jueves, 21 de marzo de 2013


Pemex: ¿Al rescate del big oil?
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 21 de Marzo de 2013.
E
n el foro Mitos y Realidades de Petrobrás realizado en el Senado la semana pasada, Fernando Siqueira, de la Asociación de Ingenieros de la petrolera brasileña, advirtió que a la menor rendija que se abra en la regulación petrolera se pierde rápido el control. Recordó cómo las grandes firmas del ramo (big oil) se apoderaron del ciento por ciento del petróleo que explotaban; sólo pagaban 10 por ciento de impuestos y tampoco desarrollaron nuevas tecnologías, por lo que Lula tuvo que frenarlas (Andrea Becerril, La Jornada –LJ–, 16/3/13 p.9).
Javier Jiménez Espriú, del consejo consultivo del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), por su parte, alertósobre la decisión de Peña Nieto de profundizar la reforma de 2008, cuando con una trampa jurídica de interpretación (contratos incentivados)se abrió la participación privada en el sector. Asentó, además, que ahora se paga 75 por ciento de los costos del trabajo que realizan las empresas extranjeras y que se les entregan, 4, 5, 6 o 9 dólares por cada barril extraído.
Ante este pillaje fue que se reafirmó el endoso del aparato de seguridad de Estados Unidos a la consumación de la entrega de la renta petrolera, una agresión técnico-administrativa de cortequintacolumnista perpetrada en Pemex paso a paso bajo guía de consultoras estadunidenses. Con el Calderonato, que llenó de horror al país al adoptar el esquema de guerra irregular del Pentágono –bajo fachada de guerra alnarco– se colocó en grave riesgo a la población y a los grandes complejos económico-territoriales involucrados en el manejo diario de Pemex/CFE. La Iniciativa Mérida es manifestación concreta de la intención imperial de establecer jurisdicción interviniendo en el proceso de toma de decisiones en materia de seguridad, de paso financiando entrelazamientosclientelares con Estados Unidos en esa sensible área. El interés en acelerar el despojo de la renta petrolera se hizo patente durante una cumbre de negocios realizada en Toluca, en octubre 2010, cuando John D. Negroponte (JDN), embajador de Estados Unidos en México durante la negociación del TLCAN, quien luego encabezó al aparato de espionaje de Estados Unidos (LJ 13/I/2011 p. 31), dejó en claro la interrelación entre la política energética y la sucesión presidencial.
En Toluca JDN consideró oportuno revelar que en las negociaciones del TLCAN, Salinas “propuso incluir el sector energético, sin embargo después manifestó que no era tiempo –de hacerlo–” (El Financiero, 27/10/10 p. 20) queriendo sugerir que el ex mandatario negoció y no sólo cedió y también que luego de décadas de socavar Pemex, al mercado interno y al aparato productivo, ya habrían condiciones para un TLC plusenergético, algo equiparable al despojo de 1848.
En dicho foro Francisco Garaiocochea, presidente de la Asociación de Ingenieros Constitución 1917, dijo que la privatización de Pemex hará que se generen empleos en EU, no aquí, porque nos van a vender equipos, herramientas y el servicio, además de llevarse el petróleo. Apunta a un asunto nodal por la crónica desaceleración económica y el desplome del precio del gas shale en Estados Unidos.
Según analistas financieros, si el big oil logra que en los contratos incentivados les paguen con petróleo, técnicamente podrían agregar a sus activos el recurso del o los yacimientos en cuestión. Por su parte, Halliburton (HA) y Schlumberger (SLB), grandes proveedores de equipo y de servicios para la fractura hidráulica o fracking, registraron pérdidas por mil millones de dólares (mmd) en el cuarto semestre de 2012, al hundirse las ganancias de la perforación fracking, según informó David Wethe, de Bloomberg (5/10/12) y la firma PacWest, de Houston, calculó una caída en los precios del fracking de 14 por ciento en 2012 y de 8 por ciento en 2013. En materia de equipo HA formalizó pedidos por 10 mmd, excediendo 30 por ciento la demanda. Hizo pedidos por 15.6 millones de caballos de fuerza (HP) y la demanda fue de 12 millones. De aquí que aumente más el interés en la apertura que se les ofrece. Una situación en que firmas tipo Exxon-Móbil recurren a la persuación de sus cabildos para agilizar la toma de decisiones a su favor.
Nuestros altos cargos cabalgan al rescate del big oil ¿para incluir más millonarios en la lista Forbes, mientras el continuismo de la macroeconomía procíclica dictada durante 30 años por el FMI hunde al mercado interno y elajuste estructural del Banco Mundial agrede al trabajo? A lo que es necesario añadir el enorme costo de oportunidad, en generación de empleo y encadenamientos productivos gestado por la desleal veda durante cinco sexenios en la construcción de refinerías y el sistemático ataque contra la petroquímica estatal.
Desestabilizar más, entregando la renta petrolera y condenando a millones a las categorías de desempleo, subempleo, pobres patrimoniales y muertos de hambre, no es transformar sino demoler el país. Con big oildentro y la CIA y el Pentágono metidos hasta la cocina, será difícil lograr su regreso a casa.

jueves, 7 de marzo de 2013

Pemex: Patriótica cautela
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 7 de Marzo de 2013.
Hoy todos estamos perdiendo hasta la camisa. No ganamos dinero. Las cuentas, en rojo, dijo Rex Tillerson, gerente de Exxon-Mobil (XOM), al Council on Foreign Relations al reconocer los pésimos resultados de las cuantiosas inversiones hechas en la explotación de gas de esquisto (shale) (Wall Street Journal (27/VI/12). Aquello fue un balde de agua fría para la exuberante retórica por fósiles no-convencionales de las grandes firmas encabezadas por XOM, principal productora de gas natural de Estados Unidos, tras comprar la gasera XTO en 2010 (ibid). Tillerson mencionó la seguridad energética de Estados Unidos y mostró esperanza por una reforma (léase desnacionalización energética) en México. Poco después y en línea con XOM, los diputados del PRI avisaron que se les instruyó “dar prioridad a la privatización del gas shale”, hoy parte de la Estrategia Nacional de Energía (La Jornada, 1/III/13, p.18). El desplome del precio del gas natural (en abril se espera sea de 3.46 dólares por mmbtu –millón de unidades térmicas británicas–) motivó los dichos de Tillerson que se agregan a delicados hallazgos del escrutinio de registros de producción diaria de pozos localizados en las formaciones geológicas de esquisto (cuencas) con mayor historial. Además, el New York Times publicó reveladores documentos, correos y opiniones de altos cargos y técnicos del sector público y privado que cuestionan las bases geológicas y económicas esgrimidas para alentar la industria shale.
Los analistas Arthur E. Berman y Lynn F. Pittinger han demostrado que a pesar del gran aumento de la producción de gas de esquisto en Estados Unidos, todavía no está claro que (las cuencas estudiadas) tengan valor comercial a los precios actuales, por los altos costos de capital requeridos para la compra de tierras y para realizar el ciclo completo de perforaciones, y porque las reservas y factores económicos cruciales dependen de cálculos sobre la recuperación última de modelos que asumen (y predicen) que las curvas de declinación se mantendrán en niveles adecuados por décadas, lo cual contrasta con los registros de la producción diaria (US Shale Gas: Less Abundance, Higher Cost, The Oil Drum, August 5, 2011).
En efecto, la producción de gas de esquisto en Estados Unidos pasó de menos de mil millones de pies cúbicos (mmpc) en 2003, a 20 mmdpc en 2008, cuando la producción y uso de la devastadora fractura hidráulica estaban en la cima. Berman y Pittinger piden cautela debido a que la historia de producción de estas cuencas es de pocos años y a que el modelo usado no muestra ser correcto y puede ser demasiado optimista.
El análisis detallado de los perfiles de declinación de pozos individuales y en grupos en las cuencas Barnett, Fayetteville y Haynessvilee, que aportan el mayor historial de producción disponible en Estados Unidos, y ofrecen más confianza en la determinación de las tendencias reales que otras formaciones más recientes, indican (textual): que la industria infló las reservas al menos 100 por ciento.
Los autores reconocen que toda cuenca es única, pero hasta que no se disponga de registros con historiales más amplios, la cautela aconseja asumir que las cuencas con registros de producción más recientes seguirán una pauta similar a las que cuentan con más antecedentes en los registros de producción. Los registros de Barnett y Fayetevill ofrecen más que suficiente información para afirmar que la metodología usada hasta ahora sobreestima considerablemente las reservas recuperables.
De los registros de Haynesville resultó que la producción efectiva no alcanza los niveles proclamados por la industria. Para los autores, es difícil entender cómo las firmas justifican el despliegue de 125 estructuras de perforación (en Haynessville) que no demuestra hasta ahora viabilidad comercial según las proyecciones presentes, hasta que los precios del gas excedan los 8.68 dólares por mmbtu.
En documentos, entrevistas y emails recabados por Ian Urbina del New York Times (25/VI/2011) se muestra que lo que más interesa y atrae a los inversionistas es el aumento en las reservas. En este sentido va el interés de Tillerson en el gas y aceite de México y su anuncio de que (pérdidas aparte) XOM seguirá perforando en Estados Unidos. Es por las exigencias legales: para incorporar reservas a los activos de cualquier empresa que cotice en bolsa, los pozos deben estar activos y mostrar viabilidad comercial.
Como los diseños shale de Pemex ¿en alianza estratégica con XOM, Halliburton y Schlumberger? usan mapas y cálculos de la AIE, hechos por contratistas vinculados al “big oil”, vale recordar con Ian Urbina (New York Times 27/VI/11, Drilling Down Series) que abundan documentos y correos de altos cargos y técnicos de AIE “escépticos sobre la industria shale”.
Les huele a Enron y a fraude Ponzi, por decir lo menos. No así a nuestros patrióticos altos cargos en Palacio y San Lázaro.
Hugo Chávez, in memoriam

jueves, 21 de febrero de 2013

Ecuador: transformación y enroque
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 21 de Diciembre de 2012.
La reforma estructural del poderoso sector financiero (SF) que en sentido estricto del término realizó el gobierno de Rafael Correa desde el inicio de su gestión en enero de 2007, amerita especial atención tanto por el papel que ha jugado ese enfoque en el afianzamiento de las bases sociales del régimen, en medio de la mayor crisis económico-financiera registrada desde los 1930, como porque la restructuración del SF mostró a la región y al mundo que hay alternativa –y enroque– ante el recetario macroeconómico, procíclico, desregulador y vulnerabilizante articulado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos desde sus entes subrogados: FMI-Banco Mundial-BID.
Antes de las recientes elecciones una encuesta Gallup informó de la elevada popularidad de Correa por sus logros sociales y económicos. Una gran avalancha de 56% del voto confirmó y rebasó a Gallup.
¿Qué hizo el gobierno de Correa para abatir los efectos de un desplome económico global equiparable a la Gran Depresión y que J. Bellamy Foster y Fred Magdoff llaman La gran crisis financiera (FCE, 2009), fomentar el bienestar, reducir la pobreza y el desempleo en la forma más efectiva registrada en la región? Más aún, ¿cómo enfrentó un país que no cuenta con moneda propia, el gran shock sufrido por la caída en 2008 de 79 por ciento del precio del petróleo que representaba 62 por ciento de las exportaciones y 34 por ciento de los ingresos fiscales?
Agréguese que eso ocurrió en medio del desplome de las remesas, vitales a la balanza de cuenta corriente, por el colapso económico y del empleo en EU –y España–, principales destinos migratorios de los ecuatorianos. Respuestas concisas a estos interrogantes son ofrecidos en un sustancioso estudio de M. Weisbrot, J. Johnston y S. Lefebre, del Center for Economic Policy Research, Washington DC (www.cepr.net).
Considerando además que la dolarización, anunciada en enero de 2000 por el entonces presidente Jamil Mahuad, conlleva limitaciones en el uso de instrumentos para ajustar la masa monetaria e incidir sobre la recesión y el no contar con una política cambiaria propia, Weisbrot et al aciertan al afirmar que de haber aplicado Correa el recetario fondomonetarista –como lo hicieron los torpes hacendistas de Calderón– Ecuador se habría hundido en el estancamiento y deterioro más profundos. Parte del legado de los hacendistas neoliberales, de los Gurría/Carstens –y Calderones– de este mundo es que a diario 30 mexicanos mueren de hambre.
La historia económica está repleta de ejemplos sobre lo crucial de la banca central en la concatenación de eventos que se registran en tiempos de fragilidad económica, de euforias y colapsos bursátiles, como los de hoy. Así lo puede constatar quien lea el magistral Lords of Finance de L. Ahamed (Penguin, 2009) sobre el papel de banqueros y especuladores –como él–, en el torrente de eventos entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial.
En ese contexto vale revisar el papel de Greenspan y sucesores en la Reserva Federal así como el de los encargados del Tesoro, de Robert Rubin al recién nombrado Jack Lew, ambos vinculados a actividades especulativas que desplegaron, con gran beneficio personal, desde Goldman Sachs y Citigroup. Los hedge funders proliferan en medio de la desregulación y eso lo sabe Carstens en calidad de gobernador del Banco de México (BdeM). Pero mientras acá se mantienen los lineamientos del Tesoro y Calderón procedió a desmantelar todo vestigio de independencia del BdeM sustituyendo a un incómodo Ortiz Mena por un fiable Carstens, en Ecuador se tomaron medidas para incorporar la banca central al ejecutivo, pero enfatizando su transparencia, rendición de cuentas y desde esa base, regular las tasas de interés. Se colocó la banca central al servicio del interés público nacional y no de la oligarquía.
Carstens, en medio de la vulnerabilidad desreguladora y del programa procíclico que apoya, está nervioso por los riesgos especulativos. Dijo que por ahora descarta que se esté formando una burbuja que en su momento pueda presentar una vulnerabilidad importante (La Jornada 14/2/13 p.31). Ese por ahora es de lo más significativo: se pronuncia en medio de gran flujo golondrino. En Singapur reconoció que la entrada masiva de capitales a los mercados financieros de la periferia comenzaba a formar una tormenta perfecta, y luego agregó que en México no estamos en esa circunstancia. ¡Menos mal!
Luego del patético catarrito importa mucho revisar la reforma estructural del SF ecuatoriano y tomar medidas: allá se fortaleció el mercado interno, los de mayor ingreso pagan más al fisco, se regulan los flujos de capital al exterior con impuestos, se instituye un fondo de contingencia bancaria sufragado por la misma banca (evitando Fobaproas) y un coeficiente de liquidez doméstica que exige a la banca mantener 60 por ciento de sus activos líquidos en el país.
Ante la tormenta que se avecina, es hora de enrocar.

jueves, 7 de febrero de 2013

Pemex: demolición en curso
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 7 de Febrero de 2013.
Qué pasó?, vamos a determinarlo; vamos a encontrar la verdad, si fue un accidente, una imprudencia o un atentado, lo que sea. Así sintetizó Murillo Karam, titular de la Procuraduría General de la República el estado de situación hasta el primero de Febrero, de la enorme explosión en el edificio B-2 de la sede de Pemex, un evento que, hasta el momento de escribir estas líneas, había causado 33 muertos, una centena de heridos y el colapso de tres niveles de esa torre –incluido el sótano. (La Jornada, 2/2/13, p2). Esperamos con sumo interés los resultados de la investigación, porque ocurre en el contexto de una larga secuencia de procesos técnico-administrativos, fiscales y presupuestales, encaminados, como se dice en documentos del Banco Mundial, a llevar Pemex a un punto de venta; es decir, a la extinción sustantiva, operativa, de la nacionalización petrolera.
Escribo desde la Facultad de Economía de la Universidad Central de Ecuador, en Quito, afectado por la pérdida de vidas y la magnitud de lo ocurrido. Aquí presenté un estudio inicial sobre la naturaleza y características de la explotación en Estados Unidos del gas y petróleo no convencional (de esquisto, lutitas, shale) etcétera) sus devastadores efectos sobre la salud, fauna, flora y clima; sus fuertes impactos sociales, políticos y estratégicos que ha precipitado en los últimos años. La intención es aprender de lo ocurrido en Estados Unidos para derivar lecciones para Nuestra América, desde la cuenca de Burgos en el norte de México a Neuquén, Argentina.
El fenómeno se vincula de manera directa a lo dicho por AMLO a fines de enero, cuando advirtió que la amenaza de privatización de Pemex, reiterada por la cúpula priísta, es algo gravísimo y que convocaría a una movilización nacional y resistencia ciudadana pacífica contra el despojo. En el contexto de los cambios que se observan en la explotación de gas y petróleo, convencional o no-convencional y la ofensiva desde las grandes petroleras encabezadas por Exxon-Móbil, Chevron-Texaco et al, es mejor atender ese llamado. Se arriesga mucho más de lo imaginable. Dadas las características técnicas de la explotación del shale utilizando la “fractura hidráulica o fracking (fracturahidraulicano) la instrucción de Peña Nieto a los diputados del PRI de dar prioridad a la participación de la IP en el gas shale conlleva, literalmente, la demolición de gran parte del territorio nacional, según mapas acreditados e investigaciones geológicas realizadas, por la Agencia Internacional de Energía del Departamento de Energía de Estados Unidos. Quienes en prensa y academia repiten la versión del cabildo fósil de que el fracking es seguro, que vivimos la era dorada del shale, que es el puente dorado hacia las energías renovables, deberían revisar el alud de evidencia de los millones de familias afectadas en los 34 estados de Estados Unidos, donde 400 mil pozos fracking hacen de las suyas.
Ya la privatización de facto de Pemex es tan intensa que el llamado de Peña a abrir más la paraestatal a la IP implica el finiquito de lo que van dejando los neoliberales en favor de las trasnacionales que operan con el respaldo de aparato de seguridad de Estados Unidos, interesadas en hacer activos suyos lo que es patrimonio del pueblo mexicano.
Rex Tillerson, el gerente de Exxon, la mayor petrolera privada del mundo, líder en reservas y producción del gas shale en Estados Unidos, expresó al Council on Foreign Relations su interés en la inmensa riqueza mexicana, pero no mencionó que desde hace rato estableció lazos operativos dentro de Pemex. En verdad, la quinta columna neoliberal le ha venido preparando el terreno a las grandes petroleras desde hace rato, bajo asesorías a la Dirección de Pemex a lo largo de los últimos decenios por McKinsey y Cambridge Energy Research Associates.
Fox nos hizo el favor de ingresar a Halliburton a los campos petroleros de Pemex. Junto a Schlumberger es la principal empresa mundial de servicios del ramo. Halliburton desarrolló el fracking y su ex subsidiaria Kellog Brown & Root (KBR) está asociada a grandes escándalos y fraudes en Irak, incluido el manejo de 15 mil mercenarios, con ganancias multimillonarias. Según The New York Times en 2009 KBR aceptó su culpa por violaciones a la Ley de Prácticas Corruptas en el Exterior por sobornos mientras todavía era parte de Halliburton, para obtener contratos en Nigeria por 6 mil millones de dólares.
Peña, el Prian ¿y pactistas del PRD? avalan dar continuidad a la demolición en curso de Pemex: según la Unión de Trabajadores de Confianza los contratistas extranjeros controlan más de 60 por ciento de la perforación de pozos. Junto a esas grandes firmas de servicios petroleros pululan subcontratistas locales. El contratismo y subcontratismo absorbe el 70 por ciento del presupuesto de Pemex para tareas de exploración, producción, desarrollo, mantenimiento de campos, etcétera.
Lo prioritario ahora es rechazar la privatización de Pemex y defender el petróleo.

jueves, 24 de enero de 2013


Peña: petróleo y seguridad
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 24 de Enero de 2013.
L
os combustibles fósiles, gas y petróleo en particular, no son una mercancía más. Con la máquina de combustión interna y la petroquímica se colocaron como ejes de la mezcla mundial de energía y de una vasta transformación industrial, civil y militar, con efectos profundos en todas las áreas de la vida y de la economía.
Gas y crudo son eje de la ecuación estratégica del poder y del calentamiento global, máxime cuando se agudiza el agotamiento de los estratos de alta calidad, acceso fácil y barato y los poderosos cabildos fósiles se aferran a negocios emisores de gases con efecto invernadero resistiéndose al cambio del patrón energético. Así lo indican estudios geológicos y de las ciencias de la atmósfera. También de la historia económica y militar del siglo XX, incluyendo la relación México-EU, cuyo análisis histórico, por ejemplo en México y Estados Unidos en el conflicto petrolero, 1917-1942 (Colmex, 1981) de Lorenzo Meyer, resulta vital.
En especial porque, como recordó Luis Videgaray, secretario de Hacienda (La Jornada 18/I/12, p. 27), cuando Peña Nieto todavía no era candidato del PRI jugó su carta fuerte desde elFinancial Times para acceder a Los Pinos: cuestionó el artículo 27 de la Constitución vigente con un llamado asuperar atavismos ideológicos en torno al régimen legal de Pemex que excluye la participación privada, aunque ésta fuera alentada de facto por el régimen acreedor instaurado por Estados Unidos a través del Programa de Empréstitos de Ajuste Estructural (PAE) del FMI, Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo, en vigor gracias a la torpe negociación de la crisis deudora de 1982 y a la decisión de privilegiar ante todo el impagable servicio de la deuda externa.
Desde entonces es patente la desnacionalización del proceso de toma de decisiones en materia económica. Los altos cargos del gobierno fungen comocountry managers del PAE que, dice Joseph Stiglitz, ex primer economista del BM, incluyen jugosas –y legales– comisiones en cuentas suizas ¿con Davos como ámbito discreto para consultar los depósitos?
En esta materia persiste la atávica propensión del BM, estipulada en las condiciones atadas a las líneas de crédito, a gestar el manejo de la inversión extranjera en gas y petróleo, en un marco orientado al mercado, como repite Videgaray (ibid) algo que ninguna nación seria contempla, menos Estados Unidos, que utiliza instrumentos deestado civiles (PAE) y militares, para acceder a los recursos naturales estratégicos que van quedando en la corteza: la petro-guerra contra Irak, el ataque a Libia, el acoso a Irán, el vasto despliegue de bases en América Latina.
Los esquemas de guerra irregular y terrorismo de Estado del Pentágono –Plan Colombia– avalados por Calderón (guerra al narco) al abrazar la Iniciativa Mérida y sus 400 millones de dólares anuales, llevan a la incautación imperial de las decisiones de seguridad.
A la catástrofe humanitaria se añade el desplome de la soberanía nacional: el panismo nos abrió a la intervención militar y al desenfreno del contratismo en actividades sustantivas de Pemex. ¿Cuálatavismo ideológico si Pemex es fuente principal de divisas no condicionadas, en espera de un gobierno que, como dice AMLO, no las dilapide en gasto corriente y estimule la inversión pública productiva y el empleo?
La salvaguarda de la infraestructura, de los campos petroleros, puertos y el mar patrimonial, es vital para laseguridad nacional mexicana, noción subsumida en la de soberanía. Así es en Estados Unidos, Europa y los BRICs. En Estados Unidos la enmienda (1988) a la Ley de Defensa de 1950 del senador J. James Exon y el diputado J. Florio, otorga al Ejecutivo el poder amplio de vetar toda inversión extranjera que amenace la seguridad nacional. En 2005 se canceló la oferta de la petrolera china CNOOC de adquirir Unocal. Poco después anularon la compra de seis puertos por Dubai.
Mientras en Estados Unidos los sectores estratégicos son asunto de seguridad, acá la cúpula en el poder alienta la privatización y desnacionalización petroeléctrica, con grave riesgo para la seguridad humana y la integridad del país.
Más que un arcaismo neoliberal, es el desenfreno de la codicia oligárquica que saca raja de la sujeción a los PAE y a los intereses de grandes firmas extranjeras. Cuando la mira de esos intereses está en el gas y petróleo convencional y no-convencional de México (en el Proyecto Truman de Seguridad afirman que Peña Nieto cuenta con suficiente apoyo legislativo para –textual– ...hacer cambios al artículo 27 constitucional y permitir la inversión privada y los contratos incentivados en Pemex) Peña, Videgaray et al, tendrán que decidir entre retomar y restablecer los fundamentos de la estabilidad, el empleo y la paz social o seguir la hoja de rutade la quinta columna neoliberal que por 30 años acentuó el desgaste, la incoherencia interna y la endémica corrupción en Pemex, el ente de mayor facturación y peso fiscal, e hizo del país un sangriento y caótico casino.

jueves, 10 de enero de 2013


Agro: euforia privatizadora
John Saxe-Fernández, La Jornada, 10 de Enero de 2013.
E
stremece cuando en medio de un desplome del empleo, déficit alimentario de más de 20 años y un ominoso ingreso de capitales golondrinos (en 2012 entraron unos 140 mil millones de dólares –mmdd–), voceros oficiales y de la IP anuncien, como en riesgoso trance de euforia, que los fundamentales están sólidos. Quizá es por la perspectiva de fabulosos negocios al abrigo del Programa de Ajuste Estructural (PAE) impuesto por Estados Unidos cuya macroeconomía incluye la austeridad y mantener la desregulación de los flujos especulativos, como la que agilizó la debacle de diciembre 1994 y el gran saqueo que siguió bajo un rescate a favor de los especuladores, que puso la reserva petrolera de aval y bajo la jurisdicción de la Corte del distrito de Manhattan. Desde entonces las grandes firmas extranjeras y asociados locales, gracias a los PAE, cosechan enorme riqueza en sectores que van de la agricultura, el comercio, los ferrocarriles y la maquila, a la banca, la cerveza, las pinturas.
Como muestra un botón: el desastre humano y económico del PAE agrícola, el Agricultural Sector Structural Adjustment Loan –AGSAL I y II– dotado en 1988 con 400 mdd para: 1) eliminar los subsidios globales a los alimentos, 2)reducir la intervención del gobierno en los mercados agrícolas eliminando precios de garantía de los granos, exceptuando en una primera fase el maíz y frijol, ya que, según el BM-FMI-BID, 3) los precios debían serdeterminados por el mercado. Como resultado de la eliminación de los mecanismos de regulación –finiquito de Conasupo– se dio un cheque en blanco a la especulación con los granos, fundamento de la dieta popular. Empezó el festín agrario y a los 400 mdd se agregaron otros 700 mdd para que los agricultores prosperaran más, 4) eliminando los controles de exportación y las restricciones cuantitativas en productos clave, 5) reduciendo el papel de nuestras paraestatales agrícolas, 6) liberalizando el comercio agrícola, 7) retirando los subsidios a los insumos, 8) reduciendo la inversión pública en el campo, 9) aplicando la descentralización y recorte de personal en la Secretaría de Agricultura.
Según la presidencia del BM, el éxito mayor fue la modificación (1991) del artículo 27 Constitucional porque propició la subdivisión de los ejidos y su conversión a propiedad privada. Se abrieron las puertas a las grandes firmas transnacionales, que hoy devastan al país. Se alentó la desregulación y la eliminación de la producción nacional de granos, en favor de las importaciones, mientras que se orientó a la agroindustria mexicana a la producción de legumbres y frutas para exportar. Un estudio de Carlos Heredia y Mary Purcell (Development Gap, 1995) muestra cómo con la eliminación de Fertimex y Pronase, el Ajuste Estuctural Agrario dejó a los campesinos sin la protección de los precios de garantía, sin fertilizantes y sin semillas mejoradas, reduciendo todo subsidio.
Lanzaron a 2 millones de campesinos –y sus familias– a la calle y a la frontera. Pero para el BM-FMI-BID los éxitosfueron y siguen siendo considerables: las importaciones crecieron año con año a un ritmo de más de 20 mil mdd. Entre enero y septiembre, 2012, según el Banco de México, el país erogó 17 mil 926 millones 391 mil dólares para comprar alimentos a otros países (La Jornada 6/1/13). Aunque el déficit puede ser mayor en alimentos vitales a la canasta básica, los cereales registran un déficit de 4 mil 306 mdd el mayor entre todos los alimentos, México compró 12 veces más cereales de los que vendió y las semillas y frutas oleaginosas tuvieron un saldo negativo de 3 mil 92 mdd; el déficit de las carnes fue de mil 857 mdd, el de grasas animales o vegetales fue por mil 158 mdd y el correspondiente a la leche, lácteos, huevo y miel ascendió a mil 156 mdd” (id).
Para manejar el estallido se instituyó el Procampo (4 mil mdd iniciales) que, según los asesores del embajador de Estados Unidos James Jones, fue creado a la luz del TLC para opacar el dolor del campesinado, ya que la privatización ha tenido consecuencias abruptas y catastróficas para la población rural mexicana que pocas posibilidades tiene de modernizarse para competir en el marco del TLC. El gran beneficiario fue Estados Unidos porque, como lo dicen esos asesores, “el giro en los cultivos de las tierras mexicanas favorecerá una mayor importación de maíz y frijol en el corto plazo. El giro en los cultivos mexicanos hacia otros productos básicos –trigo, sorgo, soya, arroz y algodón– hará que para el mediano y largo plazos se dé una mayor demanda de estos bienes sobrepasando la capacidad productiva nacional e incrementando las importaciones de Estados Unidos”.
Los PAE, bajo facha de reformas estructurales, impulsan la economía de Estados Unidos, sus grandes firmas y a un selecto grupo de cómplices locales. Con la agricultura en ruinas, ahora van tras el platillo mayor del festín privatizador: electricidad, petróleo y el gas ¡shale!
¿De ahí la euforia?

jueves, 27 de diciembre de 2012


Derrumbe, clase e imperialismo
John Saxe-Fernández, La Jornada, Jueves 27 de Diciembre de 2012.
L
a persistencia de la crisis agudiza la agresión de clase y el riesgo de guerra general por el desgaste de los pilares materiales, socio-económicos y del derecho internacional de una frágil estabilidad interna y una precaria paz internacional. Más que crisis, parece un derrumbe estructural multidimensional sin precedente: detrás de la crisis que estalló en 2007, advirtió Samir Amín, se perfila a su vez la verdadera crisis estructural sistémica del capitalismo, cuya continuidad, tal y como lo hemos conocido...se ha vuelto, por primera vez en la historia, una verdadera amenaza para el porvenir de la humanidad y del planeta.
Esto ocurre, sea por la destrucción que conlleva el capitalismo de las bases naturales que sostienen la vida en la Tierra, resultado de su funcionamientonormal, sea por los crecientes riesgos bélicos ante la instalación por Estados Unidos, luego del 11/9, de un estado policial doméstico (Homeland Security) y un régimen de excepción internacional al calor de la guerra antiterrorista y laautodefensa anticipatoria.
La incertidumbre e inestabilidad acicatean la financiarización y especulación como parte de la acumulación, acentuándose las contradicciones y la agresividad internacional y de clase cuando la codicia por los combustibles fósiles convencionales y no-convencionales llevó a Bush, Blair, et al, a desatar un genocidio contra Afganistán e Irak seguidos por Obama en Libia en paralelo al despliegue mundial de bases y tropa, de poder aero-naval cerca de China, de desplantes anti-balísticos en Europa y de terrorismo de Estado con diseños de intervención y ocupación tipo Plan Colombia, en México (Iniciativa Mérida) y Centroamérica.
A lo largo de 30 años los programas de Ajuste Estructural (PAE) del FMI-BM devastaron agro, industria y empleo, canalizando la materia prima a la exportación, no a la transformación, por lo que se acompañaron de operativos decontrainsurgencia y de masacres como Acteal. Hoy, además de precipitar caos y desarticulación, los PAE refuerzan unacople depresivo global. Sus efectos no se limitan a Europa. Regresan a Estados Unidos acentuando desempleo y polarización, contagiando el orbe por lo vital de las exportaciones (v.gr, para los BRICS).
De cara al futuro inmediato y centrándonos en el enclaustramiento de México en la economía de Estados Unidos (La Jornada, 23/12/12 p.24) producto, no de la globalización de la economía como predican los country managers del BM que operan desde Hacienda, Banobras o Los Pinos, sino de la imperialización y pauperización de la sociedad en general y de la economía campesina e indígena en particular, con el TLCAN (rebelion.org/noticia.php?id=160940) y la IM como pivotes de subordinación. El PAE laboral y los que Peña Nieto tiene en cartera, se orientan a satisfacer, por la vía de las Public Private Partnerships (en inglés por ser lacondicionalidad de jugosos empréstitos del BM-BID), el hambre lobuna de aspirantes a consolidar –o ingresar– a lalista dorada Forbes. Los baronessacadólares y funcionarios asociados, salivan ante el festín privatizador de la salud y educación públicas a todo nivel, de Pemex –platillo mayor que incluye el gas de esquisto, del sistema penitenciario, de la infraestructura (Supervía) y de la ya de por sí vapuleada economía popular y de los sectores medios con un PAEfiscal que preserve sus privilegios. Si alguien busca una tragedia humana todavía mayor a la ya sufrida, ésta es la ruta.
Los PAE no están diseñados para generar empleo y estabilidad aquí. Destruyen encadenamientos productivos (en petroquímica, acero, ferrocarriles, astilleros, bienes de capital, etcétera), auspician la explotación de la mano de obra, ensamblando, maquilando (automotriz, y electrónica transnacionales), precarizan el trabajo, imponen topes salariales, aumentos en la canasta básica por la vía de gasolinazos, (parte de la mencionadacondicionalidad). Peor, juegan con el hambre del pueblo destinando raquíticos recursos públicos al campo, promoviendo vacíos de Estado y una informalidad económica” que coloca alcrimen organizado, al narcotráfico, entre los pocos instrumentos demovilidad social disponibles a los centenares de miles que cada año exigen una plaza decente. Este siniestro diseño, vigente por tres décadas, es el problema eje de seguridad nacional, máxime cuando la válvula de escape, la migración, se cierra más ante una crisis y grave desempleo en Estados Unidos, que van para largo.
De cara a un calentamiento global que ya gesta estrés hídrico y alimentario, procede un gran apoyo a la agricultura campesina e indígena, acatar los Acuerdos de San Andrés, fortalecer el mercado interno, la industria nacional y reflexionar lo dicho por el subcomandante Marcos ante 40 mil zapatistas que marcharon en absoluto silencio el 21 de diciembre:¿Escucharon? Es el sonido de su mundo derrumbándose. Es el del nuestro, resurgiendo...