jueves, 24 de diciembre de 2015


París: secuestro corporativo (I)
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 24 de Diciembre de 2015.
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on marchas y plantones modulados por el ambiente de inseguridad posterior al 13/11, en medio de arrestos domiciliarios, criminalizando la protesta y, eso sí, con expresiones de alta creatividad en rechazo a la desfachatez y desfase entre el secuestro corporativo de la COP21 y las graves advertencias de la comunidad científica sobre el desbordado calentamiento global en curso, con miles de desobedientes exigiendo justicia climática para los millones del mundo, es necesario preguntar ¿por qué la Ciudad Luz que albergó la COP21 fue mutada en sangriento teatro de la guerra global antiterrorista desplegada, con vocación inquisitorial, por Estados Unidos? Es un hecho significativo que las transacciones entre cabilderos y sus clientes ocurrieron en medio de una ley marcial que operó bajo principios y mecanismos de la homeland security.
¿Por qué inhibir la gran marcha de más de 200 mil asistentes, esperados el 30 de noviembre, para así marcar el arranque de esta crucial COP que, dijo James Hansen, eminente e histórico climatólogo, luego de su desenlace, resultó una farsa? ¿Fue porque ya desde la Cumbre Climática Mundial de los Pueblos, Tiquipaya, Bolivia (Octubre 10-12, 2015) 3 mil indígenas, campesinos y ambientalistas de 40 países plantearon construir una gran alianza de los pueblos del sur con los pueblos del norte que podría expresarse en las calles parisinas, para lanzar ungran movimiento mundial ante la lamentable captura corporativa de las COP, que inhibe, hasta ahora, todo freno al colapso climático en curso, un asalto atmosférico de las grandes corporaciones que infiltran su afán de lucro en la dinámica estatal y de las COP0? Son monopolios registrados y regulados por países centrales que, de espaldas a la ciencia, se niegan a la justicia climática y a la reducción drástica y vinculante de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) pero gastan en la OTAN más de 9OO mil millones de dólares que, dijo Evo Morales el 10 de octubre, usan para intervenir países so pretexto de terrorismo, en pos de sus recursos.
Desde la revolución industrial se dio un aumento de 1ºC y ya hemos visto amplios impactos de consecuencia real para la gente, dijo Chris Field, climatólogo de la universidad Stanford (The Guardian, 10/10/15) y advirtió que debemos esforzarnos por limitar cualquier aumento, lo más abajo de los 2º C que sea posible. Sin embargo esto requiere un nivel de entusiasmo que todavía no vemos, en referencia a que los compromisos voluntarios de los países para la reducción de GEI registrados hasta el primero de octubre (fecha límite) son insuficientes y no vinculantes. Sin mecanismos efectivos, la COP21 quedó lejos de los niveles necesarios para evitar aumentos de temperatura con efectos catastróficos sobre la producción alimentaria, acidificación oceánica, sequías, desertificación, reservas de agua y el derretimiento de polos y glaciares, con las correspondientes alzas en los niveles marítimos.
Hansen et al estiman que sin recortes drásticos en los GEI, se observarán alzas de cinco metros en esos niveles en un plazo tan corto como la segunda mitad de este siglo,inundando muchas ciudades del mundo, incluidos Londres, Nueva York, Miami, ShanghaiMás de la mitad de las ciudades del mundo están en riesgo. En entrevista agrega: Si usted habla con los glaciólogos en privado le dirán que están muy preocupados ya que estamos acumulando mucho más aumentos significativos en los niveles oceánicos de lo que nos dicen los modelos sobre plataformas de hielo. Los costos del “seguir como vamos” son incalculables. Y remata: estamos hablando de cientos de millones de refugiados de lugares como Paquistán y China. No podemos permitir que esto ocurra. La civilización se construyó y estructuró a base de líneas costeras estables y constantes.
Kevin Anderson, del Centro de Investigación Tindall sobre el clima y profesor de energía de la Universidad Manchester, advirtió, en entrevista con Amy Goodman (democracynow.org/es) que con compromisos voluntarios vamos a los “3º o 4º C de temperatura, algo de por sí inmenso como promedio mundial, pero en el planeta hay más agua que tierra ,así que por esta ruta, podemos llegar a 4º, 5º C, o es posible, 6º C de aumento”.
Por afirmar que la COP21 fue un fraude, Hansen fue amonestado por Kerry, secretario de Estado de Estados Unidos que debería saber, como aclaró Galileo hace 382 años, que las leyes de la física no son negociables ni están a merced de las veleidades de oligarquías corruptas y glotonas. Antes de maquillar la faz del colapso climático antropogénico (CCA) y dado lo que está en juego, es más ético decir al público, con dato duro y palabra clara, la realidad de las COP y la magnitud del riesgo. Para los inquisidores pesan más los negocios del uno por ciento de Estados Unidos que según Anderson lanza a la atmósfera ¡2 mil quinientas veces! más CO2 que el uno por ciento a nivel global, que frenar el CCA, gran amenaza a la vida planetaria y a la civilización.

jueves, 10 de diciembre de 2015

La criminalidad del encubrimiento climático
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 10 de Diciembre de 2015.
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stados Unidos es una oligarquía con capacidad ilimitada para el soborno político, que se expresa en nominaciones para presidente o para elegir al presidente. Esa observación del ex presidente Carter, en respuesta a la deplorable decisión de la Suprema Corte (abril, 2014) de eliminar límites a los donativos para las campañas electorales, está en la base de una riesgosa descomposición vinculada a la financiarización y militarización de Estados Unidos, potencia en crisis hegemónica una de cuyas expresiones se detecta en la COP21 y en la tolerancia estatal ante la criminalidad del encubrimiento climático de las grandes petroleras, mientras en París está en vilo la civilización y más que eso, se juega con la extinción acelerada de las especies, incluida la nuestra, por los efectos bio-ecológicos del calentamiento global en curso, cuya ventana de oportunidad para evitar una catástrofe climática irreversible se cierra rápido, según advirtió el secretario general de la ONU.
En las diversas etapas de la centralización y concentración del poder monopólico y oligárquico en Estados Unidos, analizadas por C. Wright Mills, Sweezy, Barán y Domhoff, resalta hoy el gran poder del aparato financiero vinculado al del estratégico eje de acumulación energético fósil (carbón, petróleo, gas, máquina de combustión interna, electricidad, carreterización, petroquímica, etcétera). Pero esa oligarquía, de astronómica capacidad y orientación hacia la criminalidad de Estado, que acompañó al ascenso (y ahora al descenso) hegemónico de EU, no es monolítica ni a nivel nacional o internacional: presenta fisuras que se hacen más profundas ante los retos y calamidades de lo que algunos analistas perciben como un muy precipitado y riesgoso descenso hegemónico. Las fisuras de las coaliciones de clase formadas incluso dentro de la poderosa fracción fósil y bancaria, se profundizan.
La continuidad en la política de seguridad entre Bush II y Obama persiste, pero los costos para el demócrata se acrecientan debilitando el liderato intelectual y moral que, junto al dominio policial/militar es eje central de toda hegemonía: en el París post-ataques, la potencia hegemónica está afectada por su papel en el fomento del Estado Islámico (EI). Como indiqué en otro artículo, el general Michael Flynn, ex director de la Agencia de Inteligencia Militar de Estados Unidos (DIA) confirmó (textual) el impulso de la Casa Blanca a los grupos que formarían EI y Nusra. En entrevista, Flynn dijo dos veces que esa fue una decisión a sabiendas (a willful decision) y aclaró que las políticas que llevaron al surgimiento del EI, no fueron resultado de la ignorancia o de mirar al otro lado, sino una decisión consciente. A esto se añade el deterioro del liderazgo de Estados Unidos ante las expectativas de muchos gobiernos como el francés y ruso, de que de París debería salir un acuerdo vinculante, descartado por Obama y Kerry, reflejando así la influencia de quienes hacen de las emisiones de GEI la base de sus negocios. Siguen a William Clinton, que no envió el Protocolo Kyoto al Senado y a Bush II, que no dudó un segundo en acatar el consejo de Exxon/Mobil de no apoyar ese Protocolo.
Mientras en Nueva York, Exxon, la mayor petrolera del mundo que resiste y ha logrado retrasar todo intento por el control de los GEI presiona a periodistas, estudiantes, a una profesora, al Presidente y Consejo de la Universidad Columbia ¡incluido el Fondo de los Hermanos Rockefeller! por informar (Los Angeles Times Oct 9 y 23, 2015) sobre el encubrimiento climático que perpetró la petrolera con otros, durante cuatro décadas. Esto junto a una sistemática campaña contra la ciencia climática y el apoyo millonario a grupos negacionistas del calentamiento global antropogénico. La documentación muestra que por décadas Exxon lideró la investigación climática y estaba informada y advertida por sus propios científicos de que la emisión de GEI calentaba el planeta, un conocimiento de la ciencia climática que Exxon utilizó en sus cálculos para invertir en el Ártico, por lo que el procurador de Justicia de NY procedió a investigar la firma. Sharon Eubanks, ex abogada del Departamento de Justicia de EU (DOJ) que llevó el juicio contra las grandes tabaqueras por desplegar a lo largo de 50 años una pauta de actividad ilegal como parte de una empresa que es propiedad o es controlada por aquellos que realizan la actividad delictiva, centrada ésta en una campaña deliberada para sembrar duda sobre los peligros de fumar tabaco, hizo un llamado al DOJ para que proceda a investigar a las grandes petroleras por reclamos semejantes: encubrir y desplegar propaganda deliberada para engañar al público sobre los riesgos de su producto. Para Eubanks la documentación revelada hasta ahora amerita la acción del DOJAcusamos a las tabaqueras de mentir sobre el cáncer. Hagamos lo mismo a las petroleras sobre el cambio climáticoEsto es mucho más importante.

jueves, 26 de noviembre de 2015


COP21: ¿en ruta al abismo?
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 26 de Noviembre de 2015.
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on el aumento del calentamiento global (CG) registrado por centros especializados y satélites alrededor del planeta y eventos climáticos que ya afectan a millones en todos los continentes, difundidos al mundo desde agencias noticiosas y redes sociales, crecen los movimientos a favor de regulaciones efectivas y vinculantes para el control de las emisiones de gases con efecto invernadero (GEI) CO2, metano etcétera. Con dato duro de la Organización Mundial de Meteorología (OMM), el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU, la Asociación para el Avance de la Ciencia y múltiples universidades y academias científicas, se advierte la necesidad de evitar un CG catastrófico e irreversible y que la ventana de oportunidad para hacerlo se cierra rápido ¿modificará la COP21 la ruta al abismo del fundamentalismo petrolero (FP) ?
Los movimientos sociales de Francia y el mundo son los más afectados por el FP, presente en los trágicos ataques terroristas del 13 de noviembre, que las autoridades atribuyeron al Estado Islámico (EI). Se trata de movimientos ciudadanos que estarán en París activos durante dos semanas (con una magna manifestación el 30 de noviembre en la que se esperan 200 mil personas) para presionar a favor de compromisos con blindaje legal contra los GEI, según dijo a Democracy Now Alix Mazounie, coordinadora de internacionales de la Red Francesa de Acción Climática. Alix citó a Laurent Fabius, el Ministro de Relaciones Exteriores de Francia, que favorece mantener alguna forma de expresión pública durante la COP. Buscamos opciones. Obvio nos preocupa la seguridad del pueblo francés, la seguridad de todos los que deseen expresarse sobre el cambio climático, en las calles de París.
Pero, como dice Alix, Fabius no es el encargado de la seguridad, por lo que preocupa que voceros oficiales que sí lo están, usen criterios similares alHomeland Defense de Estados Unidos, ajenos a la cultura política francesa y se inclinen por prohibir desfiles, reuniones, actos artísticos, al tiempo que permiten operaciones hoteleras, de restaurantes e incluso actos deportivos, como si el desplome de la facturación en esos rubros, por los ataques, fuera más relevante que las decisiones de casi 200 jefes de Estado rodeados de policías, militares y cabilderos de corporaciones emisoras de GEI. Esta COP se realiza en el contexto de laguerra global al terrorismo, eje de la diplomacia de fuerza de Estados Unidos, con Obama y Kerry bajo presión republicana, reticentes a otorgar cobertura legal al recorte de GEI, urgente desde 1992.
Los protocolos del anti terrorismo incluyen la criminalización de la protesta social rotulándola de terrorista. El vocero del Centro de Información Anti-Terrorista de California dice: “uno puede hacer fácil el vínculo (entre la protesta social y el terrorismo internacional) porque como podría haber terroristas infiltrados en la protesta…(U)no puede casi argumentar que cualquier protesta es un acto terrorista”.(Ver F. Morales Homeland Defense (www.globalrsearch.org).
Tanto en los ataques del 11/S en NY como en los de París, el fundamentalismo petrolero (FP) está presente, como lo mostró Gregg Muttitt(The Fuel in the Fire, 2012) con mil minutas secretas, desclasificadas, de las reuniones del gabinete de Blair mostrando que el acceso al petróleo estuvo (y está) entre los objetivos centrales de la guerra de agresión contra Irak, mientras petróleo clandestino y fondos de donantes vinculados a su explotación, apoyan al EI. De igual manera el FP está presente en lo que la prensa de EU califica de sabotaje republicano a la COP21, encabezado por el senador Mitch McConnell. Tanto Bush/Cheney y Blair- en Irak, como el EI en París y republicanos vetando regulaciones vinculantes a los GEI, con apoyos delbig oil encabezado por Exxon, emanan fundamentalismo petrolero (FP) por todos los poros. Por ejemplo, en momentos oportunos de una sesión legislativa para la anulación de los mega millonarios subsidios otorgados por EU al big oil (cientos de miles de millones) “llegaron poco más de 131 mil dólares en contribuciones de campaña a los cofres de Mitch McConnell desde petroleros localizados en Midland Texas y en tres días la propuesta de ley se rechazó. Poco después Bill Moyers (January report), ex secretario de prensa del presidente Johnson, documentó que las firmas que cabildearon contra todo intento de reabrir fuentes de empleo en EU,dieron un millón de dólares a McConnell para que ganara sus elecciones a cambio de proteger sus intereses. La denuncia de Moyer llevó al Courier-Journal.com de Kentucky a afirmar que de tiempo atrás McConnell dejó de servir al público. Sirve a intereses corporativos cuyos dineros alientan el obstruccionismo que plaga al Congreso. Tratándose, según esas fuentes, de grandes donativos para McConnell, entre otros de GE, Microsoft y Exxon Mobil, esta última con McConnell en el corazón del FP, empujando el mundo al abismo.

jueves, 12 de noviembre de 2015


        Exxon et al: escándalo del siglo XXI

                      John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 12 de Noviembre de 2015.
El procurador general de Nueva York ejerció acción sobre ExxonMobil, la mayor petrolera en capitalización de mercado, para que entregue toda comunicación acumulada durante los últimos 40 años de sus investigaciones sobre el calentamiento global (CG) vinculado a las emisiones de gases con efecto invernadero, GEI (dióxido de carbono, metano, etcétera) por la combustión de fósiles. Tanto Los Angeles Times como el WSJ y el NYT destacaron la noticia. Según D. Hasemyer y J.H. Curshman (Inside Climate News-ICN-, 22/10/15) interesa al procurador saber cuánto del conocimiento generado transmitió Exxon a sus inversionistas, así como la duplicidad de incluir ese conocimiento en sus cálculos de negocios, liderando en la investigación sobre el CG, para luego, con sus dividendos en mente, sembrar dudas por décadas sobre la ciencia climática, frenando la acción contra el CG y alentando con decenas de millones de dólares, los cofres de negacionistas del fenómeno.
Advertida la demora por la Organización Meteorológica Mundial (WMO, en inglés) y por los mismos científicos de Exxon y dadas sus catastróficas consecuencias en el control de las emisiones de GEI, es crucial, en lo judicial, lo político y atmosférico transparentar las operaciones y la propaganda de Exxon et al, para desactivar iniciativas con el fin de controlar esos gases. Transformaron las incertidumbres propias del conocimiento científico, en armas masivas de confusión como ironiza ICN, sembrando dudas sobre la ciencia climática e impulsando la negación del CG asociado a la combustión de carbón, gas y petróleo. Exxon, con los petroleros Bush-Cheney en el bolsillo, en los inicios de ese gobierno (2001) exigió una purga de personal afin al consenso científico sobre el clima dentro y fuera de la presidencia, incluidos aquellos que conducían la relación de EU con el Panel Inter-gubernamental sobre Cambio Climático de la ONU (IPCC en inglés), el cuerpo que define el consenso científico sobre el calentamiento global (que hoy es de 97 por ciento) que luego es transmitido a los gobiernos del mundo.
En su lugar Exxon impulsó a quienes disputaban los fundamentos de ese consenso, enfatizando la duda para desarticular la regulación de emisiones de GEI, gases que acompañan a las ganancias de la industria fósil, hoy en colapso moral y de precios, pese a ser, desde la Revolución Industrial, el combustible de la acumulación capitalista. Se indica que tras bambalinas Exxon interfirió con, y como se supo después, premió la censura de documentos científicos internos del gobierno.
Charles MacCracken, alto cargo sobre el clima en el Departamento de Energía y en la Casa Blanca, quien de los 70 a 1990 había colaborado con las investigaciones climáticas de Exxon, advirtió que el giro de la firma no se reduce a su actuación fuera del consenso científico, porque “oponerse a los hallazgos científicos más importantes (de la ciencia climática) es en verdad algo espantoso (appalling)”. En efecto, al tomar Bush-Cheney el poder, Randy Randol, principal cabildero de Exxon, se quejó en memo ante la Casa Blanca de los correveidiles del pasado, con agendas agresivas de combate al CG, que influían al IPCC en sus preparativos sobre el próximo consenso científico sobre el clima. Exigió la renuncia o el control de la influencia de MacCracken de cualquier decisión mientras “la contribución de EU al IPCC debía retrasarse”. El éxito del cabildo fósil, con el retiro de EU, Canadá y Australia del Acuerdo de Kyoto tuvo el efecto esperado: desarticuló, desmoralizó y demoró el esfuerzo por el control de los GEI. Aún así, el cabildo fósil acentuó duda y negacionismo como se hizo con el humo del tabaco, el DDT y la lluvia ácida (ver Oreskes y Conway Merchants of Doubt ).
A fines de los 70 los científicos de Exxon Research & Engineering (ER&E) reconocían que la causa más probable del calentamiento global (CG) se vincula a las emisiones de CO2. En su primer informe (1990) el IPCC asentó la certidumbre del CG y la necesidad de profundas reducciones en los GEI para aminorar la crisis a futuro. Los expertos del ER&E informaron a la cúpula de Exxon que era urgente enfrentar el problema a la brevedad, pero fue entonces que Exxon et al, mientras usaban la climatología para calcular los costos o beneficios del derretimiento polar en sus inversiones en el Ártico, atacaban iniciativas para regular los GEI. Hoy la WMO dice que en 2014 las concentraciones de GEI llegaron a un nivel récord (Greenhouse Gas Bulletin 9/11/15). Su secretario general, Michel Jarraud, dijo a Reuters que “las emisiones pasadas, presentes y futuras tendrán un impacto cumulativo en el calentamiento global y en la acidificación oceánica… más eventos extremos: olas de calor e inundaciones, derretimiento del hielo, niveles oceánicos al alza… Esto ocurre ahora. Hemos ingresado a territorio desconocido y a una velocidad que asusta”.
La acción de Exxon et al es espantosa e imperdonable.

jueves, 29 de octubre de 2015


Barbarie nuclear o civilidad estratégica
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 29 de Octubre de 2015.
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omo presidente de Estados Unidos, dijo Barack Obama en la ONU el pasado 28 de septiembre, estoy consciente de los peligros que enfrentamos; que a diario llegan a mi escritorio en la oficina presidencial. Soy el comandante del aparato militar más poderoso que jamás el mundo haya conocido, y nunca dudaré (en utilizarlo) para proteger a mi país y a nuestros aliados, donde sea necesario, unilateralmente o por la fuerza.
Que este endoso a la unilateralidad y a un estado de excepción mundial haya sido planteado por Obama desde la Asamblea General es una de las más preocupantes expresiones del deterioro de la civilidad estratégica en el orbe desde el fin de la guerra fría, y entre Estados Unidos (EU) –en plan de matón planetario– y Rusia, como se concretó, por ejemplo, en la cancelación del Tratado Anti-Balístico (ABM) firmado en 1972; la expansión de la OTAN y del Sistema Nacional Antibalístico de EU (SNA) en las fronteras de Rusia; el golpe de febrero de 2014 en Ucrania y la guerra a Siria.
El retiro unilateral de EU del ABM anunciado por Bush II en diciembre de 2001 fue una de las mayores agresiones al derecho de los pueblos a la vida, la paz y a un futuro esperanzador para sus hijos, consumada por la junta petrolera Bush/Cheney/Rumsfeld, así calificada con desprecio más que irónico por Gore Vidal ante la brutal carnicería desatada en 2001 y 2003 contra el pueblo de Afganistán e Irak, perpetrada con la complicidad de Blair, hoy celebrada como una hazaña por la CNN en el spot: Y se iluminaron los cielos de Bagdad.
Ese golpe al ABM, que por tres décadas mantuvo cierta civilidad estratégica entre EU y Rusia, al mando de 95 por ciento del arsenal nuclear, pasó inadvertido por el torbellino noticioso que siguió al 11/S; a los videos de la cacería de Bin Laden y a las raras agresiones con ántrax proveniente de cepas militares de EU contra líderes legislativos, políticos y de los medios ¿para mantener viva la conmoción anti-terrorista? mientras se discutía y aprobaba al vapor la Ley Patriota; una serie de modificaciones a las leyes marciales; el establecimiento de tribunales militares y una ofensiva (The New York Times la calificó deguerra de Bush) a la Constitución; elHabeas Corpus, las Convenciones de Ginebra y la Ley Posse Commitatus de 1878 que prohibía el uso presidencial del aparato militar en territorio de EU y excluía a los militares de funciones propias del ministerio público. El Department of Home Land Security (Departamento de Seguridad del Suelo Patrio) es la cereza del pastel de esajunta, que por cierto, desborda ese estado de excepción hacia México y Canadá.
Con la desclasificación de los archivos secretos del ABM firmado por Nixon y Brezhnev (nsarchive.gwu.edu) se documentaron las virtudes y los límites de un tratado que equilibró a Europa desde la OTAN y el Pacto de Varsovia, concitando el apoyo continental. Otros documentos secretos conocidos días atrás documentan que en 1983, con Reagan, se realizaron operativos muy riesgosos. James Mann (The Atlantic, 18/3/04) nos recuerda que Rumsfeld y Cheney, sin ser funcionarios, eran actores centrales en los ejercicios militares más secretosde Reagan para dar continuidad al gobierno (COG) en caso de guerra nuclear con la URSS. Considerando además los enormes fondos para el sector aéreo espacial, no es difícil detectar el interés de la junta y de ávidas firmas, en ese magno flujo presupuestal: el ABM interfería con jugosos negocios y comisiones. Pero como todo diseño anti-balístico desestabiliza el equilibrio estratégico, a la ganancia de Wall Street se agregó alto riesgo de conflagración terminal.
Hace poco Vladimir Putin, presidente de Rusia, se refirió a la civilidad deseable entre potencias con armas nucleares en despliegue balístico intercontinental, de otra forma, dijo al pleno del Grupo Valdai sobre la política mundial, que la competencia y los conflictos pueden agudizar la crisis con dramáticas consecuencias. Hoy como ayer, advirtió, “enfrentamos intentos de promover un modelo de dominio unilateral que lleva a desajustes en el derecho internacional y de reglamentación… hay una amenaza de conflictividad política, económica y militar que puede salirse de control”.
Informó que en fecha reciente, EUrealizó la primera prueba de su SNA en Europa y preguntó ¿Qué significa esto?Significa que teníamos razón cuando argumentamos que EUestaba de nueva cuenta desinformándonos a nosotros y a todos. Para decirlo de manera clara: estaban mintiendo. Porque la hipotética amenaza iraní nunca existió. Se trata de un intento de romper el equilibrio estratégico, de modificar el equilibrio de fuerzas a su favor, no sólo para dominar, sino también para tener la oportunidad de dictar su voluntad a todos: es decir, a la competencia geopolítica y también, creo, a sus aliados. Este es un escenario muy peligroso, dañino para todo (el mundo) incluido, en mi opinión, a Estados Unidos.

jueves, 15 de octubre de 2015


De energía, crisis y finanza
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 15 de Octubre de 2015.
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a gestión de la crisis que estalló en 2007 mostró, por enésima vez y de manera incontrovertible, que no es posible la defensa del interés público nacional e internacional ante los graves retos del colapso climático en curso y las recurrentes crisis del capitalismo, con funciones esenciales como las de crédito y depósito, secuestradas por el sector privado a través de bancos too big to fail (TBTF) regidos en centro y periferia, bajo la codicia y el crecimiento sin límite, la privatización de los beneficios y la socialización de riesgos y costos. Así lo protagonizó Citigroup (Citi), el dueño de Banamex, de gran peso en el sistema bancario de México, que logró el reingreso a Wall Street de la economía casino desactivando estipulaciones clave de la Ley Dodd-Frank, que abre la puerta a que los contribuyentes de Estados Unidos de nuevo carguen con otro masivo rescate por inversiones de alto riesgo.
La senadora Elizabeth Warren acusó a Citi de secuestrar fondos públicos y estuvo a punto de derrotar su aprobación, a no ser por el cabildeo de Obama y de Jamie Dimon, CEO de JPMorgan Chase. Con activos de poco más de un billón (trillion) 800 mil millones de dólares (mmdd), Citi invierte en derivados por más de 63 billones, 600 mmdd según cifras recabadas por Michael Sneider. Citi no actúa sólo, lo hace por 280 billones de dólares, siete veces y medio el PNB de Estados Unidos, con las mismas firmas en el vórtice de la crisis de 2007. El drama financiero ocurre cuando el calentamiento global en curso, ya empezó a derretir los polos, Groenlandia y los glaciares del mundo y a frenar con gigatoneladas de agua dulce a la corriente del Golfo. Esto ocurre en medio del agotamiento de los estratos convencionales de recursos naturales no renovables, acompañado de gran volatilidad en los precios de las materias primas (de la A de alúmina a la Z de zinc, pasando por el petróleo, gas, carbón, cobre, estaño, etcétera). El deterioro climático y de recursos se acentúa mientras aumenta el riesgo de otra gran crisis, algo que, a decir del FMI, la ONU, el Banco de Pagos Internacionales, el Banco de Inglaterra y el mismo Citigroup, es día a día más inquietante.
El estallido planetario de la burbuja de los derivados va desde el sobrendeudamiento empresarial en la periferia, a los derivados de materia prima y combustibles fósiles convencionales y no convencionales advertido por Ellen Brown. Las lutitas tan presentes en la promoción de la (contra) reforma energética de Estados Unidos gerenciada por EPN, con patéticos pactistas de oportunidad, se vinculó a una nueva geopolítica de la energía (NGE) con EU en papel deSaudi América. En efecto, de la narrativa oficial del shale se derivaría lo que se difundió como Citigroup Energy 2020: North America the New Middle East, eje de la NGE. Todo fue un exabrupto publicitario acotado por límites geológicos develados por J David Hughes (Drill baby Drill (2013) y Drill Deeper, (2014) del Post Carbon Institute, en que se cuestionan las proyecciones de la Oficina de Información Energética del Departamento de Energía de Estados Unidos, de abundancia shale en 2040 y por el desplome del precio del petróleo que, desde mediados de 2014 afecta a los grandes inversionistas y firmas de lutitas. Se lanzaron a la arena cuando los contratos cerraban a precios de más de 100 dólares el barril.
Con el desplome de 50 por ciento de los precios en sólo seis meses, también cayó la narrativa de la NGE y su pivote shale. Así lo consignó la OPEP en Septiembre pasado. Otras fuentes constatan que el negocio de las lutitas en Dakota del Norte, Oeste de Texas, partes de Oklahoma y Kansas ha sido muy afectado. Muchas firmas buscan abrigo bajo las leyes de bancarrota y otras simplemente están cerrando (EcoWatch, 6/10/15/).
El analista Arthur Berman dijo a J. Stafford de Oilprice.com, que la inversión en lutitas sólo es redituable a precios de más de 90 dólares por barril. “A los precios actuales las firmas están feneciendo. Y esa verdad se basa en el dato duro.Toda esa basura… de que las compañías están bien a 60 dólares el barril, es exactamente eso”. Sobre el cambiante panorama del shale. en Estados Unidos y la caída del petróleo dice que (L)a situación siempre fue terrible aún antes del desplome, así que sólo puede empeorar. ¿Cuándo cesará la inversión en esas firmas? Cuando se frenen las perforaciones y caiga la producción, algo que no ocurrirá hasta, al menos, mediados de 2016.
Ellen Brown de su parte, estima que las pérdidas en derivados por materia prima en general podrían llegar a los 14 billones de dólares y en gas y petróleo a entre 3 y 4 billones. Por tratarse, además de las apuestas en materia prima, de la especulación urbe et orbi en derivados en órdenes astronómicos, el fenómeno contiene en potencia, el derretimiento del sistema financiero mundial. Su estallido sería un evento que, como dijo Itsván Mészáros a Lucien Goldman en 1968, hará lucir a la Gran Depresión como una tarde de té en la vicaría.

jueves, 1 de octubre de 2015

¿Hacia un colapso climático antropogénico?/3
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 1 de Octubre de 2015.
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n marzo de 2014 la Asociación para el Avance de la Ciencia (AAAS, por sus siglas en inglés), eje científico de Estados Unidos (EU), ratificó que el cambio climático causado por humanos está en curso y que enfrentamos riesgos de cambios abruptos, impredecibles y potencialmente irreversibles en el sistema climático de la Tierra, con alteraciones de alto y masivo impacto. La AAAS mostró preocupación porque en EU, principal emisor de gases con efecto invernadero (GEI) acumulados en la atmósfera desde los inicios de la revolución industrial, no se aprecia la gravedad del asunto a pesar de evidencia abrumadora… todavía la población tiene que movilizarse a un ritmo y en una escala necesaria para evitar una catástrofe climática. Días después el IPCC remató que el calentamiento global mostró aumentos sin precedentes y había causado impactos sobre sistemas naturales y humanos en todos los continentes con futuros efectos severos, profundos e irreversibles.
El mismo día que se emitieron esos señalamientos la agencia Ap informó que Exxon, principal corporación del gas y petróleo de EU, dijo que era muy improbable que las políticas climáticas del mundo frenaran su venta de combustibles fósiles en el largo plazo. Esa también fue la postura desafiante de la cúpula fósil ante el compromiso de decenas de gobiernos de limitar la elevación de temperatura a menos de 2 grados centígrados (2ºC) desde la era preindustrial. Para ello, dice la Agencia Internacional de Energía, debe cesar toda inversión en infraestructura fósil a más tardar en 2017.
Se debe mantener el calentamiento por abajo de 2ºC, porque según el IPCC, aun 2ºC causaría daños y trastornos significativos. En otros estudios los efectos serían catastróficos. Según el EarthStatement, con miras a la COP 21 (Cumbre de Nacional Unidas sobre Cambio Climático), si no se inicia ya la descarbonización de la economía hay un riesgo de uno en 10 de llegar a 6ºC en 2100. Sería como estar en medio de 10 mil accidentes aéreos diarios, a nivel mundial. Este infierno no importa al alto capital vinculado a los combustibles fósiles, acostumbrado, como está “…a usar la atmósfera… un bien común, como basurero para lanzar los GEI” de 1 por ciento, reclama un analista del Instituto Postsdam sobre el Clima y porque, dice otro de ellos, no son los pobres sino los ricos los que colocan en riesgo al planeta y al final, a la humanidad.
Rex Tillerson, el CEO de Exxon sigue con sus inversiones sobre las reservas fósiles del Ártico y la construcción del oleoducto Keystone XL para enviar los aceites de las tóxicas arenas bituminosas de Alberta a las refinerías del Golfo. Impasible ente el hundimiento humano le importa más el botín que los exhortos para dejar bajo tierra dos tercios de las reservas fósiles, incluidas esas arenas, o no será posible llegar abajo de 2ºC. Dice que son maquinaciones políticas contra nuevas tecnologías y técnicasque nos permiten acceso a la energía de las arenas bituminosas, de las aguas ultra-profundas, de las lutitas y el esquisto, del ártico (sic) y subártico (sic). Celebra que el gobierno de Obama haya emitido nuevos reglamentos a favor del uso de la fractura hidráulica de alto volumen, en tierras federales e indígenas y aplaudió que, a petición del secretario de Energía, altos funcionarios del gobierno participaran en el Artic Research Study, del National Petroleum Council para el que “…el gas y petróleo del Ártico de EU pueden hacer una contribución significativa en la promoción de la seguridad energética nacional y global”(sic).
Simon Bowers y Harry Davies (The Guardian 25/5/15), informan del orgullo de Tillerson por el hallazgo, con socios rusos, de petróleo lo más al norte del mundo, hazaña vinculada a bonificaciones a su salario anual (33 millones de dólares). Exxon también encabeza las operaciones en el Mar de Kara que, dice, contiene colosales reservas, decenas de miles de millones de barriles.
Las mayores firmas fósiles, Peabody, Glencore Xstrata, Exxon, Shell, Chevron, Total, BP rechazan el consenso científico e invierten más de un billón (trillion) de dólares sobre reservas con valor de mercado de entre 23 y 27 billones de dólares, aunque así harían irreversible el ya de por sí acelerado calentamiento,
En medio de bonos y preparativos del Pentágono (DoD) avanzan los gerentes rumbo al abismo. Mientras cumplen el diktat de la ganancia capitalista que incendia la Tierra, nuestra casa común, el DoD, primer consumidor de combustibles fósiles del mundo y primer cliente del sector, se prepara, como en Irak y Libia, para guerras por los recursos y para contener las convulsiones socio-económicas y político-militares que acompañarían al colapso. Ante resistencias populares al acceso a fósiles, minas, ríos y forestas, el DoD dice que es necesaria una postura de fuerza y contar con una red de bases y capacidades, en casa y fuera, para proteger los intereses de EU y los de nuestros aliados. Ante eso urge desactivar en París el secuestro corporativo de la articulación de las COP.