miércoles, 23 de abril de 2008

DENUNCIEMOS LA CONSPIRACIÓN PARA DIVIDIR A BOLIVIA

El proceso de cambios a favor de las mayorías en Bolivia, corre el riesgo de ser brutalmente coartado. El ascenso al poder de un presidente indígena, electo con un respaldo sin precedentes en ese país, y sus programas de beneficio popular y de recuperación de los recursos naturales, han tenido que enfrentar desde los primeros momentos las conspiraciones oligárquicas y la injerencia imperial.
En los días más recientes, la escalada conspirativa ha alcanzado sus cotas máximas. Las acciones subversivas y anticonstitucionales con que los grupos oligárquicos pretenden dividir la nación boliviana, reflejan la mentalidad racista y elitista de estos sectores y constituyen un peligrosísimo precedente, no sólo para la integridad de ese país, sino también para la de otros países de nuestra región.
La historia muestra con sobrada elocuencia las terribles consecuencias que en todos los terrenos han tenido para la humanidad los procesos divisionistas y separatistas inducidos y respaldados por poderosos intereses foráneos.
Ante esta situación, los abajo firmantes queremos expresar nuestro respaldo al gobierno del Presidente Evo Morales Ayma, a sus políticas de cambio y al proceso constituyente soberano del pueblo boliviano. Al propio tiempo, rechazamos el llamado Estatuto autonómico de Santa Cruz por su carácter inconstitucional y por atentar contra la unidad de una nación de nuestra América.
Llamamos a todas las personas de buena voluntad a que unan sus voces para denunciar por todas las vías posibles esta maniobra divisionista y desestabilizadora en una hora histórica para la América Latina.

Adolfo Pérez Esquivel (Argentina); Rigoberta Menchú (Guatemala); Noam Chomsky (EEUU); Oscar Niemeyer (Brasil); Eduardo Galeano (Uruguay); Ignacio Ramonet (España/Francia); Elena Poniatowska (México); Frei Betto (Brasil); Gianni Vattimo (Italia); Adolfo Sánchez Vázquéz (España/México); Ernesto Cardenal (Nicaragua); Armand Mattelart (Bélgica); Ramsey Clark (EEUU); Manu Chao (Francia/España); Franz Hinkelammert (Alemania/Costa Rica); Francois Houtart (Bélgica); Alfonso Sastre (España); Paul Leduc (México); Fernando Pino Solanas (Argentina); Roberto Fernández Retamar (Cuba); Howard Zinn (EEUU); Keith Ellis (Canadá); Jorge Enrique Adoum (Ecuador); Belén Gopegui (España); Arturo Roig (Argentina), Jesusa Rodríguez (México); Stella Calloni (Argentina); Joao Pedro Stedile (Brasil); Eric Toussaint (Bélgica); Rafael Cancel Miranda (Puerto Rico); Richard Gott (Reino Unido); Miguel D'Escoto (Nicaragua); Silvio Rodríguez (Cuba); Carmen Bohórquez (Venezuela); Víctor Heredia (Argentina); Blanca Chancosa (Ecuador); Thiago de Mello (Brasil); Juan Mari Bras (Puerto Rico); Hildebrando Pérez (Perú); Pascual Serrano (España); Fernando Rendón (Colombia); Víctor Víctor (República Dominicana); Luisa Vicioso (Rep. Dominicana); Cecilia Todd (Venezuela); Alex Cox (Reino Unido); Danny Rivera (Puerto Rico); Isaac Rosa (España); Jean Marie Binoche (Francia); Ramón Chao (España/Francia); Pablo Guayasamín (Ecuador); Andrés Sorel (España); Ariel Dorfman (Chile); Carlo Frabetti (Italia/España); Carlos Fazio (México); Manuel Cabieses (Chile); Carlos Fernández Liria (España); Cintio Vitier (Cuba); Héctor Díaz-Polanco (Rep. Dominicana/México); Javier Couso Permuy (España); Jaime Caycedo (Colombia); Fernando Martínez Heredia (Cuba); Isabel Parra (Chile); James Cockcroft (EEUU); Fina García Marruz (Cuba); Fernando Morais (Brasil); Juan Madrid (España); Pablo Marcano García (Puerto Rico); Graziella Pogolotti (Cuba); Piero Gleijeses (Italia/EEUU); Raúl Pérez Torres (Ecuador); Miguel Barnet (Cuba); Roberto Diaz Castillo (Guatemala); Nancy Morejón (Cuba); Salim Lamrani (Francia); Santiago Alba Rico (España); Saul Landau (EEUU); Stefania Mosca (Venezuela); Víctor Flores Olea (México); Wim Dierckxsens (Costa Rica); Wozniak (Polonia); Eric Nepomuceno (Brasil); Aldo Díaz Lacayo (Nicaragua); Alfredo Vera (Ecuador); Angel Augier (Cuba); Antonio Elías (Uruguay); Beverly Keene (Argentina/EEUU); Constantino Bértolo (España); Michel Collon (Bélgica); Juan Carlos Camaño (Argentina); César López (Cuba); Emir Sader (Brasil); Fernando Buen Abad Domínguez (México); Eduardo Torres-Cuevas (Cuba); Gennaro Carotenuto (Italia); Gilberto Maringoni (Brasil);Gloria la Riva (EEUU); Hernando Calvo Ospina (Colombia); Higinio Polo (España); Iván Padilla (Venezuela); Jaime Sarusky (Cuba); James Early (EEUU); Jorge Beinstein (Argentina); Jorge Sanjinés (Bolivia); José Steinsleger (Argentina/México); Julio César Monge (El Salvador); Lasse Söderberg (Suecia); José Hugo Moldiz Mercado (Bolivia); José Pertierra (Cuba/EEUU); Luciano Vasapollo (Italia); Luis Bilbao (Argentina); Manuel Talens (España); Marcos Roitman (Chile): Marlon Santi (Ecuador); Matías Bosch (Rep. Dominicana); Michele Mattelart (Francia); Montserrat Ponsa Tarres (España); Néstor Kohan (Argentina); Pablo Armando Fernández (Cuba); Roberto Montoya (Argentina/España); Sergio Trabucco (Chile); Medea Benjamín (EEUU); Reynaldo González (Cuba); Roberto Sánchez Ramos (España); Setsuko Ono (Japón/EEUU); Vicente Battista (Argentina); Vicente Rodríguez Nietzsche (Puerto Rico); Winston Orrillo Ledesma (Perú); Alberto Lecci (Argentina); Alejandro Moreano (Ecuador); Alessandra Riccio (Italia); Alicia Jrapko (EEUU); Ana Esther Ceceña (México); Angel Juarez Almendros (España); Antoine Chao (Francia); Ángeles Maestro (España); Antón Arrufat (Cuba); Aram Aharonian (Uruguay); Claudia Camba (Argentina); Carilda Oliver Labra (Cuba); Claudia Korol (Argentina); Daniel Lorenzi (Italia); David Acera (España); Faride Zeran (Chile); Diosdado Toledano (España); Félix Julio Alfonso López (Cuba); Francisco (Pancho) Villa (Chile); Irene Amador (Colombia); Francisco de Oraa (Cuba); Jane Franklin (EEUU); Humberto Arenal (Cuba); Juan Brom (México); Lisette Nicole Adoum (Suiza); Jorge Ibarra (Cuba); Luciano Alzaga (Argentina); Marilia Guimaraes (Brasil); José Ignacio López Vigil (Cuba); Manuel de la Rica (España); Maximilien Arvelaiz (Venezuela); Leonardo Acosta (Cuba); Miguel Mirra (Argentina); Milagros Rivera Rérez (Puerto Rico); Oscar-René Vargas (Nicaragua); Osvaldo León (Ecuador); Paulo Nakatani (Brasil); Pepe Viñoles (Uruguay); Red Ronnie (Italia); Rolando Rodríguez (Cuba); Sara Rosemberg (Argentina); Vicente Romano (España); Sergio Ortiz (Argentina); Yamandú Acosta (Uruguay); Antonio Cuesta (España); Antonio Gaztambide (Puerto Rico); Coriún Aharonian (Uruguay); Rosa Miriam Elizalde (Cuba); Daniel del Solar (EEUU); Ángel Guerra (Cuba); Edgar Páez (Venezuela); Eva Golinger (EEUU); Guillermo C. Cohen-DeGovia (México); Estrella Rey (Cuba); Hiram Guadalupe Pérez (Puerto Rico); Humberto Mata (Venezuela); Isabel Monal (Cuba); Jhonny Jiménez (Ecuador); Joseba Macías (País Vasco); Juan Carlos Monedero (España); Julio Pomar (México); René Vázquez Díaz (Cuba); Liliana Játiva (Ecuador); Daniel das Neves (Argentina); Luis Hernández Navarro (México); María del Carmen Barcia (Cuba); Mertxe Aizpurua (País Vasco); Andrés Gómez (Cuba/EEUU); Nayar López (México); Ramon Franquesa (España); Zoyla Lapique (Cuba); Margarita Zapata (México); Miguel Urbano (Portugal); Javier Corcuera (Perú); Alicia Hermida (España); Jaime Losada (España); Alejandro Torres (Puerto Rico); Juan Antonio Hormigón (España); Lidia Fagale (Argentina); Brian Becker (EEUU); Héctor Sosa (Argentina); Ana María Larrea (Ecuador); Ana Villareal (Argentina); Beatriz Chisleanschi (Argentina); Carlos A. Lozano Guillén (Colombia); Judith Rabinovich (Argentina); Sergio Arria (Venezuela); Elinor Cesín (Venezuela).



The Conspiracy to Divide Bolivia Must Be Denounced

The process of changes in favor of the Bolivian majority is at risk of being brutally restrained. The rise to power of an Indigenous president with unprecedented support in that country and his programs of popular benefits and recovery of the natural resources have had to face the conspiracies of the oligarchy and United States interference from the very beginning.

In recent days the increase in conspiracy has reached its climax. The subversive and unconstitutional actions of the oligarchic groups to try to divide the Bolivian nation reflect the racist and elitist minds of these sectors and constitute a very dangerous precedent not only for the country's integrity, but for other countries in our region.

History shows with ample eloquence, the terrible consequences that the divisionary and separatist processes supported and induced by foreign interests have had for humanity.
Faced with this situation the signers below would like to express their support for the government of Evo Morales Ayma, for his policies for change and for the sovereign constituent process of the Bolivian people. At the same time we reject the so-called Santa Cruz Autonomy Statute due to its unconstitutionality and the attempt against the unity of a nation of our America.
LA PRIVATIZACIÓN DE PEMEX:
UN CRIMEN DE LESA PATRIA
GRUPO SUR

Publicado en el suplemento

La Jornada Semanal,

La Jornada, México, 20 abril 2008.



PEMEX es la empresa más rentable de México. Los ingresos derivados del petróleo representan alrededor del cincuenta por ciento del presupuesto federal. Se trata de una gigantesca fuente de riquezas que siempre ha despertado el apetito de intereses privados de dentro y de fuera. La expropiación de la industria petrolera decidida por Lázaro Cárdenas buscaba convertirla en un puntal del desarrollo del país. La riqueza petrolera bien empleada es una palanca para nuestro futuro y factor de nuestra independencia.


Si se privatizara PEMEX, ¿a dónde irían estas cuantiosas ganancias? ¿De qué otra fuente obtendría el gobierno mexicano los formidables ingresos fiscales que dejaría de percibir? En verdad, la planeada "reforma" de PEMEX significaría la transferencia de fabulosas riquezas a manos privadas, principalmente extranjeras. Son incalculables los daños que se producirían al país. Debe decirse sin tapujos que quienes impulsan el despojo de la principal riqueza de México, conspiran contra la nación.


LA HISTORIA RECIENTE

Durante el sexenio de Miguel de la Madrid se optó por la venta de petróleo crudo en lugar de construir refinerías para elaborar nuestras gasolinas, mientras se desalentaron las ramas de la petroquímica, que permiten mayores ingresos y menor dependencia. Los sucesivos gobiernos priístas siguieron los dictados del Banco Mundial y de Estados Unidos: sabotear el desarrollo de pemex para ponerlo en punto de venta.


Lo lograron en parte al imponerle exacciones fiscales que ninguna empresa del mundo puede soportar, mientras se consiente al sector privado con una baja carga tributaria. Es por ello que en apariencia la empresa pública no gana y está en "crisis". Saqueando a PEMEX vía impuestos, escondieron su incapacidad para lograr una economía sana con un crecimiento sostenido. Correspondía a sus intereses seguir sangrando a PEMEX, en lugar de implementar medidas juiciosas y a favor de la nación. Asimismo, parte del guión para extenuar el sector energético fue el desmantelamiento de centros de investigación y desarrollo, como los institutos Mexicano del Petróleo, de Investigaciones Eléctricas y de Investigaciones Nucleares.

Con los gobiernos panistas esta vía llegó a su clímax. Vicente Fox y su pequeño grupo derrocharon los recursos adicionales que ingresaron al país gracias al alza internacional del precio del petróleo. Esos fondos no se utilizaron para fortalecer el sector productivo –incluyendo el campo y la propia industria petrolera–; se fueron al gasto corriente y a algunos bolsillos.


¿POR QUÉ LES URGE PRIVATIZAR PEMEX?

Este manejo ineficiente y sesgado de sucesivos gobiernos, tiene hoy a la economía del país en grave trance. Por un lado, hay una fuerte deuda interna que proviene de los Proyectos de Inversión Diferidos en el Gasto, PIDIREGAS; por otro, es un hecho que la crisis económica de Estados Unidos tendrá un fuerte impacto, pues habrá menos compras de nuestros productos, menos empleos para nuestros paisanos allá y menos remesas de éstos, que son nuestra segunda fuente de divisas.
Ante esta perspectiva, a la pequeña oligarquía dominante, al PAN y a sus aliados en el PRI, les urge privatizar a PEMEX, alegando que está en crisis. Según creen, llegaría dinero "fresco" que, una vez más, taparía sus ineficiencias y atenuaría la profundidad de los problemas. Y hasta sueñan que con ello podrían lograr en 2009 una votación que les permita acabar de saquear al país con leyes a modo dictadas en las Cámaras.
Pero lo que está en crisis no es PEMEX, sino el modelo socioeconómico que este grupo representa. Lo que quieren no es evitar una crisis al país, sino salvar el esquema económico y político que han impuesto, e incluso robustecer el régimen elitista mediante una nueva orgía de concesiones, negocios turbios y enriquecimiento fácil, mientras las mayorías se siguen empobreciendo.

Es evidente que el proceso de privatización impuesto desde hace veinticinco años no es el modelo a seguir. Carlos Salinas de Gortari reprivatizó la banca y vendió Telmex, lo que trajo grandes flujos de capital (1991-1993); aun así, se dio la crisis a fines de 1994 y no hemos salido del estancamiento. El proceso de privatizaciones ha continuado en la industria del acero, la aviación, la minería, la infraestructura, incluyendo la participación creciente de la inversión privada en la CFE y PEMEX desde 1997 hasta la fecha (en 2007, del total de la inversión realizada en pemex, el noventa y cinco por ciento fue privada). A pesar de ello, la economía y con ella la sociedad, van de mal en peor. Lo que se requiere es el cambio del modelo y la sustitución de ese grupo en el poder, que se ha caracterizado por su incompetencia, corrupción y carencia absoluta de sensibilidad social.

Estados Unidos y las grandes corporaciones son parte del festín que se prepara. A éstos les interesa intervenir directamente en la industria petrolera mexicana y ser rectores en el negocio. Los grandes yacimientos de petróleo fácilmente extraíble de Estados Unidos y de Arabia Saudita han llegado a su punto de declive. Apoderarse de los más importantes yacimientos es parte de su estrategia de dominio global. Estamos en grave peligro como país. Una vez que sus empresas se asentaran aquí, nada los detendría; pronto verían la manera de tener control, incluso militar, sobre nuestros yacimientos, plantas y gaseoductos.

Estimulados por el olor a negocios, desde el poder se ha comenzado a seducir o sobornar a funcionarios, legisladores, medios de comunicación y comunicadores para que se difundan mentiras o verdades a medias que impidan a la población tomar decisiones informadas. Falsedades como la carencia de recursos y de tecnologías propios para impulsar a PEMEX, campean cínicamente. Privatización y corrupción están indisolublemente hermanadas.
Algunas acciones de resistencia civil pacífica del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo


Los mexicanos no nos dejaremos engañar con galimatías para encubrir la privatización. Con la pretensión de ocultar su verdadero propósito, los traidores a la patria juran que no quieren privatizar PEMEX, sino tan sólo "reformarlo", "democratizarlo", "sanearlo", "modernizarlo" o promover "asociaciones" y "alianzas". Estos términos no son más que parte del nuevo Diccionario de Sinónimos Privatizadores. El fondo del asunto es que se permita a manos privadas aprovecharse de un re curso vital que es y debe seguir siendo público. Llámese como se llame, eso es privatizar nuestra empresa estratégica.

¿QUÉ OCURRIRÍA SI SE PERMITE LA ABIERTA PARTICIPACIÓN DE CAPITAL PRIVADO EN PEMEX?

Los que adquieran acciones de pemex u otras concesiones "legales", empresarios en busca de máximos rendimientos, muy pronto elevarían aún más los precios de los combustibles, presionarían al gobierno para que los impuestos con que hoy se sangra a PEMEX no se aplicaran a ellos. Finalmente las ganancias volarían lejos de aquí, como ya ocurre. Como consecuencia, se reduciría aún más el presupuesto para la educación pública, el sistema de salud, el campo, la cultura; habría mayor deterioro y pobreza. Los impuestos que no ingresen vía PEMEX tendrían que salir de nuestros bolsillos; hasta un sector de los empresarios se vería seriamente afectado. Tendríamos un gobierno aún más débil y sin capacidad para defender los intereses de la nación.
Vulnerando la Constitución, ya se han dado pasos privatizadores en el sector energético. Se trataría ahora de violentar por completo el orden constitucional desde reformas secundarias. La privatización, no hay que olvidarlo, se haría contra la Carta Magna. En el momento en que Estados Unidos implementa medidas de protección desde el gobierno, Dinamarca fortalece la presencia del Estado en sus empresas de hidrocarburos, y países como Holanda, Brasil y Argentina están dando marcha atrás en las privatizaciones, mientras Bolivia y Venezuela batallan contra la voracidad de las transnacionales petroleras, en México, a contracorriente, gobernantes obtusos y al servicio del gran capital, dan la espalda a la Constitución y se empeñan en privatizar lo que es de la nación.

UN GRAN PELIGRO PARA LA NACIÓN

Es un momento crucial. Con la privatización de PEMEX se cancelaría uno de los instrumentos fundamentales para proyectar nuestro futuro. Está en juego el porvenir de México como nación independiente y digna.
Vivimos uno de los momentos más graves de nuestra historia. Pero no nos cabe duda de que, con la Constitución en la mano, mexicanos y mexicanas de todas las edades, creencias y organizaciones, en todos los rincones del país, sabremos realizar una movilización nacional jamás vista para impedir este atropello, este descarado despojo. Levantaremos la meta combinada de impedir la participación privada en PEMEX e impulsar un cambio verdadero que logre desterrar el gran desorden económico, político, legal y social imperante. Que no se equivoquen los privatizadores. El destino de pemex no se decidirá en las sombras de los gabinetes o los despachos, sino en las calles.


GRUPO SUR
Guillermo Almeyra, Cristina Barros, Armando Bartra, Marco Buenrostro, Elvira Concheiro, Héctor Díaz-Polanco, Javier Flores, Víctor Flores Olea, Gerardo de la Fuente, Rosa Elena Gaspar de Alba, Arturo Huerta, Epigmenio Ibarra, Massimo Modonesi, Lucio Oliver, Carlos Payán, Consuelo Sánchez, John Saxe-Fernández, Gabriel Vargas Lozano y Sergio Zermeño.
DECLARACION DE CARACAS

Los participantes en el Encuentro "Armados de Ideas", Intelectuales y
Artistas por la Paz y la Soberanía de América Latina y el Caribe, reunidos en
Caracas, Venezuela, el 12 y 13 de abril de 2008, conmemorando la gesta
del pueblo venezolano en defensa de la Revolución Bolivariana y contra el
golpe de estado fascista del 11 de abril de 2002,


M A N I F E S T A M O S :

Nuestra mas firme solidaridad con la Republica Bolivariana de Venezuela y
con su pueblo en el proceso revolucionario que vive este país en el pleno
ejercicio de su legitimo derecho a la autodeterminación. Apoyamos
decididamente al Presidente Hugo Chávez Friás y a los procesos
organizativos populares que fortalecen día a día su marcha hacia un
Socialismo que se construye con imaginación, humanismo y creatividad.

Respaldamos, asimismo, al gobierno del Presidente Evo Morales Ayma, a
sus políticas de cambio y al proceso constituyente soberano del pueblo
boliviano. Condenamos el injerencismo del gobierno de Estados Unidos en
los asuntos internos de Bolivia y denunciamos las acciones divisionistas y
discriminatorias de los grupos oligárquicos de ese país contra los pueblos
originarios y el ejercicio de sus autonomías. Rechazamos el Estatuto
autonómico de Santa Cruz, declarado unilateralmente, por ser
inconstitucional y por ir en contra de la unidad de la nación multiétnica
boliviana.

Expresamos nuestra solidaridad con la digna posición de defensa de la
soberanía del gobierno ecuatoriano de Rafael Correa ante la violación de
su territorio perpetrada por el gobierno de Colombia, con el apoyo de
armamento, logística e inteligencia de Estados Unidos y como parte de la
estrategia de dominación imperialista en la región. Expresamos nuestra
indignación por la masacre de ciudadanos ecuatorianos, colombianos y
mexicanos, y rechazamos cualquier tipo de intervencionismo guerrerista
contra nuestros pueblos.

Externamos nuestra profunda preocupación por la crisis histórica que
atraviesa Colombia, y manifestamos nuestra firme solidaridad con la lucha
valerosa de su pueblo por una verdadera democracia que respete los
derechos humanos, por la realización de un acuerdo humanitario y la
búsqueda de una solución política negociada que ponga punto final a la
guerra prolongada que ha dejado cientos de miles de muertos, heridos,
desplazados y desaparecidos.

Urgimos a todos los gobiernos que forman parte de la llamada Misión de
Estabilización de Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), y en particular a
los de América Latina, para que retiren inmediatamente sus tropas y
contribuyan así al restablecimiento de la democracia con total respeto a la
autodeterminación del pueblo haitiano.

Condenamos enérgicamente las reiteradas agresiones del gobierno de
Estados Unidos a nuestros pueblos bajo el pretexto de la lucha contra el
terrorismo y el narcotráfico, y demandamos la extradición del terrorista
confeso Luis Posada Carriles a Venezuela, encausado por el homicidio
calificado de 73 personas a bordo de un avión de pasajeros.

Exigimos la inmediata liberación de los cinco cubanos presos injustamente
en cárceles estadounidenses por combatir el terrorismo de Estado dirigido
contra el pueblo cubano.

Denunciamos el injusto, cruel e ilegal bloqueo que por casi medio siglo,
Estados Unidos mantiene contra Cuba.

Rechazamos la adopción indirecta del plan Colombia por parte del gobierno
mexicano, el avance de la Iniciativa Mérida en ese país y la Alianza para la
Prosperidad y Seguridad de América del Norte, como mecanismos de
expansión de la intervención militar de Estados Unidos en América Latina.
Consideramos inadmisible que el gobierno de Felipe Calderón no
condenara la masacre realizada en territorio ecuatoriano en la que
perdieron la vida cuatro estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma
de México, coadyuvando en la criminalizacion de las victimas y los
sobrevivientes de ese asesinato, mientras protestaba por la nacionalización
legitima del gobierno de Venezuela de la compañía CEMEX de capital
mexicano.

Nos pronunciamos por el fin de la dominación colonialista y neocolonialista
en Nuestra América y exigimos la independencia de Puerto Rico y de todas
las colonias que subsisten en el Caribe.

Convocamos a la movilización por el cierre y retiro de las bases militares
extranjeras en los países de América Latina y del Caribe.

Rechazamos la manipulación ecológica para transformar nuestro territorio
en proveedores de agro-combustibles con el fin de sustentar la suficiencia
energética de Estados Unidos.


Denunciamos el despojo de los conocimientos ancestrales de los pueblos
indígenas de Nuestra América y su comercialización por corporaciones
medicas capitalistas, así como el saqueo realizado por museos y
coleccionistas de Estados Unidos que exhiben y mantienen en su poder
cientos de miles de piezas de nuestros patrimonios históricos y culturales.

Los participantes en este encuentro nos comprometemos a continuar,
ampliar y profundizar la participación de intelectuales y artistas
-comprometidos con la lucha de los pueblos de Nuestra América- en la
batalla de las ideas, reconociendo las ricas experiencias que estamos
viviendo en la construcción del poder popular desde abajo, desde los
ciudadanos, desde los procesos de lucha de los pueblos indígenas. Como
declaro en esta reunión el Presidente Chávez, "solo el pueblo salva al
pueblo".

Caracas, Venezuela, 14 de abril de 2008.

Suscribimos:

Jorge Enrique Adoum (Ecuador)
Lisette Adoum (Ecuador)
Felix Julio Alfonso (Cuba)
Martin Almada (Paraguay)
Blanca Arredondo (Venezuela)
Sergio Arria (Venezuela)
Fernando Baez (Venezuela)
Tristan Bauer (Argentina)
Carmen Bohorquez (Venezuela)
Matias Bosch (Republica Dominicana)
Fernando Buen Abad (Mexico)
Manuel Cabieses (Chile)
Stella Calloni (Argentina)
Hernando Calvo Ospina (Colombia)
Alba Caroccio (Venezuela)
Felisa Casal (Venezuela)
Ana Esther Cecenna (Mexico)
Ender Cepeda (Venezuela)
Emma Elinor Cesin (Venezuela)
Ramon Chao (Espanna)
Yamila Cohen (Cuba)
Michel Collon (Belgica)
Luis Alberto Crespo (Venezuela)
Antonieta Di Stefano (Venezuela)
Nora Delgado (Venezuela)
Hector Diaz Polanco (Mexico)
James Early (Estados Unidos)
Blanca Eekhout (Venezuela)
Victor Ego (Argentina)
Jose Carlos Fazio (México)
Jorge Fornet (Cuba)
Eusebio Gironda (Bolivia)
Eva Golinger (Venezuela)
Reinaldo González (Cuba)
Ismael González (Cuba)
Belen Gopegui (España)
Marisela Guevara (Venezuela)
Amarilis Hernández (Cuba)
Daniel Hernández (Venezuela)
Roberto Hernández Montoya (Venezuela)
François Houtart (Belgica)
Jose Huerta (Venezuela)
Andres Izarra (Venezuela)
Gloria La Riva (Estados Unidos)
Cesar López (Cuba)
Gilberto López y Rivas (México)
Miguel Márquez (Venezuela)
Fernando Martínez Heredia (Cuba)
Humberto Mata (Venezuela)
Aristides Medina Rubio (Venezuela)
Juan Carlos Monedero (España)
Roberto Montoya (España)
Pedro Monzon (Cuba)
Luis Morlote (Cuba)
Carlos Noguera (Venezuela)
William Osuna (Venezuela)
Ivan Padilla (Venezuela)
Edgar Páez (Venezuela)
Senel Paz (Cuba)
Ana Maria Pellon (Cuba)
Regulo Perez (Venezuela)
Raul Perez Torres (Ecuador)
Jose Pertierra (Estados Unidos)
Abel Prieto (Cuba)
Jose Vicente Rangel (Venezuela)
Fernando Rendon (Colombia)
Maria Elena Salgado (Cuba)
Roberto Sanchez (España)
Mario Sanoja (Venezuela)
John Saxe Fernández (México)
Hector Seijas (Venezuela)
Pascual Serrano (España)
Francisco Sesto (Venezuela)
Hector Soto (Venezuela)
Jose Steinsleger (México)
Cesar Trompiz (Venezuela)
Romulo Ulloa (Venezuela)
Iraida Vargas (Venezuela)
Vicioso Luisa "Chiqui" (Republica Dominicana)
Daniel Viglietti (Uruguay)
Antonio Vulcano (Argentina)
Margarita Zapata (México)

viernes, 11 de abril de 2008

Paralelismos y autonomía de gestión





John Saxe-Fernández La Jornada, México, 10 de abril de 2008.


Calderón anunció en la promoción de su “iniciativa” que Petróleos Brasileños es modelo para Pemex, por lo que conviene revisar ambas experiencias. Los paralelismos se detectan en la sustancial entrevista de Fernando Siqueira, director de la Asociación de Ingenieros de Petrobras (La Jornada, 12/3/08, p. 28). Imitar cuando, como advierte Siqueira, la firma se abrió a empresas extranjeras, “que pronto se hicieron propietarias del crudo”, es un golpe a la Constitución y al pueblo, dueño del recurso. Fueron las reformas del Banco Mundial (BM) aplicadas por el gobierno de Fernando E. Cardoso en 1997, cuando llegó a su punto culminante el esquema para “llevar la empresa a un punto de venta” como sucede en México.

Petrobras, con una intención similar al asalto fiscal que Hacienda ejerce contra Pemex, fue obligada a comprar el crudo “a precios internacionales de 25 dólares por barril y venderlo en el mercado interno a 14 dólares”. ¿Objetivo? Como acá, secar los recursos para invertir y descapitalizar la empresa.

En 1995 Cardoso reprimió la resistencia a la privatización que incluía al sindicato petrolero. Prohibió a los empleados públicos trasladarse a Brasilia para evitar protestas contra sus “iniciativas”, “so pena de despido”. En México el gobierno de Salinas ordenó un asalto policial-militar no contra la corrupción sindical imperante en Pemex, sino para desactivar la resistencia del líder sindical La Quina a la privatización. En Brasil el BM lanzó una ofensiva para deshacerse de “pasivos laborales”. Fue implacable el despido de trabajadores y técnicos. La planta laboral se redujo de 60 mil a 30 mil empleados. Pero en esto Salinas y Zedillo estaban en la vanguardia: en 1989 Pemex tenía 280 mil trabajadores y en 1998 sólo 121 mil. En Imperialismo en México (Debate, 2005) se recuerda que el reajuste de 150 mil plazas en las áreas de perforación, construcción, mantenimiento y servicios generales no acarreó “una mayor eficiencia organizativa, funcional y productiva” como proclamó el BM y el director de entonces, Francisco Rojas, hoy “crítico” de la “iniciativa”, sino todo lo contrario.

Con la apertura formalizada en el TLC de licitaciones del sector público a empresas extranjeras bajo la noción de “trato nacional”, Pemex se inundó de contratistas del exterior porque el TLC derogó requisitos a esas firmas, como la utilización de insumos y servicios nacionales o el empleo de personal mexicano. Pronto nuestros trabajadores y técnicos fueron jubilados y desalojados a favor de sus pares del exterior. En Brasil también.

Aunque la cúpula priísta considere insultante el “diagnóstico” del gobierno sobre Pemex algunos de sus integrantes, como Rojas, cuya dirección en Pemex procedió con el desmembramiento administrativo de la empresa “sugerido” por el BM, ahora ofrecen diseños “alternativos” ajustados a los esquemas del Banco para incentivar el manejo privado del “portafolio de negocios”, por la vía de una no aclarada “autonomía de gestión”. Así ocurrió en Venezuela y Brasil. Cardoso “reconformó” el consejo de administración de Petrobras para incluir consejeros externos brasileños, “representantes de los intereses del sistema financiero internacional”. A partir de ahí, dice Siqueira, “se perdió el control sobre las decisiones y la información estratégica”.

Esa “autonomía” iría acompañada de una burocracia, como en Estados Unidos, auspiciada por las petroleras, “para administrar los hidrocarburos”: una “agencia federal separada de Pemex y encargada”, dice el BM, “de tareas de exploración y producción que negocia y firma los contratos sobre todas las áreas existentes y las que existan en el futuro”. (p. 43)

Coda: en Brasil y en México se despliega a los cuatro vientos un drama edípico que aporrea el inconsciente colectivo: Cardoso hijo rompió el sueño de su padre que proclamó: “o petroleo e nosso”. En México otro hijo desgarra su apellido ante una nación atónita, que resiste el despojo.



Andrés Manuel López Obrador tomó protesta en el Monumento a la Revolución a 38 brigadas –cada una integrada por 500 personas– que participarán en las acciones en defensa del petróleo. El político tabasqueño dijo que el movimiento va a actuar de manera ejemplar, sin caer en la violencia Foto La Jornada

sábado, 29 de marzo de 2008

Irak: más de un millón


John Saxe-Fernández
La Jornada, México,
27 de Marzo de 2008.





Las ganancias logradas por los principales contratistas del programa militar y de reconstrucción de Irak, encabezados por firmas próximas a la Casa Blanca (entre ellos Bechtel, DynCorp Int, Fluor Intercontinental) han sido inmensas y bienvenidas en tiempos de frenazo económico. Así lo reconoció William P. Utt, CEO de Kellog, Brown and Root, hasta hace poco subsidiaria de Halliburton que encabeza junto a las petroleras, el padrón de beneficiarios. El Proyecto de Prioridades Nacionales estima que entre 2003 y 2008 hubo una erogación para esta guerra de agresión de poco más de 500 mil millones de dólares (341.4 millones de dólares diarios).

Pero la “reconstrucción” de Irak brilla por su ausencia, excepto en proyectos afines a los intereses de EU y las petroleras, como la restauración de pozos y ductos o la nueva embajada de los ocupantes que cubre un área mayor a la empleada por el Vaticano. Es un diseño arquitectónico que grita a los cuatro vientos la conquista y administración colonial implantada por medio del terror de Estado en Irak, a favor de las mismas firmas e intereses petroleros y geoestratégicos a los que sirven los neo-polkos asentados en Pemex y Los Pinos.


Según Bush los nuevos contratos en Irak a favor de esas empresas, estimados en 150 mil millones de dólares se prolongarían hasta 2018. Los atrasos, las fallas estructurales, técnicas y los manejos turbios de contratistas y subcontratistas infectan todo esfuerzo que pudiese aliviar la devastación perpetrada contra una población ocupada, agredida y humillada: la infraestructura eléctrica, el saneamiento del agua, hospitales, escuelas, carreteras, etcétera. Son fracasos y demoras fríamente tolerados. Los programas de outsourcing logístico y los de la reconstrucción zozobran en un mar de corrupción e impunidad. El hecho es que en ningún momento la intención fue la recuperación real de un país y de una población sometida a una hecatombe sistemática e intencional.

Un aspecto nodal de este asunto es que según lo establecido en la Convención sobre Genocidio de 1949 la operación militar en pos del control y usufructo de la segunda reserva de petróleo convencional del mundo es en sí misma un crimen de guerra. El objetivo relaciona operativos aéreos y terrestres inherentemente genocidas (iniciados bajo la rúbrica del “awe and shock” de Rumsfeld-Wolfowitz) para aterrar y aniquilar las bases logísticas del nacionalismo petrolero iraquí inflingiendo ataques y condiciones de vida calculadas para inducir la desintegración y/o destrucción total o parcial de la categoría “iraquí” y de paso impulsar la tasa de ganancias de las firmas petroleras, bélico-industriales y de servicios de seguridad.

El entramado de exterminio, corrupción y empresas es crucial: las víctimas fatales ya rebasan el millón, según la contabilidad realizada desde marzo de 2003 hasta hoy. En contraste con lo que se maneja en medios electrónicos –y periodísticos– de EU la cifra de “más de un millón” de víctimas ha sido mencionada por la BBC. Quizá no sea casualidad ya que este guarismo abrumador es ofrecido por fuentes y empresas británicas especializadas en estos análisis.

Desde estas páginas dimos a conocer que en julio de 2006 la prestigiosa revista médica Lancet calculaba que unos 600 mil iraquíes habían muerto como resultado de una guerra de agresión realizada en violación de todo Tratado y Convención Internacional. Información recabada por Just Foreign Policy indica que la cantidad de “más de un millón” fue confirmada en septiembre de 2007 por Opinión Research Business, una acreditada firma de sondeos británica que en ese momento mencionó que 1.2 millones de personas habían muerto con violencia desde que Bush desató la petroquerra encaminada a la destrucción metódica, por la vía del exterminio y la tortura diarios, de la base humana y de la infraestructura necesarias para que exista la categoría social “pueblo iraquí”, dueño de esa inmensa riqueza petrolera.

Foto: Iraquies caminan por las calles de Tikrit después de pasar un punto de revisión militar estadounidense. AP. 14 de abril 2007



lunes, 24 de marzo de 2008



México-Estados Unidos: la sardina protege al tiburón





John Saxe-Fernández 1




La Jornada, México,
18 de marzo de 2006

"México entre el acoso y la resistencia"
Suplemento especial.
http://www.jornada.unam.mx/2008/03/19/petroleo.html




Setenta años después de la histórica decisión del presidente Lázaro Cárdenas, que el 18 de marzo de 1938 nacionalizó los bienes de las empresas extranjeras que explotaban los yacimientos de hidrocarburos de nuestro país, los neoliberales mexicanos se disponen consumar la devolución de esa industria a las compañías internacionales, pero éstas no sólo ya operan a sus anchas en el Golfo de México, sobre el inmenso yacimiento de Cantarell, sino que durante la administración de Vicente Fox adquirieron en subasta, ilegalmente efectuada, concesiones para explorar los mantos de petróleo y gas localizados en la frontera norte y la costa del Pacífico, recuerda John Saxe Fernández en MEXICO-ESTADOS UNIDOS: LA SARDINA PROTEGE AL TIBURON.






La privatización de PEMEX consiste en aumentar la extracción de gas y petróleo a como dé lugar, mediante recursos públicos mexicanos, para subvencionar los negocios de firmas nacionales y/o extranjeras que operan al margen de la Constitución




“El reto es cómo esta riqueza, el petróleo, debe orientarse hacia el fortalecimiento de la seguridad energética nacional de nuestros principales socios comerciales”.2 Con estas palabras, Raúl Muñoz Leos, el ex gerente de Dupont designado por el presidente Vicente Fox (2000-2006) al frente de Petróleos Mexicanos (PEMEX), sintetizó de manera diáfana lo que Aníbal Quijano denomina la “colonialidad”3 que caracteriza al esquema oligárquico-imperial vigente en Latinoamérica. La frase también retrata el pensamiento de la cúpula de los dueños del poder político en México, los neo-porfiristas4 que, desde la crisis deudora de 1982, han hegemonizado el Estado y prevalecido en la instrumentación del recetario político, económico y de seguridad e integración regional energética dictado por Washington.






El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) fue establecido entre la clase dominante de una potencia dominante y las clases gobernantes de dos economías menores subordinadas a ella, la canadiense y la mexicana. Las asimetrías entre el hegemón y sus socios comerciales son abismales: la economía de EU, determinada por una estrecha relación –una virtual simbiosis– entre su aparato empresarial de corte monopólico y su sector estatal, se ha caracterizado, desde la Segunda Guerra Mundial, por la permanente movilización bélica-industrial. Su PNB ya rebasa los 13 billones (13 millones de millones) de dólares y su gasto público es récord: sólo el del gobierno federal se estima en 3 billones de dólares en 2008-2009, lo que equivale al PNB de Alemania. La erogación en el rubro “seguridad” es de 1 billón de dólares, mayor al PNB mexicano. La cifra es superior al expendio combinado en ese rubro del resto del mundo.










Durante el limitado debate que se suscitó en México antes de la formalización del TLCAN, un empresario llamaba la atención a quienes minimizaban la asimetría entre las dos economías utilizando parámetros como el PNB, arguyendo que la mexicana sólo era menor a la estadunidense una veintena o treintena de veces. El empresario señalaba que la distancia es mucho mayor: basar la diferencia en el PNB equivaldría a medir la riqueza comparativa de dos personas de acuerdo a los pagos de intereses que perciben anualmente, en lugar de comparar la riqueza real acumulada por cada una de ellas. Sería mejor, en cambio, comparar la riqueza de los dos países, que incluye el valor monetario de carreteras, puertos, aeropuertos, edificios, plantas industriales, sectores habitacionales, flota vehicular y otros bienes. Con esta medición5, se estima que la riqueza acumulada en EU es 200 o 300 veces mayor que la mexicana. El empresario se preguntaba: “¿se asociaría usted con alguien 250 veces más rico? De hacerlo, ¿sería usted realmente su socio o su empleado?”.6


















En el contexto del TLCAN como iniciativa e instrumento de proyección de poder de clase, conceptos como “presidencia imperial”, y su relación con el capital monopólico, o la noción de imperio con “imperialismo”7, resultan más adecuados para describir y explicar estos mecanismos de “integración” comercial y energética. Alejándose del “globalismo pop”, varios estudiosos se preguntaban: ¿después de todo, qué es lo que distingue a un imperio de una alianza o un tratado de libre comercio? Su respuesta resulta crucial: “un imperio es el principal actor en el sistema internacional y su poder está basado en la subordinación de diversas elites nacionales que, ya sea bajo compulsión o por convicciones compartidas, aceptan los valores de aquellos que gobiernan al centro dominante o metrópolis. La inequidad de poder, recursos e influencia es lo que distingue a un imperio de una alianza (aunque los tratados de alianza a menudo formalizan o sirven de disfraz para una estructura imperial)”.8 Este es el caso del TLCAN y de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de la América del Norte (ASPAN).













La naturaleza parasitaria del capitalismo monopolista y su economía permanente de guerra observa dos vertientes: la interna, en el sentido apuntado de depredar los recursos humanos, materiales y de capital fresco, y la externa, dirigida a subsanar el deterioro de las reservas nacionales de abastecimientos de materia prima estratégica, por la vía de lanzarse sobre las líneas de menor resistencia. Reagan impulsó un amplio esquema de guerra política al interior de la estructura de poder de Arabia Saudita, principal productor de petróleo del mundo, para inducir mayores exportaciones de crudo. Logró abatir los precios. Algo similar se hizo en México, desde tiempos de Díaz Serrano en PEMEX, intensificándose la privatización de facto y el desmantelamiento de la empresa bajo un guión elaborado por el Banco Mundial (BM). En la Venezuela de antes de Chávez ocurrió lo mismo; en este caso se trata de la mayor reserva de petróleo convencional de todo el hemisferio occidental –y probablemente del mundo–, por lo que los intentos y programas del presidente Hugo Chávez, orientados a la recuperación del patrimonio nacional, enfrentan una sistemática ofensiva política y cuasi-militar por parte del aparato de seguridad de EU.






En lo relacionado con el intento de estimular otras fuentes de abastecimiento petrolero y de gas geográficamente localizadas en América Latina y el Caribe (México –y el Golfo de México–, Canadá, Venezuela, Colombia, Bolivia, Ecuador), se procedió con el diseño y despliegue de instrumentos político-económicos y de seguridad, estimulándose la creación de mecanismos de integración profundamente asimétricos.










Durante el gobierno de Bush Jr. se acentuó la política reaganiana de agresión ambiental y deterioro presupuestal de los programas de investigación y desarrollo (IyD) de alternativas energéticas. El acceso logrado por el BM al proceso de toma de decisiones en México por medio de préstamos altamente condicionados, así como la inducción para que PEMEX restringiese su programa de mantenimiento y, desde luego, de ampliación de la planta refinadora y aumentara inusitadamente las exportaciones de crudo,9 entre otros factores importantes, alentó la tendencia parasitaria de EU en relación con su socio comercial y «aliado geopolítico al sur de la frontera», una frase que empezó a popularizarse desde tiempos de Bush padre, y que su hijo ha retornado, impulsando el acuerdo energético de la América del Norte diseñado en función del voraz apetito de crudo y gas natural de EU,10 con el entusiasta y torpe endoso de Fox y Calderón, quienes han seguido el ímpetu entreguista de sus antecesores, De la Madrid, Salinas y Zedillo. En los dos últimos años de su periodo Fox aspiró a dejar irreversiblemente avanzada la entrega de PEMEX-CFE y Compañía de Luz y Fuerza a empresas extranjeras e integrado el país a la mencionada ASPAN, una iniciativa bloquista de viejo cuño colonial que abate la soberanía mexicana y canadiense so pretexto de la «seguridad de la América del Norte» y que requiere «contar con medidas coordinadas y sin fisuras, dentro y más allá de nuestra fronteras, para ofrecer a nuestros pueblos y a nuestra infraestructura el máximo nivel común posible de protección contra terroristas y otros criminales, así como contra desastres naturales comunes».11





Detrás de esta Alianza hay un gran esfuerzo diplomilitar que se intensificó pocos meses después de firmado el TLCAN, que los hacendistas locales presentaron a la opinión como un esquema meramente comercial. En materia de integración –y absorción–, hay continuidad entre republicanos y demócratas. En mayo de 1994 el Secretario de Defensa de Clinton visitó Ottawa y desde ahí insistió de nueva cuenta en la necesidad de «complementar al TLCAN con una integración militar para América del Norte y el hemisferio occidental».12 Mientras el secretario de Defensa William Perry hacía estas declaraciones, el Congreso de EU votaba negativamente la propuesta para cerrar la Escuela de las Américas de Fort Benning, conocida en Panamá como la «escuela del terror institucionalizado».13



La Alianza es la más reciente expresión de esa aspiración imperialista de agregar, al manejo comercial, financiero y de inversión, la sombrilla de la seguridad. El TLCAN es mucho más que un mero asunto comercial.14 La metástasis del TLCAN rápidamente se trasladó del comercio a otros de sus objetivos centrales: el dominio irrestricto sobre la Inversión Extranjera Directa (IED), la estrategia monetaria, la instauración de candados al nivel de seguridad nacional y el manejo, administración y usufructo del espacio geográfico mexicano y sus vastos recursos humanos, minerales y de combustibles fósiles.





La Alianza no es la misma gata, revolcada. Contiene nuevos elementos de sometimiento enarbolados bajo la sangrienta bandera del 11-9. Además de colocar bajo el aparato de seguridad nacional de EU el manejo de los movimientos de personas, bienes y servicios que cruzan las fronteras, la iniciativa insiste en el aperturismo a favor de empresas de EU en México, especialmente «en comercio, investigación y educación». Se incluye la instalación de cinco estaciones del sistema de localización satelital en Canadá y México para incrementar la precisión de la navegación aérea en América del Norte y la armonización de estándares de navegación. Se mencionan estrategias para la siderúrgica, la creación de un consejo automotriz trinacional para identificar los temas que tienen impacto sobre la industria y la de autopartes, mientras promueve de manera central la integración energética, bajo la retórica manejada por el BM de un esquema sustentable, dirigido a «crear las condiciones políticas que promuevan el abasto y uso sustentable de energía». La propuesta promueve la posibilidad de un esfuerzo trilateral de «confiabilidad eléctrica» y una mayor cooperación en el intercambio comercial de inversión en gas natural.15
Ésta es la sombrilla de seguridad nacional para profundizar la ofensiva empresarial-petrolera de la Casa Blanca sobre los recursos energéticos de México y Canadá, encabezados al sur del Bravo por la empresa de servicios petroleros Halliburton.









En mayo de 2004 John Gibson uno de los sucesores de Dick Cheney como presidente y CEO de Halliburton, dio a conocer que su empresa había recibido un contrato de dos años –parte del rosario de 156 contratos de Halliburton con PEMEX valorados en 1,222 millones de dólares desde que Fox llegó a Los Pinos hasta mayo de 2005– para la perforación de 27 pozos del proyecto Iride-Samaria. Gibson considera que ésta es una operación que «amplía la ya importante relación» de Halliburton con PEMEX, «y solidifica nuestro crecimiento en este muy importante mercado».16 Ello porque se trata de una alianza estratégica, en este caso en torno al primer proyecto de servicios integrados PEMEX-Halliburton encaminado al aumento de la extracción del crudo mexicano y al uso de tecnología de punta, meta central del esquema energético para la América del Norte de Bush-Cheney, centrado en aumentar la oferta de crudo y, de paso, hacer buenos negocios. En relación con estas alianzas estratégicas que el liderato privatizador-neoliberal que maneja PEMEX también se está planteando en relación a la exploración y explotación del petróleo localizado en aguas profundas, el analista Víctor Rodríguez Padilla advirtió que cualquier tipo de alianza con empresas extranjeras en exploración y producción implica compartir los resultados en producción o en valor, situación que no permite la Constitución en su artículo 27: «Las alianzas tecnológicas son una ficción y están diseñadas para compartir los resultados de la exploración y explotación», por ello, para poder realizar estas asociaciones se tendrían que hacer modificaciones a la Constitución y en caso de que así sucediera se allanaría el camino para entregar concesiones.17



Información recabada por el analista Israel Rodríguez indica que, aun bajo estas limitaciones legales y constitucionales, PEMEX, además de la magna operación con Halliburton, adjudicó el primero de noviembre de 2004 un contrato multianual a la empresa franco-estadunidense Shlumberger, para la perforación de 350 nuevos pozos en la Cuenca de Burgos, localizada entre Tamaulipas, Coahuila y Nuevo León. El acuerdo tendría vigencia hasta el 15 de julio de 2007 y es de los más cuantiosos.18 Pero estos ejemplos no son más que la punta del témpano del proceso de «desmantelamiento hormiga» que forma parte central de la agenda neoporfirista para el complejo petroeléctrico mexicano, es decir, PEMEX Comisión Federal de Electricidad y Compañía de Luz y Fuerza del Centro, cuyos parámetros centrales han sido delineados por el BM y cuya infraestructura ahora estaría bajo la vigilancia tripartita del tiburón y las dos sardinitas vecinas.19



En materia de petróleo, gas y electricidad, Fox, como sus antecesores neoporfiristas, responde a intereses extranjeros y a los de una cúpula de hombres de negocios local, intermediaria en los lucrativos negocios de la compra-venta de México. Su agenda profundiza los dispositivos puestos en marcha desde los años ochenta para la desarticulación administrativa y financiera y la inducción de la privatización y extranjerización del complejo petroeléctrico. Por ejemplo, el desfinanciamiento crónico de PEMEX-CFE, por la vía de un focalizado ataque fiscal, que promueve su creciente endeudamiento. Hoy, gracias al esfuerzo acumulado de 20 años, PEMEX, con una integración vertical debilitada por diseño del BM, es la empresa petrolera más endeudada del mundo.



Los Proyectos de Impacto Diferido en el Registro del Gasto, o Pidiregas, han sido usados para impulsar la privatización del sector. Ya en 2005 una gran proporción del presupuesto de PEMEX se dedicó al pago de los Pidiregas: tres mil millones de un total de 10 mil millones de dólares. Datos de PEMEX Exploración y Producción, indican que de 2001 a 2004 se destinó 75% de la inversión al pago de la deuda. Las urgentes necesidades de EUA en torno a su exorbitante consumo de combustibles fósiles y su estrategia orientada a diversificar las fuentes de suministro forman el núcleo de la agenda de la Casa Blanca/ Los Pinos. Además, el impulso de Bush, Fox y Calderón a la privatización de PEMEX consiste en aumentar la extracción de gas y petróleo a como dé lugar, por la vía de usar los recursos públicos mexicanos para subvencionar los negocios de firmas nacionales y/o extranjeras que operan en PEMEX, al margen de la Constitución. Es el caso de Cantarell, el principal campo petrolero del país localizado en la bahía de Campeche, cuyo orden de magnitud original se estimó en 35 mil millones de barriles en 1979. Sometido a una sobreexplotación, su producción empezó a declinar en 1996 por lo que al año siguiente, con el respaldo del BM, del Departamento de Energía (DdE) de EU y del entusiasmo entreguista de Zedillo, se diseñó un contrato de 15 años, a favor de un consorcio integrado por BOC Gases, Marubenti Corporation, Setcoast Energy, ICA Fluor Daniel y Linde para inyectar nitrógeno e incrementar la producción, que en 2002 llegó a 1.88 millones de barriles diarios, el doble de lo producido en 1995. La agenda de Fox y Calderón, que es la del BM, incluye de manera prominente los Contratos de Servicios Múltiples (CSM), especial aunque no exclusivamente en torno a la explotación del gas no asociado de la Cuenca de Burgos que fue dividida –y subastada– en siete bloques: Repsol-YPF se encarga del bloque Reynosa-Monterrey; a Teikoku Oil de Japón y Grupo Diavaz de México se les asignaron Cuervito y Fronterizo. Tecpetrol, domiciliada en Argentina, junto a Industrial Perforadora de Campeche, ganaron el contrato para la Misión. Fox inauguró el año 2004 otorgándole al grupo Lewis Energy de Texas el CSM para Olmos el 9 de febrero. En medio del aplauso de la Casa Blanca y de la censura del Senado mexicano, la racha antinacional panista continuó impertérrita. Se asignó el CSM de Pandera-Anáhuac a Industrial Perforadora de Campeche y Compañía de Desarrollo de Servicios Petroleros. En 2005 se entregó Pirineo y Monclova. No son necedades panistas, sino oportunidades empresariales y necesidades geoestratégicas de EUA derivadas de su despilfarro energético. Fox seguido por Calderón impulsan las reformas estructurales del BM encaminadas a dar cobertura legal a a las inconstitucionales operaciones en curso.




El “mercado” (léase, empresas como Repsol) se encarga de los grandes negocios del gas (regasificación, distribución, etc.) a lo largo y ancho del país, especialmente en la frontera norte: en Altamira están Royal Dutch, Shell, Total y Mitsui con la participación de Unión FENOSA de España; en la Costa Azul, Sempra Energy y Royal Dutch Shell; en la Península de Baja California, cerca de las Islas de Coronado, Chevron-Texaco; en Lázaro Cárdenas, Repsol-YPF; en Tijuana, Maratón con Golar LNG Limited y Grupo GGs; en Sonora, DKRW Energy.
El «México Country Analysis Brief» del Departamento de Energía de EU (noviembre de 2004) apoyaba entusiasta la gestión de Fox ya que sus iniciativas, como los CSM (que son las de la Casa Blanca y su BM), «aparecen como un paso positivo hacia la apertura gradual de la producción de gas natural de México a favor de las compañías privadas extranjeras». Bush, Cheney, Halliburton y su subsidiaria, Kellog, Brown and Root, Bechtel y las petroleras, gaseras y empresas eléctricas asociadas –y otras como Repsol e Iberdrola de España– mostraron alegría y agradecimiento con el ex gerente de la Coca Cola que se sentó en la silla presidencial con el voto ciudadano. Pero ahora impulsan un despojo mayor bajo el eufemismo de una “reforma estructural energética”. Lo quieren todo y lo quieren “hoy hoy hoy”.










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1 John Saxe Fernández es Docente e Investigador de la UNAM. Es autor, entre otros de Petróleo y Estrategia (Siglo XXI, 1980; La Compra-Venta de México, (Plaza & Janés, 2002), Terror e Imperio (Random House, 2006).
2 Raúl Muñoz Leos, citado por Rafael Decelis Contreras, “Misivas sin Respuestas II”, Costa-Amic Editores, México 2004 p. 3
3 Aníbal Quijano,”América Latina en la economía mundial”, Problemas del Desarrollo, Vol. XXIV, N.95, México, Octubre-diciembre 1993; “Coloniality of power and its institutions”, University of New York at Binghamton, Nueva York, April, 1999 (mimeo).
4 Uso el termino de “neoporfiriato” en lugar de “neoliberalismo”, para centrar la atención en la dimensión librecambista, del laissez-faire decimonónico que en gran medida se reproduce actualmente. Se considera también que los liberales decimonónicos tenían más sentido de la patria y además propiciaban la separación de la Iglesia y el Estado y la educación pública laica, en contraste con el actual liderato.
5 El cálculo se basa en metodología elaborada por Seymour Melman del Departamento de Diseño Industrial de Columbia Univeristy –Nueva York. S. Melman, Profits Without Production, Philadelphia, University of Pennsylvania Press, 1987.
6 Me he referido extensamente a este asunto en John Saxe-Fernández, “After the Cold War. New Strategies in Latin American-United States Relations”, International Journal of politics culture and society, Vol.8, N.2, Winter 1994, New York, p 232 y ss.
7 John Saxe-Fernández, “La Presidencia Imperial en México”, Nueva Sociedad, N. 188, Caracas, 2003; John Saxe-Fernández, “Irak & Gewaltgeschäfte”, Das Argument N. 263, Berlín, 2005, pp 108-116. John Saxe-Fernández, “Presidencia Imperial y Capital Monopolista”, Mundo Siglo XXI, N. 4 Primavera de 2006, México Instituto Politécnico Nacional, pp 13-19.
8 Es una noción que contrasta con el manejo ideológico y sesgado que dan Negri y Hart al término. Para una aclaración consultar Lloyd Gardner and Marilyn B. Young, et al, The New American Empire, New York, London, The New Press, 2005 p xii-xiii.
9 Algo similar trató de hacer Washington con Pdvsa, la empresa petrolera venezolana. No obstante, los venezolanos lograron adquirir empresas distribuidoras de gasolinas y otros derivados del petróleo en EU, manteniendo esquemas de refinación. En contraste, PEMEX fue sometida a restricciones severas por lo que se refiere a la inversión en el mantenimiento y ampliación de la planta refinadora.
10 Sobre este diseño imperialista consultar John Saxe-Fernández, Petróleo y estrategia, México, Siglo XXI,1980.
11 Sección del texto oficial de ASPAN, citada por José Carreño, Atan seguridad y mejora económica a proyecto regional, El Universal, 27 de junio de 2005, p. A18.
12 J. Saxe-Fernández, “La seguridad internacional: consecuencias para el NAFTA”, Excélsior, 31 de mayo de 1994, p. 7 A.
13 El Financiero, 24 de mayo de 1994, p. 54.
14 La visión de estrecho economicismo fue popularizada por medio de una masiva campaña de convencimiento desplegada durante el régimen de Salinas, por personajes como Serra Puche desde una Secretaría de Comercio que parecía un apéndice vergonzante y vergonzoso del Departamento de Comercio de EU.
15 Carreño, op. cit.
16 Scandinavian Oil and Gas Journal.
17 Citado por Israel Rodríguez, Carece Pemex de marco legal para hacer alianzas con otras petroleras, LaJornada, 8 de febrero de 2005.
18 Id.
19 En La compra-venta de México, op. cit.



* Cartones de El Fisgón: La reforma energética y Shell deborando a PEMEX




























































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































México entre el acoso y la resistencia ofrece a sus lectores un conjunto de análisis y reflexiones sobre el pasado, el presente y el incierto porvenir de la industria petrolera mexicana, de la cual dependerá no sólo el sustento económico y la palanca del desarrollo para el nuevo siglo sino la cada día más precaria estabilidad política del país.








































































































































































































viernes, 14 de marzo de 2008

Hora latinoamericana



John Saxe-Fernández

La Jornada, México,
13 de marzo de 2008



Ante la lentitud e incapacidad de la Organización de Estados Americanos (OEA) para sofocar el grave estallido diplo-militar por la violación de las fuerzas armadas colombianas del espacio territorial y aéreo de Ecuador en días pasados, los presidentes de ese país y Nicaragua abogan ahora por la transformación del Grupo de Río en una Organización de Estados Latinoamericanos. El contraste entre lo ocurrido en Washington y en Santo Domingo es significativo: en el norte prevaleció el tradicional bilateralismo intensivo ejercido por la Casa Blanca en los pasillos de la OEA a favor de Colombia, mientras en Dominicana con el llamado del presidente Hugo Chávez a no dejar que el conflicto se saliera de control, imperó la sensatez.


La parsimonia de la OEA, bajo guión imperial, se dio porque varios mandatarios fueron presionados por Estados Unidos “para que no se metieran en el asunto y dijeran que era un problema bilateral, cuando era multilateral”. (La Jornada, 9-III-08 p.26). Se sabe de una intensa participación de Estados Unidos en el operativo militar que coloca a la OEA en posición penosa: a pesar de intentos por restringir la información, en Bogotá circulan noticias y reportajes televisivos basados en datos del Ejército colombiano, que reconocen la participación de “aviones espías extranjeros” en la producción fotográfica para localizar los blancos de ataque. A decir de Angel Palacios, “no se trata sólo de la violación a la soberanía de Ecuador por el gobierno colombiano…Se trata de la incursión de aviones de inteligencia (de Estados Unidos) en territorio ecuatoriano”. (Rebelión 5-III-08)


En el nuevo contexto latinoamericano y mundial, este tipo de operativos diplomilitares profundizan el desgaste y desprestigio acumulado por el sometimiento de la OEA a Estados Unidos desde que empezó a operar en 1948, máxime si se tienen en cuenta testimonios que indican que fueron organismos de inteligencia de esa potencia los que dieron a los colombianos las coordenadas exactas (posicionamiento geoespacial, grados, latitud) para realizar el ataque. Es difícil que el sometimiento crónico de la OEA confirme los operativos del Pentágono-CIA en la planificación, recolección, procesamiento, análisis-producción y distribución final de los informes de inteligencia. Es algo que Ecuador debe exigir se aclare.


El asunto es grave y debe ser tratado en la ONU y en el Grupo de Río, que sin dificultad emitió una resolución que puso fin a la crisis, aunque no a su fondo.


Sin mayor costo, Colombia pidió perdón y se comprometió a no incursionar más en otra nación. De esta desactivación del conflicto salió la propuesta para establecer un foro de negociación regional, algo urgente porque ahora Bush azuza el conflicto vinculando a Venezuela con el terrorismo y todavía faltan semanas de acciones, reacciones, investigaciones y negociaciones, para restablecer la confianza. Existen riesgos y también condiciones mundiales, regionales y locales para recuperar la soberanía y el impulso a los intereses públicos nacionales en la construcción de una nueva arquitectura diplomática, económico-financiera, monetaria y de seguridad propia.


Es la hora latinoamericana. Bolívar y Martí en vez de Jefferson y Monroe. Su mensaje: poner fin al uso de los latinoamericanos para derrotar a los latinoamericanos. Tal ha sido el fundamento monroista de dominación en la región durante los últimos dos siglos. La amalgama de intereses entre las clases dominantes de la metrópoli y la periferia es el meollo socio-económico que facilita este señorío. Los lazos oligárquico-imperiales de sujeción económica, empresarial y policial militar, se basan en la propensión histórica de las oligarquías criollas a estar satisfechas, y hasta propiciar arreglos de coparticipación en la apropiación del excedente y en el manejo fiscal, presupuestal y de seguridad de las naciones que depredan: ya hay condiciones y contradicciones para superar esta trabazón oligárquico-imperial.