jueves, 21 de octubre de 2010

EU: tensiones y compulsiones
John Saxe-Fernández, La jornada, Jueves 21 de Octubre de 2010.
El golpe de 2009 que derrocó al presidente constitucional de Honduras, operativo similar a las intentonas contra Chávez y Evo Morales, también integrantes de Alba, mostró tensiones en la ecuación civil-militar, dentro y fuera de Estados Unidos. Mientras Phillip Crowley, del Departamento de Estado (DdE), bajo instrucción de comportarse como voz de una Oficina de Colonias, le dijo al presidente Zelaya, con calculada insolencia, que eso le pasaba por seguir el ejemplo venezolano (hace poco, con igual arrogancia Estados Unidos le advirtió a Caracas y Moscú que vigilaría sus acuerdos nucleoeléctricos), la Casa Blanca condenó el atentado, pero se negó a calificarlo de golpe militar, aunque consumado por oficiales adiestrados por el Comando Sur del Pentágono (DdD) en contubernio con sus contrapartes en la base de Palmerola.

Cuando el público y las naciones de la región –incluido México y UNASUR– condenaron el fallido intento golpista contra Rafael Correa de Ecuador, el DdE adoptó la política de espera paciente antes de remover otra pieza de Alba, diciendo que fue una protesta policial por motivos económicos, igual que The Wall Street Journal, Goldman Sachs, el Council on Foreign Relations y agrupaciones varias de Ecuador, cooptadas con fondos de la CIA/NED-AID-BID/Banco Mundial).

En la operación contra Correa fue central el rol de la oligarquía y de policías adiestrados –y reclutados– por el programa anti-drogas de Estados Unidos: en la toma de la legislatura; del aeropuerto (con sectores de la Fuerza Aérea); y la interdicción de otros puntos clave de comunicaciones terrestres y electrónicas. James Petras (globalresearch.ca) documenta que entre 2006/2008 Estados Unidos adiestró a 931 oficiales militares y policías de Ecuador, 526 de ellos policías usados para el despliegue de una estrategia que, dice el autor, tuvo tres componentes simultáneos: a) la diplomacia, ofreciendo mejorar las relaciones Estados Unidos-Ecuador; b) la subversión, por medio de la influencia ofrecida por el financiamiento policial-militar; y c) penetrando con fondos a organizaciones en todo el espectro político.

El rechazo a la imperialización del continente, por medio del aparato institucional, público y privado del capital monopólico, se expresa en una resistencia popular y pacífica, a la militarización y para-militarización de la política exterior de EU, encaminada a revertir el refuerzo soberano y las conquistas de amplios movimientos sociales de la región. Como en Honduras, la intención con la Iniciativa Mérida, es hacerlo con represión a la usanza neo-nazi del Plan Colombia, un diseño de invasión/ocupación a base de vínculos estrechos del DdD/CIA con las contrapartes locales.

Voceros del Comando Norte (CN) –creado en 2002– corroboraron la información de la Sedena de que las fuerzas armadas de México (FAM) son adiestradas por el Pentágono: la prioridad número uno será nuestra asociación con México y destacan que la experiencia de Estados Unidos en contrainsurgencia y anti-terrorismo en Irak-Afganistán se transmite a las FAM quienes, según otra fuente del CN, con apoyo de oficiales de Estados Unidos, se enfrentan a grupos narco-paramilitares bien equipados, algunos...integrados por ex-militares o ex policías. Son nociones y rótulos que deben analizarse con cuidado de cara a denuncias como las del presidente Afgano Hamid Karzai, en el programa This Week de la ABC, sobre los operativos de contratistas privados –textual– bajo patrocinio presupuestal de Estados Unidos que operan como escuadrones de asesinato, que desestabilizan matando miles de civiles bajo cubiertas varias, como paramilitares, narco-terroristas o narco-insurgentes.

Cuando H. Clinton dijo que los cárteles mexicanos se conducen como terroristas o grupos insurgentes, cobra peso la queja de Karzay, en especial por la asignación de 10 mil millones de dólares en el presupuesto 2011 del DdE, para contratistas de seguridad, bajo el rubro de resguardo de embajadas y otras instalaciones.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Perspectivas de poder
Colaboración Esp - Martes 12 de octubre (12:31 hrs.)

  • Facilita FCH privatización total
  • Por Jorge Santa Cruz (*)

El Financiero en línea

México, 12 de octubre.- El Dr. John Saxe-Fernández, profesor e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, autor, entro otros, del libro La compra-venta de México, señala a Perspectivas de Poder que la liquidación de Luz y Fuerza del Centro, ordenada por el presidente Calderón hace un año, fue decidida por el Banco Mundial desde el 2005.

Lo que sigue ahora, agrega el investigador, es concluir el proceso privatizador en México. Le presentamos a continuación, la parte medular de lo que declaró el doctor Saxe a Perspectivas de Poder:
"Exactamente, este ataque (a Luz y Fuerza del Centro), es un ataque tremendo en el que se usaron los instrumentos policiales y militares, en una forma que se usaría para atacar cualquier cártel del narcotráfico. A todo mundo llamó la atención, dentro y fuera del país, como bajo la cubierta de la Iniciativa Mérida y de esta atroz guerra al narcotráfico, que es un émulo del Plan Colombia –la llamada Iniciativa Mérida-, lo que hemos tenido, en realidad, es un proceso de orden cualitativo sumamente grave, que es la bilateralización del manejo de la violencia en territorio nacional.

Como usted sabe, uno de los elementos esenciales de lo que es un Estado Nación es, precisamente, el monopolio en el ejercicio de la violencia y ahora tenemos un comando binacional, una especie de Estado Mayor estadounidense-mexicano que es el que lleva adelante la principal actividad de seguridad, que, torpemente, ha asumido este gobierno.

Es decir, este gobierno, está en el proceso de dejarnos –junto con los anteriores gobiernos- sin patrimonio nacional, porque nos han venido quitando bancos, ferrocarriles y, desde hace muchos años, están en proceso de privatización y extranjerización del gran negocio del país, que es el sector petro-eléctrico; además de eso, lo están realizando en un contexto en el que se da una creciente presencia y modificación en el área de seguridad, es decir, un país que , de acuerdo con algunos documentos públicos del Comando Norte, que los lectores pueden bajar fácilmente de Internet, poniendo Comando Norte Programa 2010, o 2009, salen algunos documentos extraordinariamente importantes, que están diciendo que la función del Comando Norte es enseñarle a las fuerzas armadas mexicanas que no tienen una función de defensa nacional, de defenderse frente a potenciales enemigos externos, sino que el enemigo está dentro, entre los civiles.

Eso es lo que nos está diciendo. Es una guerra no convencional, donde están los civiles, en el contexto de este intervencionismo del Pentágono, de las agencias de inteligencia, la Drug Enforcement Administration, y del Ejecutivo, en general, estadounidense, se da este proceso de brutal ataque sindical. Un ataque al SME verdaderamente inusitado.

“El señor Calderón, que está ahí no sabemos cómo, desde el punto de vista aritmético, ha venido insistiendo –en fechas recientes- en esto, en aplicar la doctrina estadounidense que no tiene defensa nacional, sino seguridad interna. Tiene ya aproximadamente una montaña de poco más de 30 mil cadáveres y, al mismo tiempo, envía al Congreso iniciativas que van más allá de la electricidad, más allá del petróleo, que van a todo: es una Ley de Asociaciones Público-Privadas, que la presentaron diputados del PAN con apoyo de los diputados del PRI, que lo que haría sería abrir la puerta a la privatización de todos los servicios, de todas las obras del sector público, otorgando contratos por 40 años a empresas nacionales o extranjeras, en los que se garantiza la rentabilidad de los proyectos, sin importar que el Estado asuma las pérdidas. Es decir: van por todo. En este contexto usted tiene que colocar este ataque.

“Además existe una cantidad muy apreciable de documentos importantes del Banco Mundial, que van mostrando exacta y literalmente; usted puede leer documentos del Banco Mundial y está diciendo el Banco Mundial la desaparición de Luz y Fuerza del Centro y la absorción por parte de Comisión Federal de Electricidad y la asunción de esas funciones por Comisión Federal de Electricidad. Pero luego, si usted sigue leyendo los documentos del Banco Mundial, desde hace 5 años, es decir, de antes de que llegara el señor Felipe Calderón, usted va a leer que la misma Comisión Federal de Electricidad debe ser sometida a un proceso de división en empresas regionales, de generación, de distribución, etcétera. Eso es porque en la electricidad está el gran negocio y lo que estamos jugando es con algo realmente estratégico, por la importancia que tiene la energía para la vida de todas las economías, de todo el planeta”.

Hasta el próximo martes en otra entrega de Perspectivas de Poder.
(*) Conductor de Noticias de Radio Trece y académico de la Universidad Anáhuac.
Correo electrónico: jsc.58@hotmail.com

jueves, 7 de octubre de 2010

El modelo mexicano
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 7 de Octubre de 2010.
El papel de sectores policial-militares de América Latina, penetrados (con bendición oligárquica) por el Pentágono/CIA, sea bajo la cruzada anticomunista de ayer o de la guerra anti narco, el terrorismo o el crimen de hoy, fue central en el golpe en Honduras y en la fallida intentona de la semana pasada en Ecuador. Hasta el golpe contra Zelaya, Honduras fue integrante (y el eslabón más débil) de la Alianza Bolivariana de América (Alba): una coalición que tiene como uno de sus ejes, la defensa de los recursos naturales y cuyos integrantes, a decir de Evo Morales, enfrentan más amenazas de este tipo.

La de Morales es advertencia válida para naciones y coaliciones tipo Unasur/Alba, que defienden la independencia y construyen la soberanía regional. El rechazo al golpe y la rápida reacción de Unasur en defensa de la democracia ecuatoriana indican que después de los traumas de Tegucigalpa y Quito, se percibe mejor cuán reales y graves son los riesgos que se enfrentan de cara a una potencia que, en un contexto de deterioro económico y hegemónico, signado por el desenfreno militar, financiero-especulativo y el agotamiento de recursos naturales no renovables, recurre a esquemas de intervención y ocupación tipo Plan Colombia (PC) e Iniciativa Mérida (IM) en México y Centroamérica, para mantener o recuperar la primacía sobre lo que percibe como su reserva estratégica. En un mundo complejo y en creciente multipolarización comercial, monetaria, tecnológica y militar, aumenta la crónica tirantez de Estados Unidos hacia otras soberanías, en especial si tienen amplios y ricos territorios, como Irak y Afganistán.

El PC y la IM son diseños imperialistas que acotan la defensa nacional a favor de labores de seguridad interna, bajo guía y con participación de Estados Unidos. Cuando W. Colby de la CIA proclamó en los años 90 que ante la superioridad militar de Estados Unidos, México no podría resistir una invasión, por lo que no requería de Fuerzas Armadas, ocurrió lo previsible: la cúpula priísta bajo Salinas en las antípodas de la resistencia cubana al acoso imperial capituló: dijo que la seguridad de México es parte de la seguridad nacional de Estados Unidos, mientras John D. Negroponte proclamaba que el TLCAN sería la piedra angular para absorber la política exterior mexicana en la agenda de Estados Unidos.

Con el PAN se consolida la transición de nación a protectorado: la guerra al narco acentúa la bilateralización de la seguridad interna, mientras su uso anti-sindical (para inducir la privatización eléctrica) y político-electoral (michoacanazo), es promovido por Estados Unidos con el uso de términos como “narcoterrorismo” o “narcoinsurgencia”, que amplían el rango de la represión. El Comando Norte (CN) nos anuncia que, basados en la experiencia (en contrainsurgencia) que han adquirido las fuerzas de Estados Unidos en Afganistán e Irak, se ... trabaja con las fuerzas armadas de México enfrentándolos con la idea de que el enemigo vive entre civiles y no es un enemigo externo al país, como tradicionalmente se ha formado al ejército y armada mexicanos.

El CN asegura respetar la soberanía mexicana, pero en los hechos la finiquita al absorber a México en el perímetro de seguridad de Estados Unidos: en 1848 fue la mitad del territorio. Ahora el plan parecería ser todo México, cuyas fuerzas armadas son adiestradas en áreas específicas que, dice el CN, ...se necesitan para transformar a los militares, de una fuerza convencional diseñada para combatir amenazas externas, a un ejército que tiene que enfrentar una guerra irregular donde el enemigo vive entre civiles (sic).

Es el modelo para América Latina: Los mexicanos, divididos y atomizados por la guerra civil, recuerda Ramiro Guerra al reseñar los eventos de 1848, ... no pudieron formar un frente único durante la guerra para resistir con mayor firmeza en defensa de la integridad de su país... No era posible, en tales condiciones, dejar de ser una línea de menor resistencia ante la invasión extranjera.

jueves, 23 de septiembre de 2010

EU: narcopotencia
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 23 de Septiembre de 2010.
Quién le ha dado el derecho (a Estados Unidos) para incluir o excluir a los que cumplen o incumplen compromisos en la lucha internacional contra el narcotráfico? Nadie tiene ese derecho y si alguien lo tuviera sería la ONU. Ésta fue la respuesta de Hugo Chávez a la inclusión de Venezuela en un memorando de la Casa Blanca al Departamento de Estado que lista a los países que no cooperan en la lucha antinarco. El documento, además, promueve una mayor intervención y ocupación de Centroamérica con el pretexto de que la guerra sin cuartel de México y Colombia obligó al narco a replegarse hacia Honduras, Costa Rica y Nicaragua, por primera vez incluidos en la lista de grandes productores o plataformas del narcotráfico en el mundo.

Como se esperaba ya, el gobierno de Laura Chinchilla, de Costa Rica, que autorizó la presencia militar de Estados Unidos en su territorio, ofreciendo inmunidad a soldados y oficiales de ocupación que incurrieran en rupturas a la ley penal internacional, encabeza una iniciativa centroamericana para presionar a Estados Unidos en pos de más ayuda contra el narco.

El memorando también se usa en el caso de Venezuela, con fines político-electorales. Su sesgo oportunista, unilateral y parcial, junto a la cada vez más notoria participación de Estados Unidos en todos los niveles de la estructura y dinámica del narcotráfico, desautorizan la retórica de su guerra antinarco/crimen o sea, lo que en la guerra sicológica y política se conoce como historia de cobertura, la mampara que encubre campañas anti-populares y diseños de intervención y ocupación policial/militar/empresarial de zonas clave por su posición geográfica o por sus recursos.

No es casual que sean militares, Hugo Chávez o el coronel Sued Castro Lima, de la Fuerza Aérea de Brasil, quienes, entre otros, llamen la atención sobre el fenómeno: Estados Unidos se erige como juez de otros, mientras ejerce el dominio abrumador y es el principal beneficiario de los magnos negocios derivados del narcotráfico y el crimen organizado. Castro Lima (www.adital.com.br) muestra lo insostenible del argumento de fachada de combate al narcotráfico de la Casa Blanca: en Colombia la producción de cocaína aumentó porque también lo hizo el mercado concentrado en Estados Unidos y en años recientes el precio de la cocaína cayó 36 por ciento resultado del aumento de la oferta y no de una reducción de la demanda.

Esos y otros datos indican que a nivel internacional Estados Unidos se perfila como la principal narcopotencia: es gran productor de mariguana y los más de 7 millones de adictos a la cocaína que la consumen en su territorio, constituyen el mayor mercado del orbe. Además se sabe que 70 por ciento del dinero se lava ahí, significando, dice Castro Lima, ...que las mafias que operan en su territorio dominen 90 por ciento del lucro del gran negocio, que queda en manos de las mafias de Estados Unidos.

En Afganistán la producción de opio desapareció entre 1996-2001 porque el Talibán consideró a la droga anti-islámica: hoy, con la invasión y ocupación de Estados Unidos, las transacciones ilícitas florecen y la región produce 70 por ciento del opio del mundo.

En nuestra región la industria armamentista de Estados Unidos es beneficiaria de doble vía de esta guerra sui géneris: Estados Unidos es el principal abastecedor (al 90 por ciento) de armas a los cárteles que operan acá ¡y a los ejércitos que los combaten! duplicando así exportaciones y beneficios. Al norte, los dólares; al sur, los muertos.

Castro Lima acierta al decir que la intención es aplastar los movimientos populares o revolucionarios que surgen en América Latina y la intimidación o neutralización de iniciativas regionales tipo UNASUR. También lo es debilitar cualquier expresión de jurisdicción estatal, sea en Canadá, México o Venezuela, que interfiera con el fluido acceso de Estados Unidos y sus socios a negocios o recursos vitales como electricidad, gas y petróleo.

Es en el territorio de la narcopotencia y no en Colombia, México, Centroamérica o el Amazonas, donde, en palabras de Castro Lima ...debería trabarse el principal combate contra el narcotráfico.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Advertencias del Macondo
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 9 de Septiembre de 2010.
El estallido del yacimiento Macondo en el Golfo de México, que ocasionó el mayor derrame y desastre ecológico en la historia de Estados Unidos y del mundo, es una señal de lo que significa para la biosfera planetaria y la humanidad la era del agotamiento de los recursos naturales no-renovables, en este caso el peak oil, sus peligros y consecuencias ambientales, socio-económicas y político-militares.

La proliferación de exploraciones y explotaciones en lugares poco accesibles, considerados la última frontera en pos de recursos naturales finitos, sea en aguas profundas del Golfo, en la costa occidental de Groenlandia, bajo glaciares o en la selva virgen de la vasta Amazonia, conlleva riesgos y costos, algunos imposibles de cuantificar dado su carácter irreversible y además por daños a la naturaleza con efectos hoy y sobre las generaciones futuras: en el Golfo de México, donde hace poco se registró la explosión de otra plataforma petrolera, los daños a la biosfera son inconmensurables por la extinción de formas de vida clave en la cadena alimenticia, afectándose la existencia de nichos y delicados, complejos y vulnerables sistemas ecológicos. En el mejor escenario una recuperación parcial del hábitat, tomará decenas de años.

Pero el peak oil no se restringe a catástrofes ambientales del tipo Macondo: es ostensible una riesgosa acentuación de la conflictividad y militarización en las relaciones internacionales de poder, con enorme destrucción humana, y de civilización, como es el caso de las guerras de agresión contra Irak, Afganistán y el acoso contra Irán y Venezuela.

Cabe aclarar el peak oil no implica el fin del petróleo, sino el agotamiento del petróleo convencional, es decir, el de fácil acceso, barato y de alta calidad, algo que también, en esta primera década del siglo XXI, se empieza a registrar en muchos metales y minerales.

Cuando Estados Unidos finalmente reconoció lo certero que resultó la predicción del geólogo M. King Hubbert (hecha en 1956), de que su reserva de crudo llegaría a su máximo de extracción en unos 14 años (1970) y que en adelante la producción observaría un decremento acelerado, los efectos fueron profundos en su política exterior y militar, por la vulnerabilidad que acarrea la dependencia estratégica para su despliegue urbano/suburbano y el vasto aparato industrial y militar.

Los balbuceos para el desarrollo de fuentes renovables de energía o el ahorro energético fueron ahogados por Reagan y los monopolios, a favor de la vía militar, lo que explica, en parte, por qué, luego del fin de la URSS, se siguió por la vía del gasto y modernización castrense y de agresiva militarización, para-militarización y mercenarización de su política exterior junto a un pronunciado desdén y violación del Derecho Penal Internacional. El Estado de excepción y el terrorismo de Estado, en vigor desde que Estados Unidos atacó con bombas atómicas a la población de Japón, se acentuaron. Además, bajo la Ley de Seguridad Nacional de 1947, Truman institucionalizó la criminalidad de Estado, al abrigo de la negación plausible.

El ataque a las Torres Gemelas ofreció, como dijo Condoleeza Rice al Consejo de Seguridad de Bush, una magnífica oportunidad para modificar la postura estratégica de Estados Unidos, lo que significó que, como en la era de Hitler, se instauró la guerra preventiva, la agresión, la conquista y se hizo a un lado el derecho internacional para acceder al petróleo: Irak sigue ocupado con 50 mil tropas y grandes bases, ahora llamadas consulados, protegidos por decenas de miles de contratistas del Departamento de Estado que, desde una embajada de mayor dimensión que el Vaticano, fraguó hace pocos meses la destrucción del Sindicato de Trabajadores Petroleros de Irak, en un brutal operativo como el usado contra el SME en México, mientras Estados Unidos prosigue, con aval de títeres locales, manejando los negocios para la explotación de una de las mayores reservas de crudo convencional.

jueves, 26 de agosto de 2010

Contextos binacionales
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 26 de Agosto de 2010.
Los impactos socio-políticos y de seguridad, acumulados por las políticas económicas en vigor desde los años 70 para amainar los efectos de la crisis capitalista (una guerra de clase encabezada por Reagan/Thatcher y sus sucesores, para frenar la caída de la tasa de ganancias) se hacen sentir en México y Estados Unidos con fuerza en la primera década del siglo XXI, por la guerrade Calderón al narco y el manejo de Bush-Obama de la gran crisis financiera que estalló en 2008, resultando en mayor concentración de privilegios y riqueza a favor de ambas clases gobernantes; de los sectores bancario, financiero, agregándose, en Estados Unidos, un magno subsidio a la industria bélico-industrial y a entes públicos y privados de seguridad.

La conflictividad social se acentuó: sólo por la guerra al narco se registran 28 mil bajas, sin perspectivas de cambio con el Prian y tampoco en la persistencia de la explotación de campesinos, trabajadores y sectores medios en México, mientras en Estados Unidos se desploma el aparato productivo, el empleo y las condiciones de vida de una población que sufre un prolongado colapso y despojo económico.

Aquí la ofensiva de clase la desplegó la Casa Blanca, con aval de Los Pinos y de una depredadora oligarquía, utilizando al Departamento del Tesoro y sus unidades subrogadas (FMI, Banco Mundial –BM– y BID). Esto se realiza con préstamos cuyas condiciones son a favor de la inversión externa, desmantelando procesos de transformación, a veces incipientes y otros avanzados, como en la petroquímica, traspasando actividades sustantivas de Pemex a contratistas extranjeros, registrándose un desplome en la producción de crudo por el sometimiento a la política de máxima extracción impuesta por Estados Unidos: un acatamiento derivado del papel de sobornización de las jugosas comisiones por el manejo de los préstamos del BM, cuya condicionalidad sigue definiendo, a pesar de las consecuencias, el accionar de las secretarías del ramo que así han desmontado agricultura, la industria de bienes de capital, los astilleros del país y un largo etcétera, agrediendo a sindicatos y contratos colectivos, precarizando al trabajo y preparando los fundamentos, bajo la modernización gerencial, del desmembramiento y subasta de Ferrocarriles Nacionales de México, con mira a lo mismo en Pemex, CFE y LFC, ya liquidada.

Para sostener el esquema anti-popular y anti-nacional se aplicaron préstamos y programas en áreas de administración de justicia y seguridad, los últimos para mutar la función de defensa nacional en policial, con programas que facilitarían la adopción de esquemas de intervención y ocupación del tipo ensayado por Estados Unidos en Colombia: en la base de la Iniciativa Mérida está la binacionalización de la seguridad interna. Se somete la política exterior a Estados Unidos y la guerra de Calderón desgasta las bases logísticas de las Fuerzas Armadas. Y la defensa nacional, ¿la asume el Comando Norte? ¿Transitamos al protectorado de facto? Además de la capitulación económica y jurisdiccional, ¿no se preparan procesos de absorción paulatina separatistas, como con la homologación de la administración de justicia (juicios orales)?

Desde los años 90 aumenta la presión sobre los estados norteño: con el TLCAN se agudiza la integración silenciosa, es decir de vínculos económicos, sociales, culturales e industriales creados a través de los años como parte de la interacción normal de intereses de los estados del sur de Estados Unidos con la economía y la sociedad norteñas de México. Es una fusión sui géneris, explosiva, con muros, militarización fronteriza y racismo anti-mexicano y procesos que tienden a desvincular el norte de México del resto del país en lo económico y en la administración pública, tales como los patrocinados por el BM en 37 municipalidades mexicanas que lindan con Estados Unidos. Se trata de la restructuración de la administración municipal mexicana, siguiendo el patrón de funcionamiento de los condados típicos de Estados Unidos.

jueves, 12 de agosto de 2010

EU: mendacidad de Estado
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 12 de Agosto de 2010.
La colisión entre la retórica del gobierno de Estados Unidos para encubrir sus diseños de intervención y ocupación en América Latina (guerra al terrorismo, al crimen organizado o al narco) y los eventos que se observan día a día, es tan incontrovertible y pública que sólo la noción de esquizofrenia permite analizar lo que a todas luces es una criminal mendacidad de Estado.

Con la intensidad de la crisis estructural y hegemónica aumentan las contradicciones entre las proclamas oficiales por fortalecer el estado de derecho frente a la criminalidad y los hechos derivados de la codicia empresarial, del masivo desvío de fondos públicos al complejo bélico-industrial, a los órganos de espionaje y a la oligarquía financiera, mientras se recorta el gasto federal, estatal y de condados, con incontable pérdida de plazas y de partidas para obra pública, salud, servicios sociales, etc.

Esto ocurre junto a una inusitada y costosa militarización, paramilitarización y mercenarización de la política exterior, mientras se agudiza en lo interno el dilema entre cañones y mantequilla, y en lo externo la esquizofrenia imperial, con fuerte inclinación genocida (Irak, Afganistán, etc). Estados Unidos es el mayor exportador de armas –domina el comercio mundial–, por lo que no es difícil percibir el fondo del choque entre la guerra antiterrorista y antinarco y la reticencia del presidente Barack Obama por controlar el monumental flujo de armas de bajo y alto calibre a los cárteles al sur del Bravo.

Ante ese negocio y el fabuloso manejo bancario/financiero de la droga, los 28 mil mexicanos muertos en la guerra antinarco no son relevantes para Estados Unidos. Menos para una Casa Blanca que, al contrario, promueve la flexibilización de normas para agilizar las exportaciones armamentistas, según Obama, con miras a duplicar las ventas en 2015. Así, dice el diputado D. Manzullo (R) de Illinois, podremos salir de esta recesión.

La siniestra mendacidad es palpable en el informe anual de la Oficina para el Contraterrorismo del Departamento de Estado (DE) conocido la semana pasada. Ahí se señala que “la cooperación de Venezuela con Estados Unidos en materia de terrorismo ha sido reducida a un mínimo absoluto, y se censura que Caracas realice sus esquemas de seguridad sin guía de Estados Unidos –como corresponde a una nación soberana–, por lo que no es un socio fiable en el antiterrorismo y, en anacrónico arranque monroista, el DE se queja, como hizo Clinton en persona, de que Caracas, Brasilia y otras naciones del sur ¡mantengan relaciones con Irán! A esta arrogancia se agrega la hipocresía de un Estados Unidos practicante, como pocos, del terrorismo de Estado: en abril pasado se difundió un video suprimido, clasificado como secreto del Departamento de Defensa (DdD), en el que desde sus helicópteros Apache se matan civiles y dos camarógrafos de Reuters en Bagdad. Son asesinatos colaterales que el lector puede presenciar en Wikileaks.

A la hipocresía se agrega la infamia, evidente en la devastadora masa de más de 90 mil archivos top secret de la guerra en Afganistán (la mayor fuga de seguridad en la historia militar), obtenidos y diseminados por Wikileaks, que muestran, entre otros horrores, cómo el DdD, la OTAN, sus aliados británicos y decenas de miles de contratistas y fuerzas especiales han eliminado cientos de civiles en acciones no reportadas. En un programa de asesinatos del gobierno Bush/Cheney se documentan múltiples ejecuciones extrajudiciales del liderato talibán, realizadas por unidades secretas bajo la instrucción de matar o capturar. Toda la documentación, que The Guardian publica en su edición electrónica, muestra cómo las fuerzas de la coalición usan, con mayor frecuencia, aviones no tripulados Reaper para cazar y matar a los talibanes, a control remoto desde una base en Nevada, actividad que según la prensa persiste y se acentúa con Obama/Clinton, con cientos de bajas, en quebranto abierto y cotidiano al Derecho Penal Internacional.