jueves, 23 de junio de 2005

El plan de juego 2006

John Saxe-Fernández
La Jornada.
México 23 de junio de 2005.

Arrancó el "plan de juego" oficial favorito, esta vez en torno a los comicios de 2006: desactivar electoralmente cualquier propuesta alternativa al actual esquema de saqueo crónico del patrimonio nacional -fundamental aunque no exclusivamente el petro-eléctrico-, relacionando a la izquierda con "la violencia" y el "narcoterrorismo". Así ocurrió en el proceso político-electoral que llevó a Fox y a la derecha, al poder. El logro no fue menor: se mantuvo incólume el programa de depredación imperial-oligárquico bajo la máscara de una "alternancia política" que finalmente exhibió su verdadero rostro en el frustrado intento de desactivar políticamente a López Obrador. En esta ocasión el plan de juego se dirige a lo mismo: garantizar una victoria electoral, ahora en favor del aparato priísta, que, bajo Madrazo, ya tomó medidas concretas para congraciarse con el alto empresariado petrolero y la Casa Blanca, desvinculado su programa del 27 constitucional. La noción de fondo de Bush y Fox es la de "remover" a cualquier "necio" que obstaculice el fluido curso de los negocios -sean del petróleo, el gas, o del agua, entre otros-, por medio de la consolidación de una dinámica electoral a la usanza estadunidense, acaparada por un duopolio partidista.

Es significativo que el arranque del "plan 2006" estuviera a cargo de Bancomer-BBVA, uno de los principales beneficiarios, junto con Citigroup-Banamex, del paquete del FMI-BM, impulsado por Salinas, que desembocó en el escandaloso Fobaproa-IPAB y la entrega de la banca y que está en el meollo causal de la magna operación de "la compra-venta de México".

El "plan" dio inicio cuando BBVA sorpresivamente cerró varias cuentas utilizadas por organismos civiles del país y del exterior para canalizar fondos a las comunidades chiapanecas organizadas por los zapatistas. Se dejó en el aire, para que el consorcio pudiese negarlo, que la medida obedecía a la imputación de que las cuentas se usaban para lavado de dinero. La segunda movida se hizo por medio de operativos "antinarcóticos" realizados por la Sedena en Chiapas, para vincular al EZLN con el narco. La mano del imperio es inocultable: es una estrategia utilizada por EU vía su Plan Colombia sobre la que hay que llamar la atención si se toma nota de los acuerdos sobre "seguridad" firmados por los países integrantes del TLCAN. La respuesta del EZLN, de todos conocida, fue puntualmente analizada por Montemayor y Hernández Navarro, desde estas páginas.

Que López Obrador haya sido y sea uno de los principales si no es que el principal impugnador del Fobaproa y crítico de la política económica en curso y que, además, encabece las preferencias electorales tampoco es asunto menor: está en el meollo de un escenario que, como ya se experimentó en 2000, realizaría "operativos de Estado" de "provocación" en su contra, con los consabidos "guerrilleros", "terroristas" y "porros" actuando en el corazón mismo de las bases electorales, en los principales centros urbanos y de educación media y superior. Con una tal dinámica de bajo perfil se generan incidentes que, gracias a la "magia" del duopolio televisivo, se diseminan por todo el país. Se induce así una desestabilización política y anímica, "teledirigida" a emparentar y arrinconar a la "izquierda" con la "violencia" y el "narcoterrorismo". No es el voto "útil" a la Castañeda, sino el más efectivo "voto del miedo", sintetizado en aquella consigna usada por el foxismo, ¿ya se nos olvidó?, del "yo voto por la paz". El de 2000 fue un implacable "plan de juego" usado contra Cárdenas, también centrado en la manipulación del temor. Pero las condiciones del país son otras. El deterioro de la economía popular ha sido tan profundo como el debilitamiento de la legitimidad derivada de la temeraria politización del aparato judicial. Ahora, el mismo ímpetu del "desafuero" se profundiza y se materializa en este (muy) peligroso escenario político-electoral y "policial-militar" de restauración priísta. Lo que está de por medio, visto desde la cúpula imperial-oligárquica no es cualquier cosa: garantizar la continuidad para, entre otras medidas, "constitucionalizar" la entrega de la renta petrolera a las empresas extranjeras del ramo y sus socios de adentro, como se hizo con los bancos. El proyecto imperial (ver Imperialismo económico en México, Debate, 2005), consiste en un Pemex paralelo a cargo de esas empresas, mientras un cascarón se dedicaría al manejo burocrático de los hidrocarburos, según el Banco Mundial por medio de una "...agencia federal de hidrocarburos que estaría separada de Pemex..." encargada de firmar los contratos de exploración y producción con las petroleras. Sería, dice el BM "un ente similar a los existentes en EU, por ejemplo, la Land Comission en Oklahoma y la Texas Railroad Comission".

jueves, 9 de junio de 2005

Dólar-euro: geopolítica del dinero

John Saxe-Fernández
La Jornada.
México 9 de junio de 2005.

El poderío imperial de Estados Unidos en el orbe es colosal. Aún así, la inusitada resistencia iraquí a la ocupación transformó la ecuación geopolítica, y hoy esa agredida nación árabe es un pantano con altos costos político-militares y económicos sin que el ''high tech'' militar la pueda neutralizar. Además, se detectan otros cambios que afectan la capacidad de Estados Unidos para influir de manera determinante en la economía y la política, en contraste con el periodo de supremacía hegemónica (1945-1971) en el que el dominio del dólar, uno de los fundamentos de la Pax Americana, era absoluto.

Los datos y las modificaciones verificables son los puntos de guía para evaluar la actual constelación internacional de poder en el área monetaria. Es desde ahí, desde los referentes históricos y empíricos y no desde los ''marcos teóricos'' o las manipulaciones conceptuales en boga -generadas por quienes han sido atinadamente calificados como ''intelectuales dormidera'', a la Hart y Negri-, que se pueden esbozar las características centrales del predicamento imperial.
Estadísticas recabadas por Richard B. Duboff, (Monthly Review 2003) y más recientemente por Antonio Sánchez (Geopolítica del dinero, FCPS-UNAM 2005), indican que Estados Unidos no sólo es menos dominante, sino vulnerable, y el vínculo débil es un dólar que, de manera irregular y con periodos de recuperación, se ha erosionado. Por ejemplo, entre 1981 y 1995 la tajada de los ahorros privados mundiales en monedas europeas (el euro aparece hasta 1999), pasó de 13 a 37 por ciento, mientras, según Duboff, la participación del dólar disminuyó de un abrumador 67 por ciento a 40. Desde que se puso en circulación el euro, 44 por ciento de los nuevos bonos emitidos están en esa moneda, acercándose a 48 por ciento emitidos en dólares.

El cambio, en la estructura de poder del aparato monetario internacional es un fenómeno que amerita cuidadosa atención: parece moverse desde la ''monopolaridad monetaria'' de la Pax Americana, con el dólar como rey absoluto, hacia la ''bipolarización'' (dólar-euro) y una eventual ''tripolarización'' con el yen-canasta asiática.

En 1990 la mitad de todas las reservas de los bancos del mundo estaban en dólares, sufriendo una vertiginosa caída de 76 por ciento en 1976. Sin embargo, como lo demuestra Sánchez en una espléndida tesis doctoral que acaba de ser defendida, es una situación fluctuante, porque la participación del dólar en el total de tenencias oficiales identificadas de divisas en el mundo presenta altibajos. Por ejemplo, al finalizar 1991 el dólar representaba el 51.3 por ciento del total para todos los países. En 2002 se consignó una participación del dólar de 64.5 por ciento. Pero la importancia de estas variaciones, e incluso el hecho de que existan, no escapan a la atención de los analistas.

''Por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial -escribe DuBoff- existe otra fuente universalmente aceptada para la realización de pagos y de liquidez, y ello ocurre en un momento en que la balanza de pagos de Estados Unidos muestra un déficit récord''.

Sánchez, por su parte, al reconocer que la supremacía del dólar durante 50 años se ha podido mantener a pesar de prolongados periodos de pobre desempeño económico y enormes e insostenibles déficit fiscales y de cuenta corriente -convirtiéndose la superpotencia militar en el mayor deudor del mundo, con una posición inversora neta negativa-, aclara que, en realidad ''no es necesario que el euro reemplace al dólar como moneda internacional, sino que basta con que juegue un rol similar para que se dejen sentir las consecuencias de una radical transformación en la configuración del sistema monetario y financiero internacional''.

Hasta ahora el desempeño del euro con funciones de reserva de valor, es decir, en relación a ''su capacidad para mantener su poder de compra a través del tiempo'' ha sido consistente. Sánchez muestra que, en un área tan crucial como la de los mercados financieros, ''el campo de batalla más importante en el desafío asumido por el euro frente al dólar'', la situación, incluso con anterioridad a la puesta en operación del euro, era de franca vulnerabilidad de la moneda nacional estadunidense, corroborando la tendencia observada por DuBoff, y permite percibir las alteraciones y permutas en la balanza de pugnas de las fuerzas hegemónicas mundiales.

En lo que se refiere al porcentaje de tenencia de bonos internacionales, el dólar pasa de 52.6 por ciento a finales de 1981 a 34.2 a finales de 1995, mientras el de las monedas europeas cambia de 20.2 por ciento a 37.1 en los mismos años. Algo similar ocurre en los cambios medidos en el porcentaje de la tenencia del portafolio privado internacional: el dólar pasa de 67.3 por ciento a 39.8, y las monedas europeas de 13.2 por ciento a 36.9 en los mismos años.

El papel de la moneda en los mercados financieros y los flujos de capital es central, representando volúmenes 40 veces superiores a los del comercio, y en este contexto sólo una catástrofe política en Europa (el rechazo a la Constitución no lo es), modificaría la tendencia bipolar en la ecuación del poder monetario internacional.

jueves, 26 de mayo de 2005

¿De qué se queja, señor embajador?

John Saxe-Fernández
La Jornada.
México 26 de mayo de 2005.

Fueron objeto de encendidas y justificadas críticas oficiales y no oficiales, las declaraciones de Tony Garza, el embajador de Estados Unidos, de que la economía mexicana está sostenida con alfileres: los ingresos petroleros y las remesas, indicando su precariedad y la ausencia de una estrategia que apuntale un desarrollo endógeno.

Algunas observaciones al respecto: primero, las quejas de Garza estuvieron fuera de los límites propios del protocolo que debe regir las relaciones bilaterales. Hubo quienes hicieron alusión al sesgo intervencionista del embajador, a lo que podría agregarse el calificativo de "proconsular".

Segundo, cabe preguntar si esa advertencia es una crítica al gobierno o es una autocrítica. El Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), fueron impulsores centrales de la desregulación financiera, la política monetaria, el servicio de una deuda usurera, el desmantelamiento de la banca mexicana y de la agricultura (con Carlos Salinas), así como de los ferrocarriles (con Ernesto Zedillo).

El BM es hoy la fuente principal del "diseño económico" censurado por Garza: el esquema foxista para el periodo 2002-2005 está ensamblado en el Country Assistance Strategy del Banco Mundial, como se demuestra en: Imperialismo Económico en México (Debate, 2005), un libro sobre las operaciones del BM, que realicé con GianCarlo Delgado. Nos referimos a la "consolidación" de la reforma fiscal; los preparativos para privatizar instituciones públicas como el Infonavit, Fovisste; el traspaso del sistema de pensiones de los trabajadores del Estado al sistema de pensiones privado (Afore); la "modernización" del sector energético mediante su apertura a la inversión privada extranjera; la reprivatización de las carreteras; el abierto apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) al Plan Puebla Panamá; la privatización de la banca pública que queda (Banobras, Nafin y Bancomext); la privatización del servicio de microfinanciamiento; la virtual desaparición de la micro y pequeña empresas, mediante el retiro de los programas de apoyo; la especialización agrícola en productos como azúcar y café; la modificación de los esquemas de enseñanza y su privatización en el mediano plazo; la privatización de servicios de agua y saneamiento, todo "impulsado" por medio de un paquete de préstamos de 5 mil millones de dólares de aquí a 2006.

Tercero: si la crítica la hubiera hecho un economista sin cargo diplomático, habría consenso entre analistas sobre la fragilidad que adolece la economía y el "fracaso" del programa neoliberal en curso, desde la perspectiva de la población afectada. "Beneficiarios" los hay: las empresas extranjeras y la plutocracia doméstica encabezada por los que aparecen en Forbes.

Tercero: conviene tomarle la palabra a Garza y realizar un "reality check" incluyendolo a él y sus asesores, así como al FMI-BM-BID, que inciden de manera directa y operativa en el diseño de la política económica y, desde luego a sus country managers: Fox y su gabinete, especialmente a los hacendistas locales.

El "reality check" empieza reconociendo la continuidad del "esquema desregulador, privatizador y entreguista" de tres sexenios priístas y el actual y de un hecho notable: la ausencia de una estrategia viable de crecimiento económico sostenido con equidad, capaz de generar los niveles de empleo que exigen las nuevas generaciones y que se refleje en aumentos adecuados en el producto interno bruto por habitante. Entre 1983 y 1999 ese índice tuvo un incremento acumulado de apenas 0.32 por ciento, creciendo a una tasa media de 0.02 por ciento mientras los salarios contractuales perdieron 63.9 por ciento de su poder adquisitivo. (José L. Calva México: más allá del neoliberalismo, Plaza y Janés, 2000). La política económica, incluyendo un vasto programa de "reformas estructurales" fue en realidad una despiadada guerra económica contra la población, el aparato productivo nacional, y el patrimonio nacional, hecho botín para consumar, privatizándolo, la mayor transferencia de riqueza jamás realizada en la historia a favor de firmas y bancos extranjeros y sus socios de adentro.

Más de 90 por ciento de las pequeñas y medianas empresas, principales fuentes de empleo, fueron arrolladas a causa de la apertura comercial unilateral, un esquema diseñado, paso a paso, por el BM e impulsado con inmensos préstamos y que culmina en la formalización del TLCAN, ese estatuto de subordinación a EU y sus empresas. El trauma mayor lo sufrió el campesinado. Las cifras que ofrece Calva son sobrecogedoras: "el ingreso real de los maiceros se redujo 52.7 por ciento; los salarios mínimos perdieron 70.2 por ciento de su poder de compra (situándose por debajo del poder adquisitivo que tenían en 1947); y "más de 20 millones de mexicanos pasaron a engrosar las huestes de la pobreza y la indigencia" (pp 7-8).

El sometimiento del gobierno al esquema y su descalabro no puede ser mayor. Posiblemente la queja de Garza se debe a que Fox, a pesar de un gran esfuerzo, no ha podido terminar de desmantelar y constitucionalizar la entrega total de Pemex, CFE y Luz y Fuerza del Centro a empresas de EU, objetivo central de la misión de Garza en México.

jueves, 12 de mayo de 2005

Terrorismo de Estado contra Cuba

John Saxe-Fernández
La Jornada.
México 12 de mayo de 2005.

Desde que el Fondo de Cultura Económica publicó en los sesenta Escucha yankee, el famoso ensayo de C. Wright Mills sobre la revolución cubana y la política exterior de Estados Unidos, he seguido con atención la evolución del fenómeno en su dimensión histórica, geopolítica y estratégica.

En Geoeconomía y geopolítica del Caribe (UNAM 1997) presenté una colección de trabajos dedicados a revisar la cambiante relación de México, EU y Cuba, y en varias revistas especializadas analicé los impactos hemisféricos de la agresión, feroz e impune, desplegada contra Cuba desde el Pótomac. Pero después de escuchar a los testigos y de revisar la abundante documentación oficial presentada ante el Tribunal Internacional Benito Juárez (TBJ) -instancia ciudadana y de conciencia recién establecida que convocó a expertos y testigos para revisar y pronunciarse sobre "los Actos de Agresión del gobierno de EU contra el pueblo y el gobierno de Cuba"- la imagen que tenía sobre esa ilegal ofensiva palidece ante una sostenida embestida de terrorismo de Estado contra un pueblo hermano, dedicado, desde 1959, a un histórico y pacífico proceso de construcción social alternativo, en pleno ejercicio de su soberanía.

El TBJ se celebró en el Foro Coyoacanense los días 25, 26 y 27 de abril pasado y estuvo constituido por once jueces con el belga François Houtart como presidente; James Cockcroft (EU) e Ifigenia Martínez (México), vicepresidentes; Olga Miranda (Cuba), Guillermo Almeyra (Argentina), Juan Bañuelos (México), Alfonso Sastre (España), Eva Forest (España), Hebe de Bonafini (Argentina), Miguel Concha (México) y Jorge Turner (Panamá).
Cabe mencionar que el 4 de abril el Comité de Apoyo del TBJ, encabezado por el fiscal Enrique González Ruiz, formalmente presentó al embajador de Estados Unidos en México, Tony Garza, una Carta de Emplazamiento con una síntesis de las acusaciones y la invitación para que el gobierno que representa nombrara un defensor a quien se le facilitarían todas las pruebas documentales disponibles para preparar la defensa. Al no presentarse ningún defensor por la parte acusada, Sergio Romero Ramírez fungió como defensor de oficio.

A lo largo de tres días de testimonios presentados por la fiscalía y su coadyuvante, José Luis Toledo Santander, de la mañana a la tarde se presentó un cuadro de democidio bárbaro y sistemático impunemente desatado por la presidencia imperial contra Cuba, de corte político, militar, económico, cultural y el uso de instrumentos biológicos contra la población, las cosechas y el ganado, y programas de asesinato contra el liderato revolucionario.

En la sentencia del TBJ (para detalles y acción ciudadana: contacto@tribunalbenitojuarez.org) se presenta una síntesis del programa de guerra económica, comercial y financiera y de terrorismo de Estado desplegado a lo largo de 46 años por demócratas y republicanos por igual. Esto incluye la subversión política, la guerra sicológica, radioelectrónica, las agresiones armadas, ataques terroristas contra civiles, el robo de cerebros y los estímulos a la migración ilegal. Los documentos oficiales del gobierno de EU, con la clasificación Top Secret y Eyes Only for the President, que fueron fundamento de los testimonios y análisis ofrecidos por los testigos, son sólo parte de la masa documental sobre el terror de Estado contra la Isla que fue desclasificada bajo el Acta de Libertad de Información. Dicho expediente indica que sólo entre octubre de 1960 y abril de 1961 y con el objeto de subvertir el orden interno, la CIA introdujo 75 toneladas de explosivos en 30 misiones clandestinas aéreas y 45.5 toneladas de armas y explosivos en 31 infiltraciones marítimas, habiendo realizado 110 atentados dinamiteros, colocado 200 bombas, descarrilado seis trenes, provocado 150 incendios en fábricas y 800 incendios en plantaciones paralizando por una semana el funcionamiento de la refinería de combustible de Santiago de Cuba, política de terror que hasta hoy ha costado la vida a 3 mil 478 cubanos, quedando discapacitados 2 mil 99.

Durante el juicio se demostró que, entre 1959 y 1997, se ejecutaron 804 actos de terrorismo, entre ellos 78 bombardeos contra la población provocando muertos y heridos. Desde el primer año de la Revolución hasta 2003 se han cometido intentos de secuestro y secuestros a 61 aeronaves, y entre 1961 y 1996 se realizaron 58 ataques desde naves marítimas contra 67 objetivos económicos y contra la población. La CIA dirigió y apoyó a 299 grupos paramilitares integrados por 4 mil individuos, ocasionando 549 asesinatos y miles de heridos. La agresión biológica se realizó con la introducción del virus de la fiebre porcina africana que obligó al sacrificio de medio millón de cerdos. Con Reagan y Bush padre se desató en Cuba la epidemia del dengue hemorrágico, con 344 mil 203 personas infectadas, "dándose el caso verdaderamente récord de 11 mil 400 enfermos en un solo día, el 6 de Julio de 1982". Este terrorismo genocida persiste impune. Es hora ciudadana para la rendición de cuentas.

jueves, 28 de abril de 2005

Los precipitantes de guerra

John Saxe-Fernández
La Jornada.
México 28 de abril de 2005.

El entorno nacional e internacional se torna difícil y azaroso: hemos ingresado a una zona de "turbulencias" e incertidumbre policiaco-militar en estos dos niveles: en México el uso sesgado del aparato judicial amenaza gravemente la paz social. El Poder Ejecutivo, al tiempo que deslegitima los mecanismos político-electorales, perdió su condición arbitral en el torpe intento de inhabilitar políticamente a Andrés Manuel López Obrador, favorito en las elecciones de 2006: a su alrededor se aglutina una mayoría ciudadana que trasciende a los partidos políticos y que, contrario a lo esperado por sus exaltados e intransigentes acusadores, crece al calor del "proceso de desafuero" hacia una resistencia cívica y pacífica, orientada a una construcción social alternativa de cara al explosivo y antinacional esquema socioeconómico vigente.

En Ecuador, con una economía dolarizada, la población fue lanzada a las calles por políticos y hacendistas regresivos y corruptos. Al igual que en México es una oligarquía que da ánimo a virtualmente todos los precipitantes de guerra civil conocidos. El neoliberalismo, impulsado por EU y la plutocracia local, ha hecho añicos los instrumentos que fungían de "colchones" para proteger en cierta medida la estabilidad social frente a los efectos de desestabilizaciones naturales o inducidas. La concentración de la riqueza, su fuga hacia fuera, y la creciente diferenciación, acicatean las fisuras existentes en lo étnico, lo regional y lo económico, polarizando el conflicto de clase. El desafuero contra AMLO se da en momentos en que se eleva la frustración socioeconómica a niveles insostenibles, ya que el "modelo vigente" es un brutal "Estado de bienestar" volteado a favor de un grupúsculo incapaz de generar la transformación productiva exigida por la población. El intento de inhabilitación política ocurre en un medio caracterizado en el quinto Informe sobre desarrollo humano de la ONU, como el de un país "con problemas extremos de disparidad social": "México comparte esos riesgos con otros países... que tienen condiciones similares a las que llevaron a la insurrección armada en Chiapas".

A esto agréguese la "demencia precoz", de Los Pinos a la Casa Blanca, porque el medio ambiente internacional es igualmente volátil, ya que las relaciones de poder del orbe han sido lanzadas a la más peligrosa desestabilización geopolítica. La unilateralidad y belicismo del gobierno de Bush asestó brutales golpes a la vigencia del derecho internacional y a la credibilidad de la ONU, foro indispensable para dar curso a una salida no violenta a la crisis múltiple que enfrentamos en diversos continentes, pero de la manera más inmediata y aguda como resultado de la guerra y ocupación militar de Irak. El uso selectivo y engañoso que se hace de la ONU se puede comprobar, tanto con la desestabilización geopolítica de un área tan crucial para el funcionamiento económico del orbe, como es el Medio Oriente que contiene los principales abastecimientos petroleros, como también en torno a la defensa de los derechos humanos cuando bajo el impulso de EU y la Unión Europea se llega a juicios rigurosos y arbitrarios contra Cuba, mientras se comporta de manera tolerante e indulgente con Bush, al rechazar investigar las condiciones de los prisioneros que ilegalmente mantiene en la base naval de Guantánamo, territorio cubano, ocupado por EU. Los factores que agudizan los conflictos en lo nacional, e internacional, indican que vivimos en medio de una crisis con riesgos crecientes de militarización doméstica e intensificación bélica en el caso de Medio Oriente.

Existen al menos ocho componentes objetivos de la crisis que ameritan una reflexión seria: 1) las situaciones convergen y causan alto grado de complejidad, el cual mina fácilmente todo intento de hacer frente a la crisis en términos de manipulación ideológica y propagandística; 2) las presiones temporales se incrementan; 3) la adecuación de la información disponible decrece; 4) las incertidumbres se incrementan; 5) el control instrumental -o institucional- disminuye; 6) los que deben decidir se hallan bajo grandes presiones personales o, peor aún, son propensos a comportarse de manera precipitada e irracional; 7) las decisiones internas y las capacidades de negociación, así como el marco de referencia de ésta, mutan; 8) las decisiones a nivel de los sistemas de alianza, local, regional o internacional se modifican sustancialmente.

El recurso a la violencia, de la prepotencia judicial, policial y militar en la escena nacional e internacional pueden ser remontados por una ciudadanía consciente y democrática. Es necesaria la sensatez política y económica: "las bombas", decía Fidel Castro, "podrán matar a los hambrientos, pero no pueden matar el hambre, las enfermedades, la ignorancia. Tampoco pueden matar la justa rebeldía de los pueblos, y en el holocausto morirán también los ricos, que son los que más tienen que perder en este mundo".

jueves, 14 de abril de 2005

Neoporfiriato: anarquía y fratricidio

John Saxe-Fernández
La Jornada.
México 14 de abril de 2005.

"Una pequeña pero poderosa oligarquía se había formado alrededor del presidente, quien les había otorgado el derecho de enriquecerse. Este pequeño grupo poseía toda la riqueza del país; sus miembros daban preferencia a sus amigos en la distribución de la prosperidad. Cliques surgidas a la sombra de los bancos... monopolizaban todas las ganancias y hacían que el progreso social fuera otra leyenda nada más. Ciegos ante los problemas de su país, esas gentes sólo se preocupaban de sus propias ganancias." Esta bien lograda síntesis, cuyos componentes centrales pueden detectarse en el planteamiento histórico-político de Andrés Manuel López Obrador ante la Cámara de Diputados para desentrañar las realidades de poder y el tema de fondo de la iniciativa de desafuero en su contra, si bien calza al milímetro con la situación actual, fue hecha en 1944 por Leopoldo Zea (El positivismo en México, FCE) para describir la corrupción y la autocracia del régimen de Porfirio Díaz. Los paralelismos son asombrosos e inquietantes, en particular los expuestos por AMLO en torno al carácter faccioso y el uso "selectivo" del aparato de justicia, que se consumó en el asedio judicial contra Madero (una de las principales chispas de la conflagración humana de entonces: un ciclo de guerras civiles y un millón 200 mil bajas) y el que actualmente realiza Vicente Fox en su contra bajo instigación de las fuerzas más retrógradas de la extrema derecha y del salinato.
El término de "neoporfiriato" para calificar la situación de hoy es a todas luces atendible. Teniendo presentes las semejanzas y diferencias entre los dos periodos, permite percibir, desde una perspectiva comparativa anclada en la historia, las tendencias estructurales y eventos que han cimbrado al México de finales del siglo XX y principios del actual, con la aplicación de un programa económico que socavó las bases sociales y políticas del establishment, gestando una "perturbación interna" que se expresa en asesinatos de alto nivel, descomposición de la estructura corporativa, debilitamiento del apoyo al régimen por parte de indígenas, trabajadores, campesinos y de una empobrecida clase media, con el Fobaproa-IPAB como la punta del témpano de una corrupción que se generalizó, que deslegitimó al aparato priísta y que está en la base del éxito electoral del PAN en los pasados comicios presidenciales.
La victoria de Fox en 2000 dio la sensación de que se había logrado la "alternancia sin alternativa", es decir, el "gobierno del cambio" político junto a la continuidad del regresivo programa económico-social. Pero no fue así: el "neoporfiriato" salió del clóset en lo político y se mantuvo incólume el esquema antinacional diseñado por el Banco Mundial-FMI y desatado contra la población por la plutocracia local por conducto del PRI durante los sexenios de De la Madrid, Salinas y Zedillo, que finalmente rompió el pacto del nacionalismo revolucionario. "El pacto del nacionalismo revolucionario -escribió mi amigo Sergio de la Peña antes de morir- fue roto y despojado de contenido por las políticas neoliberales desde mediados de los 80, al cancelar compromisos y formas de solución de agravios que regularon la vida nacional por décadas, sin crear nada que lo sustituyese ni darle vida plena al sistema legal. Pero persisten rasgos del pacto anterior, como la concentración del poder, los abusos impunes, el arreglo personal más que institucional, la intermediación ideológica y la manipulación social... el relajamiento del viejo orden abrió paso a las luchas abiertas entre fracciones de la clase dominante."

El arribo de Fox y el empoderamiento de la extrema derecha en el PAN intensificaron la condición "neoporfirista" del régimen: al debilitamiento de los fundamentos socio-económicos de la estabilidad, se agregó de manera desenfrenada: a) un implacable -y riesgoso- debilitamiento de la legitimidad, b) la persistencia en la incapacidad para la búsqueda de consensos, destruyendo de paso c) cualquier mecanismo de intermediación que pudiera existir. Eso lo vivimos la semana pasada, con indignación nacional y bochorno por el espectáculo, triste y bufo, pero temerario, ofrecido urbe et orbi por los diputados del PRI y PAN empeñados en inhabilitar políticamente a López Obrador. El infame intento de usurpar los derechos de una mayoría ciudadana de cara a 2006 (ese sueño de Bush y Fox, de un duopolio PRI-PAN que excluya "democráticamente" todo proyecto nacional y alternativo) deslegitimó el proceso comicial. Más grave: con un Ejecutivo faccioso, la nación entró en campo minado en lo policial-militar.

El llamado a la cautela y a la "resistencia cívica y pacífica" de AMLO es de importancia vital y contrasta con la ampliación foxista de la "neutralidad malevolente del Estado" de lo económico-social a lo judicial y a la dinámica político-electoral, debilitando una salida no-violenta de la crisis, invitando a la anarquía y el fratricidio al lesionar, quizá mortalmente, los fundamentos de la estabilidad y de la paz social.

jueves, 17 de marzo de 2005

La ''reticencia'' de Canadá

John Saxe-Fernández
La Jornada.
México 17 de marzo de 2005.

Después de haber considerado de manera cuidadosa este asunto, hemos decidido que Canadá no participará en el sistema de defensa balístico de Estados Unidos''. Con estas palabras, dirigidas al Parlamento, Pierre Pettigrew, ministro de Relaciones Exteriores, oficializó lo que es una importante ''reserva '' de su gobierno ante ese diseño ''antibalístico''. Es una decisión importante en el contexto del rechazo del gobierno del primer ministro Paul Martin a la guerra contra Irak, y de la historia de medio siglo de estrecha colaboración con Estados Unidos en materia estratégica.

Al día siguiente, Martin aclaró que esta decisión, ''de ninguna manera va a afectar las relaciones entre vecinos'', (The Globe and Mail, 24-02-05). El primer ministro precisó que ''el interés de Canadá se concentraría en el fortalecimiento de su aparato militar'' y que los aumentos de su presupuesto ''son un indicador tangible de que Canadá tiene toda la intención de compartir plenamente su responsabilidad''.

La reacción del gobierno de Bush fue ruda: su embajador increpó a la cancillería de Ottawa y según fuentes anónimas, por 10-15 minutos, Condy Rice ''amonestó'' a Pettigrew durante un receso en una reunión sobre Palestina. De acuerdo con Anne Gearan (Chicago Sun Times, 2-03-05) Rice señaló que ''los canadienses la habían decepcionado'', mientras un vocero oficial, que pidió el anonimato, informó que, hasta nuevo aviso se había cancelado un viaje de Rice a Canadá, ''porque la administración Bush está disgustada sobre la decisión de Ottawa de no participar en la defensa balística''.

Según Noticias CanWest, en 2003 la Casa Blanca ''advirtió'' que una decisión contraria al sistema antibalístico significaría que Estados Unidos ''no podría proteger a ese país en la eventualidad de un ataque con cohetes'', aunque en honor a la verdad ese país no podría protegerse ni a sí mismo, pues la comunidad científica cuestiona seriamente las capacidades de defensa reales del muy costoso sistema en el que participa una treintena de grandes firmas del complejo bélico-industrial.

Scout McClellan, vocero de Bush, dio a conocer que se continuará la cooperación en otras áreas de defensa y agregó significativamente que ''es probable que este asunto de la defensa de misiles sea planteado en la reunión que realizarán Bush, Martin y el presidente mexicano Vicente Fox'' en Crawford, Texas, el 23 de marzo. Aparentemente Bush y Rice esperan el apoyo de Fox en materia antibalística.

La ''reticencia'' de Martin está relacionada con varios hechos. Uno de ellos sería el papel pasivo que se asigna a Canadá en el proceso de toma de decisiones ''antibalísticas''. Ya Martin había dicho que ''si un cohete cruza el espacio aéreo canadiense, lo quiero saber y deseo estar en la mesa'' de decisión.

Por otra parte, la anuencia de Fox con Bush y Rice en esta materia sería muy grave porque implícitamente colocaría a México como aval de la peligrosa ''beligerancia militar'' de la Casa Blanca ya que el diseño ''antibalístico'':
a) acentúa todavía más los graves riesgos de seguridad de la fusión de la infraestructura energética mexicana con la estadunidense, promovida por Fox, colocando el territorio nacional como blanco en cualquier contingencia bélica, desde el nivel de ataques terroristas, hasta el de orden estratégico y además -y estos podrían ser otros elementos que explican la ''reserva'' de Martin- b) respaldaría la peligrosa desestabilización estratégica inherente a los sistemas antibalísticos, incluyendo la abrogación del Tratado Antibalístico (ABM) de 1972, uno de los fundamentos de la arquitectura estratégica que ayudó a evitar una conflagración durante la guerra fría y c) sería como suscribir la ofensiva presupuestal para la modernización y proliferación de armas de destrucción masiva impulsada por Bush -en Estados Unidos- y sus inusitados ''planes de contingencia'' que incluyen la amenaza nuclear como parte de la diplomacia de fuerza y de la ''guerra preventiva''.

William Arkin, corresponsal militar de Los Angeles Times, indica que desde principios de 2002 Bush había solicitado al Departamento de Defensa ''la elaboración de planes de contingencia para el uso de armamento nuclear'' contra Rusia, China, Irak, Irán, Corea del Norte, Libia, Siria, o ''en caso de crisis como el conflicto árabe-israelí''. Según Arkin, se respondería con armas nucleares de ocurrir ataques químicos o biológicos o de ''acontecimientos militares inesperados de naturaleza no especificada''.

Como estos planes de guerra revierten la política de dos décadas de considerar lo nuclear como ''armamento de última instancia'' y como el escudo antibalístico es parte y parcela del esquema general de chantaje nuclear que está utilizando la Casa Blanca, la aquiescencia de Fox al ''escudo'', además de conllevar uno de los más abruptos giros de la seguridad nacional y de la política exterior de México, nos estaría involucrando como cómplices de la trágica guerra preventiva y de la desestabilización de la ecuación estratégica global, de funestas consecuencias para México, la paz mundial y la humanidad.