jueves, 23 de mayo de 2019

enezuela: castigo colectivo vía sanciones
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e estiman en más de 40 mil muertes civiles (mujeres, niñ@s y adultos mayores) por el castigo colectivo, ingrediente mortal y genocida de las sanciones económicas desplegadas por Estados Unidos (EU) contra la República Bolivariana de Venezuela (RBV) entre agosto 2017 y 2018. Así se establece en importante estudio realizado por Mark Weisbrot, codirector del Centro de Investigación de Economía y Política (CEPR, por sus siglas en inglés, Washington DC ) y Jeffrey Sachs, profesor de economía y director del Centro para el Desarrollo Sostenible de la Universidad Columbia (Nueva York).
Los autores indican que los datos sobre algunos de los impactos más importantes de las sanciones económicas impuestas muestran que la mayor parte del impacto de estas sanciones no se ha producido en el gobierno, sino en la población civil por lo que este informe, Sanciones económicas como castigo colectivo: El caso de Venezuela. Tiene, como distintivo, el uso del término castigo colectivo, noción de alto contenido histórico y de derecho penal internacional.
Para la fase 2 de la golpista Operación Venezuela Freedom del Comando Sur de EU, la base social del chavismo es obstáculo mayor para acceder al petróleo, la riqueza humana y natural de Venezuela. De ahí el uso genocida del castigo colectivo contra esa categoría socio-política en el diseño de las ilegales sanciones económicas detectado en este conciso Informe. Se van contra la población más pobre y vulnerable y el Estado Bolivariano que nutre sus necesidades y esperanzas. Contra ell@s se dirigieron con saña y precisión mortal las armas y municiones económicas del nacionaltrumpismo. Recuérdese que en julio 2017 Trump preguntó a sus asesores, como lo haría Hitler a los suyos: ¿por qué EU no está en guerra con Venezuela si tienen todo ese petróleo y están justo en nuestra puerta trasera? (Tras el Petróleo).
Cuatro párrafos del resumen ejecutivo del informe CEPR reflejan la inmensidad del crimen y la calidad humana y científica de este estudio: 1) Las sanciones redujeron la ingesta calórica de la población, aumentaron las enfermedades y la mortalidad (tanto para adultos como para menores) y desplazaron a millones de venezolanos que huyeron del país como producto del empeoramiento de la depresión económica y la hiperinflación. 2) Las sanciones agudizaron la crisis económica de Venezuela e hicieron casi imposible estabilizar la economía, lo que contribuyó aún más a un mayor número de muertes. Todos estos impactos perjudicaron de manera desproporcionada a los venezolanos más pobres y más vulnerables; 3), Incluso más severas y destructivas que las amplias sanciones económicas de agosto 2017 fueron las sanciones impuestas por una orden ejecutiva (de Trump) del 28 de enero de 2019 y las órdenes ejecutivas posteriores de este año; junto con el reconocimiento de un gobierno paralelo que creó un nuevo conjunto de sanciones financieras y comerciales que son incluso más asfixiantes que las propias órdenes ejecutivas; y 4) que las sanciones han infligido, y progresivamente infligen, daños muy graves a la vida y la salud humanas, incluidas más de 40 mil muertes entre 2017 y 2018, y que estas sanciones encajarían en la definición de castigo colectivo de la población civil, tal como se describe en las convenciones internacionales de Ginebra y La Haya, de las cuales EU es signatario. Estas sanciones también son ilegales según el derecho internacional y los tratados que ha firmado EU, y parecería ser que también violan su legislación.
La catástrofe humanitaria causada por esta sádica expresión del nacionaltrumpismo contenida en la sólida y puntual contribución de Weisbrot y Sachs nos obliga a preguntar ¿por qué en la conversación sostenida, por ejemplo, entre defensores de los derechos humanos tipo Amnistía Internacional o Human Rights Watch con académicos y periodistas, las sanciones económicas desplegadas desde agosto de 2017, tienden en general a brillar por su ausencia, cuando, como está prescrito en la Operación Venezuela Freedom (fase 2) Comando Sur la catástrofe humanitaria debe achacarse de manera sistemática y exclusiva a Maduro y a fracasos de la política económica de la RBV.
Desde 2016 ese comando dice que para la fase final (textual): Hay que valorar el poderío del gobierno y su base social, que cuenta con millones de adherentes, los cuales pueden ser cohesionados y expandirse políticamente. Insistir en debilitar doctrinariamente a Maduro, colocándolo opuesto a la libertad y la democracia, contrario a la propiedad privada y al libre mercado. Hay que responsabilizar al Estado y su política como causal del estancamiento económico, la inflación y la escasez.
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jueves, 9 de mayo de 2019

Biosfera y capitalismo
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l lunes 6 de mayo (2019) la ONU hizo público un informe de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política Sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) bienvenido y de inmensa importancia para la civilización humana, que consolida estudios realizados en las últimas décadas del siglo XX y lo que va del XXI en torno a la aniquilación biológica en curso, relacionada, entre otros factores, al calentamiento global en aumento. El informe de mil 500 páginas, elaborado por 400 especialistas, identifica cinco factores como los responsables de este predicamento: el uso de tierras (agricultura, deforestación), explotación directa de recursos (pesca, caza), cambio climático, contaminaciones y especies invasivas.
Sin embargo, en el IPBES o en las notas de la prensa corporativa, no aparecen las grandes firmas de la agricultura o la pesca y la alimentación industrial, tipo Monsanto, Bayer, etcétera. El IPBES reconoce la interrelación entre la intensificación del cambio climático (en realidad un colapso bioclimático antropogénico ) y la acentuada pérdida de biodiversidad y todo parece apuntar al hombre como principal responsable. De acuerdo con una agencia noticiosa, Desde el año 1500, el hombre ha propiciado la desaparición de 680 especies de vertebrados. Sin embargo, según el informe, hoy en día hay más plantas y animales en peligro de extinción que en cualquier otro periodo de la historia humana,
Para la ciudadanía y aun mucha de la academia que no se asomará al monumental estudio, la poderosa plataforma de los medios masivos de comunicación, al servicio de sus poderosos anunciantes, ya está lanzando en centro y periferia la idea de que la responsabilidad del desplome bioclimático recae en el hombre, todo lo que reforzará la popularización de la noción misma de antropoceno, para caracterizar el contexto, lo que invisibiliza a los grandes intereses financiero/corporativos responsables.
Desde mediados del siglo XX la comunidad científica internacional mostró alta preocupación por el hecho de que el planeta sufre de un desequilibrio energético substancial entre la cantidad de energía solar que absorbe la tierra, mayor que la energía que se irradia de vuelta al espacio. Como el dióxido de carbono y el metano (entre otros) juegan un papel central en lo referido al componente principal de lo antropogénico del fenómeno bioclimático, hasta la fecha (mayo de 2019) prevalece inamovible el veto de los poderosos cabildos de la industria de los combustibles fósiles y del motor de combustión interna a una formalización internacional vinculante para frenar de manera inmediata y drástica los gases de efecto invernadero (GEI). Se trata de unacatástrofe en que la formación social predominante, el capitalismo, juega un papel central.
Como lo plantea Elmar Altvater en Capitalismo y Capitaloceno: “…el modo de producción capitalista genera historia geológica… lo ha hecho hasta integrar una nueva fase que los geólogos denominarían Antropoceno. Fase que sería más adecuado calificar como Capitaloceno (Kapitalozän), que da razones más que válidas para dedicarse al análisis del capitalismo, al estudio de los escritos de Marx y Engels y al estudio de la tradición del marxismo crítico. Que da razones más que válidas para construir, con Marx, la crítica del Capitaloceno”.
El consejo de Altvater es valioso si se tiene presente el consenso científico que hoy existe sobre el colapso bioclimático en curso. En trabajos ofrecidos por Jorge Beinstein y Luis Arismendi, se hace referencia al pulso tanático observado por la comunidad científica en la dinámica capitalista. A las cúpulas políticas en centro y periferia tiende escapar la importancia de lo que Marx teorizó como una ruptura metabólica (RM) entre la sociedad capitalista y la Tierra.
Para James Hansen, climatólogo de primera línea, el desequilibrio entre la energía que llega a la Tierra y la que sale es de cerca de 0.6 Watts/m2 (metro cuadrado) como promedio para el planeta. Hansen fue didáctico al explicar ese orden de magnitud: “No sé si esto da una idea sobre la magnitud de lo que ocurre. Puedo decir que el exceso de energía es de 300 billones (trillion –millones de millones–) de joules por segundo. Pero esa inmensidad puede ser insuficientemente evocativa. Resultaría igualmente válido decir que el desequilibrio de energía de la Tierra sería el equivalente a explotar diariamente más de 400 mil bombas atómicas como la lanzada sobre Hiroshima, los 365 días del año. Esa es la cantidad de energía extra que la Tierra obtiene cada día por nuestro uso de la atmósfera como basurero de nuestros desechos de gases con efecto invernadero (carbon pollution)”.
Sin freno a los GEI dicen otros expertos sería como vivir en medio de 10 mil accidentes aéreos diarios sobre el planeta, los 365 días del año.
No lo permitamos.
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Biosfera, trenes y 4T
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ólo con el pasar del tiempo se capta, en toda su magnitud, el daño infligido a la naturaleza, la población e interés público en lo geoeconómico y lo geopolítico por la gesta antinacional de lo que en otra oportunidad califiqué de La compra-venta de México (alainet.com), de la cual extraeré algunos datos y reflexiones al ser una operación compleja del alto capital sobre la infraestructura y manejo territorial de México, una nación colindante con Estados Unidos, potencia en permanente movilización bélico-industrial y virtual estado de excepción. La operación fue ejecutada paso a paso desde 1982, ante la agudización de la crisis de acumulación del capitalismo con impactos sobre áreas estratégicas del país, energía y movilidad de personas y carga, cruciales hoy por el alto riesgo para la biosfera y su capacidad para sostener la vida planetaria y la civilización humana. De esa capacidad ya no hay certeza, tras 31 años de inacción mundial ante las advertencias de James Hansen al Senado de EU (1988) sobre los riesgos bioclimáticos catastróficos de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Que esa letal posposición ante ese colapso antropogénico se relacione con la acción de los poderosos cabildos de los combustibles fósiles liderados por los de EU bajo un régimen como el de Trump, negacionista del caos climático en curso se mantenga es razón suficiente para centrar la atención en la recuperación y transformación de Pemex, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y en la movilidad de personas y carga –Ferrocarriles Nacionales de México (FNM). Estos son los tres platillos fuertes del gran festín privatizador a favor de corporaciones de dentro y fuera, suculento banquete bajo falsas narrativas del libre mercado y pautas operativas de superexplotación de la fuerza de trabajo mexicana. El TLCAN fomentó la homologación salarial a la baja, en favor de grandes monopolios automotores, eléctricos, petroleros, mineros, etcétera, bajo líneas dictadas desde el FMI –en lo macroeconómico– y el Banco Mundial (BM), y por el BID, por rama, con aval del Tesoro de EU.
En estos primeros cuatro meses del gobierno de AMLO, que aspira y actúa hacia una cuarta transformación (4T), nos enteramos del deplorable deterioro financiero y de mantenimiento de Pemex y CFE. En FNM la regresión ha sido casi terminal, pero en un contexto de sólido consenso científico mundial sobre la aceleración de deterioro climático antropogénico, con advertencias del alto riesgo de devastación irreversible en un periodo tan corto señalado por el IPCC en 2018, de unos 12 años, resulta imprescindible a la Cuarta Transformación (4T) recuperar tanto el timón energético como el lanzamiento de la transición hacia energías limpias y el abandono del motor de combustión interna vía una movilidad ferroviaria electrificada junto a la ampliación de sistemas de alto volumen (Metro). Esto requiere de una progresiva reforma fiscal, dada la urgencia climática en curso y las exigencias de la multimodalidad del comercio, que analizaré en otra entrega. Tanto en lo climático y lo comercial, el reforzamiento del transporte urbano e interurbano electrificado y la recuperación del timón ferrocarrilero es esencial a la 4T, es decir, para la supervivencia y bienestar de la población de hoy y del futuro.
Aprendamos del pasado. Los preparativos y las acciones administrativas y publicitarias para la CVM, como en Pemex y CFE, también en FNM vienen de la década de 1980. Con aval de De la Madrid, Salinas y sucesores, se privilegió el servicio de la deuda al tiempo que se autorizaron empréstitos y programas de ajuste estructural, condicionados por el Tesoro de EU a fin de agilizar negocios leoninos, como se les calificó desde la dirección de la CFE. En el caso de los FNM usaron la bandera de la modernización, expresada en corrupción político-sindical para, como en lo petro- eléctrico, llevar a FNM a un punto de venta, en ese caso con aviso del BM de que la inversión se condicionaba a la liquidación de los pasivos laborales.
Bajo esa advertencia, en marzo 1995, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes de Zedillo anunció que carreteras, aeropuertos, puertos y ferrocarriles se subastarían a inversionistas nacionales y extranjeros. Nada se improvisó. La costosa campaña publicitaria para justificar la entrega de la infraestructura de movilidad del país se basó en el globalismo pop y el libre mercado. Penetró en círculos varios, pero la acumulada pobreza e informalidad económica desembocó en lo que Adrián Sotelo en Estados Unidos en un mundo en crisis (Ceiich/Anthropos 2019) muestra ser superexplotación y precarización del trabajo acá y en EU.
El México hecho fosa no explotó en 2018 en guerra civil, sino en una esperanzadora avalancha electoral en cuya 4T se juega el futuro del país: las causas de la violencia desatada por 36 años de neoliberalismo y magnos flujos de armas de asalto desde EU, no se disipan fácil.
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jueves, 11 de abril de 2019

Interlocuciones bilaterales

Desde la mañanera de AMLO del 4 de abril, luego de afirmar que México está a favor del libre comercio en anticipo a una reunión con el director de la Organización Mundial de Comercio, aclaró que no vamos a participar en ninguna guerra comercial, no nos interesa, no nos incumbe, no nos importa meternos en esos asuntos en abierto contraste con la visión de la ultraderecha trumpista que, según James Petras, va por paralizar el comercio con México(Ver adelante). El mismo 4 de abril una mayoría bipartidista del legislativo de EU recuperó el poder de declarar la guerra, incautado por la presidencia, inclinada desde finales del siglo XVIII, a degradar la humanidad indígena, robar su tierra y usurpar funciones legislativas y judiciales. Miguel León Portilla nos recordó en Encuentro de dos mundos, (1992) que George Washington hizo notar en carta de 1783 que “(L)a expansión de los establecimientos angloamericanos provocará ciertamente que el salvaje (es decir, el indio) como el lobo se retiren, ya que ambos son bestias de rapiña aunque puedan diferenciarse en apariencia.
El nacional trumpismo es producto de la mezcla del proteccionismo comercial; la OEA sin más asidero que Almagro; el supremacismo blanco y la carnicería contra las naciones indígenas, durante la expansión territorial de EU en América del Norte que tanto inspiró a Hitler y al liderato nazi en sus leyes raciales y en la doctrina y práctica del espacio vital y su genocida política de enjaulamientos y separación de familias de prisioneros que inspira a Trump.
Se marcan líneas rojas a la agresión unilateral de Trump en lo comercial y bélico. EU intenta frenar su declive hegemónico que con Trump es hundimiento moral e intelectual. Aunado al negacionismo climático, el nacional trumpismo avalado por los republicanos, es hoy un peligro real a la biosfera planetaria, como advierte Chomsky. Su facha neonazi se perfiló desde 2017 cuando según un ex director de la FBI, Trump preguntó a sus asesores: ¿por qué no estamos en guerra con Venezuela, si tienen todo ese petróleo y está en nuestra puerta trasera? Esa es una actitud semejante a la de Hitler hacia los recursos humanos y naturales de Rusia, Polonia y Rumania.
En pos del control del petróleo de las Américas y de la OPEP –con miras al dominio mundial, desde el 11/S se impulsó un militarismo de incautación territorial, ahora con Trump desplegando agresiones arancelarias contra socios o enemigos, reales o imaginarios, en medio de un T-MEC negociado bajo agresión arancelaria o sanciones, con los combustibles fósiles de Venezuela, Canadá y México en la mira.
En lo de neonazi, ¿qué decir de la cruel separación de familias centroamericanas y el enjaulamiento y muerte de niños migrantes mencionados hace poco por Petras en referencia a la renuncia de Kirstjen Nielsen al Departamento de Homeland Security? En sustanciosa entrevista con CX 36 de Uruguay, Petras indicó que, además de provocar mucha oposición entre los sectores progresistas del Partido Demócrata por esas muestras de inhumanidad, Nielsen también fue criticada por los sectores más derechistas del régimen de Trump, porque no era suficientemente dura para provocar la ruptura total con México. Renunció por no estar en favor de rupturas económicas con México. Petras agregó que algunos piensan que quien la sustituya podría ser peor en la política represiva contra los migrantes e ir más lejos en paralizar el comercio con México. Yo creo que la política va a continuar igual.
AMLO favorece una pronta aprobación del T-MEC, que, en los hechos y mucho peor aún a nivel constitucional, nos mete en esos asuntos, según se consigna en la tramposa cláusula 10 del capítulo 32 que, de aprobarlo el Senado mexicano constitucionalizaría, en palabras de Roger Jordan, “la entrega a EU de un poder de veto efectivo sobre cualquier intento de negociar un TLC con un país cuya economía, según alguno de los signatarios del T-MEC, ‘no sea de mercado’, en clara alusión a China”.(Ver La Jornada 25/10/2018). Pero también AMLO observó, al final de una comida transmitida al público, que hoy el Ejecutivo no es más una autocracia presidencial. El poder se ejerce desde el Ejecutivo, Legislativo y Judicial.¿ Pesos y contrapesos?
En ese sentido el 4 de abril la Associated Press informó que, “con un margen de 247-175, la Cámara de Diputados de EU giró instrucción al presidente Trump de poner fin a la participación de EU en la guerra de Arabia Saudita contra Yemen. Al respecto, Bernie Sanders, el senador independiente por Vermont, en colaboración con demócratas y republicanos como Mike Lee, lograron el apoyo del Senado para, en sus palabras, finiquitar el inconstitucional apoyo de EU a la catastrófica guerra en Yemen, en lo que Bernie Sanders identificó como un mensaje a Trump que desde ahora: el Congreso y no el Presidente es el que tiene el poder constitucional de declarar la guerra.

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jueves, 28 de marzo de 2019

Refinería: retos y riesgos
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ellog, Brown and Root ex-subsidiaria de Halliburton, y desde hace unos años KBR, es una de las mayores contratistas del gobierno de Estados Unidos (EU), que llegó a la cima nacional y mundial vía jugosos contratos con los Departamentos de Defensa (DoD) y de Homelnd Security, (mi traducción: de Seguridad del Suelo Patrio) atados a las guerras contra siete países, Afganistán e Irak incluidos-(ver Wesley Clark) desatadas bajo el 11/S y que también dominó en contratos no-competitivos para construir, entre otras tareas centros de detención ante eventuales oleadas migrantes de México, o contra disidencias políticas y/o étnico-raciales.
Esa firma está entre las cuatro invitadas a participar en la selección del principal responsable en la construcción de la nueva refinería de Pemex, ente público por 36 años asaltado y saqueado. Los otros tres consorcios serían Bechtel-Techint, de EU; Worley Parsons-Jacobs, de Australia, y Technip FMC, Italo-argentina. Ninguna está libre de cargos de prácticas irregulares o corruptas. Tal condición no es infrecuente en el clientelismo entre el big oil y el DoD, el mayor consumidor de combustibles del mundo, público o privado. El ascenso de EU se vinculó al petróleo, También su declive. EU es primer lugar mundial en emisión de gases de efecto invernadero acumulados en la atmósfera.
La rotación de cargos de lo privado a lo público y viceversa genera arreglos no siempre lícitos. Richard Cheney fue secretario de Defensa de Bush padre. De ahí pasó a la gerencia de Halliburton para luego ser nombrado vicepresidente de Bush hijo. Que esos lazos además de intensos sean extensos consta en los frecuentes escándalos que padece el sector. Lo sustantivo es que KBR se gesta como subsidiaria en el vientre del Halliburton, la mayor firma en servicios petroleros que el neoliberalismo contrató para el mantenimiento de los pozos de Pemex, actividad de alta sensibilidad.
El asunto allá y acá, amerita atención por lo crucial que resulta Dos Bocas para frenar la dependencia de gasolina importada. Mucho del éxito pende en evitar los sobrecostos y en la puntualidad en el tiempo de entrega.
El desarrollo de KBR se vincula a las oportunidades del programa alentado por Bush/Cheney de incremento del sector civil en tareas militares. De ello no se infiera que firmas tipo Bechtel o Exxon observen menos peso en materia de influencia. Sea con KBR o Bechtel, téngase presente que, como se indica en la versión electrónica de La compra-venta de México”. Pemex se posicionó como asunto de seguridad nacional de EU.
A la fundación de la Organización de Países Exportadores de Petróleo OPEP (Bagdag 1960), siguió la puesta en marcha de múltiples firmas petroleras nacionales en Oriente Medio y América Latina, lo que trajo consigo la puesta en práctica y el desarrollo de fuerzas endógenas para el desarrollo de capacidades en materia de perforación, extracción, transformación y comercialización.
Para entonces, Pemex había acumulado gran experiencia ejecutiva y técnica. A finales de los años 60 su expansión horizontal, a lo largo y ancho del país, se acompañó de una sólida integración vertical crucial a las empresas petroleras; en este caso a una corporación pública orientada a fungir como palanca del desarrollo. Pemex logró avances y éxitos que preocuparon a la cúpula petrolera de EU, al aparato de inteligencia y a los integrantes del consejo de seguridad, en particular a los departamentos de Energía y del Tesoro, cuyos entes subrogados, FMI, BM y luego el BID monitoreaban e incidían con los programas de ajuste estructural, sobre el entorno económico/energético mundial. La experiencia mexicana orientada no a la exportación del crudo, sino a su industrialización, amenazaba con transformarse en un paradigma que, por exitoso, era imitable por parte de otros países de la periferia capitalista, en particular Latinoamérica.
El problema Pemex fue un tema recurrente en los altos círculos de EU. A finales de la década de 1960 Michael Tanzer, presidente de una consultora sobre asuntos petroleros y mineros, describió cómo a las empresas petroleras y al American Petroleum Institute les inquietaba la desviación del crudo mexicano al desarrollo industrial. Para ellos era un giro que, de generalizarse a otras áreas subdesarrolladas, podría afectar los flujos de materia prima y del vital fluido a las economías centrales, que EU incluyó en su agenda panamericana de posguerra en el Acta de Chapultepec (1945) que, por su corte colonial, fue rechazada por México y figuras de la vida nacional y sindical, destacándose Vicente Lombardo Toledano por su lucidez argumental e impulso operativo a la revolución industrial de México, a la protección de industria y empleo y la renuncia del TLC de entonces.
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jueves, 21 de marzo de 2019

México, su petróleo y la narrativa imperial
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e nueva cuenta, como ahora parece costumbre en los tiempos de la presidencia de Estados Unidos bajo el nacional-trumpismo, asomó la faz de una insolente narrativa imperial en las presentaciones de Mike Pompeo y James Richard Perry (Rick Perry), secretario de Estado y titular del Departamento de Energía (DOE por sus siglas en inglés) del gobierno de Donald Trump, respectivamente. La mencionada insolencia en ambos funcionarios tiene su manifestación estructural en una narrativatriunfalista, desmesurada, sobre la capacidad geológica de la explotación de combustibles fósiles no convencionales (shale) de generar una abundancia energética sólida.
Pompeo y Perry asumen abundancia energética por décadas, para su diplomacia mundial. Pero los datos derivados de cuencas shaleclave demandan un discurso más sobrio, moderado y realista. En los estudios de la prospectiva del gas natural de la Energy Information Administration (EIA) del DOE publicados en 2011 mostrando una abundancia del petróleo y gas en lutitas (no convencional ), la EIA advirtió que sus cálculos no eran para echar las campanas al vuelo, pues contenían “un alto grado de incertidumbre, empezando con la proyección sobre la dimensión de lo que es técnicamente recuperable en relación al gas shale” y alertó hace ocho años que los cálculos contienen muchos supuestos que a largo plazo pueden resultar falsos.
Esas advertencias fueron desoídas por el big oil, en su afán de cabalgar la ola de la abundancia shale por 100 años, como planteó ante el Congreso el ex presidente Obama. Montado en esa ola se atacaron al menos tres rubros: A) Apuntalar la campaña contra las energías limpias. B) Desactivar toda regulación internacional vinculante de los llamados gases de efecto invernadero. C) Como pivote de presión para la privatización/extranjerización de empresas tipo Pdvsa y yacimientos de combustibes fósiles, convencionales y no-convencionales. Esa campaña se lleva a cabo por medio de instrumentos de Estado para el regime change.
En Agosto de 2013, en los primeros 10 a 15 minutos de la presentación –con articulistas de La Jornada– de Pedro Joaquín Coldwell, entonces secretario de Energía del gobierno de Peña Nieto articuló los mismos argumentos que se le escucharon a Pompeo y Perry en Cera-Week sobre la “revolución shale”, su complejidad y, en nuestro caso, la necesidad de alianzas y privatizaciones para poder proceder con un vasto plan de perforaciones shale de alta toxicidad (unas 60 mil) en México.
Los antecesores de Coldwell, de manera sistemática, procedieron con un diseño articulado desde las Cartas de Política por Rama del Banco Mundial que incluyen los siguientes rubros:
1. Permitir contratos de riesgo para la exploración y desarrollo petrolero. 2. Permitir que exista inversión ex-tranjera mayoritaria en petroquímica. 3. Dividir a Pemex en empresas que compitan entre sí. 4. Permitir la competencia doméstica e internacional frente a Pemex. 5. Privatizar Pemex.
A este diseño se agregó, durante el sexenio salinista, un sustancial aumento en la carga fiscal de Pemex, desde la Secretaría de Hacienda, que desde entonces tuvo que acudir al endeudamiento para saldar un ritmo creciente de obligaciones, que se acumulan junto al pago de onerosos intereses hasta hoy, cuando se realiza un giro histórico por el rescate del sector petroeléctrico.
La sistemática agresión a Pemex es parte de añejos diseños interamericanos bajo auspicio de Estados Unidos, victorioso después de la Segunda Guerra Mundial, contenidos en lo que se conoció como el Acta de Chapultepec (1945) para acotar y privatizar las empresas públicas y fundamentalmente frenar la industrialización de naciones a las que se asignó el papel de proveedoras de materia prima. México rechazó esos términos por su corte colonial y antiobrero: la transformación petrolera era vital a la generación de empleo y bienestar: lo que siguió, con crecimientos del PIB de 6 por ciento fue resultado de una gesta de ingeniería civil y petrolera. No así los neoliberales que al calor de la torpe negociación de la crisis deudora se sometieron a la agenda reprivatizadora del BM-FMI-BID, a las firmas de asesoría tipo Cera, McKinsey y bancos de inversión, en especial al poderoso cabildo de petroleras alarmadas por la insistencia de países como México, por industrializar sus recursos naturales desviándose del guion asignado de extraer y exportar materia prima, petróleo gas , minerales a los centros industriales del mundo y además, exportados por firmas extranjeras en territorios vigilados y protegidos por Estados Unidos.
México fue el chico malo: nacionalizó el petróleo en 1938, desatendió el diseño colonial/militar estadunidense y desplegó gran esfuerzo en la preparación de trabajadores y técnicos, una verdadera gesta en la que participaron, además de la UNAM e IPN en docencia e investigación, el Instituto Mexicano del Petróleo en labores de investigación y desarrollo, para reforzar la industrialización del petróleo y del gas natural, gran generadora de empleo.
José Felipe Ocampo Torrea, en La Energía en México (Ceiich/UNAM 2008) muestra cómo la petroquímica fue desarrollada en forma extraordinaria en México obteniendo en su sector estatal producciones de cerca de 20 millones de toneladas anuales. Pero el impulso de Pemex a encadenamientos productivos desde la petroquímica preocupó a la cúpula de Exxon Mobil, ConocoPhillips y Chevron Texaco.
A finales de la década de los años 60, recuerda Michael Tanzer, el Wall Street Journal destacaba que el monopolio petrolero nacionalizado de México es tan exitoso que preocupa a las firmas de la industria. Temen que otras naciones sigan el ejemplo de Pemex cuya eficiencia puede dañar las operaciones petroleras privadas en el resto de América Latina y en Oriente Medio. A un gerente citado por el WSJ, le alarmó que una empresa pública tan exitosa como Pemex (llegara a ser) modelo para otros países que se inclinan por nacionalizar su petróleo.
Perry, además de declarar al Houston Chronicle que las grandes petroleras de su país quieren el cambio de régimen en Venezuela, propone la integración energética de la América del Norte (Bloque Energético de la América del Norte, BEAN), que giraría en torno a los abastecimientos de materia prima para su potente industria bélico-industrial en pie de guerra contra China, país con el cual el texto del T-MEC impide toda relación si algún integrante del convenio considera que carece de una economía de mercado. Aún más, proyectos como la refinería en Tabasco han sido sistemáticamente vetados bajo el argumento de que ya hay suficientes refinerías en América del Norte.
*Más detalles en mis artículos publicados en La Jornada de junio y diciembre de 2013.
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jueves, 14 de marzo de 2019

Venezuela y la diplomacia alemana
S
e trata de una decisión incomprensible que agrava la situación y no contribuye a rebajar las tensiones, declaración incomprensible de Heiko Maas, el ministro de Asuntos Exteriores alemán, luego que Daniel Kriener, su embajador en Caracas, apoyó a Juan Guaidó, el auto-proclamado presidente encargado de Venezuela y en consecuencia, recibiera, como corresponde, notificación del gobierno de Nicolás Maduro para que abandone el país en 48 horas. Aunque ya la Unión Europea (UE) y Federica Mogherini, encargada de la diplomacia de la UE, se doblaron ante Trump, es riesgoso para Alemania que el ministro de Exteriores de Ángela Merkel, juegue con los protocolos ante una diplomacia de fuerza, a base de unilateralismo agresivo como la del nacional-trumpismo de Estados Unidos (EU), en pos del gas natural y el petróleo de la República Bolivariana de Venezuela ( RBV ).
Lo que es realmente incomprensible es que, cuando se detectan en EU los límites geológicos y financieros de la explotación del gas y petróleo no-convencionales, con vasta repercusión geopolítica, geoeconómica y estratégica; cuando arrecian presiones con posturas de confrontación de guerra fría contra el gasoducto Nord Stream 2 y cuando Trump califica a la industria automotriz alemana de amenaza a la seguridad nacional de EU, Maas abra fuego diplomático contra la RBV; colabore con quienes todavía ocupan militarmente su país y declare su adhesión a Guaidó. Nadie imagine, por un instante, que Maas no está al tanto de los protocolos diplomáticos, del Estatuto de Roma 1998 y de la vigencia en la RBV de una constitución asentada en el principio de no intervención extranjera en sus asuntos internos.
Guaidó ya aceptó transar con el gas y petróleo venezolano con el big oil y en entrevista reciente con Afp admitió la intervención de una fuerza extranjera en Venezuela si fuera necesario. Ninguno de estos hechos parece perturbar en lo mínimo a Maas, quien actúa como un provocador al asentar en un texto vertido desde alguna carcajada suya, o ¿bajo instrucción de Federica?, que nuestro apoyo europeo a Juan Guaidó no cesa. Entonces, ¿ bajo qué normas de la Carta de las Naciones Unidas, del Derecho Internacional Público está operando la diplomacia de la principal economía europea? ¿Es que conviene a Alemania que el EU del magnate negacionista de la catástrofe climático-ecológica en curso, sus bancos y sus petroleras y gaseras hagan y deshagan con la magna reserva de petróleo y gas natural de la RBV, peor aún, en tiempos en que en EU se manifiesta ya el agotamiento de yacimientos shale clave y se empiezan a medir los límites de los combustibles fósiles no convencionales?
El apoyo europeo no cesa, como dice Maas, para un Guaidó que durante todo un viaje de promoción por América del Sur estuvo acompañado por Kimberly Breier, alta funcionaria estadunidense del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, quien, según indica Red Voltaire, no le perdió ni pie ni pisada y le indicó constantemente lo que tenía que decir y hacer. Ella fue reclutada por la CIA como estudiante de la Universidad George Washington. Todo esto transita sin consulta con los dueños y las dueñas de los recursos naturales de la RBV: un pueblo inmenso.
La incorporación de la diplomacia alemana y de la UE a la diplomacia de fuerza de EU en América Latina, en pos de recursos, renovables y no renovables: minerales y de combustibles fósiles, acarrea riesgos existenciales.
Acaso la historia del nacional socialismo alemán no tiene registrado en los archivos del Ministerio de Justicia de Hitler la admiración de la línea nazi más radical por las leyes raciales de EU y, además, por la expansión territorial emprendida sin descanso por el ejército hacia el oeste de Norteamérica, a expensas de las naciones indígenas, México incluido en el gran despojo. Fue la masacre de un siglo y el impulso eje para la doctrina del espacio vital su brutal expresión en el este europeo y en la URSS.
La admiración de los juristas nazis por la legislación racial de EU fue crucial en la elaboración de las leyes de Núremberg de 1935 que llevaron al brutal genocidio de millones. (James Q. Whitman, Hitler´s American Model, Princeton University Press, 2017) Ahora, llega desde Europa y Alemania el aplauso a la guerra de Trump por los recursos del pueblo venezolano. Con ese pueblo, con esa RBV y esas fuerzas armadas está el pueblo de todos nosotros, del Bravo a la Patagonia.
¿ Es la admiración por ese despojo lo que impulsa a la Deutsche Welle a transmitir los cinco días de la semana un sistemático asalto propagandístico, una repetitiva, goebeliana y agresiva campaña contra la RBV, haciendo a un lado todo viso de objetividad y equilibrio informativo ? Y ahora ¿eso va con operativos diplomáticos contra la RBV, del tipo protagonizado penosamente por el embajador Kriener y el ministro Maas?
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