas ajenas al interés público nacional.
Dijo AMLO: “No vamos a usar fracking. Ya se trató el tema y se dieron las instrucciones correspondientes. El director de Pemex ya tomó cartas en el asunto”. Al respecto la Alianza Mexicana Contra el Fracking consideró alarmante que “mientras el Ejecutivo va por no permitir el fracking los planes de Pemex y los permisos de la CNH lo ignoren”. (Milenio, 26/6/2019) ¿Qué empuja al fracking si no los intereses detrás del unilateralismo agresivo de Trump, quién actúa como operador del big oilen pos de la supremacía energéticavía un bloque energético de América del Norte?
El trumpismo es un régimen racista de extrema derecha que hostiga a un México progresista, que lucha contra la pobreza, la desigualdad extrema y que rehusa someter su población, en particular a las familias indígenas y campesinas a la toxicidad, la conmoción motorizada, las bombas de presión, los miles de viajes de pipas de agua, enfermedad, muerte y las tóxicas aguas de reflujo del fracking. Menos, luego de 36 años de enorme trasiego de armas de asalto de EU acá y la persistencia de un letal prohibicionismo.
Al big oil y a Trump les importa un comino la población mexicana y de EU, donde el negacionismo climático da permanencia a la desregulación de las emisiones de gases de efecto invernadero, (GEI) dióxido de carbono y metano (entre otros) que aceleran la crisis bio-climática. Nos recetan 60 mil pozos al provecho de 0.1 por ciento, lanzándose desde Alberta a la Cuenca de Burgos y de ahí al petróleo venezolano hasta Vaca Muerta en Neuquén, Argentina. Van por la gestión directa de hidrocarburos que no son suyos ni deben lanzarse al piso de remates de Wall Street y menos a la atmósfera, cuando en EU la “revolución shale” está en plena debacle financiera y bursátil.
Sin duda las decisiones de las calificadoras contra el histórico rescate de Pemex-CFE se emiten al unísono de la unilateral diplomacia de fuerza y diseño electorero de Trump bajo narrativa del odio antiinmigrante y del supremacismo blanco en la base electoral del nacional-Trumpismo. Esto llama a la concientización de la ciudadanía mexicana sobre el orden de magnitud del saqueo perpetrado contra la nación incluyendo al ferroviario, vital hoy para la movilidad de personas y columna vertebral del necesario transporte multimodal de carga.
El deterioro bioclimático se intensifica bajo el inadmisible negacionismo climático en EU implantado con abrumadora alarma de la comunidad científica de EU y el mundo. La reelección de Trump es ruta segura al abismo climático, ya que persistiría por 4 años más la desregulación de las emisiones de los GEI como política de Estado y con ello el ascenso de la temperatura y el riesgo de aumentos catastróficos por abruptas emisiones de metano en el Ártico.
Fue bajo la ola de la revolución shale, que EPN prosiguió con la línea privatizadora del sector petroeléctrico, atada a todas las líneas de crédito del ajuste estructural del FMI, Banco Mundial-BID. Reparar el daño de la (contra) reforma energética llevará tiempo y recursos. La desarticulación del sector consumió décadas y muchos empréstitos de ajuste estructural, con la intención de llevar a Pemex a un punto de venta. Hoy persiste la promoción que hace el big oil de invertir en combustibles fósiles extremos con alta emisión de dióxido de carbono y metano, haciendo caso omiso de las advertencias de la comunidad científica de EU y del mundo en torno a los combustibles fósiles, sean convencionales o no. En eso insiste Anthony Ingraffea, profesor de ingeniería de la Universidad Cornell, cuya contribución en la detección de fugas de metano en EU ha sido vital. A finales de 2016 dos grupos de médicos de EU dieron a conocer una cuarta recopilación y evaluación de estudios científicos, informes gubernamentales, de la industria del gas y petróleo y del periodismo de investigación, mostrando los daños a la salud humana y animal, la contaminación del aire, del agua y el impulso al cambio climático del fracking. En ese compendio se indica que de 685 estudios revisados entre 2009 y 2015, 69 por ciento de los relacionados al agua mostraron evidencia de contaminación actual o potencial; 87 por ciento mostraron elevadas cantidades de emisiones contaminantes en el aire, y 84 por ciento en los relacionados con la salud humana, detectaron daños, actuales o potenciales, según el informe.
En relación a los grandes proyectos de infraestructura conviene tener presente, como apuntan quienes integran el Colectivo Geocomunes, en la Territorialización de la reforma energética, en el libro Sociología política del colapso climático(Ceiich/UNAM, 2019) que las compañías e intereses que impulsan esos planes “forman parte de un proyecto mayor: la subordinación del territorio mexicano a las necesidades de los capitales y las élites dirigentes de EU y a su política energética global. Es esto lo que ha creado la puerta de entrada a proyectos cada vez más amenazantes y devastadores, por ejemplo los que usan técnicas como el fracking.”
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